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ARNALDO BOCCO, ECONOMISTA DEL FREPASO
�Machinea ya se gastó casi  todo el crédito que tenía�

Dice que los inversores están preocupados porque Chacho Alvarez
ya no está en el Gobierno, que �puede ser más lento todavía�. Critica la gestión y dice que �el Frepaso ya no apoyará sin criticar�.

�Muchos pensaron que el equilibrio de las cuentas era un fin y sólo es una herramienta�, dice Bocco.


Por Roberto Navarro

t.gif (862 bytes) Una semana después de la renuncia de Carlos �Chacho� Alvarez y con la Alianza en crisis, uno de los principales economistas del Frepaso salió a diferenciarse de la política económica del ministro José Luis Machinea. En entrevista exclusiva con Página/12, Arnaldo Bocco, director del Banco Ciudad, afirmó que �al ministro de Economía le faltó iniciativa, creatividad, audacia y presencia política para imponer las condiciones necesarias para salir de la recesión�. También advirtió que el Frepaso acompañará al Gobierno, pero que �ya no va a apoyar a ciegas las propuestas con las que no concuerde�. Con respecto a la estabilidad del actual equipo económico, el economista aseguró que �Machinea se gastó casi todo el crédito que tenía y que debería cambiar a algunos de sus colaboradores�.
�Con la salida de Alvarez del Gobierno, ¿el Frepaso va diferenciarse en sus propuestas económicas o va a seguir apoyando el plan de Machinea?
�En lo inmediato tenemos el compromiso de acompañar al ministro en el debate del Presupuesto 2001, pero lo vamos a discutir a fondo, punto por punto. No vamos a seguir apoyando ciegamente las cosas con las que no acordamos. Yo creo, por ejemplo, que la Ley de Coparticipación Federal vigente es muy light: no genera nuevas condiciones ni les da más certidumbre a los gobernadores ni ayuda a las provincias más atrasadas. Machinea ya debería haberla modificado. Por lo menos, debería estar trabajando en eso.
�¿El equipo económico es el responsable de que la economía siga estancada?
�A Machinea le faltó iniciativa, creatividad, audacia y presencia política para imponer las condiciones necesarias para salir de la recesión. Hubo un buen diagnóstico, pero no se trabajó bien para negociar con los factores de poder que habían resultado ganadores en la última década y que hoy son un obstáculo para el crecimiento. 
�¿A qué sectores se refiere?
�Para volver a crecer el país necesita reducir el costo de los servicios públicos, bajar la tasa de interés y disminuir los impuestos a partir de una lucha frontal contra la evasión. En estos tres frentes, que son la clave para que el país despegue, se hizo todo mal. Nos mienten cuando nos dicen que no se puede reducir la tasa de interés hasta que no baje el riesgo país. El 95 por ciento del crédito se destina a las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, y a la Capital Federal. La banca privada vive del Estado y les presta plata sólo a los que tienen. ¿Por qué no salen los bancos oficiales a crear competencia en el mercado? ¿Por qué se permite al sistema financiero marcar el ritmo de la producción? La misma inacción permite que las empresas de servicios públicos privatizadas cobren las tarifas más caras del mundo.
�Economía intentó negociar tarifas y en algunos casos consiguió rebajas.
�No se logró prácticamente nada, porque no se enfrentó la situación con decisión. Las tarifas están infladas en un 50 por ciento. El país tendría que estar creciendo al 5 por ciento y una de las razones por las que no lo hace es que las empresas pierden competitividad a manos de las privatizadas. Además, el Estado sigue ausente. Estamos trayendo tecnología y no sabemos cómo utilizarla. Tiene que haber un organismo de transferencia tecnológica que asesore sobre cómo aprovechar mejor la nueva tecnología. En Estados Unidos las empresas tradicionales son las que están usufructuando de los avances tecnológicos y multiplicaron las ganancias. 
�¿En estos diez meses el equipo económico no hizo nada bien?
�Realizó un buen diagnóstico, como ya dije, y generó confianza en el cumplimiento de las obligaciones del país, a través de la reducción del déficit fiscal. Pero muchos pensaron que el equilibrio de las cuentas eraun fin y sólo es una herramienta. La mayoría de los bancos internacionales ya no preguntan por el déficit, sino por cuándo se sale de la recesión. Si el año que viene cumplimos las metas del FMI pero no crecemos, el riesgo país seguirá subiendo. Si la economía despega, el riesgo cae 300 puntos básicos. Pero para dejar la recesión atrás hace falta instrumentar políticas más jugadas, más agresivas.
�Todas sus críticas se refieren a la instrumentación. ¿Significa que acuerda con las líneas generales del modelo?
�El bienestar de los argentinos depende de la eficiencia de las políticas públicas, pero debe haber una verdadera vocación de transformación. Hay que recuperar la soberanía sobre la política económica. Y ésa sí es una diferencia de fondo. Un ejemplo: Argentina sigue siendo un paraíso fiscal. ¿Por qué no aplicamos impuestos a la distribución de las ganancias? Una empresa gana cien pesos, paga dividendos, y los accionistas se llevan el dinero a Estados Unidos o España, en donde tributan 40 pesos de impuestos. Así los argentinos subvencionamos a los estudiantes españoles y a la salud norteamericana. 
�El Frepaso ¿va seguir apoyando medidas como la rebaja de sueldos estatales?
�No. Quedó demostrado que fue un error. El ahorro fue mínimo y el mensaje negativo hacia la sociedad fue enorme. Fue una de las medidas que detuvieron el crecimiento. La economía tenía una tasa de arrastre del año pasado del 1,7 por ciento y en todo el 2000 va a crecer un 1,5 por ciento. O sea que el crecimiento punta a punta será negativo. La rebaja salarial fue un factor importantísimo en la caída del consumo. No sólo por el dinero que sacó del mercado, también por su efecto psicológico. Además es una invitación para que el sector privado haga lo mismo. 
�¿La renuncia de Alvarez va a retrasar la salida de la recesión?
�Todo el ruido político de las últimas semanas afecta negativamente a la economía y preocupa a los inversores. Me han llamado de importantes bancos internacionales para decirme que la renuncia de Alvarez era una pérdida muy importante para el país. Al contrario de lo que dicen algunos que se llaman liberales, los financistas ven en Alvarez a una persona con convicción para llevar adelante los cambios que Argentina necesita. El impulsaba al gabinete hacia la concreción de políticas activas. Temen que ahora el Gobierno sea más lento aún. Porque la lentitud es un problema en serio. Hay programas que se anunciaron, que se tenían que concretar en noventa días, y va a pasar un año y están en veremos. 
�Entonces tenemos recesión para rato.
�En estas condiciones, quién sabe si salimos a mitad del año que viene. Pero se puede lograr antes, si se suma creatividad y agresividad. El Gobierno debería hacer modificaciones en el equipo económico. Hay mucho por hacer en el sector industrial, pero no con la gente que está ahora. Hacen falta políticas activas. También habría que trabajar para generar competencia en los mercados. Tenemos una secretaría específica, pero no se han alcanzado resultados.
�¿Qué otros cambios sugiere?
�La Comisión Nacional de Valores es un desastre. Debemos trabajar ya en la creación de un mercado de capitales que financie la producción. No puede ser que Chile tenga un mercado más grande que el nuestro. Con un buen trabajo lo podemos recuperar en 120 días. Las provincias podrían endeudarse un 5 por ciento más barato con capital nacional. Es increíble que se descuide esa área. 
�¿Cuánto tiempo le queda a Machinea si no se sale de la recesión?
�Ya se gastó casi todo el crédito que tenía. Se equivocó al no impulsar el crecimiento a partir del segundo trimestre. Si en noventa días el país no despega, va a haber problemas. Pero todavía está a tiempo y si se pone a trabajar en las tareas pendientes, va a contar con todo nuestro apoyo.

 

 

�Un descalabro total�

Cuando Fernando de la Rúa aún estaba armando su equipo de gobierno para asumir la presidencia de la Nación, Arnaldo Bocco era el candidato con más posibilidades para asumir como director de la AFIP. Finalmente, y para sorpresa de muchos, el puesto siguió en manos de Carlos Silvani, el funcionario que había nombrado el ex presidente Carlos Menem. Aunque Silvani ya dejó su puesto, el ente recaudador es el área que el frepasista más critica.
�¿Por qué se fracasó en la lucha contra la evasión?
�La gestión de Silvani fue un descalabro total. Fue el peor recaudador de impuestos de la historia argentina. Es increíble que De la Rúa lo haya ratificado al principio de su mandato. Hasta en el FMI estaban sorprendidos. Al contrario de lo que se dijo, no fue el organismo internacional el que pidió su continuidad, sino los grupos que se beneficiaban con su inacción. La evasión en ganancias es del 50 por ciento; en Bienes Personales es del 85 por ciento. Ni a propósito se puede ser tan ineficiente.
�¿Qué hay que hacer para mejorar la recaudación?
�Tener voluntad política de cobrarles a los que más tienen. Sobre un millón y medio de contribuyentes de IVA, los primeros cinco mil deberían pagar el 60 por ciento de la recaudación real. En ganancias, los seis mil contribuyentes más grandes tendrían que tributar el 70 por ciento de la recaudación. Si no pueden controlar a cinco mil empresas, no sirven para nada. 
�¿La gestión de Héctor Rodríguez mejoró la situación?
�Si bien aún no lo anunció, creo que se está organizando una batería de medidas. Rodríguez conoce del tema y sabe que si no se cobran impuestos va a ser imposible mantener la convertibilidad fiscal.

 

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