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LOS SENADORES PERONISTAS TEMIERON EL COSTO POLITICO Y DESAIRARON A MENEM
"Saadi está terminado"

Los senadores con peso propio, encabezados por Reutemann, se opusieron a permitir el ingreso de Saadi al Senado. No dieron quórum y están decididos a pedirle a Ramoncito que dé un paso a un costado y proponga otro candidato.

Ramón Saadi, ex gobernador de Catamarca por ahora sin banca senatorial.
"Es un piantavotos para el justicialismo" dicen sus compañeros.

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Por Fernando Almirón

t.gif (67 bytes)"Saadi está perdido", afirmaban ayer en el Senado de la Nación luego que la falta de consenso en el propio justicialismo abortó la posibilidad de tratar en el recinto el ingreso del ex gobernador catamarqueño a la Cámara alta. "Hay compañeros que tienen problemas políticos con Ramón Saadi", reconoció ayer el mayor defensor de la causa saadista, Jorge Yoma. Esos "compañeros", si bien representaban la minoría adversa a Saadi, valen por su propio peso político. Son, entre otros, Antonio Cafiero, Carlos Reutemann, José Manuel De la Sota y Eduardo Bauzá, quienes argumentan que mientras Saadi hace campaña en Catamarca con esta pelea, ellos se verían perjudicados en sus propios distritos donde tendrían que salir a dar explicaciones por apoyar al polémico catamarqueño. "No podemos seguir tensando la cuerda y exponernos a quebrar el bloque", afirmó un senador justicialista a Página/12 y sugirió "yo creo que el tema está terminado, y que Saadi debe proponer a otro hombre del justicialismo catamarqueño para que ocupe el lugar, el tema no da para más".

En las horas previas a la frustrada sesión de la Cámara de Senadores que ayer tenía previsto tratar la Ley de Etica Pública,"Carlos Ruckauf extremó las medidas de seguridad porque tenía datos de que podía venir gente armada" para apoyar el tratamiento sobre tablas del dictamen a "favor del ingreso de Saadi", aseguró el presidente del bloque radical, José Genoud. Antes, a las 11.30, el bloque justicialista inició una reunión para limar asperezas e intentar alinear a todo el oficialismo detrás de la incorporación de Saadi. Los impulsores de la propuesta argumentaron que el ex gobernador se había alzado en dos elecciones consecutivas con el 90 por ciento de los votos del peronismo catamarqueño, que en política los votos cuentan y no podía ser ignorado. La explicación no fue compartida por el senador por Mendoza, Carlos De la Rosa, quien llevó la voz cantante de la provincia ante el prudente silencio de Eduardo Bauzá. "(Saadi) no debe incorporarse al Congreso de la Nación -dijo De la Rosa- expresa un mal ejemplo para la política. Es, como diría el general Perón, un piantavotos para el justicialismo". El mendocino habló en nombre de su propia interna provincial donde el tema Saadi fue tomado por otro senador, José Genoud, como bandera de batalla política con vista a las próximas elecciones.

Jorge Yoma intentó explicar que no se trataba de apoyar a Saadi, si no de conservar la mayoría oficialista en el Senado. "No podemos exponernos a que las legislaturas provinciales decidan quien puede o no puede ser senador". Yoma, al igual que la mayoría de los operadores políticos del gobierno, saben que en las próximas elecciones se renuevan 17 bancas. Doce del justicialismo, 3 radicales y 2 provinciales. "No podemos exponernos a sentar un precedente que pone en juego la mayoría del PJ en el senado", argumentó otro legislador quien señaló: "si aceptamos que la legislatura de Catamarca nos baje un senador, después van a seguir las de Chaco, Tucumán, Río Negro y Corrientes, donde la oposición tiene mayoría".

La reunión del bloque terminó sin acuerdo, ocho de sus miembros amenazaron con no bajar al recinto si se trataba el tema del catamarqueño. Augusto Alasino, presidente del bloque oficialista, salió del frustrado encuentro con sus pares rumbo a la reunión con los demás jefes de bloque a los que les anunció que el oficialismo no pediría incluir la votación para la nominación de Saadi en el orden del día.

Los radicales no le creyeron, imaginaban que alguno de los ocho senadores peronistas "duros" podrían cambiar de opinión y que el justicialismo intentaría imponer el tema ya avanzada la noche. "Teníamos versiones de que el oficialismo, una vez en el recinto, trataría de cambiar el plan de labor parlamentaria con el voto de la mayoría simple, y ante esa situación tomamos la determinación de no dar número", relató José Genoud. En esos momentos llegaba a la Sala de Periodista del Senado un telegrama -raro método de declaración- del justicialista por Santa Cruz, Felipe Ludueña, en el que aseguraba que "no avalará" con sus presencia "la formación del quórum necesario para incorporar a Saadi al Congreso". Antonio Cafiero ya lo había anticipado el día anterior, el tampoco bajaría al recinto.

Tampoco estaban dispuestos a apoyar el nombramiento los senadores Jorge Massat (Santa Fe), José Luis Gioja (San Juan), Verna (La Pampa) y el rionegrino Remo Constanzo, Felipe Ludueña, además de De la Sota, Reutemann, De la Rosa, mientras que había dudas sobre la postura de Eduardo Bauzá y Villaverde.

Después de dos horas en las que el timbre sonó sin interrupción convocando a los legisladores al recinto, Carlos Ruckauf miró el reloj y a las seis de la tarde decidió levantar la sesión por falta de quórum. El oficialismo tenía sentados en sus bancas quince legisladores menos de los que había prometido. Según ellos contaban con 37 voluntades a favor de Saadi. "Asumo la responsabilidad total de haber frustrado la sesión", respondió ayer Carlos Ruckauf quien volvió a insistir en que considera "inconveniente y negativo" que Saadi ocupe una banca en la Cámara alta. El vicepresidente consideró que "el peronismo de Catamarca tiene derecho a proponer un candidato a senador y sería bueno que se escuchara la propuesta de Antonio Cafiero respecto a que sería conveniente que buscaran a otro candidato".

Entre los senadores peronistas la idea fue ganando adeptos. "Estamos pagando un alto costo político para afuera, pero eso ya lo sabíamos. Lo grave es el costo que nos está demandando el tema hacia adentro", aseguró un senador que estaba dispuesto a votar por el catamarqueño. "Saadi, por otra parte, quiere ser candidato a gobernador de Catamarca en el '99, hay que preguntarse si vale la pena tanto esfuerzo para que se dé el gusto de estar en el Congreso por unos meses".

"Estamos en camino para llegar a un acuerdo para que Saadi baje. Hasta acá llegamos nosotros. A nadie se le escapa que toda esta situación lleva agua para la campaña de Saadi en su provincia, muchos de nosotros tenemos que salir a dar explicaciones en nuestros propios distritos", se despachó uno de los bastoneros del justicialismo en el Senado. Mientras tanto, Ramón Saadi sigue al lado del teléfono esperando la reparación por la intervención federal que lo desalojó del gobierno en 1990, en medio del escándalo por la muerte de María Soledad Morales.

 

A papá le salía mejor
Por Mario Wainfeld

t.gif (67 bytes) Juan Perón y John William Cooke intercambiaban correspondencia y figuritas allá por 1956. Cooke le comentaba con quién podía contar, y con quién no, el jefe exiliado. En una de sus cartas, al explicar que Vicente Leónides Saadi se sumaba a las huestes del general (tras jugar un buen rato a dos puntas), lo definía como "el turquito valiente y oportunista", cualidades que parecen antagónicas pero que en política suelen venir apareadas. Saadi padre, sucesiva y vertiginosamente, se opuso a Perón, fue verticalista y más tarde neoperonista. A principios de los '80 encabezaba la izquierda del PJ y hasta dirigía un diario de ese sector. Después, en la interna del '88 contra Antonio Cafiero, le dio a Menem una chorrera de votos, una victoria de ésas que sólo se obtienen cuando se manejan el consenso, los fiscales... y se vuelcan las urnas.

Saadi poseía una capacidad inusual de cambiar de bando o de táctica sin perder poder en su provincia, lo que era producto de su condición de taimado abogado norteño pero también de la impunidad que le confería manejar una provincia feudal. Los Saadi pisaron fuerte en el peronismo político gobernando un paraje donde "el peronismo social" (industrialización, movilidad social ascendente y veloz) no pasó. El atraso de Catamarca le permitió un liderazgo local que le dejaba un juego enorme para moverse en la interna nacional del PJ.

No está claro que Ramón Saadi sea un valiente pero sí que heredó parte del poder de su padre y, sin duda, su oportunismo. Sigue siendo un importante líder del PJ catamarqueño, donde maneja posiblemente el 90 por ciento de los votos. Sin embargo sus compañeros del Senado no quieren ungirlo, aunque lo necesitan y mucho. Temen hacerlo porque nombrar a Saadi implica un grave desprestigio, un costo político feroz que no pueden sobrellevar los senadores de perfil alto (aquellos que aspiran a tener votos, prensa y prestigio): Reutemann, Cafiero, De la Sota, el propio Bauzá.

Ramoncito no es más impresentable que su padre, pero sí menos impune por obra y gracia de la combinación de varios fenómenos propios de la nueva etapa democrática: la movilización colectiva por el crimen de María Soledad y su repercusión nacional generada y multiplicada por los medios. La democracia post '83 es pasible de muchas críticas, que a menudo merece. Pero no está de más señalar que fueron esos fenómenos los que causaron a los Saadi el deterioro, la pérdida de la gobernación y la dificultad --que cada vez está más cerca de transformarse en imposibilidad-- de sentar a Ramoncito en la banca que tantos años fatigó su papá.




REUTEMANN EXPLICA POR QUE SE OPONE AL INGRESO DE SAADI AL SENADO
"El costo sería altísimo, ilevantable"

Por Pablo Feldman

t.gif (67 bytes) "Aprobar ahora el ingreso de Ramón Saadi al Senado sería un costo político muy alto para el justicialismo, casi imposible de levantar de cara a un proceso preelectoral", sentenció Carlos Reutemann al ser consultado por Página/12 acerca de su posición en la reunión del bloque de senadores oficialistas que postergó su decisión entorno al ingreso del ex-gobernador catamarqueño a la Cámara alta. El legislador santafesino que llevó la voz cantante junto con Antonio Cafiero en una reunión que calificó como "muy tensa", apeló a una frase del General Perón para sostener su posición: "Primero la patria, después el movimiento, y después los hombres... pero parece que algunos compañeros quieren anteponer los hombres al movimiento", sostuvo Reutemann. No obstante ser minoría en el bloque oficialista, la posición sustentada por Reutemann --acompañado por un puñado de senadores-- fue la que se impuso (ver nota principal). El pliego de Saadi no se trató ayer, ni se tratará la semana que viene, y "si las cosas siguen así no creo que esto pueda pasar sin que haya problemas" pronosticó el ex-corredor de Fórmula Uno.

--¿Usted se opuso a que se apruebe el pliego de Ramón Saadi?-- preguntó Página/12.

--No fui el único. Hay varios compañeros que creen que el costo sería altísimo, casi ilevantable. No se puede hipotecar el partido para favorecer a un compañero.

--Pero la mayoría de los senadores peronistas están de acuerdo con que se apruebe ...

--No se trata de una cuestión de números. Supongamos que se le aprueba el pliego y después viene un pedido de desafuero de un juez por una de las causas que tiene pendientes. No tendríamos que repetir lo que pasó con Angeloz, no deberíamos negar el desafuero, porque si no la gente va a pensar que el Senado es un "aguantadero" y eso nos embarra a todos.

--¿Los otros senadores no ven esto?

--Sí, pero tienen un concepto de solidaridad que algunos de nosotros no compartimos. Lo que decía Perón de "primero la patria, después el movimiento y finalmente los hombres", algunos compañeros se lo olvidaron o lo quieren cambiar. Yo creo que hay que proteger al justicialismo, y ser solidarios con el movimiento.

--¿Es probable que la semana que viene se insista con el pliego?

--No creo, porque hay un grupo de senadores que se van al exterior, otros dos acompañan a Menem a Rusia, y no creo que haya quórum.

--¿Los radicales no bajaron al recinto?

--Tenían miedo que les metieran a Saadi "por la ventana", pero el Orden del Día y los temas de la sesión no contemplaban el tratamiento del pliego, además ese hubiera sido un incendio mayúsculo.

--¿Usted no viaja con Menem a Rusia?

--No, el que creo que va es Cafiero.

--Tal vez allí lo convenzan de votar a Saadi.

--Antonio me dijo que no lo va a votar ahora ni más adelante tampoco.

--¿Y usted?

--El tema es muy difícil. Hoy le digo con total convicción que sería un costo político elevadísimo para el PJ y yo no estoy dispuesto a pagarlo.

 



Menem visitará a Tony Blair a fin de octubre

Concretará su viaje más deseado. Espera hablar del tema Malvinas, que no integra la agenda oficial.

t.gif (67 bytes) Luego de nueve años de febriles y desgastantes negociaciones, Carlos Menem se dará el gusto, entre el 27 de octubre y el 1º de noviembre de 1998, de descender del Tango O1 en el aeropuerto de londinense de Heathrow y que al final de la escalinata se encuentre el primer ministro británico Tony Blair, con quien se reunirá en el marco de una visita oficial. Menem y Di Tella confían en que se podrá hablar sobre Malvinas aunque los ingleses siempre insistieron en que ese tema no integra la agenda.

El ministro de Relaciones Exteriores, Guido Di Tella, anunció hoy la fecha en que se concretará la visita oficial de Menem, quien recibió la invitación en 1995 de parte del ex primer ministro conservador John Major, que incluirá un encuentro con la reina Isabel II. El canciller fue quien apuró la marcha luego de que el laborista Blair pusiera fin a 18 años de conservadurismo en el Reino Unido en abril del año pasado.

Para Di Tella, el "objetivo central" de Menem es la "creación de confianza" entre ambos países, a 16 años de la Guerra de Malvinas, que duró 74 días, que se desencadenó con el copamiento por parte de una unidad militar comandada por el torturador ex capitán Alfredo Astiz de una factoría en las Islas Georgias y culminó con la invasión ordenada por el ex dictador Leopoldo Fortunato Galtieri. Ese intento, bajo flujos etílicos, de Galtieri de perpetuar a la dictadura militar que se agrietaba y que ya no toleraba la presión sindical y política.

Por su parte, William Marsden, embajador británico en la Argentina, afirmó, en un breve comunicado, que "el proyecto de visita ya ha sido estimulante para el desarrollo de nuevos lazos de cooperación".

El temario de la visita de Menem a Gran Bretaña apunta a incrementar las relaciones bilaterales entre ambos países y por esa razón se prevén trabajos a nivel ministerial en las áreas de educación, salud, transporte, turismo y deportes.

El temario también incluye dos temas considerados claves por ambas partes, las explotaciones petroleras y pesqueras en torno a las Malvinas y las Georgias. Sin figurar en la agenda, pero como tema que los argentinos piensan "colar" es el de la situación de Malvinas, una obsesión gigante para Menem, a punto tal que prometió que en el 2000 la bandera celeste y blanca volvería a flamear en Puerto Argentino.

Es muy posible que Blair y Menem hagan una declaración sobre la zona de cooperación conjunta respecto a las licitaciones petroleras, donde el reparto del cobro de derechos será del 50 por ciento para cada país.

Otro punto de análisis será la decisión de los kelpers de llamar a promover la explotación petrolera en las cercanías de las islas, ya que la Argentina no les reconoce derechos a los kelpers para usufructuar las riquezas minerales.

De llegarse a un acuerdo en el área petrolera y pesquera, se espera la firmas de acuerdos a largo plazo que garanticen un justo reparto de los ingresos que haya en esos dos sectores.

Ni en el Palacio San Martín ni en la embajada británica se atrevieron adelantar la agenda del viaje, ya que todo se irá cocinando de aquí a octubre. Para ahuyentar a los ansiosos, los colaboradores de Di Tella recordaron que la agenda de la reciente visita del presidente norteamericano Bill Clinton se terminó de cerrar diez antes de que este pisara suelo argentino.

Menem se convertirá en el primer presidente argentino que visite Gran Bretaña desde la Guerra de Malvinas y desde 1960, cuando el fallecido Arturo Frondizi realizó una gira oficial en la cual no mencionó el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas.

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EL ATERRIZAJE EN MALVINAS SEGUN EL CANCILLER DI TELLA
"Se trató de un vuelo interno"

t.gif (67 bytes) "Se trató de un vuelo interno y el problema ocurrió, por lo tanto en territorio argentino", fue la interesante y arriesgada argumentación que el ministro de Relaciones Exteriores, Guido Di Tella, brindó para explicar el aterrizaje del argentino Ernesto Barcella en la pista aérea de la localidad malvinense de Mount Pleasant (Monte Placentero), ubicada a 50 kilómetros de la capital de las islas, Puerto Argentino.

Barcella, quien llegó a las islas luego de despegar de un aeroclub de Comodoro Rivadavia, según Di Tella podría ser sancionado por las autoridades argentinas en caso de haber violado alguna disposición aeronáutica, ya que "el vuelo ocurrió en territorio argentino".

El mismo día en que anunció la fecha de la visita oficial del presidente Menem a Gran Bretaña, Di Tella se apropió, dialécticamente, de las Malvinas y las consideró territorio argentino, cumpliendo con el reclamo permanente de soberanía sobre las islas que establece la Constitución de 1994.

"Si este señor hubiera ido de Comodoro Rivadavia a Río Gallegos sin anunciarlo o habiendo anunciado otro vuelo, estaría incurso en el mismo problema: éste es un problema ocurrido dentro de territorio argentino", fue la tesis a la que recurrió Di Tella.

"Es una cuestión de jurisdicción argentina. Para nosotros se trató de un vuelo interior, pero es evidente que frente a la situación de indefinición que tenemos con Gran Bretaña en torno de las islas, lo más adecuado es que el piloto regrese al continente", manifestó el canciller argentino.

El gobierno kelper y la embajada británica en Buenos Aires resolvieron no politizar el tema y Barcella, quien fue encuadrado dentro de la figura de "inmigrante ilegal", volverá mañana a territorio argentino, si el clima lo permite.

Contrastando con la diplomacia exhibida por los británicos, Di Tella siguió en su línea jocosa y al comparar este viaje con el que realizó Miguel Fiztgerald en 1964 en Malvinas, se contestó a sí mismo, delante de los periodistas. "En qué se diferencia aquel aterrizaje del de Barcella? En que Fiztgerald no llevó té y naranjas", ironizó el canciller.

En el Palacio San Martín relativizaron el vuelo de Barcella y afirmaron que este argentino, que hace 15 años que vive en California, desde donde inició el viaje a bordo de su Pipper Apache, "se quiso dar un gusto". Fuentes consultadas por Página/12 también coincidieron en destacar la actitud británica y aseguraron que Barcella no posee antecedentes penales y hasta el momento, según la Side, no registra militancia en ningún grupo ultranacionalista. Este viaje sorpresa obligó a la cancillería a postergar un día el anuncio del inicio de la gira presidencial por el Reino Unido.

 

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