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ARIEL SHARON SE IMPUSO CON 25 PUNTOS Y BUSCA SOCIOS DE COALICION
Entre un gobierno duro y otro peor

El nuevo primer ministro de Israel puede verse obligado a aliarse con la extrema derecha si no consigue un gabinete de �unidad nacional� con el laborismo. Sharon ganó las elecciones por paliza, y hay furia en el mundo árabe.

El vencedor Ariel Sharon reza ayer ante el Muro de los Lamentos en Jerusalén.

Por Suzanne Goldenberg *
Desde Jerusalén

Ariel Sharon regresó ayer al punto de partida de una Intifada palestina que lo catapultó a una abrumadora victoria el martes en las elecciones israelíes para primer ministro. Con el sonido del shofar en sus oídos, Sharon ascendió hasta la gran superficie del Muro de los Lamentos, lo único que queda del templo de los judíos de tiempos bíblicos. Luego de apoyar su mano sobre la piedra y rezar brevemente, se volvió a los periodistas para proclamar “estoy visitando Jerusalén, la capital del pueblo judío por 3 mil años, y la capital unida e indivisible de Israel, con el Monte del Templo (la Explanada de las Mezquitas) en su centro, por toda la eternidad”. Entre la multitud que presenciaba la escena, un hombre gritó: “Muerte a los árabes”. El simbolismo no pudo ser más fuerte.
El 28 de septiembre, Sharon gatilló el levantamiento que ha causado la muerte de casi 400 personas al visitar el lugar sagrado –contiguo al Muro de los Lamentos– que los árabes reivindican como Haram al-Sharif y por los judíos como el Monte del Templo. Cerrando este círculo ayer luego de derrotar por un increíble 62,5 por ciento del voto al premier laborista Ehud Barak, Sharon se mostró tan opuesto como siempre a negociar sobre Jerusalén con los palestinos. Pero aseveró que su misión era la de curar heridas: “Traeré la unidad y la paz a los ciudadanos de Israel, y la estabilidad al Medio Oriente”. Para probarlo, sus asesores mostraron una carta donde el líder palestino Yasser Arafat lo felicitaba por su aplastante victoria. “Nuestras manos continuarán haciendo la paz porque ambas partes cuentan con ello. Espero que este año sea el año de construir la paz, la paz de los valientes, en el mejor interés de los pueblos y los Estados de la región”, citó Eyal Arad, el asesor de seguridad de Sharon. Sin embargo, el tono de reconciliación de Arafat contrastaba con la furiosa retórica que venía de los comandantes de las propias milicias, como Marwan Barghouti en Cisjordania, quienes enfatizaron unánimemente que la elección de Sharon intensificaría la Intifada (ver pág. 18). Intentando borrar una historia de 50 años como uno de los verdugos más implacables de los enemigos de Israel, los asesores de Sharon argumentaron que la derecha bajo su mando tenía mejores posibilidades de lograr la paz. Pero subrayaron que si bien seguía comprometido a firmar un acuerdo de paz con los palestinos, el nuevo premier no negociaría mientras soldados y colonos judíos siguieran bajo fuego.
En todo caso, Sharon se enfrenta a un desafío aun más urgente: armar una coalición de gobierno desde el fragmentado Parlamento que le lega Barak. Sus primeros llamados fueron en pos de un gobierno de unidad nacional, y hoy mismo se espera que los hombres de su partido Likud comiencen a negociar con el laborismo. Sin embargo, ese partido quedó completamente en caos luego de que Barak respondiera a su humillante derrota en las urnas renunciando al liderazgo del partido. Por lo tanto, es posible que Sharon se vea forzado a formar un gobierno más estrecho, y más inestable, de partidos de derecha. Dentro de su propio Likud, muchas figuras, especialmente los leales al ex premier Benjamin Netanyahu, rehúyen al gobierno de unidad nacional, ya que permitiría que Sharon consolide su posición.
Y en el laborismo todo está listo para una dura lucha por la dirección partidaria. El favorito es el Premio Nobel de la Paz Shimon Peres, pero antes deberá derrotar las aspiraciones de una generación más joven, que incluye el titular del Parlamento, Avraham Burg, el ministro Haim Ramon y el saliente Ministro de Relaciones Exteriores, Shlomo Ben Ami. No obstante su imagen de gran estadista, la candidatura de Peres está amenazada por las acusaciones de que contribuyó a la victoria total de Sharon socavando a Barak. “No estoy seguro de que sería correcto que dirija el partido en estos momentos, ya que crearía mucha controversia”, estimó Colette Avital, una lealista de Barak. Mientras tanto, una fuente cercana a Sharon reveló que el premier enviará un delegado especial a Jordania, su primer contacto con el mundo árabe tras la elección. Su experto en asuntos árabes, Majali Wahabi, llegaría hoy a la capital jordana de Amman para discutir sobre “la situación diplomática” con funcionarios del gobierno. Wahabi, un árabe druso, visitará Egipto y los países del Golfo Pérsico, según la radio estatal israelí.

* De The Guardian de Gran Bretaña, especial para Página/12.

 

La posición palestina

Como reacción al triunfo del nacionalista Ariel Sharon en las elecciones israelíes, la Embajada Palestina en Buenos Aires difundió ayer el siguiente comunicado:
“El embajador de Palestina en Buenos Aires expresa que el gobierno de Palestina está dispuesto a continuar las negociaciones de paz con el gobierno surgido de las elecciones israelíes sobre la base de los acuerdos y las resoluciones de la ONU. Por su lado, el diplomático palestino expresa que no hay diferencia entre las palomas que vuelan con alas de halcones, como el premier Barak, que asesina a nuestro pueblo palestino en el presente, y los halcones que intentan volar con alas de palomas, como es el caso de Sharon, que asesinó a nuestro pueblo en el pasado.
“La importante lectura de estas elecciones es que el 40 por ciento del pueblo israelí decidió no votar como castigo y desconfianza en los líderes israelíes, debido al deterioro en el diálogo palestino-israelí.
“El agresivo discurso del electo Sharon, con respecto a Jerusalem, no es sólo un desafío al pueblo palestino y al mundo árabe, sino un agravio a la comunidad internacional, que no reconoce a Jerusalem capital del Estado de Israel y considera al sector Este de Jerusalem ciudad ocupada, a la que le exige a Israel su retiro. Con respecto a la llamativa paz de Sharon, en la que considera un futuro Estado Palestino, sin fronteras y bajo el control israelí, es una ofensa a la dignidad y al derecho de los pueblos de ser libres. Finalmente, si juzgamos el pasado de Sharon es imposible hablar de paz, sin embargo, esperamos un cambio radical para allanar el camino de la paz y apelamos a Estados Unidos, Europa y Argentina para detener la violencia israelí, que ya cobró la vida de 567 palestinos y se le exija a Israel su continuidad en las negociaciones de paz, el cumplimiento de los acuerdos y de las resoluciones internacionales para evitar mayores frustraciones y dolor entre el pueblo palestino e israelí.”

 

Así habló Bush

El flamante presidente de Estados Unidos George W. Bush telefoneó a Ariel Sharon tan pronto como se supieron los resultados electorales y le comunicó su deseo de trabajar juntos “a favor de la paz y la estabilidad regionales”, agregando que las relaciones israelo-estadounidenses se encuentran “firmes como una roca”. Y en un comunicado oficial, ayer, el mandatario se comprometió a trabajar juntamente con todas las partes involucradas en el conflicto de Medio Oriente para alcanzar la paz en la región.

 

Claves

Las cifras definitivas de las elecciones para primer ministro en Israel confirmaron que el ultrahalcón Ariel Sharon logró una victoria aplastante. Conquistó el 62,5 por ciento del voto contra un 37,4 del laborista Ehud Barak, una diferencia de 25 puntos.
Irónicamente, lo completo de la victoria de Sharon podría complicar sus próximos pasos, ya que causó la renuncia de Barak como líder del laborismo y una lucha de sucesión dentro de ese partido. Esto hará difícil formar el gobierno de unidad nacional al que aspira el nuevo premier. La alternativa es una coalición más inestable de partidos de derecha.
Al visitar ayer el Muro de los Lamentos, Sharon aseguró que jamás negociaría el tema de Jerusalén con los palestinos.

 

SHARON REX, SEGUN LA PRENSA DE MEDIO ORIENTE
Qué dicen las voces del coro

Israel. El escritor Amos Oz, en Yediot Ahronot:
Ariel Sharon es el regalo de Yasser Arafat a los pueblos israelí y palestino. Ehud Barak fue derrotado en el invierno de 2001 exactamente por la misma razón que Yitzhak Rabin fue asesinado en el otoño de 1995, y que Shimon Peres fue derrotado en la primavera de 1996: todos ellos se encontraban adelante de su tiempo. Como muchos líderes en la historia israelí, los tres tenían (...) lo que a Arafat le falta: el coraje para hacer compromisos y para hacer la paz incluso si muchos de sus compatriotas los consideran traidores.

Hemi Shalev, en Ma’ariv:
La campaña de Sharon fue lo suficientemente inteligente como para oscurecer su pasado problemático y apaciguar cualquier miedo del electorado sobre su victoria. Lo que haga en los próximos días revelará si los votantes fueron como una caperucita roja engañada por un lobo disfrazado de amable abuelita. Barak dilapidó la buena disposición que el electorado demostró en la pasada elección como un jugador que no creyera en Dios o en el futuro. Y con su arrogancia, Barak llevó a la izquierda de la grandeza de la victoria a las angustias de la derrota.
Egipto. Editorial del semanario opositor Al Ahali:
No existía chance alguna de elegir entre dos criminales de guerra muy parecidos que compitieron el martes por el puesto de premier en Israel. No había manera de marcar una preferencia entre Barak, que era malo, y Sharon, que era mucho peor. Ahora, es claro que la división en Israel es entre extremistas y otros extremistas todavía más peligrosos. La única diferencia está en los medios, pero todos coinciden en el fin: el control total del mundo árabe.

Líbano. Rami G. Khouri, en Lebanese Daily Star:
La victoria de Sharon no va a alcanzar una paz con justicia, ni tampoco va a conseguir dilatarla a perpetuidad. Mi única conjetura es que la elección de Sharon tendrá el mismo impacto histórico del que fuimos testigos cuando otros líderes derechistas del Likud vencieron en Israel en décadas recientes. En todos los casos, su hombre duro, cuya comprensión del problema se limitaba a “esta tierra es nuestra porque Dios se la dio a Abraham, Isaac y Jacob”, demostró ser poco realista y finalmente insostenible.

Irak. Al-Baath, diario oficial del partido oficial Baath:
El triunfo del sangriento terrorista y criminal de guerra Ariel Sharon como jefe del gobierno israelí es un claro mensaje de la entidad sionista a los árabes que equivale a una lisa y llana declaración de guerra. Al elegir a Sharon los israelíes votaron en masa por la escalada del conflicto, el terrorismo y la agresión... Israel puso el destino de la paz en el mundo entero, no sólo en Medio Oriente, a merced de un general obsesionado con las guerras y con el mito de un Israel bíblico cuyas tierras se extienden desde el río Nilo hasta el Eufrates.

Jordania. Editorial del Jordan Times:
Aunque Sharon se estrenará como primer ministro, ya se estrenó como político extremista y oficial del Ejército israelí con las manos manchadas de sangre árabe. Lo que aquí debe importarnos más en Jordania es que Sharon construyó su reputación gracias a la teoría de que “Jordania es Palestina” y que debía ser una nación alternativa para los palestinos. Aunque recientemente declaró que había abandonado esa teoría y que respetaba el acuerdo de paz firmado en 1994 entre Jordania e Israel, tenemos que esperar a volver a oír ese respeto una vez que asuma como premier. Tiene que declarar solemnemente que “Jordania es Jordania”.

 

OPINION
Por Daniel Goldman *

La esperanza

Era una crónica ya anunciada, sólo faltaban las cifras.
Con cuánto iba a ganar Sharon o por cuánto iba a perder Barak. Pero para los que nos gusta profetizar con los números, lo más interesante dentro de esas estadísticas no es analizar específicamente el índice de triunfo sino el número de abstención a las urnas. La cifra fue contundente. Un 40 por ciento no votó. Y por supuesto que resulta extraño. En un momento tan crítico, y siendo el israelí un pueblo tan politizado, el análisis podría reducirse a un castigo eleccionario. Tal vez ya no se cree en ese modo de hacer política, o no se confía en ninguno de los dos candidatos, o en la manera de aproximarse a la paz.
Nunca me gustó Sharon. Su duro accionar y su prédica belicosa me asustan. Pero anoche acompañé su discurso en el original hebreo. Instaba a continuar con el diálogo para conquistar la paz y la convivencia junto a la dirigencia y al pueblo palestino. Veinticuatro horas después de los comicios conceptualmente izquierda y derecha (que en los parámetros israelíes significa evolución de territorios y confianza en la paz, y no específicamente un proyecto económico-social) resultaron casi unificados en un mismo discurso.
No quiero parecer ingenuo porque sé que Sharon no lo es. Pero tal vez ahora no tiene una derecha que lo presione, como lo tenía Barak. O tal vez terminó la época electoralista y modificó su estrategia. O quizás percibió conscientemente que no desea ver a su nieto portando una ametralladora en los días de su servicio militar. Simplemente recordemos que el otrora premier Menahem Beguin fue el primer líder israelí que firmó la paz con el presidente egipcio Anwar el Sadat, representando también al mismo Likud de Sharon y Netanyahu.
Por ahora todo este panorama se reduce a simples especulaciones de deseos y sueños. Habrá que esperar el desarrollo de los acontecimientos en la región. A pesar de tanta oscuridad y confusión confiemos en darle una chance a la esperanza.

*Rabino de la Comunidad Bet El.

 

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