Principal RADAR NO Turismo Libros Futuro CASH Sátira


KIOSCO12

BOCA FUE SUPERIOR EN EL PRIMER PERIODO Y RIVER, EN EL SEGUNDO
Tiempos compartidos

                      GOL DE RIVER. SAVIOLA YA SACó EL REMATE. FAGIANI PALPITA DESDE EL PISO.
El cuadro de Bianchi conservó el invicto y la ventaja sobre su rival, en un empate que le dejó cierto gustito a victoria. Palermo abrió el marcador con un excelente cabezazo y Saviola clavó el empate con un hermoso derechazo cruzado. River dispuso de varias situaciones de gol que no supo concretar, después del empate. Fue expulsado Ortega.

Por Juan José Panno

t.gif (862 bytes)  El partido no fue técnicamente bueno, pero tuvo vibración.
River no jugó bien, pero tuvo más situaciones de gol.
Boca fue arrollado en gran parte del complemento, pero borró a su rival en el primer tiempo.
La hinchada de River le puso color a la tarde, pero el sonido lo puso la de Boca que no se calló en ningún momento.
Angel Sánchez exageró con algunas amarillas y demoró otras, pero no dirigió mal.
Palermo no se vio mucho, pero fue vital, por el gol y por lo que le aportó al juego de Boca.
De Aimar se esperaba todo, pero hizo poquito.
Córdoba se mandó un par de macanazos, pero se anotó con dos atajadas estupendas.
Ortega no hizo nada en el primer tiempo, pero agarró la bandera en el segundo y se elevó a la categoría de figura.
Saviola se perdió un par de situaciones muy claras, pero hizo un golazo.
Riquelme se cansó rápido, pero cuando estuvo entero no se la podían sacar ni a cañonazos.
River necesitaba ganar, pero no quedó tan herido con el empate.
Boca soñó despierto con los tres puntos, pero se conformó con uno.
Y así todo. El Superclásico dejó luces y sombras por donde se lo mire. Dicen, casi siempre con razón, que cada frase que tiene un pero en el medio lo importante suele estar precisamente en el último tramo. “Es una mina simpática, pero fulera.” “Con vos me siento bien, flaco, pero no te quiero.” “Me gustaría darte la guita que me pediste, pero no puedo.” “Tiene razón, pero marche preso.”
Siguiendo esa línea de razonamiento queda:
GOL DE BOCA. pALERMO LE GANA A YEPES Y CRUZA EL FANTáSTICO CABEZAZO.  a) Que fue un partido vibrante. Fue intenso, muy disputado, se peleó cada pelota como la última, casi siempre con buena leche. Boca, sin perder de vista que el empate lo beneficiaba más que a River, no se fue a colgar del travesaño y River, sin olvidar que la derrota lo podía dejar muy lejos, asumió todos los riesgos posibles. También lo hizo vibrante la incertidumbre por el resultado y algunos momentitos increíbles (tres situaciones de gol consecutivas entre los 37’ y los 38’ del segundo tiempo aumentaron la tasa de infartos).
b) Que Boca borró a River en el primer tiempo. Bien plantado en el medio con Serna y Battaglia como ejes de la recuperación, sin dejar ningún hueco entre los volantes y la línea de cuatro, el equipo de Bianchi le cortó casi todos los caminos a Aimar y compañía en casi todo el período inicial. Gustavo Barros Schelotto pesó en el quite y también en el traslado del balón hacia posiciones ofensivas, mientras Riquelme con su manejo impecable aumentaba la impotencia del rival. El silencio de muerte de los hinchas locales en casi todo el período vale como síntesis.
c) Que Palermo fue vital. Por el gol y también porque funciona como una máquina de asustar rivales. Los del fondo de River lo padecieron una vez más. En el gol se catapultó para ganarle a Yepes y desde allá arriba cruzó la pelota con más inteligencia que fuerza. Después aportó entrega, paciencia para hacer el aporte en el momento oportuno y la sagacidad de siempre. Palermo fue importante para su equipo tanto como Riquelme, Ibarra y Serna.
d) Que River tuvo más situaciones de gol. Este es un dato objetivo que no puede negar ni el más fana de los hinchas de Boca. Angel encabeza el ranking con un cabezazo y un derechazo desviados; detrás llega Berizzo con un mano a mano que le tapó Córdoba y en la misma fila Yepes, con un cabezazo que desvió desde una posición comodísima, sin marcas. Todas esas jugadas de gol se produjeron en los 45’ finales. En ese mismo lapso, Boca sólo tuvo un remate apurado de Bermúdez y un disparo de Palermo que tapó Bonano. La buena actuación de Ortega en el segundo tramo resultó fundamental para la levantada del cuadro de Gallego.
e) Que Saviola hizo un golazo. En el primer tiempo había desperdiciado una situación muy clara levantando demasiado por sobre la cabeza de Córdoba; en el segundo, recibió un buen pase de Claudio Husain (otro que levantó mucho en el complemento), gambeteó con categoría a Fagiani y cruzó el derechazo al segundo palo.
f) Que Boca se fue conforme. Porque a la hora de contar los porotos mantiene el invicto, la punta y la distancia (seis puntos virtuales, tres efectivos) sobre su único competidor en el campeonato.
g) Que River no quedó tan herido. Si se mira en el espejo del segundo tiempo le aparecerá la imagen de un equipo capaz de cachetear a cualquiera y con serias posibilidades de seguir dando pelea.

Ortega en primera línea
Por Adrián De Benedictis

Ortega, la figura de river, Matellán y delgado miran.

Bonano (6): volvió a transmitir seguridad durante todo el partido. Cuando Boca buscó por arriba, en los primeros minutos, el arquero cortó bien los envíos aéreos. Tapó dos pelotas de gol: un tiro libre a Riquelme al primer palo, y un zurdazo de Palermo sobre el final. Su único error fue una mala salida en un corner que casi termina en gol de Bermúdez.
Lombardi (4): el peor jugador de River. Se lo vio inseguro con la pelota, no pasó nunca al ataque, y cuando tiró pelotazos lo hizo en forma imprecisa. En el momento que Delgado se tiró por su sector le ganó siempre, y una de esas jugadas finalizó en el gol de Boca. Una tarde para el olvido.
Trotta (6): ganó en la marca cuando esperó cerca del área, y perdió cada vez que salía a la mitad de la cancha. Durante el primer tiempo, Riquelme se le escapó demasiado, y recién en el segundo período pudo afirmarse mejor. Cubrió bien a Yepes cada vez que éste se iba al ataque.
Yepes (5): no pudo imponerse en el duelo con Palermo. El delantero le ganó siempre de cabeza, y así llegó el gol de Boca. Tuvo el tanto del triunfo, pero su cabezazo se fue al lado del palo derecho de Córdoba.
Placente (6): si bien no fue uno de sus mejores partidos, le alcanzó para destacarse en la última línea. Se proyectó poco por la franja izquierda y River perdió llegada por ese sector. Estuvo demasiado contenido en la marca. Cuando enfrentó a Delgado no tuvo problemas para controlarlo.
Husain (6): aportó su lucha habitual en la mitad de la cancha. Además, se desprendió con continuidad por la derecha para buscar con centros a algún compañero. En algunos casos abusó del juego brusco, y de esa forma se ganó una amonestación. Fue muy preciso su pase a Saviola en el gol de River.
Berizzo (5): en la primera parte quedó siempre mal parado cuando Riquelme le tocaba rápido la pelota. No buscó con tiros de media distancia como lo venía haciendo en los últimos partidos. Pudo haber convertido el gol del triunfo, pero perdió el mano a mano con Córdoba. En esa jugada quedó lesionado y tuvo que dejar la cancha.
Ortega (7): el mejor de River. Se destacó más cuando fue a jugar unos metros más arriba por la derecha. Se entendió bien con Saviola, y también habilitó con precisión a Angel. Se hizo expulsar tontamente: primero se ganó una amarilla por protestar, y sobre el final otra por pegarle una patada a Guillermo.
Aimar (5): no fue el conductor del equipo. Parecía que se iba a convertir en el estratega, pero fueron sólo insinuaciones. No colaboró con Ortega, y River lo sintió. Casi convierte un gol de tiro libre, pero Córdoba le tapó el tiro.
Saviola (6): definió muy bien en el gol del empate, pero tuvo otras oportunidades en donde se apuró para concretar. En una le pegó por arriba del arco, y en otras dos perdió con el arquero de Boca. Se soltó un poco más en la segunda mitad, cuando bajó a buscar la pelota y encaró desde más atrás. En el primer tiempo no pudo gravitar y fue controlado por Matellán y Fagiani.
Angel (4): la gente volvió a molestarse con el colombiano y le reclamó más actitud. Estuvo muy estático, y no se desmarcó para que sus compañeros pudieran descargar la pelota. Pudo haber tenido su día de gloria, pero se perdió dos goles increíbles: en el primero su cabezazo se fue al lado del palo, y en el segundo le pegó de derecha demasiado lejos. En el juego aéreo no ganó nunca.

 

Un promedio de 6 puntos
Por Facundo Martínez

RIQUELME, EL MEJOR DE LA CANCHA, CON LA PELOTA. bERI ZZO MARCA.

Córdoba (6): En los primeros minutos se lo vio inseguro y nervioso. Le pifió a una pelota fácil y se la dejó servida a Angel, quien no pudo concretar. También se equivocó mucho en las entregas. Pero en dos oportunidades salvó el arco de Boca: les tapó un disparo a Saviola y uno a Berizzo, el último tras una gran exigencia. No tuvo responsabilidad en el gol del empate.
Ibarra (7): Su rendimiento fue parejo. Respondió bien en las marcas y, además, sin descuidar sus funciones, fue una de las cartas ofensivas del equipo. Trató de sorprender desbordando constantemente por la derecha y lo hizo manejando criteriosamente la pelota. En algunas jugadas le faltó levantar un poco más la cabeza para habilitar a sus compañeros.
Bermúdez (6): Le tocó marcar por momentos a Saviola y por momentos a Angel y lo hizo siempre con seguridad y limpieza. Ordenó bien el trabajo defensivo, pero no logró llegar a tiempo a la marca de Saviola, en su gol.
En el arranque del segundo tiempo se perdió un gol, que Palermo le había dejado servido.
Matellán (6): Tuvo una buena actuación en las marcas, pese a la exigencia de los delanteros de River que apostaron a pasar siempre por el flanco izquierdo. Fue un poco desprolijo para sacar la pelota de su campo, aunque en las jugadas complicadas resolvió con seguridad y sin complicarse.
Fagiani (5): En la primera mitad consiguió anular a Ortega, aunque apelando repetidamente a la fricción. Ortega le encontró la vuelta y, en la segunda mitad, no pudo contenerlo. Prácticamente no pasó al ataque.
Gvo. B. Schelotto (6): Jugó casi todo el primer tiempo y lo hizo muy concentrado en el partido. Aprovechó bien, por el medio, los espacios que generaba Riquelme cuando arrastraba las marcas, pero no tuvo claridad en la puerta del área: terminaba chocando con las piernas de Yepes y Trotta.
Serna (7): Su actuación fue muy importante porque le permitió a Boca controlar el mediocampo y manejar la pelota. Además, siempre trató de empujar a sus compañeros hacia arriba. En la segunda mitad, cuando Boca perdió el control de la pelota bajó un poco su nivel, obligado por los volantes y por las falencias de Basualdo a tirarse constantemente hacia la derecha, sobre todo en las subidas de Ibarra.
Battaglia (6): Le tocó jugar por la izquierda y ése no es su perfil, por lo que en algunas pelotas se complicó solo. Anduvo bien en la marca y en los anticipos. En el segundo tiempo no pudo impedir el crecimiento de Husain y terminó pegando bastante.
Riquelme (7): Tuvo un primer tiempo de lujo. Condujo y pensó el partido por sus compañeros y fue muy claro en los pases. Con la pelota en los pies pareció imparable. Su rendimiento cayó en el segundo tiempo, cuando River se adueñó del juego. Volvió a aparecer recién sobre el final y eso le alcanzó a Boca a frenar la embestida del rival.
Delgado (6): Estuvo muy metido en el partido y, por la izquierda, se cansó de pasar a Lombardi. Por ese sector sacó el centro que le permitió a Palermo abrir el marcador. Corrió mucho para colaborar con los volantes y eso le quitó energías. Terminó cansado e impreciso.
Palermo (7): Aunque no participó mucho del juego, porque no le llegaron muchas pelotas, le ganó siempre de arriba a Yepes y consiguió abrir el marcador en el momento justo. Aun sin la pelota se las arregló para complicar a los defensores y así generó varias faltas. Bonano le atajó un disparo que pudo haber sido el segundo gol para Boca.
Basualdo (4): Entró por el Mellizo Gustavo, debía controlar los tiempos y colaborar con Riquelme en el ataque; no consiguió ni una cosa ni la otra. En la marca anduvo mal y se equivocó también en los pases.

 

PRINCIPAL