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AMPLIA CONVOCATORIA DE MEMORIA ACTIVA AL ACTO DEL SEXTO ANIVERSARIO 
Fueron miles los que escucharon el shofar

La concurrencia superó las expectativas de los organizadores. No hubo ex funcionarios menemistas. Tampoco de la Alianza. Los oradores fueron un amplio espectro de luchadores contra la impunidad. Los discursos contuvieron duras críticas al poder político, al juez y a las fuerzas de seguridad.

Tres imágenes de una plaza colmada. Los sonidos del shofar. La presencia de gente “suelta”. La multitud que rodeó al palco. 

Por Raúl Kollmann

t.gif (862 bytes) Con las lágrimas cayendo de muchísimos rostros, se fueron encendiendo a las 9.54 –la hora del atentado– seis velas: una por cada año en el que no se encontraron los culpables. En la fría mañana porteña, también el sonido legendario del shofar, el cuerno de cabra que se utilizaba en la antigüedad para convocar al pueblo, conmovió a los presentes. Pero tal vez entre los familiares que integran Memoria Activa la mayor emoción fue una sorpresa: nadie esperaba que se acercaran más de dos mil personas a un acto organizado por ese pequeño núcleo de víctimas de la tragedia, sin recursos económicos, enfrentado al poder político nacional y al de los dirigentes de la comunidad judía. En su discurso de cierre, Diana Malamud –esposa de Andrés, el arquitecto que murió en la explosión– sintetizó un una dramática paradoja: “Por el atentado, hay barriles de cemento frente a las instituciones de la comunidad judía. Si no se esclarece, alguna parte de la sociedad tendrá que amurallarse, y después otra y otra, hasta que todos quedemos encerrados. No somos nosotros los que debemos vivir en estas cárceles de cemento: son los asesinos, los encubridores, los que no nos cuidan”.
Tras el sonido del shofar se escucharon en Plaza Lavalle 13 testimonios. Los organizadores quisieron que en el palco montado frente a los tribunales (“el Palacio de Injusticia” según Memoria Activa) hubiera una amplia representación de víctimas de la impunidad. En nombre de las víctimas del terrorismo de Estado hablaron representantes de los organismos de derechos humanos. Los secretarios generales de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (Utpba) y de la Asociación de Reporteros Gráficos (Aargra) en representación de los que se movilizaron para lograr esclarecer el asesinato de José Luis Cabezas. Y la monja Martha Pelloni, líder emblemática de la lucha de los catamarqueños por encarcelar a los asesinos de María Soledad Morales (ver nota aparte).
El acto reflejó en todos los aspectos los enfrentamientos planteados alrededor del caso AMIA. 
Obviamente no se hizo presente ni un solo funcionario del gobierno de Carlos Menem, acusado por Memoria Activa de no haber hecho reales esfuerzos para esclarecer el caso. 
Tampoco llegó a la Plaza Lavalle ningún integrante de la administración De la Rúa. En el Gobierno hay una relación tirante con Memoria Activa y se preveían discursos críticos hacia la Casa Rosada. De la Alianza, los únicos que estuvieron fueron la diputada Elisa Carrió –que fue oradora– y, mezclados entre el público, los diputados aliancistas Alfredo Bravo y Juan Pablo Cafiero. 
Y no hubo frente a Tribunales dirigentes de primera línea ni de la DAIA ni de la AMIA, a quienes Memoria Activa les imputa “connivencia”, especialmente con la gestión menemista. Todavía perdura el recuerdo de aquel acto de julio de 1997 cuando la gente silbó a los integrantes del gabinete del riojano y por la tarde los dirigentes de la comunidad judía se acercaron a la Casa Rosada a dar explicaciones.
Aunque todos estos temas cruzaron la concentración, lo que se percibió es que los familiares viven cada aniversario en forma desgarradora. No se trata de políticos, sino de amas de casas, profesionales, comerciantes o desocupados que no tienen experiencia ni tuvieron vocación para la confrontación con el Estado. Cada aniversario, la tragedia vuelve a sus memorias y la mayoría debe tratar –otra vez– de explicarles a sus hijos lo ocurrido. En este marco, la concentración de ayer no fue un típico acto político, sino más bien una sucesión de personalidades que en pocas palabras –dos o tres minutos cada uno– acercaron su solidaridad. 
También la concurrencia tuvo esas características: no había gente que bajaba de algún micro traído por un puntero político ni columnas organizadas ni delegaciones de tal o cual comité. La Plaza Lavalle, frente a Tribunales, casi se llenó con ciudadanos comunes –la mayoría de la comunidad judía– que fueron a ponerse al lado del sector más frágil del atentado. 
Por ello tampoco hubo consignas. Fue un acto más bien silencioso en el que la gente sólo gritó 86 veces ¡presente!, cuando se leyeron uno a uno los nombres de los muertos en el atentado y al final, en el cierre del discurso de Diana Malamud, cuando también acompañaron a la oradora en el reclamo de ¡justicia!, ¡justicia!
Ese carácter emotivo no impidió que se exhibieran algunos de los puntos de mayor fricción que hoy mantienen los familiares de Memoria Activa tanto con el Gobierno como con la dirigencia judía:
Hubo duras críticas al juez Juan José Galeano. La diputada Elisa Carrió prácticamente reclamó que se lo sacara de la causa y se lo juzgara. Malamud acusó al magistrado de no haber seguido pistas, desestimar pruebas y favorecer al armador de autos truchos Carlos Telleldín, uno de los principales imputados en la causa.
Los integrantes de Memoria Activa ratificaron en su discurso lo anticipado por Página/12: hubo una durísima reunión con los ministros del Interior, Federico Storani, y de Justicia, Ricardo Gil Lavedra. En ese encuentro Storani sostuvo que las críticas de Memoria Activa a la investigación le hacen el juego al ex comisario Juan José Ribelli. La afirmación produjo un momento más que tenso y ayer los familiares insistieron que seguirán con sus denuncias. 
En concreto señalan que hay integrantes del Gobierno que quieren la condena, sí o sí, de Telleldín y los policías y con ello después prácticamente darle un cierre a la causa. 
También hay una polémica con la Casa Rosada por el Grupo Especial formado hace dos meses para investigar el caso. Memoria Activa sostuvo ayer que en verdad están trabajando en la pesquisa los mismos integrantes de la Policía Federal, la SIDE, la Gendarmería, la Prefectura y el Servicio Penitenciario que lo hacían en el gobierno de Menem. En el Gobierno reconocen que el Grupo Especial arrancó con cierta lentitud, pero hay expectativa en las investigaciones y consideran que la crítica de Memoria Activa es prematura e injustificada.
El final del acto tampoco remite a las concentraciones políticas. Los niños del coro Kennedy, cada uno con unas pequeñas antorchas en las manos, entonaron “El día después”, una especie de himno mundial de la lucha contra la discriminación. Frente a las seis velas que recordaban los seis años sin resultados en la investigación, los chicos conmovieron: “Seremos libres, si no es mañana, será el día después”.


Otra cita en Pasteur

A seis años del atentado, los Familiares y Amigos de las víctimas de la masacre de la AMIA convocan al acto central de recordación. La cita es frente a la nueva sede de la mutual, en Pasteur 633, a las 9.30 horas. El acto comenzará con el llamado de la sirena que dará paso a la lectura de los nombres de las ochenta y seis personas que murieron ese día. Hablarán luego el padre Rafael Braun, el rabino Sergio Berman, la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú y, en representación de los familiares, Mario Averbuch. Al cierre de esta edición, voceros de la Secretaría de Comunicación y Cultura no descartaron la presencia del presidente Fernando de la Rúa en el acto aunque aclararon que dicha actividad no figura en la agencia oficial. “Es probable que vaya, pero no está confirmado”, dijeron. Aunque el Presidente no fue invitado oficialmente al acto, trascendió que los familiares verían con buenos ojos su presencia. Hoy, la primera actividad de De la Rúa comenzará a las 8.30, con la reunión semanal del Gabinete que se hará lugar en el Salón Norte de la Casa de Gobierno.

 

 

Testimonios contra la impunidad

Adolfo Pérez Esquivel
(Premio Nobel de la Paz, Servicio de Paz y Justicia)

“Seis años que nos duelen a todos por la impunidad, por la falta de justicia.
Es mucho y es poco lo que podemos decir frente a esto. Lo que tenemos que hacer es obrar y tratar de reclamar a todos los gobiernos el derecho de verdad y de justicia. Sabemos que las vidas no las vamos a recuperar, pero están vivos en la memoria, en la conciencia de todo el pueblo. Lo que ocurrió en la AMIA, la Embajada de Israel, lo que ocurrió durante toda la época de la dictadura militar, nos afecta a todos los ciudadanos. Quiero decirles: ¡mucha fuerza! ¡Mucha esperanza! ¡Unidad! La conciencia colectiva y la memoria son los únicos caminos para encontrar la paz”.

Elisa Carrió
Diputada nacional. Alianza

“Las múltiples muertes de nuestros muertos interpelan a un orden político al que pertenezco. Y debo decir que está marcado por el cinismo que habilita la mentira. 
Es ese orden político, el que permite mentir, que habilita el encubrimiento de muchas muertes desde hace muchos años e imposibilita la justicia. Las muertes interpelan a un Estado en cuyo marco pudieron cometerse los atentados. 
Interpela a un juez que ahora dice que no pudo, cuando en realidad no quiso y permitió la habilitación del encubrimiento en el desarrollo de este juicio. Interpelo a un parlamento nacional que fue condescendiente con la impunidad. Y nos interpela a todos la necesidad de construir un orden político donde la mentira no sea posible”.

Estela de Carlotto
Abuelas de Plaza de Mayo

“Cuántos minutos, cuántos días de ausencia. Esos nombres que se nos han leído, todos los llevamos en el corazón. Veinticuatro años para otros 30.000 nombres que están ausentes. Pero mientras juntemos las manos, mientras aunemos el mismo grito, mientras escribamos el mismo himno y haya distintas voces, vamos a romper con esa impunidad que nos quiere relegar al olvido. ¿Qué madre puede olvidar a un hijo? ¿Qué abuela puede olvidar a un nieto? ¿Qué esposa, qué amigo, qué vecino puede olvidar a los que salieron sonrientes un día y no volvieron? Tal vez hoy tendrían alguna arruga más, una sonrisa, una esperanza. Por eso no hay que olvidar. Nuestra memoria es la que sirve. ¡No nos van a vencer!”

Simón Wiesenthal
Cazador de nazis, desde Viena

“Me han informado del acto de Memoria Activa. Los dos atentados, contra la Embajada de Israel y la AMIA, se han vuelto parte de la historia del pueblo judío.
La búsqueda de justicia por estos atentados también será parte de la historia. Es bueno por eso que exista Memoria Activa, que continúa luchando por la justicia.
Créanme. No hay crimen perfecto. Algún día los responsables del atentado deberán enfrentar un tribunal de justicia. Les mando todo mi apoyo porque sé que Memoria Activa sabrá conducir con la energía necesaria hacia los resultados concretos de las investigaciones”.

Marta Dillon
HIJOS

“Hablamos de una consigna: otro gobierno, la misma impunidad. Pero, lamentablemente, la impunidad no es la misma. La impunidad crece día a día. Cada día que pasa y no se encuentra a los responsables de la masacre de la AMIA, cada día encontramos por la calle a los represores y torturadores que asesinaron a nuestros padres, la impunidad crece. 
Muchas veces las luchas han sido fragmentadas. Hoy estamos todos juntos y sabemos que esta justicia que perseguimos no tiene directamente que ver con las pruebas que se encuentren. Lo que se necesita es voluntad política y sobre todo voluntad de lucha de nuestro pueblo.”

Hermana Martha Pelloni

“Con 86 muertos, la AMIA pasó a ser la Memoria Activa del pueblo argentino. Tenemos una gran deuda con los hermanos muertos en el atentado y debemos decir que estamos de luto. Que se haya tenido que llegar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos significa que la Argentina no ha sido capaz, en seis años, de instruir la investigación para lograr justicia. No hubo decisión política para exigir a las instituciones que intervinieron en el caso. La Argentina tuvo un gobierno cómplice de encubrimiento. Hemos estado gobernados por corruptos que fueron parte, de alguna manera, de la barbarie terrorista.” 

Marta Vázquez
Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora

“Seis años ya. Seis años de dolor, esperanza y frustraciones. Seis años de angustiosos pedidos de justicia ante las autoridades de turno. Reclamo de investigación y acciones concretas ante el juez Galeano. Seis años de marchas y contramarchas. 
Nuestro país, Argentina, ¿no va a poder vencer nunca la impunidad? ¿La Justicia no va a avanzar nunca? En representación de las Madres digo: hace 24 años y más que nosotras esperamos. Caminamos alrededor de la pirámide de la Plaza de Mayo y seguimos esperando. Seguimos denunciando los horrores que vivimos y seguimos existiendo verdad y justicia. Los asesinos caminan a nuestro lado y son protegidos.” 

Osvaldo Baratucci
Asociación de Reporteros Gráficos

“Por la falta de respuestas no nos va a faltar la memoria. Por los muertos y en defensa de los vivos tendremos Memoria Activa.
Los gobiernos no hicieron todo lo necesario para llegar a la verdad ni en el atentado contra la Embajada de Israel ni en la AMIA ni en el asesinato de José Luis Cabezas ni en tantos otros crímenes impunes que sufrió y sufre nuestra sociedad. Los gobiernos no quieren destapar las ollas malolientes de la impunidad porque tienen miedo de encontrarse con viejos conocidos o con su propio espejo. La Justicia es como una telaraña. Atrapa a los bichos chicos, pero los grandes la rompen. Ese es el poder de la impunidad.”

 

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