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Opinan tres representantes de consumidores
Hay que trabajar
en las provincias En los países avanzados los derechos del consumidor son una de las cuestiones más respetadas, pero acá recién ahora se está tratando de avanzar en esa dirección. Si queremos un país moderno no podemos tenerlo sin esa conciencia de los consumidores y sin que, sobre todo, los mismos se sientan protegidos por el Estado. Por ejemplo, la acción de los entes reguladores no es correcta. Parece que formaran parte de las empresas en vez de trabajar en defensa del usuario. En el tema del teléfono eso es clarísimo y también en la renegociación del contrato de Aguas Argentinas. Es esencial que se cumpla con los artículos 42 y 43 de la Constitución que establecen que los usuarios deben formar parte en los directorios de los entes reguladores y, además, que se convoquen las audiencias públicas. Un paso importante ha sido la creación de los tribunales arbitrales. Pero hace falta también privilegiar el interior del país, donde hay muchos más problemas que en Capital y hay un gran desconocimiento de los derechos. La difusión de la actividad y el conocimiento de las denuncias realizadas es un gran incentivo para impulsar los reclamos.
La estabilidad
ha ayudado mucho La problemática del consumidor, desde que nosotros comenzamos hace 18 años, ha evolucionado muchísimo tanto en la legislación como organizativamente. El consumidor poco a poco ha ido tomando conciencia de sus derechos. La estabilidad ha sido un factor positivo para ello, principalmente porque permite evaluar las distintas ofertas del mercado sin estar presionado por un aumento de precios. Los avances más importantes fueron la ley de Defensa del Consumidor y la incorporación de esos derechos a la Constitución Nacional. Esta legislación va modificando ciertas pautas en las transacciones comerciales, ya que obliga a que las empresas revean algunos tipos de actitud que tienen para no estar violando la ley. Los tribunales arbitrales son otro paso adelante. Adelco viene luchando, además, por los Tribunales de Pequeñas Causas. En este caso la adhesión no es voluntaria y permiten que cualquier consumidor pueda recurrir a un juez para que le resuelva el problema de forma rápida, sencilla y sin costo. Brasil e Inglaterra están entre los países que ya los tienen. Creo que el tema del consumidor va a seguir creciendo hasta que todos sientan que sus derechos son respetados.
Hay hegemonía
de oligopolios La cuestión de la defensa del consumidor está día a día creciendo en la sociedad. Durante esta década se ha producido un proceso de avance importante. A esa efervescencia se le suma que la gente está viendo las falencias en las privatizaciones. Y que hay una situación de absoluta hegemonía de oligopolios que afectan al consumidor. Ello pone en discusión el rol del Estado en la regulación. Además, el gobierno está renegociando algunos contratos. Hay una ley, están los derechos constitucionales, hay asociaciones reconocidas, y en esas renegociaciones como la de teléfonos, de aguas, ferrocarriles y aeropuertos, entre tantas otras, no le han dado participación a nuestras organizaciones. Por eso, también está en debate el rol de ellas como organismos independientes de todo interés partidario, que deben tener la posibilidad de contar con recursos como para poder opinar seriamente. Y de cómo lograr que sean fuertes como en otras partes del mundo. El apoyo que les canaliza el Estado se distribuye, para nosotros, de un modo desparejo. De todas maneras, hay que rescatar que Argentina es el único país de América Latina donde se otorgan esos subsidios. |