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LOS CHICOS Y JOVENES QUE ARMAN PAGINAS ARTESANALES EN INTERNET Y TERMINAN CON INVERSIONES DE MILES DE DOLARES
Negocios en red

Algunos hipotecan la casa y con eso arman un sitio en la red. Otros son más modestos y logran hacerlo con 600 pesos. Algunos son adolescentes y otros son jóvenes profesionales que abandonan sus incipientes carreras. Todos quieren formar parte de la fiebre del oro vía Internet. Y muchos salen ganando. A los pocos meses de tener la página on line, los grandes monstruos de la red terminan comprando el sitio a cifras que se cuentan en decenas de miles de dólares: las grandes empresas compran �barato� hoy por una idea que en el futuro puede rendir millones. Aquí, los casos que ya hicieron negocios en red.

Derecha Juan Lanusse y Francisco Okecki, los creadores de pampashop.com. 
A la izquierda, los chicos que idearon el segundamano digital.

t.gif (862 bytes) Nacen como impulsores de emprendimientos artesanales en sótanos alquilados o en alguna piecita que un padre piadoso le cedió al hijo aventurero para que, junto a un amigo, ponga dos o tres computadoras e ingrese a ese mundo virtual del que todos hablan, llamado Internet. Sus proyectos son fruto de una buena idea, una dosis gigante de empeño y una inversión inicial que puede rondar apenas los 600 pesos, aunque algunos logren arrancar con un piso algo más alto. Saben que la clave es crear un sitio on line original y novedoso. Si en la década del '20 los impulsores de la radio en la Argentina pasaron a la historia como los locos de la azotea, en el cambio de siglo ellos bien pueden pasar a la fama como los locos del mouse: una legión de aventureros que por llevar a cabo una idea son capaces de hipotecar su casa, renunciar a brillantes carreras profesionales o a futuros casi garantizados. Muchachos de fe. Que al cabo de unos meses de parir sus particulares empresas van camino a transformarse en los nuevos ricos de la Argentina, bendecidos por inversores que encuentran en sus proyectos un refugio donde depositar cientos de miles de dólares. Ya se cuentan de a decenas los jóvenes e incluso adolescentes tocados por la varita mágica de la web. Aquí, la historia de algunos de ellos.

 De la escuela a la web

  Cansados del lugar de usuarios navegantes asignado por el mercado, un grupo de adolescentes impulsados y capacitados por Microsoft Argentina y la Fundación Juniors Achievement decidió pasarse al otro lado. "Nuestra página empezó como un juego. La montamos como parte del programa La Compañía, que tiene Juniors en los colegios secundarios, que consiste en armar durante quince semanas una sociedad anónima montada por chicos", explica Norberto Goussies, de 16 años, uno de los impulsores de Interavisos.com, una especie de segundamano digital, donde los usuarios de la red pueden comprar, vender o canjear gratis productos y servicios.
 
"La empresa la empezamos 30 pibes con un capital inicial de 600 pesos, que se conformó con la venta de acciones que se emiten como parte del programa. Las vendíamos a 10 pesos cada una." Armada y pensada por ellos mismos, desde sus computadoras hogareñas, al cabo de varias semanas de trabajo llegó el día D y la página fue puesta on line.
 
"La búsqueda de avisos y la promoción del site la hacíamos los fines de semana, alternadamente, en el Unicenter Shopping y en la estación San Isidro del Tren de la Costa", cuenta Mariano Fernández, también de 16, responsable del plan de negocios y marketing de Interavisos. "Los primeros avisos --agrega-- los conseguimos con mucho sacrificio. Nos metíamos en los negocios del shopping y pedíamos '¡dennos un aviso, por favor!'. Fue increíble. Los flacos de otros colegios se reían de nosotros."
 
Tras varios fines de semana, Interavisos creció y el juego de chicos se convirtió en un proyecto sólido, que incluyó sponsors de la talla de Compaq, Arnet y hasta un canje publicitario con Movicom. Aunque lo mejor todavía estaba por venir. La sorpresa se produjo al final del programa, durante la entrega de premios que realiza Juniors. Allí anunciaron que Interavisos era premiada por ser la empresa más innovadora y por ser la compañía mejor cotizada. "Mientras que la acción promedio termina cotizada, en el mejor de los casos, en 60 pesos, las nuestras terminaron en 300 y encima recibimos una inversión por 70 mil pesos, de LatinL@b, a cambio del 80 por ciento del paquete accionario", se entusiasma Goussies.
  Terreno casi virgen hasta hace doce meses en el país, Internet se ha convertido en la favorita de fondos de inversión nacionales y extranjeros como IRSA, el Exxel Group, Terra Network de Telefónica, Goldman & Sach, Morgan & Stanley o el Solomon Smith Barney del Citigroup, entre otros, a la hora de buscar un nicho donde volcar sus millones. Desde la explosión en el segundo semestre del año pasado de empresas vernáculas.com, casi diariamente se anuncia una inyección de capitales o la adquisición por parte de un gigante de una empresa local del sector.
  Martín Fernández, CEO de la consultora ToLab World Market, arrima una explicación: "Estamos entrando en una nueva etapa que es la de la economía y la contabilidad de los intangibles. En ella, la valuación es una de las operaciones más difíciles. El precio de una compañía digital lo dan la cantidad de visitantes diarios que recibe y las proyecciones a futuro que se hacen del negocio del e-commerce (comercio electrónico). Lo que uno vende o compra es la potencialidad y confianza del proyecto". Traducido, sonaría así: los grandes monstruos de la red pagan lo que para ellos son monedas por sitios que en el futuro les pueden redituar millones.

 

Regalos virtuales

  Juan Lanusse y Francisco Okecki son amigos desde la adolescencia. Se conocieron cuando Juan volvió de Europa, casi sin hablar castellano, luego de terminar sus estudios primarios. Con 25 y 27 años, respectivamente, eran dueños de una carrera académica y profesional inigualable. Uno en el mundo del derecho y los negocios, y el otro en el de las finanzas.
  Ahora Okecki es vicepresidente de Pampashop.com, el primer sitio argentino que permite comprar todo tipo de regalos on line, sin pensar en horarios. "Empezamos en julio del año pasado con una inversión inicial de 100 mil dólares que pusieron dos personas que confiaron en el proyecto. Arrancamos siendo tres personas, ofreciendo sólo regalos para casamientos, pero al cabo de un tiempo decidimos ampliar la oferta a regalos empresariales y todo tipo de obsequios", comenta Lanusse, responsable de llevar adelante la parte financiera del negocio.
  Okecki cuenta que "la primera oficina la montamos en el cuartito del fondo de la casa de mis viejos en Barrio Norte, luego nos trasladamos al departamento de Juan en el centro, hasta que por último nos mudamos a esta oficina sobre la calle Arenales al 1100". Con apenas seis meses de vida, el staff de Pampashop aumentó a 16 profesionales y el horizonte del negocio se está por ampliar a México y Brasil. "En diciembre recibimos la última inversión de 500 mil dólares y la idea es salir en búsqueda de una nueva ronda de inversión en marzo. Queremos convertirnos en el site de regalos de Internet", asegura el abogado devenido en empresario digital.

 

La Nº 5 de la web

  Hasta hace 90 días, Germán Dyzenchauz, de 27 años, era un arquitecto exitoso que en sus ratos libres sacaba a luz sus otras dos pasiones: el fútbol y la tecnología. "Junto a dos amigos --cuenta-- con los que comparto mi amor por la redonda e Internet, nos empezamos a preguntar qué lugar nos gustaría encontrar, como hinchas de fútbol, en la red. Y como no lo encontramos decidimos hacerlo nosotros mismos." Así nació Invicto.com, un site en el que es posible encontrar todo lo que hace al mundo de los cortos y la redonda. "Y en el que los hinchas y los que lo juegan en forma amateur intercambian anécdotas, se pasan información y se enteran de todo lo que pasa en las canchas y el mundo profesional y amateur."
  Para los creadores de Invicto, dar la patada inicial y poner a rodar la máquina no fue tarea fácil. "Empezamos siendo muy poquitos. Arrancamos con un capital inicial de 60 mil pesos, subalquilando una parte del estudio de mi viejo. Allí pusimos las primeras cinco computadoras, algunas de las cuales las trajimos de nuestras propias casas. Hoy somos doce, entre periodistas, diseñadores y programadores, y gracias a una inversión de 300 mil dólares que recibimos de un fondo de inversión, a cambio de un 15 por ciento del paquete accionario, estamos por abrir en Brasil y poner on line el primer shopping de fútbol. Allí se podrá no sólo comprar todo lo imaginado, sino también pasajes para viajar a ver partidos, diseñar camisetas y adquirir objetos preciados de viejos cracks", asegura Dyzenchauz, quien confiesa haberse olvidado ya del tablero y la regla T.
  Alentados por fenómenos como el de El Sitio o Gauchonet, cuyos fundadores, en apenas un año, han logrado valuar sus empresas en cifras desconocidas por este costado del mundo, cientos de jóvenes se vuelcan en masa al prometedor negocio de la red. "Todos quieren ser Gonzalo Arzuaga (creador de Gauchonet) o Roberto Cibrian Campoy (uno de los padres de El Sitio), pero se olvidan de que hay uno y ya existe", afirma desde el más crudo realismo Luis Costas, investigador del fenómeno y responsable de Alianzas del site Datos en la web.
  Al respecto, Fernando Branca, CEO de la incubadora de proyectos para Internet Migarage.com --empresa que, a cambio de un 30 por ciento del paquete accionario de la idea, garantiza al emprendedor llevar su idea a buen puerto y conectarlo con inversionistas--, comenta que "diariamente nos visitan genios locos, gente que quiere imitar a otra, chantas que quieren salvarse y también personas serias y muy capaces, a las que les falta tener en claro cómo llevar adelante su proyecto". "En apenas un mes a nuestro site han llegado más de 1000 proyectos, de los cuales sólo sacamos 11", dice, para aclarar que la red, después de todo, es un filón de oro aunque no para todo el mundo.

 

Producción y textos: Daniel Franco

 

La cita de los martes 

Martes, 19 horas, Puerto Madero, restaurant disco El Divino. Reunidos en el tercer encuentro First tuesday Buenos Aires, jóvenes emprendedores carpeta en mano, inversores con sus ojos y oídos atentos, y curiosos de toda calaña se dan cita, en busca de lograr esa mezcla perfecta compuesta por una excelente idea y unos cuantos billetes, que al cabo de poco tiempo se transformen en un gran negocio. El ambiente es cordial y distendido. Cerveza en mano y con su rol claramente especificado en el color de la acreditación prendida en el pecho �rojo para inversionistas, verde para emprendedores y amarilla para �otros�� los unos y los otros caminan, se observan y se huelen intentando hallar en medio de tanto glamour a la persona indicada. �No sabemos bien qué hacemos acá. Hasta el momento, la única certeza que tenemos es que a fines de febrero Naveguitos.com, el primer site para chicos de 6 a 12 años, va a estar on line�, cuenta Raúl Thierer, inversor y uno de los impulsores de naveguitos.com. ¿Es la idea de los que hacen naveguitos salvarse con Internet?, preguntó Página/12 a su ocasional interlocutor. �No conozco a nadie que se haya salvado, pero también sé que no somos de quedarnos quietos.�


Consultorio virtual 

Decidido a superar cualquier prejuicio generacional y consciente del mundo de posibilidades que se abrió con la llegada de Internet, el toxicólogo Alejandro Carrá, de 42 años, dio vida en enero a Labintox.com.ar. Un site �de servicios y ayuda� destinado a difundir información e investigaciones relacionadas con el campo de las adicciones y que hace las veces de consultorio virtual �para responder todo tipo de consultas�, a través de canales de comunicación como el mail y el chat.�Con una inversión inicial de 500 dólares, cuatro computadoras que instalé en mi casa y un equipo de seis especialistas en la materia armé Labintox, con la idea de usar el site para ofrecer en materia toxicológica una perspectiva alternativa a la oficial�, cuenta Carrá, quien noche a noche responde pacientemente las consultas que recibe por mail en la página. �Hacerlo vía mail está en conexión directa con la idea de romper cualquier tipo de barrera o inhibición que pueda padecer quien es víctima de estos temas�, explica el especialista, que asegura recibir consultas desde todos los puntos del país y que como flamante argentino habitante de la red ya ha recibido ofertas de compra de interesados en su sitio. �A las pocas semanas de estar on line recibimos una propuesta de compra por 80 mil dólares por parte de un portal norteamericano especializado en medicina. La cual rechacé, porque para mí Labintox es como un hijo, y a un hijo uno no lo vende.�


POR QUE GRANDES EMPRESAS ADQUIEREN PEQUEÑOS SITIOS

"Compras que son una ganga"

 

Martín Fernández, tiene 21 años, y pese a su corta edad es propietario de una intensa biografía vinculada al mundo de las PC y las redes, que acredita que pasó por todos los lugares posibles del universo informático. Fue hacker en su adolescencia, tuvo una empresa de seguridad informática después y ahora armó la consultora ToLab World Market para empresas de Internet.
 
--¿Cuánto cuesta poner una página de Internet?

  --Depende de las ambiciones del proyecto. Las empresas digitales no necesitan grandes edificios, ni una gran estructura para ponerse en marcha, sino que se basan en las buenas ideas y en el saber cómo ponerlas en funcionamiento. Por eso se dice que en su primera etapa, éstas no sólo buscan y necesitan dinero, sino también recursos humanos que se sumen al proyecto y aporten capital intelectual.
  --¿Cuál es el negocio de los grandes portales a la hora de comprar sites pequeños?
  --Lo que muchos portales y fondos de inversión están haciendo es comprar a costo casi cero buenas ideas. En general se trata de sites que ya existen, que tienen sus página, sus gráficos, colores y forma y que además poseen lo más preciado: el tráfico (los visitantes). Para los inversores, comprar estás páginas se transforma en verdaderas gangas, ya que compran una idea desarrollada y puesta en marcha, por sumas que pueden ser importantes, pero cuya rentabilidad en un futuro próximo va a ser mucho mayor.
  --En relación a la compra, ¿cómo se enteran los inversores de la existencia de estos lugares?
  --Existen varios caminos. Uno puede ser el de las incubadoras, que son empresas dedicadas a promover un emprendimiento a cambio de algún porcentaje de las acciones. Otro que directamente el emprendedor se acerque al inversor para ofrecerle el proyecto o puede ocurrir que el proceso se dé a la inversa. En general, los que están en Internet conocen qué es lo que está pasando en el mercado, pero además hay mucho intercambio de información vía mail y boca a boca.
  --A la hora de la negociación y la toma de decisiones, ¿cómo son esos tiempos?
  --A diferencia de lo que ocurre en una empresa tradicional las decisiones en Internet se toman en forma rápida. Todo es muy dinámico y los tiempos de planificación son muy cortos. Un mes de una empresa de Internet equivalen a dos años de una empresa tradicional. Por eso, el que está en esto sabe que el tiempo es hoy y no mañana.
  --¿Quiénes son los que más se vuelcan a trabajar en estos proyectos?
  --En la mayoría de los casos son personas que se implican a full con la compañía y que a cambio reciben una participación en el negocio. Estas empresas no funcionan con el estatismo, ni con el orden jerárquico que prima en las empresas tradicionales. Además, en ellas no existe esa formalidad de asistir al lugar de trabajo de traje y el uso del espacio es totalmente diferente. Dueño y empleado trabajan a la par, porque ambos saben que están siendo protagonistas de una revolución como fue la aparición del teléfono o la televisión.


COMO MANEJAR A LOS HIJOS DE LOS NUEVOS MILLONARIOS

La herencia de Internet

 

The Guardian de Gran Bretaña 
Por Edward Helmore Desde Nueva York

 

El malcriado millonario puede ser una especie en extinción, si el nuevo servicio de asesoría ofrecido por bancos de inversión estadounidenses  resulta efectivo. Dos de las más grandes instituciones financieras de Estados Unidos, Goldman Sachs y Merrill Lynch, están ofreciendo asesoría psiquiátrica a los hijos de sus más ricos inversores privados para paliar la "aºffluenza" (abundancia), un nuevo nombre para una vieja condición que a menudo convierte a los hijos con demasiado dinero y demasiadas conexiones de los verdaderamente ricos en parias odiosos, disolutos y libertinos.
 Es una enfermedad que puede generar poca simpatía en una sociedad que adora el dinero como una solución a la mayoría de los males. Pero para los nuevos ricos de Internet de Estados Unidos, tener que tratar con la súbita adquisición de una enorme riqueza ellos mismos y la perspectiva de entregar cientos de millones a sus hijos, sin una guía, se ha convertido en causa de seria preocupación. Las grandes instituciones de Wall Street  están ofreciendo servicios de "paternidad financiera" a los clientes de más de 100 millones para a enseñar a sus hijos cómo compartir las empresas, el donar filantrópicamente y ayudarlos a lo que significa heredar un par de cien millones de dólares.
  Los nuevos millonarios y multimillonarios son reacios a adoptar la moda de los ultra ricos estadounidenses, que tradicionalmente le pasaron todo a la próxima generación sin resquemores. "Hubo mucha riqueza creada por la fiebre del oro de Silicon Valley y la necesidad de asistencia financiera creció en los últimos años", dice Susan Thompson, de Merrill Lynch. "Los padres a menudo no saben cómo ponerlo en palabras para nosotros, pero esperamos ofrecer un programa que encaje con sus objetivos de sensibilizar a sus hijos para todas las responsabilidades de la nueva riqueza, transfiriendo los valores que quieren impartir y la comprensión del valor del dinero."
  La ansiedad sobre los peligros de la riqueza heredada se ha convertido en algo tan común entre los ultra ricos que en una conferencia en Miami este mes, sobre la planificación financiera, una presentación es: "Planeando para Influir en la Conducta: Guía y Control de Hijos y Nietos." En San Francisco, en noviembre, los vastos servicios financieros de la compañía Charles Schwab patrocinaron una conferencia en la que los nuevos millonarios aprendieron con la guía de abogados, brokers y psicoterapeutas, cómo darle a sus hijos "algo más que riqueza financiera".
  Una nueva técnica es demorar el acceso a la riqueza. "En las generaciones anteriores --dice Cooper--, tener acceso a la herencia a los 25 años era lo común. Ahora vemos que las familias quieren que se herede más adelante y tratan de posponerlo hasta los 40 o 45 años. El tema de cómo y cuánta riqueza dejarle a los hijos probablemente sea el más serio que enfrentan nuestros clientes."

Traducción: Celita Doyhambéhère

 


 

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