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La
alegría es toda boliviana
Para celebrar
sus 75 años en el aire, Líneas Aéreas Bolivianas
(LAB) lanzó el slogan La diferencia de volar con nosotros.
Quienes hayan tenido el placer de volar por LAB en las últimas
semanas, habrán encontrado en las páginas de la revista
de abordo las publicidades correspondientes a las bodas de diamante,
en la que se reproducen mapas del continente americano, donde se detallan
con bestiales puntos rojos las ciudades conectadas por la vasta red aérea
de la empresa. Sin embargo, los pasajeros interesados en las conexiones
sudamericanas se encontraron a 30 mil pies de altura con novedades de
último minuto: la ciudad de Asunción había sido trasladada
a la costa del Atlántico, a medio camino entre Montevideo y San
Pablo. Según pudieron corroborar distintas fuentes, Asunción
sigue estando al norte del Chaco. Así que, considerando que Paraguay
es el único país mediterráneo de Latinoamérica
además de Bolivia, es probable que todo se trate de una solapada
campaña de prensa orquestada por la aerolínea, que próximamente
empezará a promocionar importantes descuentos para volar un fin
de semana a las paradisíacas playas bolivianas.
Viva la pepa
El domingo
pasado, Viva dedicó su sección de moda a los adolescentes
que se inclinan por equipos cómodos y telas nobles, pantalones
anchos, remeras y camperas con capucha y zapatillas todo terreno.
Para ambientar la producción fotográfica, los cerebros de
Clarín no tuvieron mejor idea que ubicar a sus modelos en distintas
esquinas de Buenos Aires, rodeados de los malabaristas que desde hace
algún tiempo coparon los semáforos para poder ganarse unos
mangos. El problema fue que los equipos cómodos que
lucían los modelitos mientras vendían diarios no eran los
conocidos jogging de las tres tiras sino conjuntos de marcas
como Ona Sáez, Nike, Key Biscayne y Quick Silver, que en total
no deben bajar de los trescientos o cuatrocientos pesos. Sería
bueno que Clarín se entere alguna vez de que no todos los que venden
diarios ganan fortunas.
Gestito
de idea
Otra de
Bolivia: durante las últimas semanas el gabinete nacional fue acosado
por rumores de renuncia y una campaña de desprestigio
que se empecinaba en afirmar que el promedio de permanencia en el cargo
de cada ministro no supera desde hace años los catorce meses, y
que por lo tanto a más de uno le había llegado la hora de
dejar el puesto. Pero el domingo pasado el presidente Hugo Banzer convocó
a una reunión para confirmar a sus ministros. Como muestra de la
estabilidad reinante, a la salida se improvisó una conferencia
de prensa en la que el gabinete a pleno posó para la foto. Como
no era cuestión de que quedaran sospechas, para demostrar que todo
anda fenómeno los muchachos decidieron hacer alarde de un optimismo
difícil de ignorar: todos alzaron el brazo derecho exhibiendo el
célebre gesto de un kilo y dos pancitos. Aunque las
malas lenguas desmienten esta versión y afirman que el gabinete
acostumbra posar así para que el presidente pase y pueda meter
el dedito.
El
mundo del espectáculo
En
su sección Espectáculos del último miércoles,
La Nación decidió informar a los seguidores del teatro mundial
del concurrido casting mediante el que los productores londinenses de
la versión teatral de El graduado intentan encontrar reemplazante
para el papel que hasta ahoraestuvo a cargo de Kathleen Turner. Según
La Nación, medio Hollywood quiere quedarse con el personaje para
la versión neoyorquina. Hasta ahí, todo bien. El problema
es que para La Nación, el rol que se disputan estrellas como Demi
Moore y Sharon Stone es el mismo que interpretó en el cine Faye
Dunaway. Oh, oh. No sabemos en qué videoclub alquila la gente de
La Nación, pero para el resto del mundo la que hacía de
Mrs. Robinson en El graduado era la gran Anne Bancroft. Además,
si nos vamos a poner meticulosos, Faye Dunaway (que por ese entonces filmaba
Bonnie & Clyde con Warren Beatty) es diez años más joven
que la Bancroft, detalle que hubiese convertido a la amante de Dustin
Hoffman en una apetecible señorita Robinson en edad de merecer.
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