Principal RADAR NO Turismo Libros Futuro CASH Sátira


RENOVADA PRESION NORTEAMERICANA SOBRE LA ARGENTINA POR LAS PATENTES
Rocha por el camino de Todman

Esta semana será clave. La embajada de Estados Unidos quiere asegurarse de que Duhalde desmonte la iniciativa de Roggero para desafiar al Departamento de Estado y busca garantizar que la Alianza no se sume a ninguna movida para cambiar los compromisos.

na03fo01.jpg (6371 bytes)

Por Martín Granovsky
t.gif (862 bytes)  La definición fue tajante: "Este es un casus belli", dijo Manuel Rocha, el virtual embajador de Estados Unidos en la Argentina. Explicó que si el Congreso extiende aún más el plazo de transición de un régimen de patentes cerrado a uno abierto, Washington lo tomará como una declaración de guerra. Eduardo Duhalde escuchó atento, pero no le dio una respuesta formal. Contestará recién esta semana la presión más fuerte de la embajada norteamericana sobre la política argentina desde los tiempos del virrey Terence Todman.

La embajada no tiene titular desde que James Cheek dejó al mismo tiempo Buenos Aires, San Lorenzo y su modesto sueldo de diez mil dólares para convertirse en influyente profesional por encargo de Eduardo Eurnekian y su grupo de control de los aeropuertos.

No es que Bill Clinton quiera despreciar a la Argentina. En enero elogió a Carlos Menem como un "líder". Sólo que no tiene el poder suficiente para imponerle embajadores a Jesse Helms, el tan poderoso como ultraderechista presidente de la Comisión de Relación Exteriores del Senado que se deleita bochando una a una las sugerencias del presidente.

De origen cubano, al encargado de negocios Manuel Rocha le toca ahora evaluar a los candidatos, interrogarlos en profundidad, calar su psicología, recordarles cuáles son las prioridades del Departamento de Estado, renovar permanentemente los perfiles y enviarlos a Washington. Rocha acaba de alterar la rutina con aquella amenaza que Duhalde escuchó con atención. El mismo mensaje recibieron el Gobierno, los diputados peronistas, radicales y del Frepaso, y también los economistas de la Alianza. La gran mayoría está de acuerdo en no postergar el plazo por patentes, pero más de uno se molestó por el tono utilizado para recordarles el compromiso.

--¿Fernando de la Rúa escuchó la advertencia de Rocha? --preguntó Página/12 a un asesor del candidato opositor.

--Hace mucho que no lo ve a Rocha. Y la última vez que hablaron Rocha ni le mencionó el tema --minimizó el asesor con llegada diaria a De la Rúa.

Quienes frecuentan a Rocha descubrieron estos días en él un costado cortante. La fantasía, en estos casos, es que se trata de un arranque individual. Falso: ni siquiera los embajadores más movedizos y experimentados se salen del libreto fijado por el Departamento de Estado.

--¿Quién escribió el nuevo libreto de Rocha? --fue la pregunta a un diplomático argentino de alto rango que prefirió reservar su identidad.

--Peter Romero --respondió sin dudar.

Romero es todavía el subsecretario de Asuntos Interamericanos de Estados Unidos. Tiene diálogo frecuente con Guido Di Tella y su número dos, Andrés Cisneros, y buen conocimiento de la Argentina. Para la ley de patentes farmacéuticas, además, le alcanza con seguir el manual.

Washington peleó más de 20 años para que la Argentina dictara un régimen que no tenía desde el siglo pasado. Lo consiguió en 1995, pero los legisladores argentinos incluyeron una cláusula de transición para proteger --dijeron-- a los laboratorios nacionales de medicamentos. Los lobbies cruzados son tan potentes que incluso el duhaldismo discute la posibilidad de no aceptar aportes financieros de laboratorios, ni nacionales ni extranjeros, en la campaña electoral. Lo cual puede tener, sin embargo, una vía de escape si a la vez acepta dinero de los ejecutivos farmacéuticos a título individual.

El Departamento de Estado y la representante comercial externa de Estados Unidos, Charlene Barshefsky, enloquecieron de furia cuando un grupo de diputados peronistas capitaneado por Humberto Roggero amenazó en mayo con extender la transición.

El martes, la presión norteamericana arrancó a Carlos Menem una promesa:

--Si sale la ley de extensión, la veto --dijo en Nueva York.

Washington tomó nota.

--Es una buenísima noticia --fue la frase exacta que el Departamento de Estado le hizo llegar al embajador argentino Diego Guelar.

El análisis norteamericano es que la promesa de Menem puede paralizar a los diputados o, al menos, romper la unanimidad.

Si esto es así, ¿por qué la presión especial sobre Duhalde?

Diplomáticos extranjeros y argentinos arrimaron a este diario dos hipótesis:

* Una es práctica. Roggero se proclama duhaldista. Entonces, Duhalde debería poder controlarlo. Además, aunque gane la Alianza el peronismo conservará la mayoría en el Senado y ostentará una primera minoría en Diputados.

* Otra es más abstracta, pero sólo hasta el 10 de diciembre, fecha en que asumirá el próximo presidente. Washington quiere asegurarse ahora mismo de que, si ganara Duhalde y no De la Rúa, el dirigente peronista o peleará por impedir la ley o mantendrá la promesa de veto.

Rocha no está en la Argentina. Volverá mañana, seguramente ansioso por escuchar la respuesta de Duhalde. El candidato del PJ prefiere mantenerla en secreto, pero cualquier conjetura debería incluir algunas pistas necesarias.

Primera pista: el viernes Duhalde asistió a la convocatoria de los delegados del Fondo Monetario Internacional aunque De la Rúa dijo que para eso estaban los técnicos. El gobernador ya habló lo suficiente contra el modelo. Instaló el tema. Ahora llegó el momento de compensar.

Segunda pista: nada seduce más a Duhalde que quedar estampado junto a Domingo Cavallo en su imagen externa. Y Cavallo fue tajante cuando calificó el proyecto de Roggero como "una chantada".

Por lo menos del lado de Duhalde, Rocha tendrá una buena semana.

 

CLAVES

ron2.gif (93 bytes) Roggero amenazó con extender la transición al régimen de patentes.
ron2.gif (93 bytes) Menem ya dijo que si ese proyecto es ley, lo vetará.
ron2.gif (93 bytes) "Es una buenísima noticia", hizo saber EE.UU. a Guelar.
ron2.gif (93 bytes) Ahora la principal presión se ejerce sobre Duhalde, porque Roggero es duhaldista y porque la Alianza no tomó ninguna iniciativa.
ron2.gif (93 bytes) Duhalde contestará esta semana la pregunta del virtual embajador norteamericano Manuel Rocha, sobre su actitud futura.
ron2.gif (93 bytes) Es fácil pronosticar la respuesta: Duhalde no se sumará a Roggero.
ron2.gif (93 bytes) La embajada no tiene preferencias. Pero le gustaría que De la Rúa fuese menos europeísta.


ORIGEN Y FUTURO DEL CONFLICTO CON EE.UU.
Diez preguntas en la farmacia

 

Por Cledis Candelaresi
1 ¿Qué dice la ley de Patentes?

En 1995 el Congreso sancionó una ley de Patentes, reglamentada luego por el decreto 260, que obliga a pagar royalties a los laboratorios que utilicen fórmulas patentadas por otros.

2 ¿Ya rige?

Esta obligación recién estará vigente desde el 23 de noviembre del 2000. El lapso que media entre la sanción de la ley y esa fecha se denomina "período de transición", y en su transcurso no existe obligación de pagarle nada al autor de una fórmula.

3 ¿Qué quieren los Estados Unidos?

Para Estados Unidos ese amparo a los derechos de propiedad intelectual --que normalmente detentan empresas norteamericanas-- es insuficiente, ya que, a su juicio, no debería existir ningún tiempo de gracia. Por ello la administración de Bill Clinton aplicó sanciones comerciales, gravando con aranceles la importación de productos argentinos que hasta abril de 1997 estaban exentos. También inició consultas en la Organización Mundial de Comercio, con miras a elevar el tema a los mecanismos de solución de controversias.

4 ¿Qué sostienen los laboratorios nacionales?

Si la ley estuviera ya vigente, los laboratorios nacionales deberían girar anualmente a los extranjeros un monto no inferior a los 150 millones de dólares. Los royalties por patentes equivalen a entre el 4 y 7 por ciento del precio de los medicamentos.

5 ¿Por qué los Estados Unidos reforzaron su presión?

Un grupo de diputados oficialistas presentó el 7 de mayo un proyecto para ampliar el período de transición por otros cinco años más, es decir, hasta el 2005. Uno de los argumentos es que la aplicación de Patentes encarecerá los medicamentos. Otro es que favorecerá la aparición de monopolios, ya que quien patente una fórmula también puede fabricarla y comercializarla en exclusividad.

6 ¿El Gobierno coincide con los diputados?

Ni el Presidente de la Nación ni la Cancillería aprueban prolongar la transición, algo que enquista aún más a los Estados Unidos con los diputados.

7 ¿Siempre estuvieron enfrentados el Ejecutivo y el Congreso?

La discusión sobre Patentes generó desde el comienzo un enfrentamiento entre el Congreso, proclive a proteger los intereses de los laboratorios locales, y el Poder Ejecutivo, más sensible a los reclamos de cambiar el régimen.

8 ¿Qué régimen complementa la ley de Patentes?

El Poder Ejecutivo tiene demorada la reglamentación de la ley de Confidencialidad, complementaria de la de Patentes. Esta norma protege el secreto de la información contenida en los expedientes que se presentan para tramitar una patente o el permiso para comercializar un producto.

9 ¿Qué sucederá con la Confidencialidad?

Cuando la ley de Confidencialidad esté en vigencia, quien quiera patentar o comercializar un producto (patentado por otro), deberá realizar una serie de costosos análisis que prueben que es eficaz y, al mismo tiempo, inocuo.

10 ¿Para quién rige la Confidencialidad?

Sólo pesaría para los nuevos productos y no para los que ya están y se comercializan en el mercado. Por lo tanto: cuanto más demore el gobierno argentino en reglamentar la ley, mayor será la cantidad de productos que podrán explotarse sin tener que realizar los costosos análisis que prueben sus efectos benignos. Esto último también favorece a las empresas locales en detrimento de las extranjeras.


Washington husmea qué hay detrás de tanto criollismo

na02fo02.jpg (11517 bytes)

Estados Unidos quiere que De la Rúa hable menos de Europa. Y teme que, si es opositor, el peronismo se haga populista.


Por M.G.
t.gif (862 bytes)   Eduardo Duhalde les garantiza la gobernabilidad. Es peronista como Carlos Menem y, si gana el 24 de octubre, tendrá mayoría en ambas cámaras. Fernando de la Rúa no los asusta, aunque sí temen un peronismo en la oposición, y ya que están les gustaría que el candidato de la Alianza hablara un poquito menos de Europa y bastante más de los Estados Unidos. Esa es la percepción norteamericana sobre los dos principales postulantes a Presidente de acuerdo con diplomáticos y políticos consultados por Página/12.

Tanto De la Rúa como Duhalde se tutean con Manuel Rocha, el embajador a cargo de los Estados Unidos en la Argentina, pero Washington anotó diferencias y se propone indagar la personalidad y los proyectos de cada candidato de aquí a diciembre.

La meticulosidad de sus informes regulares basta para registrar las repetidas visitas de De la Rúa a Europa, sus contactos frecuentes en Buenos Aires con embajadas europeas y sus declaraciones a favor de reequilibrar la balanza de la política exterior argentina quitando una dosis de carnalidad a los vínculos con los Estados Unidos.

La idea del Departamento de Estado es aún más amplia. No solo Europa cae simpática a De la Rúa, quien habla italiano y alemán mejor que inglés, sino que De la Rúa cae simpático a Europa.

Quizás los norteamericanos no lo hayan advertido, pero buena parte de esa sintonía europeísta responde menos a la ideología que a una vieja tradición de la clase media alta argentina, sobre todo del interior, de la que son exponentes tanto De la Rúa como su esposa, Inés Pertiné. La UCR tiene su propia tradición. Saltó del aislamiento arcaico de Hipólito Yrigoyen y Ricardo Balbín a la incorporación como observador de la Internacional Socialista (o sea, sobre todo, Europa) bajo el impulso de Raúl Alfonsín.

Quizás los norteamericanos también ignoren este dato: cuando la UCR discutió su ingreso a la IS, De la Rúa dijo a Raúl Alfonsín que aún no era momento. ¿Podrán aprovechar los Estados Unidos el escaso entusiasmo de De la Rúa? Es difícil. Por un lado, a De la Rúa no lo entusiasmaba más un proyecto norteamericano que otro europeo. Sencillamente, no quería un enrolamiento de la UCR que en ese momento aparecía demasiado a la izquierda para sus posturas políticas. Por otro, el tiempo pasó, las posiciones se fueron haciendo cada vez más homogéneas tanto en el radicalismo como en la IS y la mayoría de los socialistas europeos gobierna hoy con gestiones viradas a estribor. Hay otro dato más que ningún análisis político o diplomático debería ignorar, salvo que dé poca importancia al ego de los candidatos: el web site de la Internacional Socialista tiene un apartado especial para De la Rúa, a quien presenta como el candidato "que tiene más probabilidades de ganar la presidencia y formar un gobierno con personalidades que reivindican las ideas socialistas". También cita una frase de De la Rúa criticando el "alineamiento automático" con los Estados Unidos.

En cuanto al Frepaso, su inserción internacional está en la etapa de los palotes, pero uno de sus partidos, el Socialista Popular, es miembro pleno de la IS, y Carlos "Chacho" Alvarez y Graciela Fernández Meijide se sienten más cómodos dialogando con la izquierda europea que con unos norteamericanos a quienes todavía no han tratado con familiaridad.

Es verdad que, ideológicamente, Bill Clinton observa con cariño la Tercera Vía de Gerhard Schröeder y Tony Blair, pero las amistades y aun las alianzas militares no alcanzan a ocultar la guerra comercial entre los Estados Unidos y Europa. Tampoco disimulan la siempre latente competencia por mercados e influencias que en América latina, a futuro, se llama Area Latinoamericana de Libre Comercio versus algún tipo de asociación Mercosur-Unión Europea.

 

De la Rúa aún no designó un canal con nombre y apellido para hablar con los Estados Unidos, y tal vez no lo haga. Por ahora, solo alienta al economista Adalberto Rodríguez Giavarini para que siga tejiendo relaciones con sus amigos de los organismos financieros en los Estados Unidos.

Tan desconfiado como De la Rúa, Duhalde tampoco bendijo a nadie para que ya se sienta canciller o embajador en Washington. El embajador Mario Cámpora y el académico Rodolfo Gil trabajan en el área --sin demasiado amor mutuo, por cierto-- pero por el momento el candidato peronista prefiere aprovechar lo que el duhaldismo define como ventajas comparativas en este campo frente a De la Rúa.

"Duhalde no es percibido en el Departamento de Estado como un pro-europeo", informó un diplomático a este diario. De hecho, no lo es especialmente, así como no es un pro-norteamericano.

Adversario de Menem, sin embargo puede aprovechar los lazos del menemismo en los Estados Unidos. O los de un ex menemista como Domingo Cavallo.

Puede exhibir, incluso sin decirlo, la chance de que si gana controlará el Parlamento y la Corte Suprema. Un buen punto, pero los norteamericanos saben que Duhalde no garantizaría el unicato de Menem. Si es electo Presidente, deberá lidiar con las aspiraciones de Palito Ortega, Carlos Reutemann, José Manuel de la Sota, Domingo Cavallo y, naturalmente, Menem.

na02fo03.jpg (9926 bytes)Una obviedad, pero trascendente: también puede simbolizar, de nuevo sin necesidad de decirlo, la ventaja de que el peronismo siga en el gobierno simplemente para que un PJ opositor no se corra hacia la izquierda, el estatismo, el populismo, la ingobernabilidad y otros demonios que aterran a los diplomáticos extranjeros.

Y ofrece una posición más "norteamericana" sobre la lucha contra las drogas.

--Aunque no quieren otra reelección, si los Estados Unidos pudieran elegir, elegirían a Menem --ironizó, aunque no tanto, un embajador europeo ante Página/12--. Pero ellos trabajan con los dos, con De la Rúa y con Duhalde. La mayoría de las encuestas da empate técnico y ellos son gente pragmática: convivirán con quien salga y seguirán buscando lo suyo.

 

PRINCIPAL