Principal RADAR NO Turismo Libros Futuro CASH Sátira


LA LEY DE REFORMA LABORAL FUE APROBADA AYER POR LOS DIPUTADOS 
Tributo de Flamarique a De la Rúa

El Gobierno la consideraba necesaria para demostrar su voluntad de ahondar las reformas estructurales. Ayer, apoyada por el cavallismo, la Alianza aprobó la ley. El PJ votó en contra. La frepasista Alicia Castro también.

La ley de Reforma Laboral se aprobó por 121 votos contra 84 y dos abstenciones. 


Por Felipe Yapur

t.gif (862 bytes) Cuatro meses tuvo que esperar el Gobierno para que ayer la Cámara de Diputados hiciera ley la Reforma Laboral. El presidente Fernando de la Rúa y el equipo económico consideran que la norma es esencial para afianzar la reputación del Gobierno ante los mercados y los organismos internacionales. La reforma, también un triunfo del ministro de Trabajo el frepasista Alberto Flamarique, no se logró sin costos. El más grave fue la feroz represión policial a militantes de la CGT rebelde que protestaban contra la norma y que luego se tradujo en el primer paro nacional. El oficialismo padeció asimismo peleas internas, sobre todo en Diputados. La oposición sufrió lo suyo. La CGT se dividió en oficialista y rebelde. El peronismo fue sacudido por tensiones, fruto de las negociaciones con la Alianza para obtener un incremento en la partida de los planes Trabajar. 
El trámite parlamentario de ayer fue relativamente sencillo. La Alianza necesitaba sólo la mayoría simple para aprobar el despacho que llegó del Senado con modificaciones tras una ardua negociación entre el Gobierno y los representantes del PJ. Y la logró por 121 votos contra 84.
El debate fue extenso. Prácticamente se repitieron los argumentos de la sesión del 24 de febrero donde se aprobó el texto que llegó desde Gobierno. El PJ apeló al viejo ardid parlamentario de bajar al recinto poco después de que el oficialismo consiguiera el quórum. La única sorpresa de la jornada se produjo en ese momento, porque junto con ellos bajó una frepasista, Alicia Castro.
En un primer momento el justicialismo intentó sin éxito imponer una moción para tratar el proyecto que amplía en 160 millones de pesos las partidas destinadas a los planes Trabajar, punto que había sido negociado por los senadores del PJ cuando se aprobó en esa Cámara la norma y que provocó que durante el debate la santacruceña Cristina Kirchner afirmara que “como peronista no cambio caída de salarios por planes Trabajar”. 
Luego, los diputados justicialistas repitieron una y otra vez su oposición a la ley que se sintetizó en el discurso del titular del bloque Humberto Roggero, quien pronosticó que la reforma “no va a generar nuevos puestos de empleo” y convocó a la Alianza a “trabajar juntos, en serio, para combatir el desempleo y para luchar unidos contra los poderosos grupos que mantienen concentrado el poder económico”.
La sesión significó el regreso al Congreso del líder de Acción por la República, Domingo Cavallo. Luego de jactarse de ser el autor de la única ley que no flexibilizó el trabajo: “Cuando aprobamos la convertibilidad se terminó la inflación y la devaluación que son los elementos que generan la caída del salario real y, por ende, provoca más desempleo”, dijo que “estamos por votar una típica ley de flexibilización laboral, como las que se aprobaron en el gobierno anterior”. Pese a su contradicción, él y su bloque apoyaron la sanción de la norma.
Cuando se votó, la Alianza logró aprobar la ley gracias al apoyo del bloque cavallista y de los partidos provinciales. ya que algunos legisladores que provienen del Frepaso votaron en contra: Marcela Bordenave, Héctor Polino, Ramón Torres Molina, Eduardo Macaluze, Jorge Giles, Elsa Quiroz, Alfredo Bravo, Jorge Rivas, Federico Soñez y Alicia Castro. Los dos que se abstuvieron son el frepasista Enrique Martínez y el peronista disidente Juan Domingo Zacarías. La radical chaqueña Elisa Carrió otra opositora a la norma, estaba de viaje.
Un detalle llamativo fue la llegada tarde de Castro. La combativa gremialista que milita en la CGT del camionero Hugo Moyano fue desde un principio una tenaz opositora a la ley que envió el Ejecutivo nacional y no quiso –como confiaron algunos de sus colaboradores– ser la diputada sindical que permitiera el quórum para una ley que considera que “tiende a la reducción de los salarios”. Por otro lado la tardanza estaría generada en la extensa discusión que se produjo durante la reunión de bloque el miércoles por la noche. En ese encuentro varios legisladores presionaron aCastro para que se “disciplinara” con el bloque, votara afirmativamente y, por lo tanto, no haga uso de la palabra.
–Tenés que respetar la decisión del bloque –le dijo la diputada radical bonaerense Margarita Stolbizer.
–Les recuerdo que la Alianza es justamente eso, una alianza de bloques. Yo no soy radical, soy del Frepaso y como tal voy a ser coherente con mi posición y voy a explicar por qué voto en contra –respondió Castro.
La discusión no pasó a mayores y a pesar de que Castro demoró su llegada al recinto, trascendió que el presidente de la bancada, Darío Alessandro, no consideró necesaria una llamada de atención y menos una medida disciplinaria.

 


 

COMO AFECTA LA REFORMA A DISTINTOS SECTORES
Los que ganan y los que pierden

¿Quiénes son los más afectados por la nueva ley?
En principio, los trabajadores que se incorporan a un nuevo empleo, a quienes se les amplía el período de prueba, durante el cual pueden ser despedidos sin derecho a preaviso o indemnización. La contrapartida sería que al alentarse el aumento de dotaciones de personal mediante la reducción de aportes, los empleadores tenderían a tomar más personal efectivo. Pero ello sólo se verificaría en actividades con fuerte crecimiento y que requieran de más trabajadores para aumentar su producción. La posibilidad de que la ley aliente el empleo “en blanco” por extender el período de prueba, puede quedar relativizada en la medida que no se controle la utilización de contrataciones flexibles por tiempo indeterminado, que actualmente utilizan tanto empresas como el sector público (gobierno nacional y de la Ciudad de Buenos Aires), a pesar de no ser legales, y que son más “baratas” que cualquier otra alternativa de conchabo, dentro de la nueva ley o la anterior.
A futuro, se verán afectados los trabajadores bajo convenios en vigencia, ya que la nueva ley consagra la posibilidad de derogar dichos instrumentos y negociar otros en reemplazo, con el único piso de la ley de contrato de trabajo. Ello habilita a reducir las escalas salariales, extender la jornada laboral, repartir el período de vacaciones, reducir el valor de las horas extra, la aplicación de la polifuncionalidad independientemente de la categoría del trabajador, y eliminar toda cláusula especial o adicional obtenida en convenios anteriores por los trabajadores. 
¿A quiénes beneficia?
A las empresas grandes se les abre la posibilidad de negociar convenios por afuera de los de rama o actividad directamente con las comisiones internas, aunque las categorías salariales no podrán ser inferiores a las del convenio de rama. Aquellas empresas que negocien por rama contarán, a futuro, con la posibilidad de negociar, por una mejor relación de fuerzas, cláusulas más favorables al sector patronal, por lo ya señalado con respecto a la posibilidad de presionar para derogar los convenios vigentes.
También se verán beneficiados los trabajadores mayores de 45 años, en cuanto su contratación será más barata (por la rebaja en las cargas sociales) que la de empleados de menor edad. 
¿La convocatoria generalizada a paritarias mejora las condiciones para normalizar las relaciones laborales?
Difícilmente. La nueva ley genera una desnivelación adicional en contra de la representación gremial en las relaciones de fuerzas con los empleadores, al bajarle el piso de negociación (ya no es el convenio anterior, sino la ley de contrato de trabajo) y al descentralizar la fuerza sindical, al habilitar los convenios de menor nivel (locales, regionales o por empresa). Los distintos convenios de actividad renegociados en la última década no generaron conflictos gremiales. En cambio, la imposición de renegociaciones por parte de las empresas –que denuncien los que están vigentes desde hace más de una década, darían lugar “a tantos conflictos como convenios en dichas condiciones existan”, según advierten los abogados laboralistas. 

 


 

La CGT oficialista busca recuperar protagonismo
Daer visita a Storani en la Rosada

Por Diego Schurman 

Luego de semanas en las que la CGT rebelde de Hugo Moyano fue centro de escena, el sindicalismo oficialista liderado por Rodolfo Daer volvió al ruedo para recuperar una cuota de protagonismo. Lo hizo repudiando la reforma laboral y las políticas dictadas por el Fondo Monetario y el Banco Mundial y acordando una reunión, que se desarrollará hoy mismo, con el ministro del Interior, Federico Storani, para evitar la represión a los trabajadores salteños que mantienen cortada la ruta 34.
La CGT oficial se pronunció en el marco de un congreso nacional en el que se acordó postergar la renovación de autoridades hasta agosto. De esta manera, Daer se mantendrá al frente de la secretaría general y representará a la CGT en el congreso anual de la Organización Internacional del Trabajo que se realizará a principios de junio en Ginebra.
Envalentonado por el respaldo recibido ayer –los organizadores hablaron de 1163 representantes sobre un total de 1593–, Daer se despachó contra la reforma laboral, finalmente aprobada ayer en la cámara de Diputados. “No sirve para nada, sólo para cumplir con el Fondo Monetario Internacional. Es mentira que va a resolver la desocupación”, señaló, pese a que el apoyo de su sector a esa iniciativa fue el desencadenante de la ruptura de la CGT.
El FMI aparece ahora como el enemigo número uno de todo el arco sindical. Tras el paro general del 5 de mayo, Moyano prometió una movilización apenas desembarque en el país la misión del Fondo. Daer, en un documento dado a conocer ayer, advirtió que “la CGT ve con honda preocupación que los dictados humillantes del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el sector de la salud, continúan constituyendo el fundamento de las medidas sectoriales que el gobierno nacional estaría dispuesto a cumplir con inexorabilidad dependiente”, dice el texto.
Se hace alusión así al proyecto para que las obras sociales sindicales compitan con las empresas de medicina prepagas. El ministro de Trabajo, Alberto Flamarique, reconoció a Página/12 que la iniciativa se está redactando.
El tema unifica posiciones entre la CGT oficial y la rebelde. Pero todavía está verde la posibilidad de acordar la unidad. De hecho, Daer aseguró a este diario que hay “una sola CGT”, respaldándose en la presencia de veedores del Ministerio de Trabajo en el congreso de ayer, una legitimación que el sector de Moyano no logró cuando realizó su propio congreso en el microestadio de Ferro.
En la disputa por espacios de poder, la CGT oficial seguramente destacará la audiencia que el ministro Storani les dará hoy para analizar el conflicto de los trabajadores salteños que ocupan la ruta 34. “Vamos a pedirle que no repriman y que apuesten al diálogo, buscando alguna salida mediante la reactivación de los planes Trabajar”, señaló Daer. Anoche no se descartaba la posibilidad de que la Gendarmería reprima esta misma madrugada a los manifestantes.
El sindicalista de la alimentación le reclamó además al gobierno la “urgente convocatoria” del Consejo del Salario, para pedir un aumento del salario mínimo, vital y móvil. Actualmente es de 200 pesos, la CGT oficial lo quiere llevar a 400.

 

PRINCIPAL