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DE LA RUA DESAUTORIZO DECLARACIONES DE fernando DE SANTIBAÑES
Señor Cinco habló como si fuera Señor Uno

Las declaraciones periodísticas del influyente jefe de la SIDE, Fernando de Santibañes, provocaron una fuerte reacción en el seno del Gobierno y de la Alianza. Fernando de la Rúa desautorizó a su amigo personal, mientras las críticas desde el Frepaso se sumaban, llegando a pedir su renuncia.


Por Fernando Cibeira 
t.gif (862 bytes) Como broche a un día cargado de versiones, en un comunicado oficial distribuido anoche el presidente Fernando de la Rúa desautorizó lo declarado por su amigo y jefe de la SIDE, Fernando de Santibañes, en la edición del domingo del diario La Nación. En esta ocasión, De Santibañes anticipó nuevos ajustes en compensación de que no se habían cerrado la agencia Télam ni la imprenta del Congreso, lo que generó malestar dentro del Gobierno y colocó a la Alianza en estado revulsivo. “No es así como se expresa y no se le debe dar valor”, aclaró el comunicado que el secretario de Medios, Darío Lopérfido, entregó para negar lo expresado en el artículo. De Santibañes, en tanto, ayer volvió al silencio, una costumbre que mantiene inalterable entre cada una de su apariciones explosivas.
El breve comunicado se internó en un punto que en la Rosada es largamente conocido y nadie discute. Que De Santibañes –por su condición de amigo personal del Presidente– tiene una influencia en el Gobierno que excede largamente su función y que ha tomado el rol de vocero del establishment económico dentro del gabinete, en supuesta contraposición con los ministros “políticos” que pugnan por encauzar la gestión delarruista hacia un sesgo más social. “El presidente Fernando de la Rúa desconoce lo que allí se menciona y son temas ajenos a la competencia del jefe de la SIDE”, dijo. Lopérfido puntualizó que “en primer término no hay influencias en este gobierno y el Presidente resuelve los temas con sus ministros”, y “en segundo lugar, respecto a los temas que así se tratan, no es la forma ni el procedimiento”.
La nueva salida de De Santibañes generó ayer una secuencia in crescendo de acontecimientos. Por la mañana, al ser consultado en una radio, De la Rúa aclaró que no tenía “confirmación” de las frases del jefe de los espías. “Que salga en un diario no quiere decir que estén confirmadas”, eludió. No obstante, agregó que no sería necesario hacer un nuevo ajuste como el reclamado por Santibañes. “Debe haber crecimiento”, añadió el Presidente.
Algo parecido dijo el ministro de Economía, José Luis Machinea, a quien la nueva aparición de De Santibañes lo sorprendió en Nueva York, en pleno viaje de seducción de inversores. Puntualmente, Machinea respondió que nunca se había anunciado el cierre de la agencia Télam, “sino que se dijo que iba a ser reestructurada, lo que se está llevando adelante”. En cambio, aceptó lo de la imprenta del Congreso pero aclaró que “hay un compromiso del Parlamento de hacer otros ajustes”.
La frase de De Santibañes que disparó la polémica fue: “Perdimos Télam y perdimos la imprenta. Hablé con Machinea y estuvimos de acuerdo en que, por cada cosa que nos quitaron, tendrán que compensar con otra”, dijo, sin aclarar a quiénes correspondería el “nosotros” y quiénes son “ellos”. Pero hubo otros textuales que también generaron problemas en la Alianza. Por ejemplo, cuando en una comunicación telefónica con el ministro de Trabajo, Alberto Flamarique, le dijo: “Ustedes se equivocan. Son demasiado optimistas. Las cosas no están tan bien como parece”. O, un poco después, cuando sostuvo que “en las provincias sobra gente”.
En casi todo el Frepaso, las declaraciones del jefe de la SIDE tuvieron el efecto de un terremoto, una situación agravada por el estado deliberativo creado dentro de la fuerza a partir del ajustazo. El diputado santacruceño Rafael Flores salió a pedir la renuncia de De Santibañes, calificando sus afirmaciones como “provocadoras, imprudentes e irresponsables”. El tucumano José Vitar lo comparó con el ex ministro de la dictadura, José Alfredo Martínez de Hoz, quien alguna vez dijo que en la Argentina sobraban 10 millones de personas. Otros legisladores como Eduardo Macaluse, Rodolfo Rodil y Alejandro Peyrou también criticaron duramente al jefe de los espías. Incluso, el jefe del bloque de diputados de la Alianza, Darío Alessandro, interpretó que De Santibañes “sobreactuó”. Como ayer el vicepresidente Carlos “Chacho” Alvarez pasó el día encerrado en su casa recuperándose de un fuerte estado gripal, quedó flotando la duda de si, en verdad, los diputados frepasistas no salieron a decir lo que su jefe no puede, debido a su cargo. “Es raro que hayan salido así si no lo conversaron antes con Chacho”, avalaba un compañero de bloque. “¿Ese tal Flores habla por Chacho Alvarez?”, preguntó a sus colaboradores el influyente secretario cuando se enteró del pedido del diputado santacruceño del Frepaso.
Lo cierto es que para el sector político del Gobierno las fulgurantes apariciones de De Santibañes colmaron los niveles aceptables. La primera fue en el programa televisivo de Marcelo Longobardi, en donde se quejó del retraso que mostraba Machinea en ajustar las cuentas públicas, algo que, explicó, tenía nerviosos a los inversores. La salida motivó que De la Rúa debiera desmentir el alejamiento de Machinea a través de un comunicado escrito de su puño y letra. El segundo episodio se dio en plena discusión por el ajuste. Mientras todos los funcionarios guardaban un impenetrable silencio, De Santibañes le dijo a La Nación que el ajuste no sería de 600 millones de pesos, como se aseguraba, sino que se elevaría a 1400 millones. Luego, el jefe de la SIDE debió decir que no dijo lo dicho.
La primera vez muchos en Gobierno interpretaron que el ex banquero había pecado de inexperiencia frente a los micrófonos. Pero esa teoría comenzó a diluirse ante cada repetición. Incluso, el tema ya da para las acusaciones cruzadas entre medios de comunicación. Ayer, en un editorial, el diario económico BAE acusó a La Nación de “pautar” las contadas apariciones públicas de De Santibañes.
“De Santibañes está haciendo ostentación de un poder que en verdad no tiene”, evaluaba ayer uno de los ministros de la llamada ala política. “Si tuviera ese poder real no le haría falta andar mostrando a quién llama o diciendo lo que hay que hacer: lo haría y listo”, seguía. Para este ministro, De Santibañes –o la posición del ala económica dura– había sido derrotado durante las discusiones del ajuste cuando no pudo imponer un recorte más duro aún o, recientemente, con la caída del titular de la AFIP, Carlos Silvani, uno de sus protegidos. Hoy, De Santibañes tendrá ocasión de explicarse ante sus colegas en la reunión de gabinete. Pero, según uno de los participantes de estos encuentros, “en las reuniones de gabinete casi no habla, parece que prefiere hacerlo en otros lugares”.


JOSE VITAR, DIPUTADO DEL FREPASO, LE CONTESTA A DE SANTIBAÑES
�Me hace acordar a Martínez de Hoz�

Por Felipe Yapur
Luego de que el jefe de la SIDE, Fernando de Santibañes, dijera que era necesario profundizar el ajuste, una de las primeras voces críticas que se escucharon fue la del vicepresidente del bloque de diputados del Frepaso, José Vitar. El legislador aseguró a Página/12 que los dichos de De Santibañes pueden interpretarse como “una desvirtuación de los objetivos y políticas que dieron origen a la Alianza” y que busca la implementación de “un proyecto del establishment” que tiende a la dolarización de la economía. Aun así cree que esto no afectará la continuidad de la Alianza y que “el Frepaso debe profundizar la defensa de las bases programáticas y no defraudar las expectativas de la gente”.
–¿Cuál cree que es el objetivo de De Santibañes con estas declaraciones?
–Evidentemente hay sectores del gobierno que tienen en la cabeza un proyecto que no es el que figura en la plataforma de la Alianza, que puede sintetizarse como un modelo de un país para pocos. Evidentemente se pretende reafirmar objetivos estratégicos para profundizar el modelo económico que se heredó.
–¿Los dichos de De Santibañes también buscan erosionar al ministro José Luis Machinea?
–No son casuales los ataques. Creemos que hay que sostenerlo, pero más que una cuestión de nombres esto tiene que ver con las políticas que se deben implementar y que necesariamente deben ser reactivadoras.
–Entonces, la división en el gobierno está en que ustedes plantean reactivación y ellos la dolarización y más ajuste.
–Sin duda ellos piensan que lo mejor es dolarizar, despedirnos del Mercosur e incorporar a la Argentina al ALCA (Asociación de Libre Comercio de las Américas), tres patas de una misma estrategia que no compartimos.
–¿En las reuniones del bloque de la semana pasada se había planteado dar la pelea interna, De Santibañes con esto dio el primer golpe?
–No, no es así. No planteamos la situación como una disputa interna sino más bien como la defensa de las bases programáticas, no defraudar las expectativas de la gente y que el norte de las políticas económicas sean la reactivación, el crecimiento y pautas de ordenamiento fiscal. Pero si por el contrario se sigue en la línea del ajuste se corre el riesgo de que se inhiba la salida del proceso recesivo.
–¿Las declaraciones de De Santibañes ponen en riesgo la Alianza?
–De hecho hay una desvirtuación de los objetivos y políticas que dieron origen a la Alianza. Se tensionará mucho lo interno. Pero no hay que dramatizar demasiado. La absoluta mayoría de los militantes y dirigentes tenemos la misma idea en cuanto a cómo debe ser la construcción política.
–¿Pero no es necesario replantear el papel del Frepaso en el gobierno?
–No, creo que no. Nosotros debemos seguir siendo los mismos y tenemos que tratar de que el gobierno, del que somos parte y ayudamos a asumir, dé las respuestas a las demandas del pueblo en las medidas de sus posibilidades.
–¿De Santibañes habló por sí y los sectores que representa o también habló en nombre de De la Rúa?
–Yo creo que el Presidente es un experimentado y veterano dirigente político. Va a saber tomarle bien el pulso a la expectativa de la gente. El sabe que la cohesión de la Alianza es un requisito imprescindible para hacer un buen gobierno.
–¿Está bien, pero los pedidos de renuncia a De Santibañes no pueden ser interpretados como un enfrentamiento con el Presidente?
–No, creo que hicimos lo correcto. No puedo tolerar que se plantee desde el gobierno un modelo de exclusión, donde no sólo se considera inviables a las provincias sino que se recomienda a la gente emigrar. Lo que se pretende es hacer un país para pocos. Me hace acordar a (José Alfredo) Martínez de Hoz cuando dijo que en la Argentina sobraban diez millones de habitantes. Pero yo creo en un país grande que crezca y queintegre a los regiones. Sin duda, yo estoy en las antípodas de las declaraciones de De Santibañes.


El misterioso informe secreto de Broda sobre el jefe de la SIDE

Las notas de una reunión privada indican que Miguel Angel Broda dijo a empresarios que De Santibañes quería acercar a De la Rúa con Ruckauf y Cavallo.


Por Eduardo Tagliaferro
“Es un exabrupto imaginar que yo puedo pensar en romper la Alianza”, dijo un visiblemente molesto Fernando de Santibañes a Página/12. El enojo del secretario de Inteligencia del Estado tenía su origen en la transcripción de una charla del consultor Miguel Angel Broda. El punto álgido decía que De Santibañes impulsaba la ruptura de la Alianza para formar una nueva coalición política formada por los gobernadores Carlos Ruckauf, José Manuel de la Sota y el padre de la convertibilidad, Domingo Cavallo.
“Romper esta Alianza es una cosa de locos, no coincido para nada con esa opinión. Estoy más cerca de la Alianza que nunca. Por lo menos de los miembros de la Alianza con los que yo trato en el gabinete”, dijo el titular de Inteligencia, quien ayer fue el centro de una nueva polémica al haber afirmado en La Nación que era necesario profundizar el ajuste económico (ver aparte).
El informe con la cita de Broda produjo enfrentamientos subterráneos y no tanto dentro del Gobierno. También ayudó a profundizar las dos líneas evidentes que se perfilan dentro del gabinete y que sus integrantes se esfuerzan en desmentir: el ala del ajuste ortodoxo y economicista, que tiene en De Santibañes a su principal referente, y la de los políticos que además de la reducción salarial impulsan medidas de desarrollo económico. El informe, desmentido en público y profusamente difundido en privado, ridiculiza a los integrantes de la denominada ala política del gobierno, de quienes afirma que “sólo se mantienen unidos ante el terror de ver a un ministro ortodoxo en el cargo”.
Un importante miembro del gabinete mostraba ayer su malestar por la disertación de Broda, recogida por uno de los asistentes a un seminario reservado suyo en Buenos Aires. Siempre según la versión que manejaban funcionarios y legisladores de la Alianza, el consultor había recomendado a importantes inversores extranjeros no invertir en la Argentina. Un miembro de la UCR comparó los dichos de Broda con la actitud de Domingo Cavallo en 1989. El radicalismo siempre le reprochó a Cavallo que en plena crisis económica que condujo a la hiperinflación habría desalentado a los extranjeros de invertir en el país.
A pesar de que el gabinete sostuvo, como si fuera una sola voz, que “salió fortalecido” luego de haber discutido y consensuado el ajuste, las diferencias entre las dos alas provocan una lucha que está lejos de llegar a su fin. Por el momento toma el formato de discusión económica. Y cada vez que un título periodístico o una operación de consultorías financieras promete más ajuste, nuevas heridas vuelven a sangrar.
“La Argentina es un país que necesita un shock de credibilidad con un recorte del gasto público varias veces superior a los 600 millones”, habría dicho Broda en el mismo momento en el que el Gobierno estaba discutiendo las características del ajuste. Es lógico que quienes intentaban reducir el costo del recorte –como el vicepresidente Carlos “Chacho” Alvarez y el ministro del Interior, Federico Storani–, vieran en las supuestas palabras de Broda algo más que un inocente comentario. Más si se tiene en cuenta que Broda es uno de los asiduos visitantes de De Santibañes en la sede de la SIDE.
El informe sostenía, entre otros aspectos, que “el ministro de Economía, José Luis Machinea, está atornillado a su cargo porque el Presidente Fernando de la Rúa tiene miedo de pelearse con Raúl Alfonsín, Melchor Posse y Leopoldo Moreau. Esto hace que el Presidente no sepa hacia dónde va y que esté lleno de dudas”.

 

Alianza y las alianzas según dos alianzas

 

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