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Economía alista un grupo comando de abogados para defender al Estado

Demandas cruzadas, deudas millonarias sin cobrar y morosos de empresas públicas en liquidación integran un paquete que el gobierno anterior avanzó en la privatización de su gestión. El resultado fue desastroso. Machinea tiene su propio proyecto.


Por Cledis Candelaresi
t.gif (862 bytes)  Para atender los miles de juicios que el Estado acumula en el área de Economía, José Luis Machinea proyecta crear un cuerpo de abogados que se ocupe específicamente de dar fin a esos expedientes. Este grupo de élite tendría la responsabilidad de resolver, entre otras causas, el futuro de acreencias por 1700 millones de pesos que el Tesoro nacional tiene a su favor por empresas públicas en liquidación. El plan diseñado por la Secretaría de Hacienda descarta el proyecto diseñado por el gobierno anterior para avanzar con la tercerización de las causas, privatización que dejó un buen negocio en manos de un puñado de grandes estudios jurídicos, que provocó más de un perjuicio al Tesoro nacional.
La iniciativa tiene forma de proyecto de resolución, y está a la firma del ministro. El futuro cuerpo de abogados públicos se ocupará de las causas que están en la órbita de las siete empresas en liquidación -Banade, Obras Sanitarias, Fondo de la Marina Mercante, Caja Nacional de Ahorro y Seguro, ENTel, Femesa y Encotesa– tanto como de las que pertenecían a los 21 entes residuales que desaparecieron a fines de junio. En algunas, el Estado es demandado; en otras demandante.
La tarea de esos profesionales promete ser tan ímproba como la que hasta el momento desarrollan los abogados públicos, generalmente desalentados por sus magras remuneraciones. Sólo en la órbita del Palacio de Hacienda hay 70 mil juicios pendientes a pesar de que, depuración mediante, en el área de Ferrocarriles ya se redujo de 32 a 20 mil los expedientes. Esto ocurrió después que el departamento jurídico de Economía descubriera irregularidades como sentencias pagadas más de una vez.
El secretario de Hacienda, Mario Vicens, no descarta de cuajo la privatización de los juicios, como aspiraba a hacer el gobierno anterior. Pero sí pretende limitarla todo lo posible debido a la mala experiencia que esa tercerización le deparó al Estado.
El esquema ideado por Horacio Liendo, ex secretario Legal y Técnico de Economía durante la gestión de Domingo Cavallo, habría producido una concentración de causas en un pequeño grupo de grandes estudios (Corach, Alchouron, Baqué, entre otros) que cobran por expediente y tiempo. Pero la tarifa fija de 50 dólares por mes y por cada uno de los miles de expedientes que acapararon algunas bufetes no garantizó ninguna ejecutividad de esa tarea profesional.
Según aseguraron a este diario fuentes de Hacienda y del gobierno anterior, esos trámites se prologaron indefinidamente sin resolución, mientras los estudios siguen facturando. Lo grave es que, producto de la presunta negligencia privada, el Estado fue sorprendido con embargos sin que el estudio en cuestión le hubiese advertido, siquiera, sobre la inminencia de esa medida. Amén de los informes presuntamente falsos, que indujeron al fisco a tomar decisiones inconvenientes.
Ante esa circunstancia, el ex ministro Roque Fernández había redactado un proyecto para extender la privatización judicial, pero en términos diferentes: se abriría el juego a profesionales de todo el país, que cobrarían por el resultado de su gestión. La iniciativa no prosperó y el gobierno de la Alianza prevé ahora avanzar con aquel órgano de abogados estatales, acotando la tercerización para algunas causas del interior.
“Deberíamos organizar concursos transparentes, fiscalizados por los colegios de abogados, pero reservando los juicios de trascendencia institucional, de más de 500 mil dólares, al Estado”, explica el coordinador general de Hacienda, Roberto Pagano. El hombre en quien Vicens confió la estrategia para atender los juicios públicos descuenta que el Estado no da abasto para atender todos los expedientes que lo involucran.

Voluntad de cobrar
“Nosotros ya lo intentamos y no dio resultado. Para que el Estado pueda recuperar sus acreencias, lo que hace falta es voluntad fuerte de cobro”, afirmó a Página/12 Juan Carlos Tomasetti, subsecretario de Normalización Patrimonial durante la gestión de Roque Fernández. De este modo, el ex funcionario criticó la estrategia oficial para cobrar, básicamente, los 1100 millones de pesos que deben al Banade una serie de empresas privadas. Según reveló Página/12 en su edición de ayer, Economía prevé dolarizar esas obligaciones y aplicarle luego una fuerte quita. Según Hacienda, esto reduciría el costo de los juicios y seduciría a los deudores a pagar.

 

 

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