Por David Cufré
Carlos Menem
asistió ayer al seminario de la Unión Industrial buscando recomponer su desgastada
relación con los empresarios. Pero su evasiva respuesta a las demandas que planteó la
central fabril enojó aún más a los industriales. Diego Videla, influyente directivo de
la entidad, detalló en presencia del jefe de Estado los reclamos al Gobierno. Si
hemos cometido errores los enmendaremos, contestó Menem, y apuntó a la prensa al
señalar que quieren encontrar motivos de enojo adonde no los hay. La
expresión en el rostro de los miembros de la UIA al finalizar el acto alcanzaba para
desmentir al Presidente. Lo cierto es que siguen las promesas, pero hace un mes
presentamos un plan anticrisis y el Gobierno no movió un dedo, fue la enfática
descripción que hizo un miembro del ejecutivo de la UIA cuando Página/12 le consultó su
opinión sobre el discurso de Menem.
En su última participación en un encuentro público con empresarios, a Menem no le
había ido nada bien. En esa oportunidad, la Cámara de la Construcción le hizo
recriminaciones que le causaron un profundo disgusto. A raíz de ese cortocircuito y de
las crecientes quejas de los empresarios, el jefe de Estado rehusó participar de dos
encuentros (de la Cámara de Comercio y de la CAME) a los que había comprometido su
presencia. Para no tensar más la cuerda, ayer se hizo presente en la Copal y en la UIA.
No pretendo escuchar siempre cantos de sirena, dijo primero Menem en un
almuerzo de la Cámara que agrupa a las empresas de alimentos. Allí, el presidente de esa
entidad y de la UIA, Alberto Alvarez Gaiani, le había trasladado las preocupaciones
empresarias. Agradezco que nos marquen los errores, insistió el primer
mandatario. No obstante, luego le dijo en privado a Alvarez Gaiani que el Estado no cuenta
con recursos suficientes para satisfacer la demanda de los industriales de acelerar los
reintegros del IVA a los exportadores. Esa es una de las principales críticas de los
productores.
Así lo destacó el presidente de la cámara de aceiteros, Raúl Padilla. En diálogo con
Página/12, el empresario enfatizó que la promesa de Menem se contradice con la rotunda
negativa de Roque Fernández, con quien estuvo el lunes pasado, a que el Estado devuelva
ahora lo que debe por el IVA. Nos dijo que los problemas fiscales hacen imposible
asumir ese compromiso, afirmó Padilla. Y advirtió que, por lo tanto, la
molienda de granos va a disminuir y caerá la exportación. El sector vende al
exterior el 90 por ciento de su producción.
Para Alvarez Gaiani tampoco era cómoda la participación de Menem en los encuentros de
los industriales. Desde que asumió la conducción de la UIA, en reemplazo de Claudio
Sebastiani, decidió bajar el tono de confrontación pública con el Gobierno, para
facilitar las negociaciones en privado. Pero esa estrategia no ha sido más fructífera
que la de su antecesor. Por eso, ayer se vio obligado a endurecer su discurso. Además,
porque el que pronunció el día anterior, en la apertura del seminario de la UIA,
disgustó a los miembros del Comité Ejecutivo de la entidad. Dos de ellos lo calificaron
a este diario de bochornoso.
No hay señal más injusta e irritante que la que brinda un Estado inflexible y
riguroso para reclamar sus tributos, pero remiso e incumplidor para con sus
obligaciones, enfatizó Alvarez Gaiani en un pasaje de su exposición en la Copal,
en referencia al aumento en el cobro de anticipos del Impuesto a las Ganancias y a las
demoras en la devolución del IVA a los exportadores. También dijo que las
dificultades en la recaudación no deben ser excusas para aumentar la presión tributaria,
que afecta al sector cumplidor y le resta recursos para su desenvolvimiento. Por
último, demandó endurecer las negociaciones con Brasil para resolver el conflicto
generado por la aplicación de medidas paraarancelarias por parte de ese país, con lo que
busca trabar las importaciones.
Ese es otro de los temas que inquieta a los productores. En especial, a los pequeños y
medianos del sector de la alimentación. Al igual que sujefe, Roque Fernández respondió
a esos pedidos con evasivas. No nos queda más remedio que seguir insistiendo,
concluyó un miembro de la UIA, sin disimular su molestia.
| Mastellone busca socio El presidente de La Serenísima, Pascual Mastellone, reveló ayer a
Página/12 que la próxima semana se definiría la incorporación de un nuevo socio a la
empresa. Las negociaciones están encaminadas con un fondo de inversión extranjero, que
compraría otro 15 o 20 por ciento de la compañía, según comentó el
empresario.
La familia Mastellone controla el 85 por ciento de la división de la empresa dedicada a
la producción de leches y quesos, mientras que el 15 por ciento restante fue adquirido
hace tres meses por el fondo de inversión Dallpoint Investments, por el que pagó 260
millones de dólares. El objetivo de La Serenísima es conseguir capitales para continuar
con las inversiones, para expandirse dentro de un mercado cada vez más competitivo.
A diferencia de la rama de la compañía que elabora yogures y quesos crema, cuyo control
cedió La Serenísima a la francesa Danone (compañía que tiene el 51 por ciento), en
este caso la empresa quiere retener el control. Por otra parte, Mastellone señaló que
la demanda del mercado interno ha comenzado a repuntar, luego de la caída que
experimentamos en agosto y setiembre. Las exportaciones a Brasil, en cambio, han
bajado levemente. Pero nuestra participación en ese mercado es muy
pequeña, por lo que no nos afecta esa disminución en las ventas, afirmó. |
EL BANCO CENTRAL APUNTA AL EX TITULAR DEL MAYO
Denuncia penal contra Beraja
El Banco
Central presentó el miércoles pasado una denuncia penal contra Ruben Beraja, ex titular
del desaparecido Banco Mayo, porque se presume la existencia de balances
falsos. Además, una alta fuente de la entidad monetaria dijo ayer que Alberto
Spolski, titular del fallido Banco Patricios, tiene otra denuncia penal por fraude, que el
BC tiene comprobado. Semejante rigurosidad para reclamar castigo a los banqueros privados
que supuestamente cometieron actos ilícitos por parte del organismo que comanda Pedro
Pou, sin embargo, no se condice con la protección legal que solicita para él mismo y su
directorio.
El artículo 1 del proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central fija la
inmunidad legal para Pou y su directorio, medida que Página/12 reveló semanas atrás, se
había incluido como una condición del Banco Mundial para aprobar los créditos
anticrisis.
Esta es una iniciativa que, por beneficiarnos, no fue impulsada por el Banco
Central, dijo a este diario un alta fuente del organismo monetario. Sin embargo, el
autor de la reforma a la Carta Orgánica es el senador justicialista Ricardo Branda, quien
se sabe recibe semanalmente las sugerencias de los hombres del Central. El
mismo funcionario contó que hace poco Pou había almorzado, en dependencias del BC, con
otros siete titulares de autoridades monetarias de Latinoamérica y todos tenían procesos
penales. Es absurdo, afirmó. Pou y su directorio acumula más de ocho causas
penales por irregularidades cometidas en el otorgamiento de redescuentos y en los procesos
de caída de bancos.
La reforma de la Carta Orgánica también incluye novedades para los ahorristas. La más
importante es que distinguirá dos categorías de depositantes (de hasta 100 mil pesos y
más de 100 mil pesos) en el orden de acreedores privilegiados al quebrar un banco. De esa
forma, se aseguraría que todos los ahorristas más pequeños cobren sus depósitos al
caer un banco.
El miércoles pasado, justo cuando Pou daba cuenta de su gestión ante la comisión de
Finanzas de la Cámara de Diputados, el departamento legal del BC presentó una denuncia
penal contra Rubén Beraja, que hoy está siendo analizada por la Procuración General de
la Nación. En ella se le imputa a Beraja, entre otras cosas, la presentación de balances
falsos en el desaparecido Banco Mayo y adulteración de documento público, al haber
realizado supuestas maniobras ilícitas con préstamos a firmas vinculadas.
Otra preocupación por estos días en el Central es la supuesta competencia desleal que
estarían realizando algunos bancos extranjeros contra entidades nacionales. Así, el BC
abrió un sumario contra un banco de extranjero de origen español que se negó a aceptar
un cheque de una entidad local. Y se estudia la posibilidad de prohibir a los equipos de
análisis de los bancos (extranjeros) opinar sobre otras entidades, coticen o no en la
Bolsa.
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