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En una playa junto al mar - ¿Sabés nadar? de Diego Kaplan
  Por MARTIN PEREZ

El, de unos 20 años, tiene barba de tres días, traje arrugado, corbata floja. Ella, cuarentona, tailleur ceñido, maquillaje inmaculado, anteojos negros. La escena transcurre en un taxi, y ellos son los poco convencionales protagonistas: un joven enamorado y la madre de la novia que lo acaba de dejar. "Tenés que ayudarme: ayer me echó de su casa", explica él, tropezando con las palabras. "¿Y vos qué le hiciste?", pregunta ella, sin mirarlo a los ojos. "Nada", miente él. "Te juro que no le hice nada", insiste, mientras ella reconoce que, cuando algo se le mete en la cabeza a su hija, no hay nada que pueda hacerla cambiar de opinión. "Mirame a los ojos", pide ella, sin sacarse los anteojos negros. "Yo sé lo que te digo: en el mundo hay miles de mujeres iguales a mi hija", le dice. "Puede ser", concede. "Pero yo no puedo vivir sin ella", concluye él, que efectivamente podrá vivir sin ella. O al menos sobrevivir durante toda la película. Porque con ese diálogo comienza ¿Sabés nadar?, la ópera prima de Diego Kaplan. Agil y vibrante, la escena cuenta con el plus freak de que sus protagonistas son mamá Graciela Borges y su hijo Juan Cruz Bordeu, un detalle que fascinará a los fans de "Son o se hacen", la serie televisiva que dirige Kaplan para Canal 9. Pero, atención, esa escena apenas funciona como una suerte de prólogo que advierte cómo no es la película. Es que ¿Sabés nadar? está lejos de ser un apéndice de la desfachatada experimentación televisiva del dislate sexual protagonizado por Julieta Ortega y Carolina Fal. Pequeño, humilde y fascinante, el debut cinematográfico de Kaplan encierra un universo propio, que no necesita de fantasmas catódicos. "Es un film con personajes complejos relacionándose en una trama muy simple", arriesga Kaplan en primera instancia. El afiche que tiene en mente es un poco más claro. Arriba está el título, en la foto todos los protagonistas en el agua, y abajo una frase concluyente: "La culpa es de los padres".

En una playa junto al mar - ¿Sabés nadar? de Diego KaplanPEQUEÑOS CLIPS Hasta su debut como director televisivo al frente de "Son o se hacen" -detalle que sucedió en enero de este año-, Diego Kaplan era un talento reivindicado casi exclusivamente por el pequeño universo de la industria musical local. Siempre con poco presupuesto pero buenas ideas, su currículum de más de medio centenar de clips incluye joyas como "Quiero estar entre tus cosas", con Daniel Melero devenido en Frankenstein melancólico; el Planeta de los Simios atrapado en los tres minutos del "Bi Bap Umdera", de Los Visitantes, y la archidifundida languidez de las chicas de Calamaro en "Flaca". "Ese video fue el último que hice antes de filmar la película -revela Diego-, y no es casualidad. Lo que hice en ese video me influyó mucho en ¿Sabés nadar? Diría incluso que, como ese clip, la mía es una película pajera, en el buen sentido de la palabra." Al margen de su festejada labor matando a las estrellas de la radio (como cantaban The Buggles en "Video kill the radio star"), Kaplan supo ser ayudante de dirección de Alejandro Agresti en Buenos Aires viceversa, y antes en El acto en cuestión. Mucho antes, su corto Amor sin sincro ganó Medalla de Oro en el Festival de Ferrara, Italia, en 1990. Y, aun mucho antes, el director que acusa a los padres puso en el centro de escena a los suyos para explicar cómo es que se contagió de esa enfermedad llamada cine. "Todo empezó cuando mis viejos se divorciaron -cuenta-. A partir de ahí mi viejo comenzó a llevarme todos los fines de semana invariablemente al cine. Así fue como vi Tiburón a los siete años, El exorcista a los once. Mi primera cámara la conseguí a los nueve años, es la que usa Calamaro en ‘Flaca’. Una Súper 8 que mi abuelo les regal a mis padres para su casamiento, y con la que yo me pas mirando el mundo desde que la tuve en mis manos." La culpa, entonces, es de los abuelos.

SER Y NO HACER "Mi pelcula preferida es E.T.", dice Leticia Brdice, l·nguida. "¿Nadie te dijo que tens el mismo color de ojos que E.T.?", pregunta Juan Cruz Bordeu, galn. "Gracias", contesta ella tmidamente. "Sabs que Èse es el nico di·logo improvisado de todo el film", se re Kaplan, un joven criado a base de cine de comienzos de los ochenta, que confiesa haber visto E.T. más de una docena de veces. Puesto a hablar de cine argentino, si le dejan elegir se ubica al lado de Agresti, Stagnaro y Caetano. "Y no tengo nada que ver con el resto", agrega, desafiante. "Aunque tal vez tenga algo que ver con Pieyro, por esa certeza de que el cine recin se completa con el pblico." Esa es la ecuacin que, por ejemplo, lo deposit en Canal 9, respondiendo a un llamado de Roberto Ledo. "Un tipo que hace 30 puntos de rating es alguien con el que yo quiero trabajar", dice Kaplan explicando cmo es que lleg a "Son o se hacen". "La verdad es que acepté hacerlo para aprender a dirigir actores. Para m es como un training en direccin. Porque si bien dirigir videos me sirvi bastante, cuatro meses en TV me ensearon a enfrentarme con cosas que no se arreglan con un planito o un encuadre." Cosas como los actores, claro. Por cierto, uno de los detalles destacables de SabÈs nadar? es el hecho de que no hay ni una sola performance actoral desgarrante, de esas que se ganan elogios en medio de pelculas horribles. Tampoco una puteada made in cine argentino. Y, adems, nadie grita. Sin subrayados ni exabruptos, todas las actuaciones son elogiables. Todas. Y la lista es larga: además de Bordeu y Brdice, en el reparto figuran Ivn Gonz·lez, Antonio Birabent, Damin Drezik, Mariana Briski, Patricia Etchegoyen, Rolo Puente y la hermosa debutante Aldana Mir. "Lo que yo ms les ped es que no pensaran. Un actor tiene que ser, y no hacerse", explica Diego. Y cuenta el dilogo que tuvo con Rita Cortese para invitarla a participar del film. "¿Qu querÈs decir con tu pelcula?", pregunt Rita, despus de pedirle leer el guin antes. "No quiero decir nada. Quiero contar", explicó Diego. "Entonces no necesito leer nada. Acepto", fue la respuesta de Rita.

En una playa junto al mar - SabÈs nadar? de Diego KaplanSABER NADAR Otra definicin de Kaplan: "SabÈs nadar? es una pelcula que se re de ese clich que es el cine joven". Cine con y para jvenes, sí, pero nunca cine joven. Y ahora una explicacin: "Se llama SabÈs nadar? porque si no sabs nadar es que alguien se mand una cagada cuando eras chico. No se puede no saber nadar". Suerte de Un lugar en el mundo de una nueva generacin ‚sobre la ausencia, precisamente, de ese lugar en el mundo- el film de Kaplan comienza con la llegada del personaje de Bordeu a Mar del Plata. O, ms precisamente, al mundo de los personajes que Kaplan presenta all. "Es un film multiprotagónico", se explaya el director. "De hecho, el espectador se la pasa preguntndose todo el tiempo quin es el protagonista." Un detalle que no molesta, sino que se acepta casi sin darse cuenta al tiempo que la historia generosamente confirma al espectador en su centro, pero sin regalarle nada. Opera prima que no se preocupa por decirlo todo, obra de un director que tiene cosas que decir, pero sabe que tendr tiempo para decirlas, SabÈs nadar? es para Kaplan simplemente un film necesario. "Es un film que yo tena que hacer", cuenta, y por eso es que slo tardÛ dos meses entre la decisin de hacerla y el comienzo del rodaje. Con un tema grabado especialmente por Andrés Calamaro para la banda de sonido -su versin de "I will survive"- y apenas tres semanas de rodaje durante el invierno del ao pasado, la pelcula, que en este momento est en proceso de posproduccin, tiene fecha de estreno para agosto. "Son o se hacen es, en el mejor de los casos, un 70 por ciento yo. Mi pelcula es un 100 por ciento", advierte Diego, como si hiciera falta. Un director demasiado seguro de s mismo, y con un film que nunca elige el camino seguro. Una hora y media que nada, no flota ni se hunde. Que es y no se hace. El ser y la nada, entonces. De eso que se llama cine argentino, a secas.


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