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SE IMPUSO EN LAS ELECCIONES Y TENDRA SU TERCER MANDADO EN SANTA CRUZ
Kirchner logró el sueño de Menem

Consiguió la re-reelección como gobernador santacruceño, aunque la diferencia sobre el sublema Convergencia fue menor de lo que esperaba. Duhalde y Ortega viajaron anoche para celebrar en Río Gallegos.

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Por Felipe Yapur
Desde Río Gallegos

t.gif (862 bytes)  Y finalmente Néstor Kirchner ganó las elecciones en Santa Cruz. Alcanzó la tan ansiada re-reelección, pero no como esperaba. Las últimas cifras de anoche le daban un triunfo sobre el lema Convergencia por una diferencia por 11 puntos (55.31 por ciento a 43,68 por ciento). Desde temprano la gente de Lupín, como lo llaman propios y extraños, se reunieron en la casa de gobierno y anunciaban un triunfo arrollador. Sin embargo, el tiempo fue pasando y los datos no aparecían por ningún lado. El justicialismo vernáculo juraba que ganaba por una diferencia superior al 20 por ciento, pero los datos oficiales demostraban a medianoche una brecha menor. De todos modos la alegría llegó a la sede de gobierno santacruceña y Kirchner aseguró que ganó "a pesar de los esfuerzos del menemismo encarnado en la figura de (Arturo) Puricelli. La caravana de victoria partió, entonces, por las calles de la ciudad mientras Alfredo Martínez, aceptaba, solitario, públicamente la derrota.

A las elecciones de la provincia patagónica se presentaron cuatro fórmulas. Kirchner encabezó el "Frente para la Victoria Santacruceña" secundado por el diputado Sergio Acevedo. El lema opositor "Convergencia por Santa Cruz" propuso dos candidatos en sendos sublemas. Uno, liderado por Arturo Puricelli y el otro por Martínez. La cuarta oferta correspondía al "Frente de Unidad Trabajadora" liderada por Miguel del Pla.

En la sede de gobierno no sólo esperaban como el maná del cielo los resultados de la junta electoral. Muchos querían saber si el binomio justicialista integrado por Eduardo Duhalde y Ramón Ortega iba a llegar para los festejos. Los hombres de Kirchner y los del bonaerense cambiaban a cada instante la hora del arribo del avión que trasladaba la fórmula. Finalmente llegaron, pero recién cerca de las 21. Esto demoró el anuncio oficial del triunfo que llegó a las 22.30 con el gobernador electo y su esposa, la diputada Cristina Fernández, quien poco antes del anuncio se desahogó gritando junto a un grupo de adherentes: "Y ya lo ve, es para Menem que lo mira por TV".

"Ganamos y estoy feliz. Pero más porque hemos recuperado la intendencia de Río Gallegos que estaba bajo administración radical desde el '91", dijo Kirchner antes de posar para la foto con su mujer y la fórmula justicialista. Aseguró también que el programa de gobierno está íntimamente relacionado con "la plataforma que estamos trabajando junto a los gobernadores que integramos el núcleo federal y de allí saldrá lo que le conviene a la Patagonia austral para que deje de ser excluida".

Duhalde, por su parte, felicitó al primer gobernador que lo apoyó en su candidatura presidencial y de paso dijo que. en caso de ser gobierno. "la estabilidad está asegurada, así como la gobernabilidad de la administración de Menem". Sobre este punto negó que fuera a encontrarse con el Presidente y que existiera alguna posibilidad de firmar un acuerdo para realizar una transición de gobierno acordada.

Todos estaban tan contentos, que Cristina Kirchner no temía hacer bromas sobre las fotos que había en el escritorio del gobernador consorte. "Aquí está con el jubilado", decía riendo al tiempo que señalaba la foto de su esposo con el entonces ministro de Defensa Erman González. Pero no siempre fue pura alegría.

La casa de gobierno local estuvo abierta para los que quisieran llegarse. Siguiendo con la costumbre de Kirchner, éste dejó que los militantes tomaran la casa para festejar. Pero éstos fueron los únicos que desde su arribo comenzaron con los cánticos y los vivas de los diferentes candidatos de los sublemas que participaron. Esta fue la gran diferencia, cada grupo se hizo de un sector en el salón Blanco y desde allí mostraron su adhesión a tal o cual sublema y la figura de Kirchner prácticamente pasó desapercibida. Se gritaron los tres goles de Boca Juniors y aseguraron que Santa Cruz era boquense y peronista.

En las oficinas de la sede de gobierno, el clima era diametralmente diferente. Muchos de los rostros de los funcionarios y empleados tenían el ceño fruncido. Los datos tardaron mucho en llegar y produjeron preocupación. Lo curioso es que muchos de los funcionarios estaban más preocupados por el resultado del sublema para el que trabajó que si Kirchner ganaba la contienda. "Ese es el problema de la Ley de Lemas, cada uno tira para su lado y se descuida un poco lo más importante, la fórmula del gobernador", intentó explicar un operador del gobernador santacruceño.

La explicación por la demora de los datos la presentó el diputado provincial del PJ, Carlos Sannini. Este juró que las grandes distancias y el complicado sistema de conteo de votos por la cantidad de candidatos fueron las principales razones de la tardanza. "Seguro que ganamos", aseguró sin dar números cuando ya habían transcurridos más de dos horas del cierre de los comicios. La lentitud hizo recordar la interna justicialista de la provincia de Buenos Aires que tardó más de dos semanas para arribar a datos finales.

Mientras tanto, en la sede la intendencia capitalina, Alfredo "Freddy" Martínez estaba en su despacho con su esposa, sus hijos y un par de colaboradores. Por demás, la sede comunal estaba a oscuras y despoblada como un domingo cualquiera. "No, no tengo datos oficiales. Pero tengo confianza de que podemos derrotar a Kirchner", dijo mientras pasaba su mano por su tupido bigote y encendía el cigarrillo número 15. Sus colaboradores se mostraron menos cautos a la hora de explicar la razón de por qué el lema Convergencia lleva al ultramenemista Arturo Puricelli: "Esto es puramente conveniencia política. A Puricelli le conviene porque le resta votos a Lupín (por Kirchner) y a nosotros porque nos suma unos votos. Después, si podemos, ni nos hablamos".

El que brilló por su ausencia fue el hipermenemista Puricelli. Este se recluyó en Perito Moreno, su localidad natal, y desde allí siguió el escrutinio. Obviamente no hizo declaraciones y, siguiendo el razonamiento de sus compañeros circunstanciales de lema, tiene que haber gozado cuando se enteró de que su archienemigo no superó holgadamente a la convergencia de aliancistas y menemistas.

El triunfo, aunque ajustado, sirvió para las aspiraciones electorales de Duhalde y Ortega. Estos necesitaban que el primer gobernador que apoyó el proyecto presidencial del bonaerense retuviera la provincia y no se iban a perder la oportunidad para mostrar el primer triunfo duhaldista en el interior. Eso sí, el único que no era esperado en Río Gallegos era justamente el presidente Menem: "No tiene por qué venir", dijo Kirchner poco después de sufragar. Y el riojano no lo defraudó.

 

Lo que se viene

El siguiente es el cronograma de elecciones provinciales previstas para antes del 24 de octubre:

* Tucumán (6 de junio): el justicialista Julio Miranda se enfrentará con el diputado nacional por Fuerza Republicana Ricardo Bussi, hijo del actual gobernador Antonio Domingo Bussi, el aliancista Rodolfo Campero y el candidato del partido local Pueblo Unido, Gumersindo Parajón.

* Tierra del Fuego (20 de junio): el oficialista Movimiento Popular Fueguino, que encabezará su fórmula con el actual ministro de Economía Roque Martinelli, competirá con el Frente Cívico y Social para la Alianza, que lleva como candidato al intendente de Río Grande, Jorge Colazo, el justicialista Carlos Manfredotti y la candidata del Partido Frente del Pueblo Liliana Tricárico.

* Río Negro (27 de junio): sin haber conformado la Alianza, el gobernador radical, Pablo Verani, buscará su reelección para mantener su hegemonía al frente de la provincia frente al justicialista Remo Constanzo y al representante del Frente Grande, Carlos Gadano.

* Santa Fe (8 de agosto): finalmente, luego de varias idas y venidas, el senador Carlos Reutemann, quien ya gobernó la provincia entre 1991 y 1995, representará al justicialismo y competirá con el radical Horacio Usandizaga. El Socialismo Popular presenta a Rubén Giustiniani. En las elecciones de Santa Fe rige la Ley de Lemas.

* La Rioja (12 de septiembre): el justicialismo puso todas sus fichas a la reelección del gobernador Angel Maza, mientras que la Alianza presentará a un productor rural: Luis Bellía.



De jefes y subordinados

La poca actividad que realizó la fórmula presidencial justicialista en Paraná el último viernes se opacó, sin duda, con la escena que protagonizó el actual jefe de campaña, Julio César "Chiche" Aráoz, con uno de los integrantes del equipo de prensa de Eduardo Duhalde. La situación pareció extraída de un fragmento de algún sainete criollo. El actual embajador argentino en la Organización de Estados Americanos, decidido a demostrar quién manda en el equipo de campaña, increpó al colaborador cuando éste "osó" hablar con el gobernador bonaerense en los pasillos del hotel Mayorazgo, para acordar un encuentro informal con la prensa nacional. "Aquí el que toma las decisiones soy yo, que soy el jefe", le dijo Aráoz a viva voz en presencia de varios periodistas.


LA PARTICULAR COMPETENCIA DE NESTOR KIRCHNER
La oposición radical-menemista

 

Por F.Y.
desde Río Gallegos, Santa Cruz

t.gif (862 bytes) Diez fueron los candidatos que compitieron por la gobernación de Santa Cruz. Pero como en casi todas las elecciones del país la contienda se polarizó entre la Alianza y el PJ. La oposición sorprendió a todos presentando dos sublemas para pelear contra Kirchner, uno de ellos integrado por las formaciones ultramenemistas de Arturo Puricelli.

Alfredo "Freddy" Martínez y Joaquín V. González integraron la dupla de la Alianza santacruceña que se presentó a competir por la conducción de la provincia de Santa Cruz. Martínez es arquitecto y desde el '91 es el titular de la comuna capitalina. Este se convirtió en la esperanza de muchos en la Alianza para arrancar a Kirchner de la casa de gobierno. Puricelli, por su lado, fue gobernador durante los primeros años del retorno democrático a la Argentina y luego se enroló en las filas del más rancio menemismo. Monitoreó personalmente la privatización del Correo Argentino, hoy en manos de la familia Macri, y actualmente ocupa el sillón de la vicepresidencia de Aeropuertos Argentina 2000, donde suele compartir las decisiones con su jefe, el ex camarista y curioso intérprete de las normas constitucionales, el promotor de la re-reelección, Rodolfo Barra.

Néstor Kirchner, un "gigante de la política" --como lo calificó Eduardo Duhalde-- y militante de la Juventud Universitaria Peronista en los años setenta, atacó durante toda su campaña a "la coalición radical-menemista" que buscó derrotarlo y de paso golpear duro al binomio presidencial del justicialismo: "Si alguien tenía dudas de las intenciones de Menem de frenar al duhaldismo, éstas se disipan en Santa Cruz", suelen decir los operadores del gobernador Kirchner. Si algo tiene el menemismo para envidiarle al santacruceño es que éste logró lo que Menem peleó, peleó y no alcanzó: la re-reelección. Kirchner reformó la carta magna provincial y no hay límites para la renovación de mandatos. A partir del 10 de diciembre el santacruceño será el gobernador del nuevo milenio.


SE PRESENTARON 1361 CANDIDATOS
Cuando el trabajo escasea

 

Por F.Y.
Desde Río Gallegos, Santa Cruz

t.gif (862 bytes) El padrón electoral de Santa Cruz es de 111.374 ciudadanos, una cifra marcadamente inferior si se tiene en cuenta a los masivos distritos electorales bonaerenses. Pero provincia suma para sí una característica singular, rige la Ley de Lemas. Es por ello que 1361 candidatos disputaron el acceso a sólo 112 cargos. Es decir que, por las lejanas tierras del sur argentino, hay un candidato cada 82 santacruceños.

La proporción no debería sorprender, pero todo indica que la Ley de Lemas es, más allá de una suerte de garantía de mayor participación, una especie de novel forma de acceso a un mercado laboral reciente: el político. En Tucumán, por ejemplo, una provincia ubicada en las antípodas geográficas de Santa Cruz tiene un padrón electoral que supera los 800 mil sufragantes. Allí también hay lemas. Y vaya que los hay. El próximo 6 de junio los tucumanos deberán elegir sus representantes y se postulan 30 mil candidatos. Es decir que uno de cada 25 ciudadanos peleará por salvarse, perdón, por acceder a un escaño municipal o legislativo, según sea el caso. La palabra salvación no es para nada peyorativa ni agresiva, en Tucumán un legislador cobra la nada despreciable suma de 16 mil dólares, apenas el doble de la jubilación del desafortunado ex ministro menemista, Erman González. En Santa Cruz, en tanto, los emolumentos del legislador llegan apenas a los 4500 pesos por todo concepto. Esa puede ser la razón de la diferencia.

 

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