Por Pablo Feldman y diego Schurman
Carlos Reutemann hará
honor este fin de semana a su fama de político atípico. Sin haber lanzado aún su
precandidatura presidencial, el senador decidió igualmente iniciar su campaña
proselitista. Y lo hará nada más y nada menos que en la provincia de Buenos Aires, el
territorio de Eduardo Duhalde. Voy a subirme a mi auto y recorrer dos o tres lugares
para ver qué pasa con la gente, dijo el santafesino. Que venga, que venga, no
le tememos, contestaron ayer los voceros del gobernador, convencidos de que la
presencia del ex piloto de Fórmula Uno no modificará un ápice las preferencias de los
bonaerenses.
Reutemann insiste con el ni cuando le preguntan si buscará suceder a Carlos
Menem. Pero las encuestas telefónicas que mandó a hacer en Capital Federal y provincia
de Buenos Aires, a las que se agrega un testeo de Santa Fe, y la misma minigira por el
conurbano bonaerense no parecen precisamente los movimientos de alguien que no aspira a
ser candidato a presidente.
La recorrida del Lole, adelantada ayer por Página/12, tiene como paradas posibles las
localidades de La Matanza, Lomas de Zamora y Avellaneda. Quiero ver qué siente la
gente, dijo a este diario. El Lole se subirá a su Fiat Marea gris metalizado entre
hoy y el domingo.
Voy a llenar el tanque y salir para el conurbano, no le digo cuándo ni dónde
porque no quiero que nadie arme nada ni me sigan porque lo que me interesa es palpar el
ánimo de la gente, dijo Reutemann a Página/12 a su regreso de Catamarca, donde
recorrió junto a colaboradores la mina de oro Bajo la Alumbrera.
¿Antonio Cafiero y Alberto Pierri tuvieron algo que ver con el armado de la visita?
le preguntó este diario.
Pare, pare, no me entendió; le dije que voy solo, salgo solo de Santa Fe y recorro
solo los lugares que tengo pensados sentenció el ex piloto de Fórmula Uno que ya
hizo eso en la campaña para gobernador de Santa Fe, en 1991.
Ustedes no se acuerdan, pero el Lole agarraba el auto y se aparecía en un pueblito
sin avisarle a nadie, o se montaba a la enduro y se metía en las zonas inundadas donde no
se podía pasar con camiones ni auto, rememora nostálgico Jorge Giorgetti, mano
derecha del Lole.
A nosotros no nos molesta que haga campaña, pero no creemos que pueda modificar la
amplia ventaja que Duhalde tiene aquí sobre el resto de los candidatos, dijeron los
principales voceros del gobernador bonaerense.
En realidad, lo que Reutemann quiere es ver cuál será la reacción espontánea de los
habitantes del territorio duhaldista, adonde llegará sin referentes, ni caciques ni jefes
de líneas internas.
El senador también estará pendiente de la resolución del Consejo partidario que tiene
previsto reunirse este mediodía para ver si aparecen las reglas de juego
claras que reclamó en un comunicado. Los datos que teníamos es que se
pasaría la interna para julio, dijo Giorgetti.
La postergación de la interna podría beneficiar a Reutemann, ya que le evitaría hacer
una campaña a las corridas. Pero el Lole teme que esa demora sea parte de la estrategia
del Gobierno para buscar alternativas que habiliten una nueva reelección presidencial.
Reutemann interpretó que Menem irá en busca de un nuevo mandato luego de una
comunicación telefónica que mantuvo esta semana con el propio Presidente. El Lole quiere
que el mandatario se comprometa a no competir en 1999, pero no logró su objetivo.
No creo que nadie pueda establecer condiciones para ser candidato, porque el marco
del partido está abierto para todos. Reutemann sabe que la re-reelección no corre, que
no hay posibilidades, y a lo mejor lo que estáviendo es con qué apoyo va a contar en
cada provincia, dijo en respuesta el hermano del Presidente, Eduardo Menem.
PIERRI PIDE UNIDAD ADENTRO Y DUHALDE OFRECE
La elección puede esperar
Por Felipe Yapur
Eduardo Duhalde siente
que todas las fichas juegan a su favor en la intrincada interna presidencial. La
aparición de Carlos Reutemann permitió que el frente antiduhaldista, con Ramón Ortega a
la cabeza, estallara en pedazos dejando al bonaerense prácticamente solo en la carrera
por la sucesión del trono menemista. Confiado por el beneficio que le causa esta
diáspora, el gobernador salió a decir que si el Lole lo necesita, él está dispuesto a
aceptar una postergación por unos días de la elección nacional. Eso sí,
Duhalde se preocupó en dejar bien en claro que la postergación no significa que la
interna bonaerense sufra el mismo retraso. Pero la sensación de tranquilidad que
transmiten los duhaldistas no se traduce de igual forma en la vereda de enfrente. Sectores
que responden a Alberto Pierri, conscientes de la actual debilidad que vive el
oficialismo, aseguraron que el menemismo tiene que presentar un solo candidato,
porque si van separados las posibilidades de triunfo disminuyen, justificó uno de
los voceros de Pierri.
Mientras tanto, en San Vicente, el portón donde Duhalde tiene su quinta es un permanente
desfile de dirigentes e intendentes bonaerenses que llegan para jurar fidelidad y trabajo
para lograr el anunciado 90 por ciento de sufragios que pronosticó el gobernador que
será capaz de conquistas. Esto no permite a los hombres de Duhalde descuidarse de
las maniobras que continúa haciendo el menemismo para perjudicar al gobernador.
Estos ven ataques en varios frentes, por un lado las constantes quejas del apoderado del
menemismo, César Arias, sobre la necesaria limpieza de los padrones del PJ bonaerense. La
respuesta de la gente del gobernador fue tajante: Si tienen problemas con los
padrones que se los pidan a Pierri o acaso él no fue el presidente en ejercicio del PJ
durante estos últimos cuatro años. Por otra parte, la posible participación del
ex corredor de Fórmula Uno en la interna presidencial no fue considerada como un tema de
preocupación sino más bien como un beneficio. Cuanto más candidatos menemistas
participen mejor para nosotros, suelen decir los que mueven los hilos de la campaña
presidencial de Duhalde.
Este es un dato que, sobre todo en el pierrismo, ha comenzado a preocupar. La
lógica política dice que, si en la interna hay más de un candidato que responda a
Menem, el único beneficiado es Duhalde. Y porello es necesario que Reutemann y Ortega
lleguen a un acuerdo, dijo a este diario un asesor del presidente de la Cámara de
Diputados nacionales. Sin embargo, otro asesor no dejó pasar la oportunidad y se mostró
más duro al responsabilizar por la diáspora que vive en estos momentos el menemismo al
propio Ramón Ortega: El tucumano rechazó como compañero de fórmula a Pierri y al
Presidente no le quedó otra alternativa que buscar otro candidato, en una obvia
alusión a Carlos Reutemann.
Ahora bien, y hasta tanto se defina la candidatura del menemismo, Alberto Pierri
continuará recluido a la espera de que llegue algún mensaje o señal de la Casa Rosada:
El jefe del grupo Bauen hará lo que le dice el Presidente, juró Jacinto
Gaibur, otro de los voceros que tiene el pierrismo. En realidad, la señal que está
esperando este sector es saber si el Lole aceptará el consejo del Presidente de
participar en la diputada interna presidencial. Por lo pronto se alegraron con la noticia
de que Reutemann recorrerá el fin de semana la provincia de Buenos Aires para testear el
apoyo de la gente.
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