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Un represor con banca

La seguridad del Banco Municipal de La Plata fue otorgada a un militar denunciado ante 
la Conadep. Impugnan irregularidades de la licitación de la que se fueron retirando misteriosamente los competidores.


Por Horacio Verbitsky

t.gif (862 bytes) Cuando las denuncias contra su antecesor le permitan tomarse un descanso, el economista Felipe Murolo, flamante presidente del Banco Municipal de La Plata, deberá responder a un pedido de informes del concejal radical Marcelo Viñes sobre la preadjudicación del servicio de seguridad y vigilancia del banco a la Unión Transitoria de Empresas Seguridad Americana SEGAM y GMS. Controla la UTE el represor Gustavo Vitón, quien fue denunciado ante la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas por su actuación luego del golpe de 1976 en el valle de Río Negro. En los papeles, Murolo sólo encontrará la firma del ingeniero Mariano Vitón, sobrino del ex teniente primero. La adjudicación fue el modo que encontró el gobierno provincial para compensar a Vitón por su apartamiento de la subsecretaría de Control Urbano, en 1998, a raíz de un escrache de la agrupación HIJOS.
Misteriosamente, los competidores se fueron retirando uno tras otro, como si alguien les hubiera hecho comprender que la licitación tenía dueño. Sólo aguantó hasta el final Goya Corrientes SRL, que impugnó la adjudicación a Vitón. Según su presentación:
  la UTE ganadora no existía al momento de la apertura, 
  las dos empresas que la integran no tienen autorización para funcionar ni habilitación para operar frecuencias de radio, 
  SEGAM afirma contar con 36 empleados pero según sus balances no tuvo actividad entre 1998 y 1999, 
  GMS declara 75 empleados pero aportó a la ART sólo por 44 y ofrece un solo móvil para vigilar todas las sucursales del banco. 
En la última página destaca sus sospechas de encontrar en la lista de personal de GMS �un empleado con idéntico apellido no común por cierto que el Director de Seguridad del Banco� y se refiere al �extraño protagonismo que, desde antes de la apertura, y con posterioridad, vienen teniendo funcionarios del Banco y ex funcionarios municipales vinculados políticamente al carapintadismo�. 
Entre marzo de 1976 y diciembre de 1978 el teniente primero Gustavo Vitón se desempeñó como jefe de la Compañía A del Batallón de Ingenieros en Construcciones 181, en Neuquén, donde funcionó el campo de concentración conocido como La Escuelita, dependiente del Cuerpo V de Ejército. En tres años de funcionamiento La Escuelita arrojó un saldo de 32 desapariciones y medio centenar de privaciones ilegítimas de la libertad. El día del golpe tuvo un paso fugaz por la comisaría de Cipolletti, según declaró el ex detenido Francisco Tropeano a la Cámara Federal de Bahía Blanca en el expediente 61 de 1986. A las dos de la madrugada del 24 de marzo un grupo de seis personas en dos automóviles derrumbaron a balazos la puerta de la casa de Tropeano, destruyeron bibliotecas, cuadros, muebles y cristales, y �se dedicaron a saquear bienes de todo tipo, que cargaron en los automóviles�. El grupo permaneció en la casa hasta el amanecer �pese a haberse efectuado más de setenta disparos de armas largas y cortas�. A las nueve de la mañana la casa �fue rodeada por tropas del Ejército y asaltada la vivienda por los cuatro costados, aproximadamente por unos veinte hombres con armas largas y en posición de tiro�. Cuando la mujer de Tropeano fue a denunciar los hechos �fue atendida por el teniente Vitón, quien dijo estar a cargo de la comisaría, haciéndose presente más tarde en mi domicilio al frente de una comisión policial, con el objeto según manifestó de inspeccionar los destrozos cometidos�. Podrá imputársele que fue un comisario sordo, pero no ciego.
Tras el paso por la comisaría �siguió actuando en operativos en esa ciudad y en Cinco Saltos�, añade un testimonio de varios conscriptos registrado en el legajo 7426 de la Conadep, que lo describe como �menudo, 1,70 mts, bigotes, cabello castaño y lacio. De civil vestía informalmente,con vaquero�. Diez años después, en 1986, ante el juzgado de instrucción militar 3 del Ejército, Vitón admitió que �durante ese período, sin poder precisar fecha, ejerció cierta tarea de control (sic) en la provincia de Río Negro�. En 1987 ante la Cámara Federal de Bahía Blanca, en la causa iniciada por el ex detenido José Giménez, recordó �haber concurrido a la comisaría de Cipolletti y posteriormente a la de Cinco Saltos� para efectuar �tareas de control y de prevención�. Cuando le mostraron fotos de La Escuelita afirmó que allí �existía una especie de tapera abandonada que algunos decían que había sido donde se carneaba para la provisión de carne, o caballeriza�.
Después de obtener la máxima calificación de la fuerza entre 1976 y 1979, Vitón integró en 1980 el grupo de los 33 orientales que Galtieri retiró del Ejército alegando falta de identificación espiritual con los fines de la dictadura. En septiembre de 1984 denunció en una comisaría de La Plata una amenaza telefónica de un �Comando Cáceres Monié�, en 1985 se desempeñó como interventor de la sección La Plata del Partido Justicialista y más tarde como coordinador general de la Subsecretaría de Seguridad del gobernador Antonio Cafiero, a quien luego asesoró como senador nacional. El 13 de diciembre de 1985 un decreto de Alfonsín lo restituyó a las filas del Ejército con el grado de mayor. Entre 1996 y 1997 fue gerente de operaciones de la Zona Franca La Plata que presidía el ingeniero Mario Cafiero, y en abril de 1998 ocupó la subsecretaría de Control Urbano del gobierno de Eduardo Duhalde hasta el escrache de HIJOS. 
Informe: Diego Martínez.

 


 

LA ALIANZA OBTUVO UN SENADOR NACIONAL POR TUCUMAN
Bussi se quedó sin su salvavidas

Por Felipe Yapur

�Bussi se terminó en Tucumán y su hijo, el norteamericano Ricardo, también�, le dijo a Página/12 el dirigente radical tucumano Miguel Mibelli, quien ayer fue elegido por la Legislatura como el nuevo senador nacional por esa provincia desplazando definitivamente al genocida de sus intenciones de conseguir los fueros parlamentarios que le permitan evitar los requerimientos de la Justicia. El radical contó con el apoyo mayoritario de los legisladores del justicialismo, lo que confirmó el acuerdo existente entre ambas fuerzas políticas. Ahora resta que el Senado de la Nación apruebe su pliego. Fuentes de la Alianza confirmaron a este diario que, de no mediar alguna impugnación, �el trámite será veloz�.
La decisión de la Legislatura tucumana se convirtió en la segunda derrota del dictador en su lucha por evadir a la Justicia. El 10 de mayo pasado la Cámara de Diputados de la Nación le rechazó su diploma aduciendo �inhabilidad moral por haber participado activamente en la violación a los derechos humanos durante al dictadura militar�. En ese momento el ex gobernador de Tucumán no ocultó sus intenciones de acceder a una banca en el Senado de la Nación. El genocida insiste en que él fue elegido en 1995 suplente de Carlos Almirón, el representante de Fuerza Republicana (FR) que falleció en diciembre pasado. Lo que no recuerda es que por ese entonces su pliego fue rechazado por ser gobernador de Tucumán. 
El pliego de Mibelli fue aprobado con el apoyo de 19 legisladores del justicialismo y de la Alianza, mientras que hubo 14 votos en contra, la mayoría de ellos del partido de Bussi, y 6 abstenciones pertenecientes a representantes del PJ y FR. Los republicanos pretendieron retener la banca para ese partido, que había designado a Bussi como reemplazante de Almirón. �Este es el triunfo de la democracia y una apuesta al futuro que sirve para sepultar un pasado terrorífico representado por Bussi y su hijo, el diputado nacional Ricardo Bussi�, expresó Mibelli, quien es un conocido abogado que cuenta entre sus clientes más famosos a la CGT local, adherida a la central obrera que conduce Rodolfo Daer. Entre 1983 y 1987 fue diputado provincial y durante el gobierno de Raúl Alfonsín fue asesor de la Secretaría de Desarrollo Regional del Ministerio de Economía.
En pocos días más llegará al Senado el pliego de Mibelli para que sea aprobado. Pero todavía corre el riesgo de que sea impugnado por el bussismo. Fuentes de la Alianza aseguraron que es poco probable que una impugnación prospere: �Hay un clima de rechazo a Bussi en el Senado�, confió el asesor de un senador radical. En tanto, un senador del PJ fue más directo: �Los peronistas somos pragmáticos. Si al gobernador Julio Miranda le conviene que sea Mibelli el senador, algo que seguramente se generó tras un acuerdo con Fernando de la Rúa, nosotros lo apoyaremos�.

 

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