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MACHINEA INCORPORO A JAVIER TIZADO, DE TECHINT, AL EQUIPO ECONOMICO
La alianza ahora se amplió hasta la UIA

Con la incorporación de uno de los máximos ejecutivos del grupo de la familia Rocca a la Secretaría de Industria, Machinea trata así de fortalecerse al tiempo que busca dar un guiño a los empresarios locales. Previsible conflicto de intereses con las terminales automotrices.

Giorgi avanzó a Energía, Machinea cuida su poltrona, y Rozenwurcel busca su destino en el equipo. Los cambios en Economía buscan dar oxígeno a una gestión que ha sido cuestionada en estos días.

Por Maximiliano Montenegro

t.gif (862 bytes) Después de las inagotables señales de amor al establishment financiero, dueños de los capitales que sostienen a la Convertibilidad, el ministro José Luis Machinea decidió que era tiempo de blanquear otro matrimonio de conveniencia con Techint, el mayor grupo económico local y representante del establishment industrial que lo acogió antes de llegar al poder. Ayer, movió por primera vez el tablero de su equipo para hacerle un lugar a Javier Tizado, hombre clave en el grupo de la familia Rocca, en la Secretaría de Industria y Comercio. Débora Giorgi, que ocupaba ese puesto, irá a Energía y Minería, mientras que el terragnista Daniel Montamat quedó desocupado. Formalizar esta alianza, sin embargo, no está exento de peligros, ya que puede atizar las internas dentro del poder económico, donde existen notables conflictos de intereses. 
En otro cambio, el miembro del directorio del Banco Nación Guillermo Busso, vinculado a Aluar, reemplazará en el área de pequeña y mediana industria a Guillermo Rozenwurzel, a quien Machinea está buscando un nuevo lugar. 
Techint, donde Tizado presidió hasta ayer Siderar (ex Somisa), es el mayor productor de acero local y está en guerra con las terminales automotrices, que se resisten a pagar caro ese insumo y prefieren importarlo más barato. El conflicto de intereses puede llegar a la Oficina Anticorrupción: como secretario de Industria, Tizado deberá negociar el nuevo acuerdo automotor, que definirá cuánta chapa argentina van a llevar los autos armados en el país. Por una mera asesoría a empresas del sector, la Oficina ya había requerido documentación a Giorgi.
Por otro lado, la designación es cuestionada en la city financiera, donde temen una reedición de “la vieja alianza de los ochenta con los capitanes de la industria”. 
“Quiero brindar por la señora que está en la mesa, que es muy inteligente y bella”, dijo, mientras levantaba la copa, el empresario que, por años y poder, acaparaba la atención de todos en el piso 11 del edificio Catalinas, sede de la Unión Industrial, donde se anunció el lanzamiento de un programa para PyMEs. 
–Ay, Roberto, gracias por el piropo, me hizo poner colorada –respondió Débora Giorgi el cumplido de don Roberto Rocca, septuagenario patriarca de Techint. 
Fue el miércoles por la noche. Ayer, Giorgi dejó su puesto en Industria y su lugar lo ocupó uno de los principales alfiles del pope empresarial. El grupo, en realidad, ya se convirtió en un verdadero semillero de cuadros para Economía. Además de Tizado, ocupan posiciones claves otros tres ex ejecutivos de la organización: Nicolás Casullo, titular de la Aduana; Marcelo Martínez Mosquera, subsecretario de Industria, y Alberto García Velasco, presidente del Instituto de Tecnología Industrial.
Luego de su accidentado paso por el Banco Central en los años ochenta, José Luis Machinea formó y dirigió, durante buena parte de los noventa, el Instituto de Desarrollo Industrial de la Unión Industrial, gracias al mecenazgo y respaldo político que le brindó dentro de la entidad el Grupo de los Rocca. 
Con la designación de Tizado, Machinea logró cerrar un círculo. Primero, desplazó a Daniel Montamat, un hombre que responde a Rodolfo Terragno, que será reemplazado por Giorgi, una funcionaria de máxima confianza del ministro (ver aparte). Segundo, hizo un guiño fuerte hacia la UIA, que el próximo 5 de septiembre festeja el Día de la Industria (que en realidad se celebra el 2) y que espera para entonces anuncios favorables para el sector. “Es una pruebita de amor que le pedíamos a De la Rúa después de tantas pruebas de amor al sistema financiero”, confesó ayer a Página/12 un alto dirigente de la Unión. Tercero, incorporó al equipo a quien ya había ofrecido, en secreto, la dirección de la AFIP y que Machinea valora en su capacidad para ejecutar políticas. 
“No es un empresario, es un hombre de nivel gerencial. Es un tipo muy profesional”, describió a Tizado un alto funcionario de Economía, que permanecerá firme en su puesto. 
Sin embargo, difícilmente lo entiendan así otras sucursales del poder económico que recelan de la designación. Por un lado, están las multinacionales automotrices, que vienen librando una sorda guerra con Techint por el precio de la chapa, insumo básico de los autos, que las terminales pretenden importar más barato. Más aún, las multinacionales ya habían pedido en más de una oportunidad la cabeza de Giorgi, que no sólo dio de baja el Plan Canje sino que, además, aumentó las exigencias de contenido nacional de los autos, favoreciendo a Siderar y a los autopartistas locales. 
Pero, por otro lado, pasado mañana, seguramente las voces de la city, a través de sus consultores y analistas de bancos de inversión, se harán oír alertando sobre “los riesgos” de la jugada. Temen que desemboque en una ola proteccionista y de subsidios a la industria contraria la moda que imponen acreedores externos y el Fondo Monetario Internacional. “Es ridículo que se trate de reeditar la alianza con los viejos capitanes de la industria nacional de los años ochenta que terminó en la hiperinflación”, amenazó, apenas enterado de la noticia, uno de esos gurúes, sin evitar comparar, de paso, el acercamiento de Techint a este gobierno con la fallida alianza de Menem con Bunge & Born. El mismo economista vinculó el Plan de Infraestructura, severamente cuestionado en la city, a otro negocio de Techint: el titular de la Cámara Argentina de la Construcción, Eduardo Baglietto, un ferviente defensor del proyecto, es otro hombre del grupo. Otro broker recordó que “a Techint le conviene un tipo de cambio alto: el núcleo de sus negocios está en la exportación”. 
Consultado sobre si los cambios significan que habrá políticas más “activas”, un colaborador de Machinea se apuró a negarlo.

 

 

La Bolsa adelantó el cambio

En la city existe una regla de oro: “El mercado siempre se adelanta a los acontecimientos”, les gusta decir a los operadores. Algo de esto sucedió esta semana con las acciones de Siderca, Siderar y Acindar, las tres siderúrgicas que cotizan en la Bolsa. Esos papeles fueron los que más subieron durante la semana: Siderca, 11,2 por ciento; Siderar, 10,6 por ciento; y Acindar, 12,3. ¿Premonición de los cambios que se venían y que colocaban al vicepresidente ejecutivo de Siderar al frente de Industria? ¿Intuición o simple casualidad? Por lo pronto, en el Banco Nación ya estaba al tanto de que uno de los suyos, Guillermo Busso, tenía su destino en la Secretaría Pyme. Finalmente, resultó que Javier Tizado, uno de los máximos directivos del grupo Techint, haría pie en Economía en la Secretaría de Industria. Siderca y Siderar son los pilares del grupo industrial más poderoso de la Argentina. Del conglomerado también forman parte Caminos del Oeste, Tecpetrol, Ferroexpreso Pampeano y varias filiales en el extranjero (Confab, Dálmine y Ecogás, entre otras).

La chapa de Javier Tizado

“La Alianza me preocupa, a pesar de sus economistas.” Tres años atrás, cuando Javier Tizado pronunció esta frase durante una entrevista que le realizó el diario Buenos Aires Económico, no se imaginaba que terminaría como funcionario del gobierno aliancista. Tizado es un ingeniero industrial que desde hace 30 años es directivo del grupo Techint, el grupo industrial más poderoso de la Argentina. Como vicepresidente ejecutivo de la siderúrgica Siderar, uno de los pilares del grupo, Tizado fue responsable de las tareas de lobby del conglomerado económico. En los últimos tiempos centró sus críticas en los subsidios que Brasil otorga a su industria, demandó políticas activas de parte del Gobierno para proteger la industria tras la devaluación del real, y lideró una ardua pelea contra las terminales automotrices, inclinadas a adquirir chapa brasileña.
Si algunas frases que Tizado pronunció este año volviera a repetirlas ahora, con el traje de funcionario, sin dudas generaría más de una polémica.
“Jamás decidí una inversión guiado por el riesgo país.” (Se sabe, el ministro de Economía centró su gestión en lograr una caída del riesgo para propiciar inversiones.)
“Una devaluación sería contraproducente y no tendría sentido, porque el peso ya prácticamente no existe. La economía está dolarizada de hecho.”
“La reforma impositiva implica succionar fondos del sector privado, que es el que mejor invierte.”

 

 

EL REEMPLAZO DE MONTAMAT EN ENERGIA
Un tapón propio

Por Raúl Dellatorre

No había pasado una hora desde su llegada al despacho. Regresaba de haber inaugurado la cuarta línea de transmisión eléctrica del Comahue, un acto que había compartido con empresarios del sector, funcionarios del Gobierno y legisladores. Nadie le había advertido de la novedad que estaba por recibir. Pero a poco de regresar, recibió el llamado de José Luis Machinea. “Tengo que darte una noticia que me cuesta comunicártela: te tengo que pedir la renuncia”, escuchó impávido y sorprendido Daniel Montamat, hasta un instante antes secretario de Energía.
De poco sirvieron las explicaciones respecto de la “necesidad de reestructurar el gabinete” o de que no existían “cuestionamientos personales o a la política en el área” que le transmitió el ministro. Montamat estaba afuera del equipo económico, y ni siquiera quien fuera su tutor, Rodolfo Terragno (jefe de Gabinete), le había advertido de la movida. 
El cambio de titularidad en Energía viene precedido de cuestionamientos a Montamat y a algunos de sus colaboradores. Aunque los frustrantes resultados de las negociaciones con las distribuidoras por las tarifas del gas tuvieron como principal responsable al jefe de asesores de Economía, Pablo Gerchunoff, parte de las culpas se le atribuyeron al secretario del área. Tampoco quedó bien parada su imagen tras el intento de moderar los aumentos de precios de los combustibles. 
Los rumores sobre el alejamiento de Montamat habían dado lugar, en las últimas horas, a distintas versiones sobre su eventual reemplazante. La más firme, que circuló por los pasillos de la Rosada, señalaba a Juan Carlos Colombetti, un empresario muy allegado a Enrique “Coti” Nosiglia, como su sucesor. Otros apostaban a Jorge Lapeña, un especialista energético con respaldo del alfonsinismo, del ministro de Infraestructura Nicolás Gallo y hasta de las filas técnicas del justicialismo. Pero el traspaso de Débora Giorgi a Energía bloqueó ambas alternativas. “No es una experta en el tema, pero es de las filas de Machinea y le sirve de tapón para que no se le cuele alguien de una tropa ajena”, resumió una fuente cercana a varios funcionarios de primera línea del actual elenco de gobierno.

 


 

ESTUDIAN UN DECRETAZO PARA EMERGENCIA ECONOMICA Y ANTIEVASION
Por urgencia, necesidad y conveniencia

Por David Cufré

El Gobierno estudia sacar por decreto de necesidad y urgencia dos iniciativas que considera clave: la emergencia económica y el plan antievasión. Ambas medidas esperan la aprobación del Senado para convertirse en ley, pero ante la crisis de ese cuerpo, José Luis Machinea le pidió a Fernando de la Rúa que las sancione por decreto para no demorar más su instrumentación. “El Poder Ejecutivo tiene vocación de ejercer el poder y lo va a hacer por los canales constitucionales habilitados”, aseveró en diálogo con Página/12 el subsecretario de Coordinación de Economía, Roberto Eilbaum. Machinea analizó el tema con sus colaboradores y se lo planteó al Presidente. La justificación para apelar a los decretos es que el Gobierno no puede esperar a que el Senado salga de su parálisis. Pero también podrá sortear así la resistencia de los legisladores justicialistas, que no aceptaban convalidar el proyecto de emergencia económica.
De la Rúa les había reclamado personalmente a los senadores del PJ que aprobaran esa ley, cuando se entrevistaron hace dos semanas por el escándalo de la Cámara alta. Sin embargo, la cuestión quedó indefinida. Machinea vio la oportunidad de superar ese obstáculo, ya que ahora se despejó el camino para que sea políticamente aceptable la vía del decreto. “El Poder Ejecutivo tiene toda la convicción, la fuerza y la decisión para llevar hasta el extremo el uso de sus facultades constitucionales”, enfatizó Eilbaum. “Entre esas facultades está la del decreto de necesidad y urgencia”, completó.
En Economía sostienen que los dos proyectos que más les interesa tener aprobados son el de Emergencia Económica y el Antievasión. Sin embargo, señalan que si el Senado queda empantanado en su crisis y no aprueba las leyes, podría apelarse a los decretos en otros casos. Pero, sostienen, que aún es prematuro conjeturar sobre esa posibilidad. “No creo que el Senado quede paralizado, pero sería una ingenuidad total pensar que su actual situación es normal”, indicó Eilbaum a este diario. “Su principal tarea en este momento –añadió– es resolver los problemas por las supuestas coimas, que todos pensamos logrará rápido. Pero si así no fuera, nadie debe tener la menor duda de que el Gobierno tiene vocación de usar su mandato y los canales constitucionales habilitados.”
No obstante, el funcionario negó que se estudie extender el recurso del decreto a otras propuestas que impulsa el gobierno, como el Plan de Infraestructura, que acaba de ingresar a la Cámara de Diputados. “Ese proyecto tiende a generar mayor nivel de actividad. Sin duda tenemos expectativa de que esté vigente lo antes posible, pero no se ha evaluado un camino distinto al tratamiento parlamentario”, dijo Eilbaum. 
En cambio, confirmó que hay dos capítulos de la ley de Emergencia Económica que al Gobierno le importan especialmente: la suspensión por 15 días de los juicios contra el Estado y la emisión de dos bonos a 10 y 16 años por 4500 millones de pesos para cancelar deudas previsionales y con proveedores del Estado. “La emisión de los bonos es urgente para que los jubilados puedan cobrar sus deudas y se pueda reactualizar sus haberes”, indicó a Página/12 el secretario de Programación Económica, Miguel Bein. En este tema había acuerdo con los senadores justicialistas, pero éstos se venían oponiendo a otros aspectos de ese proyecto de ley. El principal es la autorización conferida al Poder Ejecutivo de rescindir unilateralmente los contratos firmados por el Estado, con excepción de las privatizaciones. El proyecto, con media sanción de Diputados, lleva meses en el Senado. Y ahora se apelará al decreto de necesidad y urgencia. “El Gobierno no se va a paralizar por la crisis de la Cámara Alta, tampoco va a incurrir en canales manifiestamente anticonstitucionales, pero los decretos de necesidad y urgencia son una alternativa constitucional”, insistió Eilbaum.
Respecto del proyecto de Antievasión, que ya tuvo media sanción en Diputados, el funcionario recordó que “algunas disposiciones fueronincorporadas a un decreto de necesidad y urgencia, con lo cual en parte está vigente”. De ese modo, se estableció la obligación de realizar por medios bancarios cualquier pago superior a los 10 mil pesos. El resto del proyecto también saldrá mediante un decreto.

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