Principal RADAR NO Turismo Libros Futuro CASH Sátira


KIOSCO12

LA ASOMBROSA PERICIA REALIZADA EN EL CASO TERESA RODRIGUEZ
Los ecos que revelan un misterio

Dos físicos realizaron una pericia que parece sacada de una película: analizando el eco del sonido de los disparos al chocar contra postes de luz determinaron de dónde salió la bala mortal.

Ernesto Martínez (izquierda) y Rodolfo Pregliasco frente al poster que presenta su trabajo.


Por Andrea Ferrari

t.gif (862 bytes) El eco puede develar quién fue el asesino de Teresa Rodríguez. Dos físicos del Instituto Balseiro realizaron una complejísima pericia sobre el homicidio de Cutral-Có, basada principalmente en el eco producido por los disparos al rebotar contra postes de luz. Ese estudio les permitió terminar de descartar a un policía que había sido imputado en principio y detectar claramente el lugar desde donde partió la bala que acabó con la vida de Teresa, disparada por otro uniformado. Los doctores en física Rodolfo Pregliasco y Ernesto Martínez son los autores de un estudio que en estos días se presenta en la reunión anual de la Asociación Física Argentina. Los científicos le explicaron a Página/12 paso a paso cómo fue esa investigación, que parece más sacada de una película que de un expediente judicial. 
Teresa Rodríguez, una empleada doméstica de 24 años, murió durante la represión de la pueblada de Cutral-Có, en abril de 1997. Un año después, la jueza Paula Stanislavski dictó la prisión preventiva para el policía Hugo Rudolf en base a una pericia realizada sobre un video y una serie de fotos. Pero poco después la Cámara de Apelaciones revirtió la medida, por considerar que no había indicios suficientes. Otra pericia, ésta de la policía, sugería que el disparo podría haber partido de los manifestantes. En este punto oscuro estaba la causa cuando la Justicia convocó a los físicos del Instituto Balseiro para realizar un nuevo estudio. “Vimos el video como cien veces –contó a este diario Pregliasco–. Allí se ve a los 22 policías corriendo sobre el puente, y se oyen 17 disparos. Todo ocurre en 16 segundos. Pero las imágenes son muy malas.”
–¿Qué hicieron entonces? 
–Se nos ocurrió empezar a trabajar con el audio y resultó una idea excelente. Hicimos audiogramas del video: allí se percibe la voz de la periodista, y los disparos, cada pico del audiograma es un disparo. Pero si uno observa ampliado un disparo cualquiera, se puede ver la explosión y otros picos muy bien definidos, pero más chiquitos. Nos preguntamos nosotros si estos piquitos no serían ecos de los disparos, producidos al dispersarse el sonido. Estudiamos a qué distancia debían estar los objetos para producir el retardo: el objeto que produce la dispersión del sonido debía estar sobre el puente. Allí estaban los policías, pero las personas absorben el sonido, no producen eco. Lo único rígido eran las barandas y ocho postes de alumbrado. Postes de hierro, de ocho centímetros de diámetro.
–¿Los postes producen eco?
–Consultamos a expertos en acústica que nos dijeron que no. Pero yo había hecho un trabajo antes sobre los murciélagos, que emiten sonidos cuya longitud de onda es del tamaño de los bichos que quieren comerse, del orden del centímetro. Eso produce un lóbulo de eco hacia atrás. Estos postes tienen ocho centímetros, de manera que tendría que verse un rebote del orden de 4 kilohertz. No parecía tan ridículo esto de los postes. Así que nos subimos al auto, viajamos a Cutral-Có e hicimos un plano minucioso de la zona. Nos pasamos un día midiendo cada palito que salía del piso, las paredes del fondo, todo. Compramos unos petardos, los hicimos reventar en el puente y grabamos. En el audiograma se ve muy claramente el piquito que corresponde a los ecos. Todos esos ecos corresponden a objetos medidos, entre ellos los ocho postes. Aparece además el eco de dos paredes que están al fondo. Dijimos: si son ecos, se pueden usar para hacer localizaciones. Al mismo tiempo, hicimos un trabajo paralelo de ir poniendo en un plano dónde está cada policía: nos llevó casi un mes hacer eso. Y hay policías en un grupo que tiene escudos –estaban volando muchas piedras–, todos acurrucados, por lo que no se puede saber cuántos hay. Son por lo menos tres. Después ubicamos temporalmente las fotos –aquéllas donde se ve a Teresa cayendo y luego ya en el piso–, comparándolas con el video.
–¿Cómo ayudan los ecos a definir las ubicaciones? 
–Planteamos el problema inverso: sabiendo que hay eco, cómo determinar de dónde viene el disparo. El sonido del disparo tiene que recorrer la distancia que hay desde su origen hasta el micrófono: esa distancia no la sé. El eco primero va hasta el poste y luego hasta el micrófono. Lo que yo sé es la diferencia entre esas dos distancias. Ahora tengo un conjunto de puntos desde donde puede salir el sonido y tienen que estar todos sobre esta curva, que se llama hipérbola. Todos satisfacen la condición de que la diferencia entre la distancia directa y la distancia a través del poste es la misma. El problema es que yo tenía ocho postes: por cada eco tengo que calcular ocho hipérbolas y no sé cuál es la buena. Y tengo un montón de ecos. Muchas hipérbolas caían en cualquier lado y se descartaban solas. Nos quedaba un diagrama “espagueti”: lo que nosotros buscábamos era un punto en el que ocho hipérbolas se cruzaban. Fue un trabajo chino, pero cuando uno encontraba la solución correcta era muy clara. Finalmente dimos por identificados aquellos lugares en que encontrábamos por lo menos seis ecos de postes y bien ubicados, con una precisión de milisegundo. Hicimos unos cálculos estadísticos, inventando ecos al azar y la probabilidad de que aparecieran intersecciones de orden seis, como las que encontrábamos, era menor que uno en 10.000. Nos quedamos muy tranquilos de que la identificación es buena. 
–Ya sabían de dónde salían los disparos.
–Pero tener los disparos localizados no significa identificar quién disparó. Sabiendo el tiempo en que fue el disparo y la posición de los policías uno puede superponerlo. La superposición da, por ejemplo, que un disparo está a la altura del policía 18. Uno va al cuadro del video que corresponde a este instante y el policía 18 tiene un arma en la mano y dispara hacia arriba. Entonces puedo decir que ese policía hizo el disparo 14. Aplicamos esta técnica con todos los disparos y pudimos localizar 11 de los 17 disparos. Entre los que no localizamos hay algunos que en el audiograma tienen un volumen menor, que puede responder a la orientación del micrófono de la periodista. En otros casos los disparos están muy pegados y los ecos se mezclan entre sí. Pero todos provienen de la zona en que está la policía. En algunos casos fue sorprendente: habíamos visto el video cien veces y no habíamos notado el arma, pero tras detectar el momento volvimos al video y vimos cómo el policía sacaba el arma, disparaba y la guardaba en menos de un segundo. Nos quedamos bastante impresionados. Lo que obtuvimos como información positiva es que no tenemos evidencia de que haya habido disparos de otro lugar que no sea de grupos de policías. Y vimos que ninguno de los disparos fue hecho por el policía inculpado en un principio, Rudolf.
–¿Cómo comprobaron qué disparo le da a Teresa?
–Volvimos al video, que no es claro: se ve que ella empieza a caer, pero la cámara hace un zoom y se dedica a los policías. Sin embargo, pudimos encontrar otras evidencias de que se desplomaba. Lo que hicimos fue recortar con la computadora cuadro a cuadro la zona en que está ella, lo corrimos y armamos una nueva película donde la cámara está quieta, mirándola a ella. Así se ve que Teresa está caminando con un paso vivo: es bastante terrible, porque los demás están escapando pero ella viene a ver qué pasa y cuando está en primera fila recibe el disparo. En el video no se la ve con mucha claridad pero se observa la luz entre las piernas: cuando da un paso con el pie izquierdo la luz se ve bien clara, pero cuando lo da con el derecho se ve poco. Cuando ella está cayendo, el paso aparece con mucha luz, lo que nos indica que el paso no lo da en la dirección en que viene, sino que está cruzando la pierna y empieza a trastabillar. Así sabemos el momento en que empieza a caer: a ese tiempo se descuenta el tiempo que tardaría la bala en llegar y se obtiene el tiempo máximo en el cual podría haber sido producido el disparo. Con eso ya vemos que del noveno disparo en adelante ninguno puede ser. Con el octavo coincide el tiempo. El problema es que ese tiro está bien localizado pero no es claro quién lo dispara: es un grupo de por lo menostres policías que no podemos individualizar. En base a las declaraciones y a otros elementos –como qué policías tenían escudos y bastones en la mano– la jueza pueda avanzar sobre esto. Esta información exculpa a Rudolf y a 15 policías, y al mismo tiempo sugiere que la bala sí salió de la policía. 
–¿Qué significa para un físico trabajar con algo tan concreto y tan duro como un asesinato?
–Hay un compromiso emocional sobre el que hay que pasar por encima. Pero una vez que uno empieza a trabajar, la metodología es la misma que en una investigación científica. Para mí fue muy curioso cómo fue cambiando mi actitud: cuando pasé de la idea de querer ayudar a intentar entender, ahí me sentí en mi salsa y el avance fue clarísimo.

 

PRINCIPAL