Principal RADAR NO Turismo Libros Futuro CASH Sátira


PARAGUAY EN ALTA TENSION ANTE EL POSIBLE REGRESO DE OVIEDO

El misterio del golpista desaparecido

na21fo01.jpg (16789 bytes)

Sus amigos dicen que volvió a Paraguay, mientras el gobierno de Asunción --quizá temiendo movimientos militares-- lo niega


t.gif (862 bytes)  ¿Dónde está Oviedo? Después de un mes marcado por una de las máximas purgas de militares oviedistas del país y de rumores primero aceptados y luego desmentidos de intentos de golpe, las Fuerzas Armadas y la Policía de Paraguay entraron el jueves en estado de alerta. El motivo fue el mismo que desató la crisis del "marzo paraguayo" y los sucesivos conflictos político-judicial-militares a lo largo del año: el ex general Lino Oviedo, que habría abandonado la Argentina antes del cambio presidencial y que estaría escondido en el norteño departamento paraguayo de San Pedro como preludio a una eventual huida hacia Uruguay y luego a Brasil, donde podría compartir asilo con su hombre de paja y ex presidente Raúl Cubas Grau, presunto cómplice en el asesinato del ex vicepresidente Luis María Argaña.

El hacendado Miguel Angel Zelada, dueño de la propiedad en el norteño departamento paraguayo de San Pedro, donde estaría escondido Oviedo, disparó ayer que "él está en Paraguay", aunque rehusó decir exactamente dónde. Simultáneamente, el abogado del ex militar y apoderado del movimiento oviedista Unión Nacional de Colorados Eticos, Max Narváez, aseguró ayer que "gente de su entorno me confirmó que el jueves alrededor de las seis ingresó a territorio paraguayo". "Estoy esperando hablar con él para saber cuál es la finalidad de su presencia aquí, pero yo le he recomendado en más de una oportunidad que no veo condiciones para que se presente a la Justicia porque aquí no existen garantías para nadie, y mucho menos para nosotros", adelantó Narváez en una entrevista a Radio Uno de Asunción. Pero también dijo que Oviedo --quien tras intentar un golpe contra el ex presidente Juan Carlos Wasmosy le ganó limpiamente las últimas internas del Partido Colorado, sólo para que la fracción pro-Wasmosy le robara el triunfo-- "es una persona que conoce bien el país y muy querida en el interior, así que mantenerse en la clandestinidad no va a ser un problema muy grave para él".

En la vereda de enfrente, las autoridades paraguayas salieron inmediatamente al cruce de esas versiones. Juan Carlos Galaverna, titular del Senado y presidente interino hasta que el presidente Luis González Macchi regrese de Buenos Aires, respondió que si Oviedo realmente está en el país y no se presenta a la Justicia "quiere decir que van a volver a registrarse atentados de aquí para allá". Jaime Bestard, el asesor jurídico de la presidencia paraguaya, aseguró que "estamos casi seguros de que está en Uruguay, donde sabemos que tiene amistades y vínculos". Pero el ministro del Interior del país oriental, Guillermo Stirling, le respondió que "no hay elemento alguno para presumir que Oviedo esté en Uruguay". Para no quedar envuelta en el escándalo, la policía de Bolivia también tomó medidas preventivas y reforzó sus fronteras.

Por su parte, el ministro paraguayo del Interior, Walter Bower, insistió en la línea oficial de que "es muy improbable que haya intentado ingresar al país, pues sería la salida perfecta para el gobierno porque lo cazaríamos, lo aprenderíamos y lo llevaríamos al lugar donde debe estar: la prisión". Sin embargo, la información manejada por las fuerzas de seguridad paraguayas parecía indicar lo contrario. A las tres de la tarde del jueves, el Comando de las Fuerzas Militares convocó a todo el personal castrense a un acuartelamiento en "apresto operacional a fin de garantizar el cumplimiento de su misión constitucional, en tiempo y forma oportuna, así como para apoyar dado el caso las acciones de la Policía Nacional para preservar el orden interno".

La Policía Nacional se hizo eco de la decisión militar y también se declaró en estado de alerta. El comandante del cuerpo, Roberto Casto Guillén, reconoció anteayer que los organismos de seguridad fueron movilizados para "que se le ubique y se le agarre por medio de un rastrillaje en todo el territorio y no sólo en San Pedro". El alerta fue respaldado ese mismo día por el juez Jorge Bogarín, que lleva adelante los procesos contra Oviedo por la muerte de Argaña y de los siete manifestantes durante el sangriento "marzo paraguayo" --que precipitó la huida de Oviedo a la Argentina y de Cubas a Brasil--. El magistrado impartió "órdenes de localización y arresto con fines de extradición de Lino Oviedo" y las remitió a las sedes de la Interpol en Brasil y Uruguay.


SOSPECHAS DEL NUEVO GOBIERNO
De la Rúa, "extrañado"

t.gif (862 bytes) Del paradero de Lino César Oviedo poco se sabe aún a ciencia cierta; sólo que sus abogados dijeron tener información de que estaba Paraguay contra la hipótesis de los servicios de inteligencia argentinos de que se encuentra escondido en Bolivia. Pero en la Argentina todavía prosigue la polémica por su fuga del país: el presidente Fernando de la Rúa pidió a sus colaboradores que recopilen "toda la información que exista" acerca de la huida del ex general golpista paraguayo, mientras que funcionarios del nuevo gobierno responsabilizaron al menemismo por la situación.

na21fo02.jpg (13816 bytes)"He pedido que recojamos toda la información que existe", explicó De la Rúa acerca de la salida de Oviedo del país, que calificó como "muy extraña". El hombre al que el Presidente encomendó esa tarea es su ministro del Interior, Federico Storani, quien sostuvo que "es evidente" que el ex general golpista "decidió su fuga" porque "su situación empeoró" con la asunción del gobierno de la Alianza. Storani recordó que la coalición afirmó en todo momento que a Oviedo "había que buscarle un tercer país" para que aceptara asilarlo y que, en caso de que Paraguay volviera a pedir su extradición, se daría intervención a la Justicia.

Lo que De la Rúa sugirió al definir como "muy extraña" la huida de Oviedo, la ministra de Acción Social, Graciela Fernández Meijide, lo dijo con todas las letras: "No puedo usar la palabra fuga porque fuga se da cuando hay del otro lado intención de retener y me parece que acá hubo demasiada complicidad".

El vicepresidente Carlos "Chacho" Alvarez coincidió, al señalar que en el gobierno paraguayo "creen que hubo cierta complicidad" de la administración menemista con Oviedo. Y el ministro de Justicia, Ricardo Gil Lavedra, también cargó contra el menemismo: "Los acontecimientos nos sorprendieron, sobre todo la forma un poco grotesca en que se dieron".

Los hasta ayer funcionarios del gobierno menemista aprovecharon su pase a segundo plano y ni siquiera respondieron a las críticas de la Alianza. En privado, se limitaron a avalar la hipótesis de los servicios de inteligencia de que Oviedo no está en Paraguay --como aseguraron sus abogados--, sino en Bolivia.

Con Oviedo fuera de la Argentina, a la Alianza le queda por delante la tarea de recomponer las relaciones con Paraguay, resentidas desde el día en que Carlos Menem le concedió asilo político al ex general golpista. El canciller Adalberto Rodríguez Giavarini manifestó que ya "se está trabajando para que esto sea superado" y llamó a no "confundir lo principal con lo accesorio". Rodríguez Giavarini apuntó en esa línea que "lo importante es la relación del pueblo paraguayo con el pueblo argentino y eso está absolutamente preservado".

 

PRINCIPAL