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DE LA RUA MINIMIZO LA AUDIENCIA DE DUHALDE CON EL PAPA
“No resolverá los problemas”

El candidato a presidente de la Alianza dijo que ese encuentro, donde Duhalde buscará apoyo para su propuesta de “reconsiderar” el pago de la deuda externa, no tendrá ningún efecto sobre la realidad de la Argentina.

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t.gif (862 bytes)  La posibilidad de que Eduardo Duhalde viaje a ver al papa Juan Pablo II para pedirle por la deuda externa generó una polémica entre los candidatos presidenciales. Su rival, Fernando de la Rúa, se encargó de minimizar el resultado que pueda alcanzar el encuentro. “No va a ser con una audiencia papal que vamos a resolver los problemas del país”, respondió el candidato de la Alianza. En tanto que Duhalde precisó que lo que buscará es que con los festejos vaticanos por el Jubileo del 2000, Argentina consiga un año de gracia en el pago de la deuda para favorecer la reactivación económica.
La que elaboró durante el fin de semana fue una jugada más de Duhalde en su intención de colocar el debate por la deuda externa en la agenda de la campaña electoral. El gobernador arrancó hace quince días asegurando que la deuda no debía pagarse para luego, de a poco, ir morigerando su posición. Sucedió que la sola mención de la idea generó una oleada de críticas de parte de los organismos financieros internacionales y obligó a Duhalde a una larga aclaración en la reunión anual de los banqueros de ABA. Así, el gobernador bonaerense bajó el voltaje al pedir una “reconsideración” de la deuda hasta que ahora surgió la novedad de la audiencia papal.
“Lo que piden para países como el nuestro no es perdón de parte de la deuda sino una espera, que tiene que coincidir con el nuevo milenio. Esto que llaman Jubileo de Fin de Siglo, que es una gracia, una espera, que por un año se suspendan los pagos para una recuperación, una reacción”, explicó ayer Duhalde.
El gobernador intenta ponerse al frente del reclamo argentino de un trato similar al que las naciones más desarrolladas le dieron a algunos de los países pobres del Tercer Mundo. “La Iglesia ha logrado que los grandes países industrializados, el Grupo de los 7, haya tenido una condonación muy importante para los países más pobres. Y el pedido de la Iglesia avanza sobre países sobre el nuestro, que tiene problemas sociales graves”, agregó.
La audiencia de Duhalde con Juan Pablo II todavía no tiene fecha. En el comando de campaña duhaldista ayer se resistían a brindar mayores precisiones por temor a que el Papa finalmente no confirme la entrevista, pero existiría la posibilidad de que se concretara en unos diez días. Las tratativas las está realizando el embajador argentino en el Vaticano, Esteban Caselli, un menemista de pura cepa con aceitados contactos en el gobierno de la Santa Sede. “Hay que tener fe, planteárselo con la decisión de empujar y que salga”, sostuvo Duhalde en referencia a su propuesta. “La idea es hacer un movimiento en Latinoamérica en apoyo a la postura papal.”
A pesar del dolor de cabeza que provoca a los economistas de su equipo, Duhalde parece decidido a utilizar el tema de la deuda externa como su caballito de batalla. La idea surgió en su entorno luego de las primeras encuestas que confirmaron el estancamiento del gobernador y el ascenso de De la Rúa. Las últimas encuestas conocidas coinciden en otorgarle al postulante de la coalición una diferencia de cinco puntos.
De la Rúa desempolvó el tema de la deuda casi en simultáneo con Duhalde, durante la reunión de la Internacional Socialista en Buenos Aires. Allí habló de una “consideración política” por el pasivo externo que ronda los 120.000 millones de dólares. Pero como viene recibiendo el favor de los sondeos, luego se preocupó más en mandar señales tranquilizadoras al establishment. Por eso comenzó a aclarar en cada presentación en público que a las deudas había que “honrarlas”.
De campaña por Santa Fe, ayer De la Rúa no recibió de muy buen modo la propuesta que Duhalde planea llevar al Vaticano. Si bien el candidato aliancista se preocupó en destacar la actitud que la Iglesia viene exhibiendo “por la justicia social internacional” insistió en que “frente a los problemas que tenemos aquí no va a ser con una audiencia papal que vamos a resolverlos”.
De la Rúa hasta se permitió una ironía con respecto a los progresivos reposicionamientos de Duhalde. “Encuentro una gran confusión en todos susplanteos al respecto”, dijo. Y agregó: “El país debe honrar su crédito, porque estamos en el mundo y en el mercado de capitales”.

 

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