Por Felipe Yapur
Oficialmente,
durante la reunión que Domingo Cavallo y Eduardo Duhalde mantuvieron el lunes pasado
sirvió para definir que los equipos económicos de ambos candidatos trabajen en forma
conjunta para monitorear la crisis financiera de Brasil. Sin embargo, el acuerdo más
importante y que aún no fue difundido es la inmediata realización de encuentros entre
los equipos políticos para discutir y acordar políticas que permitan generar un
nuevo espacio que producirá más de una sorpresa entre el menemismo y la Alianza,
aseguró un hombre cercano al gobernador bonaerense. Sin duda esto significará un vuelco
en el escenario político de los próximos meses.
Los voceros de ambos candidatos intentaron mantener un bajo perfil con respecto a las
reuniones de los asesores políticos de Duhalde y Cavallo. Pero los más entusiasmados son
sin duda los representantes del bonaerense. Estos sostienen que el cambio producido en el
discurso del ex titular del Palacio de Hacienda es sustancial y que no significa que
Duhalde haya claudicado o dejado de lado su discurso sobre la finalización del modelo y
el retorno del PJ a la centro izquierda: El que revisó algunas de sus ideas es
Cavallo, hoy es posible escucharlo hablar sobre políticas activas y apoyo a las Pymes.
Estas son frases que hasta hace un tiempo era prácticamente imposible creer que salieran
de su boca.
Los hombres de Cavallo son más cuidadosos a la hora de opinar pero no por ello niegan la
satisfacción que les produce este acercamiento. José Luis Fernández Valoni aseguró a
Página/12 que hasta que no se termine el juego tramposo de la re-reelección y
Duhalde no consolide su candidatura, no se puede hablar de cuestiones electorales. Pero es
cierto que el gobernador amplía la franja de posibles electores que convocamos nosotros,
y en este sentido ambos candidatos se complementan. Eso sí y para no ser menos, los
hombres de Cavallo aseguran que el que modificó el discurso y produjo el acercamiento es
el bonaerense.
En un primer momento se especuló que esta reunión sería el inicio de las conversaciones
que derivaría en la posibilidad de conformar una fórmula presidencial que contengan a
los dos dirigentes. Pero inmediatamente entre los voceros se pudo escuchar la posibilidad
de que Duhalde apoye una probable candidatura del ex ministro de Economía como jefe de
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Ni siquiera tangencialmente discutimos la
posibilidad de avanzar en una alianza electoral, dijo Duhalde cuando relató ante la
prensa su encuentro con Cavallo, y agregó que sólo se pusieron de acuerdo en la
necesidad de plantear algunos cursos de acción ante la crisis desatada en Brasil.
La reunión de Duhalde y Cavallo no es un dato menor y esto lo saben los dirigentes de la
Alianza y del menemismo. Los aliancistas consideran que la probable unidad entre el
bonaerense y el ex ministro de Economía tiene más que ver con el retroceso duhaldista
ante la nueva oleada rereeleccionista y el triunfo de José Manuel de la Sota que con
proyectos políticos. Los hombres de la Alianza opinan que Cavallo se acercó a Duhalde
por el mismo motivo. En tanto el menemismo evaluó el encuentro con un llamativo
optimismo. Ayer por la mañana el ministro del Interior, Carlos Corach, consideró como
razonable una eventual alianza electoral entre ambos. Pero indicó que hablar
de una alianza en un futuro ballottage en el 99 es todavía algo prematuro y sostuvo
que estas conversaciones y encuentros son movimientos normales en la vida
política de cualquier país.
Carlos Ruckauf no quiso quedarse afuera y fue otro de los dirigentes justicialistas que
opinó sobre el encuentro y el acercamiento entre los dos candidatos. El vicepresidente no
cuestionó una potencial coalición electoral entre Duhalde y Cavallo: Es un hombre
con capacidad administrativa (por Cavallo) y todo el mundo sabe de mi afecto y de mis
peleas muy fuertes que tuve con él. Hemos coincidido mucho en lo económicoy discutido en
lo social. Creo que es una figura muy útil para cualquier fuerza política.
El único duhaldista que insistió en que la reunión de su líder y Cavallo sólo giró
alrededor de la crisis brasileña y sus efectos en la economía argentina fue el ministro
de Gobierno bonaerense, José María Díaz Bancalari. Sin embargo, el funcionario
reconoció que han comenzado a aparecer coincidencias con un hombre con quien hasta
no hace mucho tiempo teníamos serias diferencias. Asimismo Díaz Bancalari se
atrevió a reconocer que es factible que Duhalde apoye una candidatura del cordobés como
Jefe de Gobierno de Buenos Aires: Todo está en el plano de las especulaciones, pero
los 800.000 votos que tiene el peronismo en la capital no pueden ser despreciados. Sólo
hay que ver hasta qué punto coinciden las elecciones nacionales con las de Capital
Federal.
LA ALIANZA PIENSA QUE SE UNIRAN
Después del minué
En la
Alianza creen la reunión de ayer fue más que un indicio. Es más, hay quienes ven como
muy probable que Eduardo Duhalde y Domingo Cavallo terminen juntándose en una coalición
electoral y se conviertan en sus principales rivales para las elecciones presidenciales de
octubre. Pero, en caso de concretarse, la nueva coalición contra la Alianza no
modificaría un ápice su discurso electoral. Fue lo que siempre dijimos: que
formábamos una coalición de centroizquierda progresista para enfrentarnos a otra de
centroderecha conservadora, explicaba el vicepresidente de la UCR, el senador
Leopoldo Moreau que consideraba el acercamiento de los dos dirigentes como un intento de
recrear la unión de los dos extremos del arco social que anudó Carlos Menem en las
elecciones de 1995.
Dentro de la coalición evaluaban la reunión como una consecuencia directa de las
elecciones de Córdoba. En aquellos comicios Cavallo quedó muy mal posicionado por la
magra cosecha de su fuerza luego de haberle puesto el cuerpo a la campaña. Y Duhalde
volvió a quedar a la defensiva por los rejuvenecidos embates del menemismo por la
reelección.
Está claro que se juntan por necesidad. Es la única forma que tienen de provocar
un nuevo hecho político, opinó el frepasista Alberto Flamarique. Cerca de Fernando
de la Rúa, también recordaban el golpe sufrido por Cavallo en Córdoba y consideraban
lógico que buscara la forma de reacomodarse. Puede ser que esté
asustado, sostenía un vocero.
La forma en que se cristalizaría la unión era un tema en el que no todos coincidían.
Hasta hace poco, varios dirigentes aliancistas -principalmente en el Frepaso veían
a Cavallo como un posible candidato a jefe de Gobierno porteño del peronismo. Para
contrarrestar esta jugada ya habían pensado en la posibilidad de sacar a Carlos
Chacho Alvarez de la vicepresidencia para hacerlo competir contra el ex
superministro. Pero luego de Córdoba consideraban que el panorama había cambiado y que
la unión Duhalde-Cavallo bien podía adelantarse para los próximos meses.
No tengo dudas de que cuando terminen de bailar el minué todos éstos se juntan, y
lo incluyo también a Palito Ortega, opinó Moreau. Y agregaba: Cavallo quiere
volver a manejar la economía, no lo veo disputando ningún cargo electoral. El
vocero delarruista completaba: En este país nadie vota a quien pierde y Cavallo
sabe que está en la posición del perdedor.
HABRIA ACUERDO PARA IR JUNTOS EN LA SEGUNDA
VUELTA
No se habló de alianzas electorales
Duhalde reconoce la
vigencia del modelo y Cavallo reconoce que hay que avanzar en las cuestiones de orden
social, pero es prematuro hablar de cuestiones electorales, dijo el dirigente
cavallista José Luis Fernández Valoni. Tenemos en cuenta el gesto de acercamiento
que hizo el gobernador, y lo interpretamos como corresponde. Ambos dirigentes tienen un
buen diálogo y simpatía, pero son respetuosos de sus candidaturas, dijo el
diputado Guillermo Francos.
Los operadores del ex ministro de Economía consultados por este diario no alentaron ayer
la posibilidad de una alianza electoral con el gobernador para las elecciones de octubre,
pero dejaron abierta la posibilidad de que se unan en una segunda vuelta.
Francos explicó que la reunión que el lunes mantuvieron Duhalde y Cavallo fue una
reunión de alta política, pero en ella no se habló de alianzas electorales. Dijo
también que el ex ministro no está más cerca del gobernador que del resto de los
candidatos y precandidatos presidenciales, que sus destinos políticos no están
necesariamente atados.
Sin embargo, es la segunda vez que se reúnen públicamente en menos de seis meses, esta
vez por iniciativa del bonaerense. Tenemos un partido de menos de dos años de vida.
Nos hemos ganado un espacio y nos parece lógico tensar la cuerda lo máximo que
podamos, confesó Valoni. Y remató: Después veremos cómo definimos.
Duhalde no quiere que se vote en el 17 de
octubre
La propuesta del ministro Carlos
Corach para que el 17 de octubre se efectúe la elección presidencial fue recibida con
beneplácito por el menemismo, con indiferencia por la Alianza y con rechazo en el
duhaldismo. |

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Eduardo
Duhalde se opuso ayer a que las próximas elecciones presidenciales se realicen el 17 de
octubre. El gobernador y precandidato justicialista se convirtió así en el principal
opositor a la propuesta del Gobierno, que pretende, al menos en apariencia,
imbuir mística y liturgia peronista a un comicio general. Ni siquiera Fernando de la Rúa
presentó reparos a la iniciativa. Es más, el candidato de la Alianza prefirió tomar el
anuncio con sorna: Quieren tener el consuelo de perder un 17 de octubre, dijo,
socarrón, el dirigente radical.
Duhalde reconoció que la decisión sobre la fecha de las elecciones le corresponde al
Poder Ejecutivo Nacional, pero marcó claramente sus diferencias con que ésta coincida
con el Día de la Lealtad justicialista.
El día de elecciones generales es el día de la democracia, el día de todos los
partidos, dijo para marcar su preferencia por otra fecha que no tenga nada que
ver con un día tan importante para un partido político.
El 17 de octubre de 1945 miles de personas colmaron la Plaza de Mayo para reclamar la
liberación de Juan Domingo Perón y en defensa de los beneficios obtenidos por los
obreros durante su gestión como secretario de Trabajo y Previsión. El lunes pasado, el
ministro del Interior, Carlos Corach, consideró adecuado que las elecciones para elegir
al sucesor del presidente Carlos Menem se realicen el 17 de octubre. En el mismo comicio
se deben elegir gobernadores, intendentes y diputados nacionales.
Ayer se sumó a la idea Alberto Kohan. El secretario general de la Presidencia dijo
incluso que existía un decreto que está a la espera de la firma de Menem.
Pero es una fecha mítica le señalaron, con un poco de exageración, durante
un reportaje radial
Bueno... pero si algunos no quisieran hacerlo ahí, nos estaría ofendiendo a los
justicialistas respondió.
En verdad, el que puso firmes reparos a la idea fue Duhalde y no la oposición. Al
contrario, el candidato a presidente de la Alianza, Fernando de la Rúa, se divirtió con
la noticia.
Corach dice que van a perder le dijeron por radio.
¿Que van a perder ellos?
No, ustedes, la Alianza.
Ah creía que ya estaban asumiendo que iban a perder y querían el consuelo de que
fuera el 17 de octubre dijo con un dejo de picardía, para luego agregar, más
serio: A veces, los simbolismos se vuelven en contra.
De la Rúa puso como ejemplo lo mal que le había ido al radicalismo en las elecciones del
6 de septiembre de 1987, fecha del golpe de Estado contra Hipólito Yrigoyen, y a partir
de esos comicios comenzó la debacle del gobierno alfonsinista.
En la misma línea argumental ya se habían expresado el lunes Raúl Alfonsín y Graciela
Fernández Meijide. Casi todos en la Alianza percibieron en la propuesta oficial una
suerte de operación distractiva para que todo el mundillo político se
entretuviera debatiendo sobre la fecha.
Duhalde tuvo esa misma percepción. Aunque en su caso lo afecta directamente. En el
entorno del gobernador creen que el Gobierno hará todo lo posible para postergar los
comicios internos donde el PJ debe definir su candidato a presidente. Y aseguran que este
tipo de anuncios que las elecciones sean el 17 de octubre oficia de
cortina de humo para desviar el debate sobre la fecha de la interna
justicialista.
Nadie cree, ni el propio Corach, en que por hacer las elecciones el 17 va a ganar el
justicialismo. Para el menemismo las fechas históricas no significan nada: basta recordar
que el 8 de octubre, el día del nacimiento de Perón, María Julia Alsogaray privatizó
Entel, consideró un ministro de la provincia de Buenos Aires, entendiendo que el
anuncio que hizo Corach sea simplemente para generar debate en vano.
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