Principal RADAR NO Turismo Libros Futuro CASH Sátira


KIOSCO12

RENE FAVALORO SE SUICIDO DE UN TIRO EN EL PECHO
Una muerte sin anunciar

Lo encontró su secretaria, pasadas las cinco de la tarde de ayer. La policía caratuló el caso como “muerte dudosa” y secuestró un revólver calibre 38. Sus familiares y amigos negaron que estuviera deprimido. Se especula sobre los problemas económicos de su fundación.

Los peritos policiales llegando a la casa de Favaloro en Palermo Chico. El ministro Lombardo fue de los primeros en ir.

Por Fernando Almirón

t.gif (862 bytes) El cardiocirujano René Favaloro se mató ayer de un disparo en el corazón. Todo indica que en ese momentos se encontraba solo. Su secretaria personal encontró, pasadas las cinco de la tarde, el cuerpo tirado en el baño del departamento de Palermo Chico en el que vivía. Media hora después un médico del SAME constató el fallecimiento de uno de los científicos más prestigiosos del país. Favaloro tenía 77 años, no tenía hijos, vivía solo y su fundación estaba pasando por una difícil situación económica. Antes de apretar el gatillo del revólver calibre 38 que apareció junto a él, dejó sobre su escritorio media docena de cartas cuyo contenido seguramente revelará el motivo de la trágica determinación que acabó con su vida. El Gobierno dispuso ayer decretar duelo nacional e izar la bandera a media hasta el día de sus exequias. 
“Se trata de una verdadera paradoja que el hombre que salvó tantos corazones haya apuntado a su propio corazón”, se lamentó el ministro de Salud Héctor Lombardo, uno de los primeros en llegar al departamento de Favaloro, en Dardo Rocha 2965 segundo piso. Lombardo fue uno de los pocos que pudieron acceder a la escena mientras todavía trabajaban los peritos de la Policía Federal y los auxiliares del Juzgado de Instrucción Nº 11, a cargo de Roberto Grispo. 
“Dejó muchas cartas dirigidas a familiares y amigos”, confirmó poco después el médico Tulio Huberman, amigo personal de Favaloro y otro de los primeros en acercarse hasta el departamento cuando el cuerpo del cirujano que practicó más 13 mil “by-pass” aún permanecía en el baño de su casa con un tiro que le atravesó el corazón.
“No habrá velatorio”, anticipó uno de los familiares de Favaloro, quienes prefirieron mantener un absoluto hermetismo en torno a los posibles motivos que lo podrían haber llevado a tomar tal decisión. Tampoco se pudo saber cómo fue que la secretaria de Favaloro, una médica de 35 años, llegó y entró al departamento del cirujano poco después de que éste se hubiera quitado la vida.
La hipótesis del suicidio fue oficiosamente confirmada por los efectivos policiales que llegaron hasta el lugar al mando del jefe de la comisaría 53ª, Daniel Rodríguez, quien se puso al frente de la investigación. De todos modos, ayer por la noche el cadáver del cardiocirujano fue trasladado hasta la morgue judicial para realizar la autopsia en la que se definirá cómo sucedió su muerte. Mientras tanto, la Justicia caratulará el caso como “muerte dudosa”.
En un breve comunicado, la Fundación Favaloro evitó a última hora de ayer dar mayores detalles sobre la muerte de su fundador. “No vamos a hacer ningún tipo de declaraciones, y el lunes seguiremos adelante con su obra, como siempre”. Fue todo lo que dijeron.
Las dificultades económicas del eminente cirujano fueron confirmadas por el ministro Lombardo. “Nos encontramos hace nueve días y en esa oportunidad él me manifestó que su fundación estaba pasando por un mal momento, y que apenas llegaba a pagar los salarios.” El funcionario agregó que durante la reunión le prometió estudiar “una dinámica que permitiera incorporar la fundación al ámbito público” para evitar así su cierre. El cirujano también habría mantenido una charla con el presidente Fernando de la Rúa en torno al mismo tema: el estado financiero del centro de salud.
El doctor Federico Mautner, que durante 12 años fue un estrecho colaborador de Favaloro, contó: “Lo vi ayer (por el viernes) y en su comportamiento no noté ningún síntoma de depresión o angustia. Incluso hablamos del viaje que tenía previsto hacer en noviembre a España para recibir el doctorado Honoris Causa que le iba a otorgar la Universidad de Barcelona. También conversamos sobre el libro que estábamos elaborando juntos. Inexplicable”, concluyó el investigador.
El presidente De la Rúa dispuso ayer decretar duelo nacional y mantener la bandera a media asta hasta las exequias del prestigioso cardiólogo. El mandatario también se comunicó telefónicamente con los familiares deFavaloro para expresarles sus condolencias y ofrecerles el apoyo que necesiten para llevar a cabo los funerales. 
Favaloro condujo el equipo médico que realizó el primer trasplante de corazón en el país. En esa oportunidad el New York Times difundió su nombre en el escenario internacional al considerarlo “un héroe mundial”. Un héroe que una vez más apuntó al corazón. 

 


 

El médico de pueblo chico que inventó el by-pass

Por J. N.

Inventó el by pass. Fundó el Instituto de Cardiología más importante de Latinoamérica. Practicó los primeros trasplantes de corazón en el país. Realizó 13 mil operaciones de by-pass. René Favaloro, el cardiólogo más importante de la historia argentina, dedicó su vida a la medicina y se fue convirtiendo con el tiempo en una figura pública y por momentos polémica. 
Nació el 14 de julio de 1923 en una barriada pobre de La Plata, conocida como “El Mondongo”. Descendiente de italianos, se crió bajo la mirada de un padre riguroso, que trabajaba de carpintero. Según repitió siempre, la que más influyó en su vida fue su abuela materna. “Era analfabeta, pero hablaba y vivía en poesía”, decía Favaloro. 
A los cinco años ya quería ser médico, una vocación que reafirmó durante la adolescencia. Estudió en el Colegio Nacional de La Plata, en donde recibió una educación humanística, y en sus ratos libres leía clásicos griegos. Luego de recibirse de bachiller ingresó a la Facultad de Medicina. Se escapaba para presenciar como oyente las clases de los cursos más adelantados. En esa etapa solía frecuentar los bailes, en donde conoció a María Antonia Delgado, que después se convertiría en su esposa.
En 1950, dos años después de recibirse, Favaloro se trasladó a Jacinto Arauz, una pequeña localidad de La Pampa. Pensaba estar tres meses pero se quedó doce años trabajando como médico rural. A pesar del lugar, trataba de estar actualizado: se suscribió a las revistas médicas y de tanto en tanto se hacía una escapada al Hospital de La Plata.
Su vida cambió en 1962, cuando viajó a los Estados Unidos para trabajar en la Cleveland Clinic Fundation, en donde desarrolló el trabajo fundamental de su carrera. El médico argentino, de apenas 39 años, practicó el primer by-pass exitoso de la historia de la medicina. Aunque la técnica venía investigándose desde hace tiempo, Favaloro fue quien desarrolló con éxito la cirugía directa de revascularización miocárdica –by-pass–, que consiste en practicar una derivación del flujo sanguíneo para reemplazar una vena o una arteria tapada. Cada vez que le recordaban el suceso, el médico respondía con la misma frase: “Fue un trabajo en equipo”. 
Lo tentaron para quedarse, pero decidió volver a la Argentina. Lo tironeaban sus amigos, las ganas de volver a ver un partido de Gimnasia y Esgrima La Plata y –sobre todo– la tierra. “Yo estoy hermanado con esta tierra. Uno no puede negar sus raíces”, decía a modo de explicación.
Siguió trabajando en el perfeccionamiento de su técnica, logrando que las muertes se redujeran del 10 a sólo el 5 por ciento de los casos. También operaba: en 1980 realizó los primeros trasplantes de corazón en la Argentina. En 1981, Favaloro le practicó un trasplante de corazón a una mujer que siguió viviendo sin problemas. Fue la segunda trasplantada que tuvo un hijo luego de su operación. 
Por ese entonces dirigía el Instituto de Cardiología del Güemes y pensaba en fundar su propia clínica. Lo logró muchos años después, cuando en 1992 consiguió créditos internacionales por 55 millones de pesos para inaugurar el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular. La Fundación Favaloro, el nombre por el que se la conoce, es una institución sin fines de lucro que se dedica a la clínica, la investigación y la enseñanza. Es la más importante de Latinoamérica y realiza ocho operaciones diarias, algunas de ellas a pacientes de bajos recursos. 
Pero la vocación médica es sólo un aspecto de la vida de este médico de metro ochenta de altura y trato sencillo. Con el tiempo, se había ido convirtiendo en una figura pública, por momentos polémica y muy atractiva para los políticos. Aunque siempre opinó sobre los asuntos del país, Favaloro nunca aceptó un cargo. En 1983, luego de sus éxitos en el exterior, la UCeDé lo tentó para ser candidato a legislador, a lo que se negó con el mismo argumento que repetiría en cada oportunidad: “Quiero dedicarme a lo mío”. 
Fue ese el argumento que utilizó en 1984 para negarse a integrar la CONADEP, la comisión que creó Raúl Alfonsín para investigar los crímenes del terrorismo de Estado. En una decisión que le generó muchas críticas, Favaloro dijo que compartía los criterios, pero se negó a participar.
Siguieron las ofertas. En 1984 la UCeDé volvió a tentarlo para encabezar la lista de diputados. En 1987 rechazó una oferta del radicalismo y en 1991 le dijo que no a Carlos Menem, que lo propuso para Acción Social. 
Quizás fue Eduardo Duhalde el político del que se sintió más cerca. Favaloro se reunió muchas veces con el gobernador bonaerense, dio consejos y sugirió políticas, pero –otra vez– volvió a rechazar una oferta concreta: la candidatura a senador del PJ por la Capital en 1995. 
Entretanto, pronunciaba declaraciones polémicas, como cuando comparó a los jóvenes de su época con los de hoy. “Nosotros teníamos ilusiones, utopías. Tengo mis dudas de que las tengan los jóvenes de hoy.” Se peleó y desmintió a Bernardo Neustadt, que lo había acusado de recibir un subsidio estatal de 28 millones de pesos. Y protagonizó un escándalo cuando amenazó a un fotógrafo. “Si llegás a publicar esta foto, te corto los huevos”, le había dicho. 
En los últimos años, Favaloro fue abandonando los quirófanos para dedicarse cada vez más a la enseñanza. La última vez que saltó a la tapa de los diarios fue el año pasado, cuando dijo que “no pasaría nada si se cierran, por varios años, facultades como la de Medicina y la de Derecho”. Al día siguiente se arrepintió públicamente de sus palabras.
Las declaraciones conflictivas no opacaron la carrera médica de un hombre que recibió medallas y honores durante toda su vida. En 1992, por ejemplo, el New York Times lo definió como “un héroe de la humanidad”. Un año después recibió el premio Golden Plate. Y en 1996 la Universidad de Tel Aviv lo candidateó para el Nobel de Medicina. 
Con su aspecto de hombre de campo y su trato sencillo, Favaloro dedicó toda su vida a la medicina. No tuvo hijos y –según decía– vio pocas muertes en quirófano. “El día en que no sufra con mis pacientes, dejo caer el bisturí y no opero más”, señaló hace un par de años. Ayer, a los 77 años, René Favaloro murió en Buenos Aires de un disparo al corazón. 

 

 

otras voces

Fernando de la Rúa *
“Quiero expresar mi más profunda congoja por la muerte del cardiocirujano René Favaloro. Tenía por él el más sincero afecto, amistad y admiración. Su vida fue de entrega a la ciencia, la investigación y la atención de los enfermos.”
* Presidente de la Nación

Raúl Alfonsín *
“Fue un orgullo para la Argentina y un gran luchador en el campo de la medicina. Un pionero en su especialidad. También es importante destacar su permanente lucha por mantener su Fundación y su actitud de quedarse y desarrollar su carrera en el país, en vez de hacerlo en el exterior como tantos otros.”
* Ex presidente de la Nación.

Federico Storani *
“Estoy sorprendido y consternado por la trágica noticia de la muerte de Favaloro. Quiero hacer hincapié en el prestigio y la trayectoria del médico que tanto hizo por la salud de los argentinos. Le hago llegar mis condolencias a la familia.” 
* Ministro del Interior.

José Andrés Martínez Martínez * 
“Estamos realmente conmocionados por la muerte del doctor René Favaloro, uno de los más grandes de la historia de la medicina. Desconozco absolutamente los motivos que podrían haber llevado a Favaloro a quitarse la vida, si se confirma que efectivamente esto es lo que pasó en su departamento de Palermo. Hablé con él hace un mes o un mes y medio y al parecer estaba muy bien. Trabajé con él dos años y siempre actuó con fuerza, con vitalidad, con una convicción descomunal. Esto que pasó es inconcebible.”
* Presidente de la Fundación Cardiológica Argentina.

Rodolfo Daer *
“La muerte del doctor Favaloro es una pérdida realmente lamentable porque el que muere es un hombre que dedicó toda su vida a la medicina. Fue uno de los grandes médicos argentinos reconocidos en el mundo. El país pierde uno de los grandes hombres de la medicina cardiovascular y, además, un profundo defensor de la salud pública.”
* Secretario general de la CGT.

Alberto Kohan * 
“Me he quedado realmente impactado con la muerte del doctor Favaloro porque era un hombre al que yo conocía mucho. Siempre lo he respetado enormemente y lamento profundamente que pasen estas cosas. Me quedo sorprendido con la noticia y con mucho dolor por su muerte. Con su desaparición física Argentina pierde a uno de sus grandes médicos y a también se va con él una gran persona.”
* Ex secretario general de la Presidencia.

Pacho O’Donnell *
“Nuestro país nunca supo cuidar a sus hijas e hijos más destacados, la trágica muerte de René Favaloro lo confirma nuevamente. La mayoría de nuestros próceres tuvieron muertes trágicas, muchos de ellos en el exilio, en la miseria o en el desamparo. La lista de suicidados es también excesiva: entre ellos Leandro N. Alem, Leopoldo Lugones, Martha Lynch, Alejandra Pizarnik y ahora se suicida esta eminencia que enorgulleció a nuestra patria. Algo que he valorado muchísimo en él es una faceta bastante desconocida: se trata de su vocación de historiador. Fue un estudioso, por ejemplo, de la vida de José de San Martín, siempre fue muy fascinante conversar con él con esos temas.”
* Legislador porteño electo del PJ.

 

PRINCIPAL