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FABIO ALBERTI, ENTRE LAS CAMARAS Y EL MICROFONO
�No sé bien qué es el humor�

A través de �Todo x 2 pesos� y su trabajo en la radio, su extraña clase de humor terminó escapando del under. Hoy, dice que no le teme a la repetición: �La gente misma nos repite, nos graba para vernos de nuevo�.

Alberti trabaja todos los días en radio, y los lunes se lo ve en el 7.
�Todo x 2 pesos� es el programa más visto del canal estatal.


Por Mariano Blejman

t.gif (862 bytes) Fabio Alberti no es exactamente un hombre de la radio, aunque tampoco es específicamente del mundo de la televisión. En realidad, parece que viviera de su propio personaje en una estratósfera sarcástica. Tanto en sus reflexiones de �Todo x 2 pesos�, junto a Diego Capusotto, (Canal 7, lunes 23 hs.), como en sus personajes satelitales de �Day Tripper� con Juan Di Natale (Radio Rock & Pop, FM 95.9, de lunes a viernes de 13 a 17), habita en un mundo plagado de frases incongruentes y comentarios irónicos que dejan atónito al más avispado. Hoy, la figura de Alberti es un boleto ideal para un viaje lacónico lleno de delirios, en el que aprendió con el tiempo a utilizar el silencio como un recurso válido para la risa. En entrevista con Página/12, el humorista explica cuál es su rol en el mundo mediático. �A veces me siento un poco el alma de la fiesta�, dice.
�¿Cree que la gente espera que usted sea siempre divertido?
�No sé, pero no me molesta ser el alma de la fiesta. En la fiesta de los Martín Fierro conocí a Quino, por ejemplo, y él no hablaba con nadie. Pero Quino es simpático, yo la pasé muy bien y hasta me peleé con Guillermo Blanc. Porque cuando uno va a los Martín Fierro siempre tiene que discutir efusivamente con alguien como si se tratara de un tema muy importante. Esta vez me tocó a mí con Guillermo.
�¿No tiene miedo a la repetición constante en la televisión?
�El miedo a repetirse siempre está, pero a la gente le gusta la repetición, porque nos graban para volver a vernos. Y creo que nosotros nos cansamos más rápido que la gente, quizás porque lo tenemos que hacer. Es que las cosas hay que repetirlas para que vayan entrando, porque es muy difícil cambiar una cara de culo.
�¿Pero sirve repetir?
�Siempre podemos repetirnos. A veces por hacer algo nuevo hacemos cosas peores que antes y nos metemos en camisas de once varas. Sin embargo, cuando encontramos una estructura cómoda que funciona decimos basta. Lo que pasa es que no podemos hacer un formato nuevo todas las semanas. Todo el mundo va a España, a Inglaterra a comprar y vender formatos, y nosotros tenemos un formato nuestro, hecho en casa.
�¿Y no tiene pensado salir a venderlo?
�A alguien se le tiene que haber ocurrido. Pero ese alguien no somos nosotros. Nunca aprendí bien esa parte del negocio.
�¿En que etapa está �Todo x 2 pesos�?
�Hemos crecido en todo sentido, vamos encontrando nuevas ideas y retomando pequeñas cosas que surgen y luego por su repercusión se hacen grandes. Hay algunos chistes internos del medio, pero no dentro de los programas. Podemos citar a Paenza o Pablito, pero todo el mundo sabe quiénes son.
�¿Sigue haciendo los guiones con su mujer, Laura Quesada?
�Sí, sigo. Tenemos una relación complementaria. Para mí es muy difícil trabajar con otra persona, pero con ella me resulta sencillo. Guiona para el programa de radio y hace las reflexiones finales del programa de la tele, por ejemplo.
�Da la sensación de que hay muy pocas mujeres dedicadas al humor. ¿A qué cree que se debe?
�Mi mujer no es humorista, pero creo que es una cuestión de esta sociedad machista, que no le interesa cambiar. Porque un bife sigue siendo bien visto. En los programas de Lía Salgado se ven personajes diciendo �Yo no soy celoso�, con un bate de baseball en la mano... y uno escucha cosas que parecen de la época del Hombre de Cromagnon.
�¿Tiene una técnica para hacer humor en radio?
�No. Nosotros nos juntamos, pensamos cosas y punto. Yo desconozco las técnicas del humor en general. No sé bien qué es el humor. Es un trabajo que se va adquiriendo a lo largo de los años. Además, da la sensación deque en la Rock & Pop se respira otra cosa. Nosotros nos esforzamos por darles valor a la palabra y al humor.
�Usted es una especie de satélite dentro del programa de radio.
�La verdad que no sé, porque no escucho el programa.
�¿Nunca lo escuchó?
�Hasta el día de hoy no, por lo tanto no tengo conciencia de lo que hago. 
�¿Y escucha radio, en general?
�Ahora no. Antes me levantaba al pedo, pero temprano, y escuchaba radio. Me acuerdo de Pipo Cipolatti con un programa que hacía a la noche que no me perdía nunca. Cuando llegaba tarde me quedaba en el auto hasta que terminaba, así fuera una hora.
�¿Y qué rescata de la radio?
�La radio tiene cierta impunidad. Son cuatro horas todos los días que pasan y uno puede decir cualquier cosa, total no queda nada. Además la R&P me abrió la posibilidad de conocer el mundillo del rock and roll.
�¿Le gusta?
�Tampoco lo conozco tanto, porque no ando de gira con los Rolling Stones.
�¿Pero qué le parece?
�Y... hay de todo. Lo que conocí es simpático.
�Eso suena a cuando le van a presentar una mujer que no es linda y le dicen �es simpática�.
�Exactamente, es simpática, pero no me quedaría a vivir con ella. De todas maneras, las mujeres simpáticas también están bien.


�No trabajo de inteligente�

�A veces, da la sensación de que hablar, fuera de su trabajo en radio y televisión le gusta poco. ¿Es así?
�No, verborrágico no soy. Sólo lo soy cuando tengo que serlo. Me es más fácil serlo con un personaje que habla media hora boludeces que siendo mí mismo. Además, yo no soy Ari Paluch. Cuando no hay que decir nada no se dice nada.
�¿Le pesa estar en un rol de tener que decir cosas inteligentes cada vez que habla?
�No, no creo que yo tenga ese rol en la sociedad. No es mi obligación. No trabajo de inteligente, ni trabajo en los servicios de inteligencia, no lo tengo ni con la sociedad, ni conmigo mismo. Me siento con libertad para poder hablar de cosas banales y superficiales.
�¿Y qué le produce el humor?
�Risa.
�¿Y eso qué implica?
�Implica bienestar, placer y se pueden decir muchas cosas que no se podrían decir de otra manera.
�¿Entonces por qué se ríe tan poco?
�Trato de no tentarme, porque es mucho más gracioso un tipo diciendo barbaridades seriamente, que uno tentado. Un tipo embocando un corcho en un tachito no produce gracia. Ahora, si veo un tipo embocando salchichas en un pan de pancho, es mucho más interesante.

 

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