Principal RADAR NO Turismo Libros Futuro CASH Sátira
KIOSCO12


DADONE, PROCESADO POR COHECHO Y PRESO POR HABERSE FUGADO ANTES
“Podría eludir el accionar judicial”

Bagnasco dejó sin efecto la acusación por asociación ilícita. Su hermano Mario fue procesado por cohecho y defraudación.

Aldo Dadone, el hombre puesto por Cavallo en el Banco Nación en los buenos tiempos (de los dos).

Por Adriana Meyer

A pocos días de abandonar su despacho, el juez federal Adolfo Bagnasco procesó ayer al ex presidente del Banco Nación Aldo Dadone por el delito de cohecho en la causa referida al escándalo informático que involucró a esa entidad oficial y a la empresa IBM. El ex funcionario cavallista había sido acusado como jefe de una asociación ilícita y por eso está detenido desde el 8 de febrero. Finalmente, Bagnasco no encontró elementos en ese sentido, pero lo dejó preso porque “podría eludir la acción de la Justicia” dado que en 1997 se mantuvo prófugo por más de 60 días.
Su hermano, Mario, fue procesado por cohecho y defraudación, mientras que los hipotéticos integrantes de la banda –los ex directivos del Nación Alfredo Aldaco, Genaro Contartese y Hugo Gaggero– obtuvieron una falta de mérito. La clave de estos nuevos procesamientos fue el descubrimiento de las cuentas suizas de los imputados por donde pasaron parte de los 21 millones de la coima. Bagnasco trabó un embargo de 2 millones de pesos sobre los bienes de cada uno de los hermanos Dadone.
Bagnasco consideró que el escándalo informático IBM-Banco Nación es “la maniobra delictiva más importante de los últimos años en perjuicio de las arcas del Estado nacional”. En la resolución que firmó ayer indicó que “se encuentra plenamente demostrado” en el expediente “que la firma CCR desvió parte de los fondos recibidos de IBM Argentina y que previamente fueran abonados por el Banco de la Nación Argentina, en diversas cuentas bancarias, todas ellas ubicadas en el exterior”. Y también quedó comprobado que CCR no prestó ningún servicio como subcontratista de IBM, “sin perjuicio de lo cual se hizo acreedora de más de veinte millones de dólares”.
A Aldo Dadone se le imputa haber recibido una suma de dinero por haber logrado, mediante su actuación como presidente del Nación, el direccionamiento de la licitación del proyecto informático Centenario en beneficio de la empresa IBM. La informatización de 525 sucursales le iban a costar al banco 249 millones de pesos y la coima pagada ascendería a 37 millones, aunque sólo se llegaron a pagar 21. “No puede aceptarse bajo ningún concepto, más allá de las excusas vertidas por Aldo Dadone, que éste desconociera cuál iba a ser en definitiva la actuación de una firma como CCR, que carecía del menor antecedente en el mercado informático”, dijo el juez, y agregó que el ex funcionario “puso todo su empeño y dedicación en cada uno de los pasos previos, contemporáneos y posteriores al Proyecto Centenario”.
En mayo de 1998 el juez de Ginebra Michel Graber le confirmó a Bagnasco la existencia de dos cuentas en la Unión de Bancos Suizos (UBS) a nombre de las esposas de Aldo y Mario Dadone. El juez dispuso indagarlos por el delito de cohecho. Ya habían sido procesados, pero Mario se benefició con una falta de mérito que le dictó la Cámara Federal mientras que Aldo quedó procesado sólo por defraudación. Mario Dadone había asegurado que fue el fallecido director del Nación Ricardo Imposti quien depositó 1 millón 159 mil pesos en su cuenta porque se la había prestado para saldar una deuda. Su hermano mayor, Aldo, declaró que el depósito sospechado en la cuenta a nombre de Antonia Albarracín de Dadone en el UBS lo hizo su hermano. Bagnasco consideró que “no ha podido explicar en forma convincente el origen de los fondos”. Como las esposas de los Dadone participaron en la maniobra sólo con la apertura de las cuentas, y esto ocurrió en 1994, la acusación en contra de ellas estaría prescripta.

 


 

DENUNCIA A JUECES QUE YA ESTAN INVESTIGADOS
Una mancha más para la Sala “A”

Una nueva denuncia complica a la Sala A de la Cámara Comercial de Apelaciones. La petrolera Esso presentó una demanda judicial contra sus integrantes por el presunto delito de prevaricato, es decir, fallar de manera intencional en forma contraria a lo que indica el derecho.
Los camaristas Isabel Míguez de Cantore, Julio Peirano y Manuel Jarazo Veiras ya estaban siendo investigados por el Consejo de la Magistratura, por la aparente venta de fallos favorables a determinados litigantes. Jarazo Veiras incluso renunció el año pasado en medio del escándalo.
Esso acusa a los camaristas de haber dictado una medida de no innovar en su contra de manera irregular, que impidió a la empresa la instalación de un “área de servicios” en la Ruta 2.
“La maniobra consistió en presentar falsamente que la construcción de una estación de servicio por parte de Esso significaba un apartamiento del acuerdo al que supuestamente habrían arribado las empresas Shell, Covisur (concesionaria de la Ruta 2) y Opessa (propietaria de la mayor parte del paquete accionario de YPF) con respecto a limitar la competencia en áreas de servicio”, dice la presentación. “Los jueces soslayaron groseramente la necesaria intervención de la provincia de Buenos Aires”, bajo cuya jurisdicción se encuentra la Ruta 2, dijeron los denunciantes según la agencia DyN. Y recordaron que esa sala ya tiene un pedido de juicio político.

 


 

“IL MANIFESTO” HABLA SOBRE LA FUGA DE OLIVERA
“Jueces de los que avergonzarse”

”¿Recuerdan el viejo proverbio de cerrar el establo después de que los bueyes se escaparon? Así estamos, seis meses después de la farsesca, si no fuera escandalosa, decisión de la Corte de Apelaciones de Roma, que el 18 de septiembre pasado dispuso la liberación del ex mayor del Ejército argentino Jorge Olivera, uno de los carniceros responsables de 30 mil desapariciones del régimen militar del ‘76-’83.” Así empieza una nota publicada ayer Il Manifesto.
Después de que se conociera la decisión de la Corte Suprema de Casación de Roma de anular el fallo que dejó libre a Olivera, el diario italiano reflexionó sobre las posibilidades de que el delito de falsificación de la supuesta partida de defunción de la desaparecida Marie Anne Erize también quede impune. Incluso, el apócrifo documento desapareció del expediente.
Bajo el título “Guidici de cui vergognarsi” (“Jueces de los que avergonzarse”), Il Manifesto recordó que los jueces suplentes de la Corte de Apelación “tomaron decisiones singulares” y dejaron libre al “carnicero reciclado como abogado” Olivera, porque consideraron que el delito de secuestro estaba “extinto” en base a un supuesto certificado de muerte de Erize.
“Lástima que la ‘documentación’ presentada por la defensa fuera de tal burda falsedad que no sólo un juez de la Corte de Apelaciones sino un cretino cualquiera se hubiera inmediatamente dado cuenta”, se lamentó el periódico italiano. En el artículo se recordó que el apócrifo certificado de defunción de Erize que aportaron los abogados de Olivera fue desmentido por el jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra.
La nota de Il Manifesto tampoco tuvo reparos con las autoridades italianas, que no apartaron a los jueces de la Corte de Apelación, ni con el juez Adolfo Bagnasco, que investiga aquí la falsificación del documento: “Olivera se regodea en Argentina. Sobre los tres jueces romanos está pendiente una sanción disciplinaria anunciada por el ministro de Justicia Fassino (de la que hasta ahora no se supo nada: ¿habrán sido enviados a Nuoro o Caltanissetta?). Sobre el caso está abierta también una causa penal por la responsabilidad de la estafa. Es posible que los abogados Sinagra (Licio Gelli) y Bezicheri (Nueva Fuerza) sean incriminados. Puede ser que el juez federal argentino Adolfo Bagnasco decida la incriminación de Olivera, Appiani y sus socios por la falsificación del certificado de muerte de Marie Anne Erize. Pero nadie corre peligro. El juez Bagnasco anunció la decisión de candidatearse a las próximas elecciones en las filas del partido peronista y Olivera y Appiani son miembros activos del Modin, el partido de extrema derecha del coronel carapintada Aldo Rico, aliado del peronismo y ex ministro del Gobierno de la provincia de Buenos Aires”. Bagnasco pidió ayer que la Corte Suprema de Casación le enviara el fallo que anuló la excarcelación de Olivera y en el que se declaró que el crimen de Marie Anne Erize no prescribió.

 

PRINCIPAL