Principal RADAR NO Turismo Libros Futuro CASH Sátira


DENUNCIA DE BELIZ CONTRA STORANI POR ESPIONAJE
La rubia debilidad de Doy

La mujer de Miguel Doy, mano derecha de Beliz, habría sido espía de la Federal. El legislador dijo que nunca supo del doble empleo de su ahora ex esposa, Mónica Amoroso. En Interior lo niegan. 

Miguel Doy, hombre de confianza de Beliz, dice que no sabía que su mujer era espía de la Federal.
Beliz querelló a Storani, a Mathov, al comisario Santos y a Mónica Amoroso, la supuesta espía.


Por Irina Hauser

t.gif (862 bytes) Mónica Amoroso solía pasearse cómodamente con sus tailleurs, su producida melena rubia y sus papeles, por las oficinas del legislador y apoderado de Nueva Dirigencia Miguel Doy. Era su jefa de despacho y también su pareja. Dejó de ser todo eso la semana pasada, cuando el diputado –mano derecha del candidato a vicejefe de Gobierno porteño, Gustavo Beliz– recibió una noticia que lo dejó, dijo, “en estado de shock”: al parecer, su mujer trabajaba como espía de la Policía Federal, infiltrada en el partido. Doy denunció ayer, junto con Beliz, a su propia ex concubina ante el juez federal Jorge Urso. También querellaron al ministro del Interior, Federico Storani, al secretario de Seguridad Interior, Enrique Mathov, y al jefe de la Policía Federal, Rubén Santos, por el “espionaje político”. Storani acusó: “Es parte de la campaña electoral de Beliz”. Ningún funcionario desmintió que la supuesta agente encubierta cobrara sueldo de la caja policial. 
“Nosotros no hacemos espionaje político, está prohibido”, le aclaró Santos a Doy en una reunión que tuvieron el viernes. Le dijo, además, que los legajos correspondientes a integrantes del Cuerpo de Informaciones de la Federal (que depende de la Superintendencia de Interior) son secretos, por ende, imposibles de revelar. Y que se trata de agentes que hacen tareas de inteligencia en investigaciones sobre temas como narcotráfico, contrabando y evasión. “Desde ese día Santos no me informó nada; Storani ni siquiera nos llamó por teléfono”, protestó Doy. 
Según publicó la revista Noticias esta semana, Amoroso, de 44 años, pertenecería a los servicios de inteligencia de la Policía Federal desde 1983 y estaría registrada con el número de legajo 1592. La directiva de infiltrarse en el entorno del ahora candidato de Encuentro por la Ciudad le habría llegado hace ocho años, cuando Beliz acababa de dejar el Ministerio del Interior de Carlos Menem. Como policía se supone que cobraba 1300 pesos y por su cargo en la Legislatura porteña, 1800. A pesar de que todavía ningún organismo estatal confirmó los datos, en el partido casi nadie duda de su veracidad. ¿Si no por qué ella ni nadie los desmintieron públicamente?, se preguntan. 
En su despacho lleno de banderines y souvenirs de San Lorenzo, fotos de sus tres hijas (de otro matrimonio) y alguna estampita con la imagen de Jesús, Doy habló de Amoroso con lágrimas en los ojos. “La conocí cuando se estaba armando el partido, empezamos a compartir reuniones en 1996; ella militaba en una circunscripción. Empezamos a estar en pareja hacia fines de 1997 y cuando por esa época asumí como legislador pasó a ser mi jefa de despacho.” Ella también es separada y tiene hijos. Vivían juntos desde hacía dos años. Allegados a Doy contaron que después de enterarse de la “doble vida” de su compañera, indignado, le tiró sus cosas por la ventana. 
–¿Usted nunca sospechó nada, no sabía que ella cobraba un sueldo de la Policía Federal? –le preguntó Página/12. 
–Jamás tuve ni la más mínima sospecha, no sabía nada, me dejó asombradísimo. Uno no está preparado para escuchar algo así, prefiero no hablar de mi relación con Mónica Amoroso. 
–¿Qué explicación dio ella? 
–A mí me dijo que todo era mentira. 
Beliz y Doy la querellaron ayer en los tribunales federales, patrocinados por el diputado Alfredo Castañón. En la misma denuncia acusaron a Storani, a Mathov y a Santos por incumplimiento de sus deberes, malversación de fondos y encubrimiento. También piden que se indague a los jefes de las áreas de la Policía que tendrían responsabilidad. Si se confirma lo publicado, “se están utilizando los organismos del Estado para investigar a los adversarios políticos”, dice la denuncia. Objeta a la Federal que “en vez de trabajar en inteligencia criminal para detectar organizaciones criminales lo hace para favorecer al poder de turno”. Pese a todo, los demandantes no pidieron que se indagara a los funcionarios responsables del gobierno anterior. Entre hoy y mañana presentarán unpedido de hábeas data para conocer qué información sobre ellos poseen los organismos del Estado.

 


 

CAVALLO DENUNCIA FRAUDE. LA ALIANZA LE RESPONDE 
Dudas del Mingo sobre el escrutinio

Por Raúl Kollmann

“Nos quieren hacer fraude”, gritan Domingo Cavallo y sus hombres. “Van a tener todas las garantías”, contestan desde la Alianza. La polémica se instaló a partir de una denuncia de Cavallo sobre el escrutinio del domingo próximo. El ex ministro de Economía sostiene que el conteo de los votos será hecho por adherentes del Frepaso, incluyendo el apoderado y el técnico informático del partido, es decir personas muy cercanas a Aníbal Ibarra. Además, cuestionan que no haya ninguna licitación para adjudicar el escrutinio. Por el lado de la Alianza aseguran que todos los partidos tendrán una garantía absoluta: el escrutinio estará en Internet, mesa por mesa, de manera que será fácil comprobar si hay o no fraude.
La controversia se inició el lunes al mediodía cuando Cavallo, furioso, arremetió contra los funcionarios que estarán a cargo del escrutinio. “Quieren robar los votos”, le dijo a la gente reunida en Costa Salguero.
Los cavallistas cuestionan los siguientes puntos:
  La responsabilidad del escrutinio –dicen– está en manos de Santiago Díaz Ortiz, un hombre que fue y sigue siendo apoderado del Frepaso.
  Fue contratado como el responsable técnico-informático de la elección Alfredo Moreno, un hombre del riñón del Frepaso que siempre se ocupó de esos temas en el partido que comanda Chacho Alvarez.
  El proceso de licitación fue abortado y se optó por contrataciones directas con el argumento de que el escrutinio saldría más barato. Hasta ese momento no se habían presentado ofertas que permitieran alguna comparación de costos.
  En las elecciones nacionales se utilizó una empresa española, Indra, imparcial y con experiencia internacional, mientras que en el caso de la Capital “el escrutinio quedó en manos del Frepaso”.
Frente a estas objeciones, el gobierno porteño le hizo saber a los apoderados del Encuentro por la Ciudad, que en la noche del domingo tendrán por Internet el escrutinio de todas las mesas –6900–, una por una. Todos los partidos podrán tomar la planilla de cada fiscal de mesa y verificar a través de la página de Internet si está en el escrutinio con los resultados correctos. O sea que se toma la planilla, por ejemplo, de la mesa 1748 y será posible controlar si están bien ingresados los votos que sacó cada fuerza en esa mesa. 
“Para nosotros es imprescindible poder hacer esa verificación –señaló el apoderado cavallista Alfredo Castañón– porque el domingo es posible que mil votos hagan la diferencia entre si hay segunda vuelta o no la hay. Estamos muy desconfiados, porque las cosas no se están haciendo en forma transparente.” Por el lado del gobierno porteño, los funcionarios dicen que la mejor garantía es que se puedan controlar los votos mesa por mesa y de paso aseguran que el resultado definitivo estará, a más tardar, a las 21. 

 

PRINCIPAL