Billetes falsos, las maravillosas nuevas canciones de una banda única en el pop local
La montaña rusa de Amor Elefante
Mientras siguen mutando, su disco más moderno en lo sonoro resulta el más universal por sus temas: el conflicto y el duelo.
"Nos dejamos atravesar por lo que nos pasa", avisa Amor Elefante, que sabe combinar vanguardia y sensibilidad."Nos dejamos atravesar por lo que nos pasa", avisa Amor Elefante, que sabe combinar vanguardia y sensibilidad."Nos dejamos atravesar por lo que nos pasa", avisa Amor Elefante, que sabe combinar vanguardia y sensibilidad."Nos dejamos atravesar por lo que nos pasa", avisa Amor Elefante, que sabe combinar vanguardia y sensibilidad."Nos dejamos atravesar por lo que nos pasa", avisa Amor Elefante, que sabe combinar vanguardia y sensibilidad.
"Nos dejamos atravesar por lo que nos pasa", avisa Amor Elefante, que sabe combinar vanguardia y sensibilidad. 
Imagen: Cecilia Salas

Para definir el sonido de Amor Elefante habría que pensar en muchas placas tectónicas sonoras desplazándose unas sobre otras. Dos voces que cabalgan casi siempre juntas, a veces disonantes, a veces tres; teclas, guitarra y una base rítmica que compone un pop delicado, moderno y perfeccionista. En Billetes falsos, el disco que presentarán este sábado 11 en La Tangente, las letras son la crónica de una separación que mezcla melancolía y un tránsito ruinoso por lo mejor del amor, embarrado con ironía y un poco de bronca: “Un Guinness de lo que pudimos ser”, resume la canción El Guinness.

“Y ahora que estamos en la ruina y todo se parece a la traición. Pero no, no siempre fue así. No te olvides que te amé”, arranca el tema Recuerda y es en en torno a ese eje de amor fabuloso, desastre, puñal en el pecho y resurrección que se organizan las letras del cuarto larga duración de la banda de zona sur que integran Inés Copertino (teclado, coros, sintes), Rocío Bernardiner (guitarra y voz), Rocío Fernández (batería y voz) y Andrés Merlo (bajo). El álbum fue editado en forma independiente y tuvo a Ezequiel Kronenberg (Rosal, Lucas Martí) como ingeniero de sonido.

Recién llegadas de Estados Unidos, donde participaron del festival SXSW, la presentación de Billetes falsos las encuentra en otro paso hacia la madurez que ya venían paladeando en Oriente (2017), su trabajo anterior. “Son discos hermanos”, coinciden Copertino y Bernardiner. “En Oriente encontramos un sonido que nos es propio, un poco más delicado, que nos interesa desarrollar y que venía apareciendo tímidamente en los trabajos anteriores”, afirma la tecladista. Los otros discos de la banda son Amor Elefante (2010), Parque Miñaqui (2012), el EP Viishnu (2016) y los remixes Occidente (2018).

Tan cómodas se mueven en su océano privado de canción pop que queda bien si meten elementos caribeños, bases ochentosintéticas, elementos percusivos o una oda a San Cayetano que merodea el cuartetazo y donde cantan: “A San Cayetano siempre le pido todas tus deudas poder olvidar”. De fondo, se olfatea todo el tiempo la oscuridad del duelo y un par de pasadas de factura por lo que no funcionó. Pero, por algún motivo, no suena tan triste como parece. Quizás sea porque las letras son cristalinas, sencillas, tirando a liberadoras. Y en esto algo tuvo que ver Hernán Coronel, cantante de Malafama, que se les acercó en el disco pasado para pedirles que hicieran una canción de él.

“Nos escribió para contarnos que hacía rato que no estaba motivado con hacer música y que quería que hiciéramos un tema suyo. Me re emocioné con que el pibe se haya copado con la banda”, le había contado Rocío Fernández al NO, en una entrevista hace dos años. De ese crossover salió la versión de Qué raro que me siento, del álbum Oriente. Y, tal vez, una nueva forma de pensar las letras: “Queremos que las entiendan todos, en el sentido de lo popular, lo directo, de la universalidad de la música”, coinciden.

“Tenemos algo bastante orgánico y nos dejamos atravesar por lo que nos pasa”, avisa Bernardiner. Pero para escuchar el disco no importan los términos de la separación porque estas canciones son, en sí mismas, como un manual de uso sonoro y universal para atravesar los duelos que vengan de ahora en más.

Amor Elefante ensaya todas las semanas desde hace diez años y el plan experimentador en el que están las obliga a cambiar los fierros bastante seguido. “Somos medio fierreras, es verdad. Siempre pensamos qué nuevo sonido incorporar, qué pedales para el teclado, qué climas crear”, dice Copertino. Están en permanente mutación y, como dice la canción Iglesia flamenco, ellas sólo quieren “atravesar este momento”. El tránsito y la eventual resurrección son otros caminos posibles para el show de este sábado.

* Amor Elefante presenta Billetes falsos este sábado 11/5 a las 21 en La Tangente, Honduras 5317.

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