Cómo el combo bailable que armó junto a su pareja le salvó la vida a Ezequiel Araujo
Las máquinas de la liberación
El ex El Otro Yo y Avant Press y la multiartista Aramí Fasola gestaron Alfa Trax como un plan de sanación y experimentación.
En vivo, el sonido de Alfa Trax se arma en tiempo real: "Para dar play y ponerme a bailar, me quedo en casa".En vivo, el sonido de Alfa Trax se arma en tiempo real: "Para dar play y ponerme a bailar, me quedo en casa".En vivo, el sonido de Alfa Trax se arma en tiempo real: "Para dar play y ponerme a bailar, me quedo en casa".En vivo, el sonido de Alfa Trax se arma en tiempo real: "Para dar play y ponerme a bailar, me quedo en casa".En vivo, el sonido de Alfa Trax se arma en tiempo real: "Para dar play y ponerme a bailar, me quedo en casa".
En vivo, el sonido de Alfa Trax se arma en tiempo real: "Para dar play y ponerme a bailar, me quedo en casa". 
Imagen: Cecilia Salas

Se conocieron en 2014, jugando al ping pong, cuando la esbelta Aramí “Harmony” Fasola le ganó justo a él, un experto en el tema. Él es Ezequiel Araujo, talentoso multi-instrumentista y ex Avant Press y El Otro Yo, además de uno de los mejores productores musicales iberoamericanos –lo que toca lo convierte en oro–, quien por entonces definitivamente no estaba en su esplendor. “Ella no me conoció en un buen momento, lo que creo que también tiene mucho mérito y habla muy bien de ella”, le reconoce Araujo.

Por entonces, Harmony tocaba la percusión digital en WOM, banda que Araujo produjo, y ni la belleza ni la elegancia de ambos pudo evitar que la noche bailable los llevara a caer durante una temporada en el lado oscuro de la luna y de sus afters. Hasta que en 2018 el amor los hizo decidir que necesitaban purificarse y se fueron dos meses de viaje de desintoxicación. De esa decisión vital por el amor y la supervivencia empezó a salir una música nueva que ya tiene nombre y pronto disco: Alfa Trax, un proyecto con esa alegría efervescente de cuando las cosas se empiezan a sincronizar.

“Un día estaba pasando música en un restaurante y puse un tema nuestro para ver cómo reaccionaba la gente”, reconoce Harmony. Y así apareció Marcelo Estebecorena, que le preguntó qué era eso que sonaba y se les sumó al instante. En escena, la presencia magnética del bailarín ayudó a cerrar una propuesta tan visceral como elegante. “Es increíble porque ni nosotros sabemos con qué puede llegar a sorprendernos: es como un hechizo, siento que nos mete en su magia”, dice ella.

Mientras terminan a contrarreloj su disco debut, la mística de Alfa Trax ya tiene destino de exportación: una productora amiga los escuchó la semana pasada y les organizó una pasada de seis meses por México, para tocar, que arrancarán el 25 de julio. “En realidad lo que estamos tocando ahora es este disco, y solo falta hacerle la gráfica y ponerlo en las redes. La idea también es cerrar una etapa: cuando lleguemos allá sabemos que nos va a surgir hacer otra música. No vamos con nada muy calculado, pero sabemos que las cosas allá van a salir”, comenta confiado Ezequiel, e indica que planean volver en septiembre.

Al siempre solicitado Araujo –acaba de remixar a Mueran Humanos y está produciendo a Marcelo Villa, Diosque, la cantante de jazz Nina y a Gio– lo que más le gusta es que, por fin, llegó el momento de trabajar en algo realmente propio. Y compartido: “Lo que me gusta de este nuevo proyecto es que es una hoja en blanco y podemos producir sin ninguna presión. Y también es una excelente excusa para tocar. A nosotros nos gusta el vivo por el tipo de información que tenemos: nos gusta llevar nuestras máquinas y es lindo tener esas cosas para jugar”.

¿Porque utilizar tantas herramientas en vivo si podrían resumirlo todo en una computadora? “La música electrónica está basada en una repetición y ese minimalismo es parte de la propuesta, pero hay un detalle en esas repeticiones: nunca se repiten igual. La idea es que no sean réplicas exactas sino reinterpretaciones de una misma nota o de un bombo en negra. Buscamos que cada uno de esos sonidos, cada golpe, tenga su particularidad. Al no ser una copia, eso genera que haya menos fatiga auditiva. Y con cada instrumento hacemos lo mismo: no sería lo mismo si el sonido saliera todo desde la computadora”, explica Araujo.

Llegar a que todas esas cosas funcionen y hagan lo que uno quiere requiere de una alquimia electrónica, pero además del sonido también tiene que ver con el rol de los músicos al momento de tocar. “Si solo diera play y me pusiera a bailar no sería lo mismo. A mí no me darían ganas de ir a tocar esta música con una computadora: sería más fácil, pero para eso prefiero quedarme en mi casa.”

* Alfa Trax toca hoy, viernes 17/5, a las 23 en el Teatro Monteviejo, Lavalle 377. Junto a Mujercitas Terror y Dchampions.

Audiovisual
Audiovisual
Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ