Principal RADAR NO Turismo Libros Futuro CASH Sátira


ZULEMITA EXIGE QUE ELSA SERRANO SE RETRACTE JUDICIALMENTE
La costurerita que dio el mal paso

La modista había reclamado públicamente una deuda de cuatro millones de pesos. La retractación está en marcha. Otro show.

Chismes: “Yo en ese conventillo no me meto”, explicó Zulema Yoma a Página/12 y derivó la consulta sobre la relación entre su hija y la modista al abogado.

Zulemita y Elsa Serrano cuando entre ellas todo era concordia.
Ahora la batalla llegó a Tribunales a pesar del arrepentimiento.

na09fo01.jpg (14337 bytes)

Por Nora Veiras

t.gif (862 bytes) Las sedas, piedras, terciopelos y gasas con que la primera dama sustituta, Zulemita Menem, se paseó por el mundo del brazo de su padre, terminaron en otro escándalo del desbande menemista. Antes de partir rumbo a Colombia y Miami, Zulemita instruyó a sus abogados para que inicien una querella por “calumnias e injurias” contra la modista Elsa Serrano, quien había denunciado que la “nena” le debía “cuatro millones de pesos”. La modista se retractó en el piso de la madre de la criatura, Zulema Yoma, y firmó un acta notarial en la que dice que todo fue nada más que un canje de ropa por tours cinco estrellas y publicidad. La causa seguirá hasta que la costurera reconozca ante el juez que nadie la presionó para que se dejara de reclamar los honorarios por “las noches enteras” que se quedó “bordando a mano las perlitas en sus vestidos”.
–No mamita... yo en ese conventillo no me meto –explicó Zulema Yoma a Página/12 y derivó toda consulta sobre la relación entre su hija y la modista al abogado Ignacio Irurzun.
El ocaso de la costurera del poder empezó el año pasado cuando los bancos Nación y Ciudad le reclamaron el pago de sus deudas. En marzo de este año entró en convocatoria de acreedores con un pasivo superior a los 3 millones de pesos. Un par de meses antes, el Ciudad había pedido el remate de la bella casona de la calle Mansilla, donde funciona su casa de modas. Uno de los directores del Nación, el riojano Víctor Bestani, se ocupó esa vez de evitarle conflictos a Serrano. Hacía tiempo que las cuentas no le cerraban a la modista calabresa. Ya había intentado llegar a Menem para plantearle sus penas pero la intercedió su secretario privadísimo, Ramón Hernández. “En ese momento le reclamó una suma determinada que no recuerdo pero era muy inferior a los cuatro millones”, explicó a este diario Irurzun.
Según el relato del abogado, el 18 de diciembre, día del cumpleaños de Zulema Yoma, la modista llamó para saludarla y le dijo a Zulemita que todo era un mal entendido, que ella no le debía nada. “Nosotros le aconsejamos a Zulemita dejar constancia de esa conversación y la acompañamos a La Maison. Allí, ella pidió escribir de puño y letra el acuerdo”, explicó el abogado de Zulema y negó “toda intimidación como declaró ella a las revistas”.
“Dejo constancia en este acto que la ropa la compañía y acesoramiento (sic) de vestuario que realicé y realizaré para Sita (sic) Zulema Eva María Menem en el país y en el exterior ha sido y será en forma gratuita por lo que ella representa y por mi gran cariño que siento por ella y por ello no tengo nada que reclamar”, redactó la modista. Irurzun dijo que “fue tal la cordialidad, que Elsa Serrano fue después al cumpleaños de Zulema a brindar con nosotros”, remarcó que gracias a ese vínculo especial la costurera “viajó y conoció personajes importantísimos a través de ese canje” y deslizó que “supongo que por sus deudas pendientes reflotó la idea de cobrar y utilizó el camino público, deshonroso y coactivo hacia Zulemita”.
A mediados de abril, Serrano le dijo a la revista Viva que “Zulemita y yo tenemos un trato especial que no pienso revelar. No es que no le cobre, es un trato que tenemos ella y yo”.
–Pero así, con tanto misterio parece un trato místico –la provocó Jorge Guinzburg.
–Y sí, en algo tiene que haber misterio. Es tan lindo tener un misterio –respondió la modista. Cinco meses más tarde, el misterio pareció haberse convertido en pura contabilidad.
–¿Pero quién le va a pagar? –le preguntó la revista Noticias la semana pasada.
–No sé, ¿Anzorreguy? y si no es él ¿quién, Kohan? Supongo que mis honorarios los pasarán como gastos de representación en Presidencia. No sé, estoy preocupada. Leí que Menem va a recortar los gastos reservados¡Justo ahora que me tienen que pagar a mí! –dijo la modista haciendo gala de su claridad sobre por dónde pasa el manejo de la caja del poder.
Ante la denuncia que recayó en el Juzgado Correccional 14, a cargo de Fernando Pigni, secretaría 81 de Walter Candela, Serrano fue anteayer al mediodía a tocar el portero eléctrico del piso de Zulema Yoma para decir que no dijo lo que dijo. En el acta notarial que suscribió luego ante el escribano Eduardo Scarso, aseguró que “tampoco es cierto, el contenido deshonroso e injurioso que respecto de la señorita Zulema María Eva Menem tienen las notas”, en alusión a sus declaraciones en las que aseguró que Zulemita la maltrató en más de un viaje y que en diciembre la habían obligado a firmar esa virtual condonación de deudas.
Irurzun aseguró a este diario que “como estamos seguros de que Elsa Serrano dijo lo que aparece en las revistas, la querella se mantendrá en pie. Si en la audiencia de conciliación se retracta, el caso terminará ahí”.
Anteanoche fracasó el primer “perdón público” –así lo calificó Irurzun- al que se comprometió Serrano: la modista apareció en la presentación de la autobiografía de Menem para aprovechar la presencia de los medios y dejar a salvo “el buen nombre y honor” de la austera primera dama sustituta. El retraso de la ceremonia les jugó una mala pasada. Pero, como aun en la decadencia, el menemismo es proclive a las fiestas, sólo es cuestión de esperar otro show.

 

PRINCIPAL