Por Eduardo Febbro desde París
Pinochet ya
está juzgado. Pase lo que pase todo el mundo sabe que es un genocida. Todas las querellas
que presentamos en Chile fueron amnistiadas o sobreseídas. Hoy tenemos esperanzas de que
se haga justicia. La hermana de uno de los 9 franceses asesinados o desaparecidos en
Chile habla con emoción y se pierde en la madeja judicial que empieza a desovillarse en
Francia luego del pedido de extradición presentado en París. Son las familias de René
Chanfreau, desaparecido en el centro de detención Colonia Dignidad 1973, de Enrique
Andrés María Ropert Contreras, asesinado en 1973, y de Etienne Pesle otro francés
desaparecido durante el mismo año luego de ser detenido por un destacamento de la
aviación militar chilena las que presentaron el pedido. El abogado de estas
familias, William Bourdon, reclamó ante el fiscal de la República la extradición de
Pinochet. La ministra francesa de Justicia, Elisabeth Guigou, confirmó ayer en la
Asamblea Nacional que su gobierno seguiría la demanda del abogado.
La demanda de extradición no es sin embargo automática ya que, como lo aclaró la
titular de la cartera, primero hay que esperar que el fiscal de la República determine si
ésta es o no posible. En caso de respuesta afirmativa los aspectos jurídicos de la
extradición están amparados en la Convención del año 1957, que rige las reglas de
extradición entre países europeos, pero la última responsabilidad recae
siempre en las autoridades británicas. Londres debe analizar si la
extradición es coherente con su derecho interno. En todo caso, como lo
reconoció a Página/12 el abogado de las familias francesas, las trabas son
numerosas antes de llegar a buen puerto. Nadie se oculta en París las dificultades
que se deben vencer antes de lograr que se juzgue a Pinochet. Con todo, como ocurrió con
el caso Astiz, las familias sienten una suerte de alivio por la condena
simbólica que implica la vergüenza de ver al dictador detenido en Londres y
acosado por una lluvia de demandas judiciales. Además, al igual que el nuevo caso abierto
en Francia contra militares argentinos por crímenes contra la humanidad, la
acusación francesa que sustenta el pedido de extradición toca los delitos más graves
que puedan cometerse: detención y secuestro, crímenes contra la humanidad y genocidio,
según los términos de la acusación de otra abogada, la doctora Sophie Thonon, quien
también representa la defensa de las familias de desaparecidos franceses en la Argentina.
La acción emprendida por los abogados no es ajena a la manera positiva con
que el gobierno francés reaccionó luego del arresto de Pinochet. Cabe recordar que el
jefe del gobierno francés, Lionel Jospin, fue el primer dirigente occidental en
manifestarse luego de la detención del dictador diciendo que se trataba de una noticia
feliz y justa. Con las distancias del caso, es el sentimiento de las familias
de las víctimas que buscan desde hace años obtener un puñado de justicia que la
democracia chilena no está dispuesta conceder. Roberto Pesle, hijo de Etienne
Pesle, reconoce que un intocable fue alcanzado y todos sentimos como una esperanza
que se quedaba en el olvido, que dejábamos de lado para no sufrir tanto.
El aspecto más espinoso de la extradición es su base legal. El análisis del abogado
francés William Bourdon, revela posibilidades de acción concretas. Bourdon explica que
como el secuestro y la detención son continuas, la infracción goza de la
prescripción sólo cuando ésta deja de tener efecto. Pero el cuerpo de los parientes de
los querellantes nunca fueron encontrados, y en teoría estarían detenidos en un lugar
secreto. En concreto, sin una fecha precisa del deceso de las víctimas, la
prescripción es inaplicable. Con todo, otros abogados expertos en derecho internacional
señalan que, por lo general, se sabe que la muerte se sitúa no lejos del día del
secuestro, tal como asegura el profesor Bernard Bouloc. La batalla judicial está
abierta en Francia y se suma a la española, aunque con menos intereses en juego. La
suerte del ex dictador Pinochet podría depender de un simple sistema de
interpretación del derecho. Como reconocen en el anonimato muchos magistrados de
París, a veces, con una presa así vale la pena forzar un poco el sentido de las
leyes.
LA COMPETENCIA DEL JUEZ GARZON
Territorios del crimen
Por Ernesto Ekaizer desde Madrid
Once magistrados de las
cuatro secciones de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional resolverán a partir del
hoy si existe o no base para que la jurisdicción española enjuicie los crímenes
cometidos contra ciudadanos españoles, argentinos, chilenos y de otras nacionalidades
durante las operaciones represivas que se desarrollaron con anterioridad y posterioridad a
los golpes militares de 1973 y 1976 en Chile y Argentina. Aunque la detención del general
Pinochet en Londres no es el tema, la decisión jurisdiccional, de hecho, justificará o
no la captura por iniciativa del juez Baltasar Garzón.
El orden del día del pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional prevé el
debate de los recursos de apelación presentados, el 24 de mayo y el 6 de octubre pasados,
por los fiscales Pedro Rubira e Ignacio Peláez ante la Sala de lo Penal. Dichos recursos
fueron dirigidos contra las decisiones de los jueces Baltasar Garzón y Manuel
GarcíaCastellón de continuar adelante con sus respectivos sumarios sobre los
crímenes cometidos en Argentina y Chile.
Según los jueces, existen bases jurídicas para defender la competencia de la
jurisdicción española para investigar y juzgar, llegado el momento, dichos crímenes,
calificados como genocidio y cometidos a través de asesinatos múltiples, detenciones,
secuestros, desapariciones, sustracción de menores, torturas, violaciones y apoderamiento
de bienes.
Los fiscales, en línea con la Fiscalía de la Audiencia Nacional y la Fiscalía General
del Estado, cuestionan la jurisdicción con el argumento de que dichos delitos no han sido
cometidos en España (presupuesto de territorialidad).
Como la resolución de estos recursos ya estaba prevista desde hace tiempo, el pleno no
podrá considerar el recurso del fiscal contra la orden de detención del general Augusto
Pinochet, cursada el viernes 16 de octubre pasado y cumplida por la justicia británica
esa misma noche. Sin embargo, es obvio que si los magistrados dicen que sí a la
jurisdicción española estarán dando por buena y legítima dicha orden, que fue el
resultado de una fase de la instrucción sumarial. Los plenos de la Sala de lo Penal no
constituyen, contra lo que pueda parecer, un acontecimiento extraordinario en su
funcionamiento, y ocurren cada semana. El cónclave a puerta cerrada podría extenderse
hasta el viernes.
|