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Para un martes 13, nada mejor
que un maratón de “Martes 13”

 La señal I-Sat emitirá cuatro de los films de la famosa saga de terror, en un especial que conducirán los cuervos de su ciclo “Cine Zeta”.

Los cuervos que conducen el ciclo bizarro se llaman Antonio y Darío.
Son animatronics con voces a cargo de Horacio Fontova-Pelusa Suero.

El propósito declarado de alejar los maleficios de la fecha más temida por los supersticiosos subyace en el proyecto por el cual el canal I-Sat emitirá, a partir del martes 13 de febrero, cuatro capítulos de la saga Martes 13. Serán sendas emisiones especiales del ciclo Cine Zeta a lo largo de cuatro noches, hasta el viernes 16. El programa, que conducen los ácidos Darío y Antonio, cuervos cuyas voces son aportadas por el mítico Pelusa Suero y Horacio Fontova, seguirá en su horario habitual de los lunes a las 23 presentando películas de clase b. En los especiales se proyectarán desde la segunda hasta la quinta serie de Martes 13. “La diferencia con respecto al ciclo habitual es que se quiere dar la idea de que los cuervos están haciendo horas extras al margen de Cine Z. No va a haber modificaciones en la escenografía y, en este caso, los comentarios apuntarán a Martes 13 exclusivamente. Tampoco van a calificar las películas”, comenta Nicolás Cané, productor ejecutivo del programa.
Cine Zeta es una producción original de I-Sat que comenzó a emitir películas de bajo presupuesto de los géneros de terror y ciencia ficción, con la participación de sus presentadores “estelares”: Antonio y Darío, los cuervo-conductores, producidos con técnicas de animatronics. La marcada estética bizarra del espacio se potencia con los aportes de Fontova y Suero, que es el responsable de todas las voces de las producciones de García Ferré, es decir, de las de Larguirucho, Pucho, La Bruja Cachavacha y distintos personajes de Hijitus, entre otros. “Nosotros nos encargamos de vocalizar el guión que viene elaborado en su totalidad y trucamos levemente nuestras voces en una determinada frecuencia porque se supone que los cuervos representan a seres más pequeños que los hombres. El discurso está guionado en su totalidad y no improvisamos porque contamos con Juampi Gauehierun, que es un libretista que logra escribir como habla y eso ayuda mucho”, cuenta el locutor.
El trabajo de producción se completa en el canal. “A las vocalizaciones de Fontova y Suero se le agregan las pausas y los efectos de sonido o música. Para articular las voces con los muñecos, desde el control manejamos los ojos, los párpados y el ceño y los titiriteros se encargan de los movimientos mientras reciben las marcaciones”, agrega Cané. Los cuervos Antonio y Darío tienen tres apariciones por programa. En la primera presentan con desenfado el largometraje elegido y la segunda es más accidental, ya que son sorprendidos por la cámara en circunstancias poco apropiadas. En la última entrada, califican la película con parámetros no convencionales, tales como la cantidad de sangre visualizada, las abundancia de escenas de desnudez y la cantidad de violencia. Para la valoración final del film utilizan una cantidad de tumbas, y frecuentemente caen en análisis lapidarios. La escenografía montada es un cementerio.
Con la simple observación de los títulos que el programa vino presentando desde hace más de tres meses puede reconocerse la “gracia del espanto” que caracteriza a Cine Zeta: El extraterrestre ninfómano, una mascota poco tierna pero que tiene una gran necesidad de “afecto” de los terrícolas; Dos espías con bombachas floreadas, una producción donde los agentes pelean codo a codo en la “guerra caliente” y Las aventuras amorosas del zorro, una parodia sobre el enmascarado en la que el personaje se encarga de robar el corazón de las mujeres de sus enemigos.

 

 

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