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La fiscal acuasa a Macri también por evasión

El empresario está procesado por contrabando. Piden que se amplíen los cargos


Por Irina Hauser
t.gif (862 bytes)  Lo que para el megaempresario Francisco Macri empezó como una acusación por contrabando agravado de autopartes, cuando presidía la ex empresa Sevel, está por convertirse en algo mucho peor. La fiscal en lo penal económico Gabriela Ruiz Morales pedirá en los próximos días que se amplíe la investigación y que sea indagado como sospechoso de evasión impositiva junto con otros doce viejos directivos de la firma. El lunes pasado el juez Carlos Liporace trabó un embargo preventivo de 36 millones de pesos contra Peugeot (que compró Sevel) como parte de este expediente.
Macri, que tiene la concesión del Correo Argentino y preside el grupo Socma, fue procesado por contrabando agravado reiterado en setiembre del año pasado junto con uno de los directivos de Sevel Uruguay, Doménico Ferraris. Para ese entonces la investigación había dejado en claro cuál era la maniobra que utilizaban para beneficiarse económicamente: Sevel Argentina vendía piezas de autos –especialmente de Fiat Uno y Duna– a la firma homónima uruguaya y las declaraba como exportaciones “definitivas” cuando en realidad volvían al país como importaciones en vehículos armados que la empresa se compraba a sí misma. De acuerdo con el sistema aduanero, cuando una firma local vende algo a otro país en forma “definitiva”, tiene derecho a cobrar un reintegro. O sea, Sevel cobraba sumas millonarias que no le correspondían. A su vez, también se arrogaba un arancel preferencial del 2 por ciento, previsto en el régimen automotriz por importar (aunque en este caso se trataba de lo mismo que había exportado).
La Justicia registró despachos aduaneros sospechosos con fechas que abarcan desde 1993 hasta 1995. La pesquisa inicial, que comanda Ruiz Morales, se centró en los movimientos de unos cuatro meses del año 1994. La fiscalía detectó que en unos 1500 casos coincidían los números de motor y de chasis exportados a Uruguay como piezas con los de los autos terminados importados desde allí. Sólo por ese paquete, Macri y su equipo habrían cobrado 6 millones de dólares de reintegros de la Aduana, informó a Página/12 un funcionario allegado a la causa. Pero en realidad, el beneficio escalaría a 500 millones al sumar las ganancias logradas por haber mantenido un equilibrio ficticio en su balanza comercial.
Macri y Doménico apelaron sus procesamientos. El delito de contrabando que se les adjudica tiene una pena de 2 a 10 años de prisión y, en este caso, por estar calificado como “reiterado” podría dejarlos tras las rejas. La Sala B de la Cámara debe resolver la situación procesal de ambos empresarios en los próximos días. Si ratifica los procesamientos, la fiscal –según pudo saber este diario– pedirá instantáneamente la ampliación de la causa, la indagatoria, el procesamiento y la prisión preventiva de Macri y el directorio de la ex Sevel por haber evadido impuestos. Los camaristas también deben revisar la falta de mérito que favoreció a Mauricio Macri y al ex titular de la Unión Industrial Argentina (UIA) Jorge Blanco Villegas, entre otros. Con todo, pese a las idas y vueltas, dos ex gerentes de exportación la empresa automotriz, Iván Santos de Nadai y Alfredo Ernesto Marenghi, ya tienen procesamiento firme.
Esta causa que involucra al magnate también conocido por su romance ya caduco con la actriz Flavia Palmiero nació en 1997 como un desprendimiento de otra similar contra la firma Ciadea, que representaba a Renault, y pertenecía a Manuel Antelo (que fue procesado en Córdoba por contrabando) y empresarios brasileños. Los directivos de Ciadea habían acusado sin vueltas a sus competidores de Sevel de apelar a las mismas artimañas que ellos. El expediente contra Macri estuvo primero en manos del juez Guillermo Tiscornia, quien fue destituido por juicio político por el Senado, y pasó al juzgado de Liporace.
El embargo de 36 millones que esta semana ordenó el juez contra la ex Sevel generó un enorme malestar entre los directivos actuales de la compañía, que hicieron trascender que ellos no tienen “nada que ver” y responsabilizaron a sus antecesores. Hasta ahora la investigación no avanzó demasiado sobre la Aduana, que se presentó como querellante recién después de que Macri fuera procesado. Sin embargo, se trata de un eslabón clave para que Sevel Argentina sacara provecho de su comercio con Uruguay. Se sabe que existieron dictámenes contrarios al pago de reintegros. Alguien, sin embargo, los refrendó.

 

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