Principal RADAR NO Turismo Libros Futuro CASH Sátira


Una huelga que tensa la relación con De la Rúa

La CGT disidente, encabezada por Hugo Moyano, ratificó el paro que se realizará hoy. La CTA que lidera Víctor De Gennaro se sumó. El Gobierno amenazó con denuncias ante la OIT.

Transporte: La clave del éxito de la medida de fuerza será, una vez más, el transporte de pasajeros y de carga que en su amplia mayoría se plegará.

El camionero Hugo Moyano,
líder de la CGT disidente.
La CGT oficial de Rodolfo
Daer no adhirió a la protesta.

“Es un problema judicial, no un tema político”, declaró ayer Hugo Moyano sobre la detención del ex presidente Carlos Menem, aunque no fue ése el asunto que más lo ocupó, sino el paro por 24 horas que hoy realizará la CGT disidente. La huelga fue convocada también por la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y reflejará el apoyo de esas centrales sindicales –la CGT oficial no adhiere a la protesta– a los trabajadores de Aerolíneas Argentinas y su rechazo al actual modelo socioeconómico. El Gobierno criticó a los sindicalistas por realizar la medida de fuerza y anunció, además de la implementación de medidas de seguridad para garantizar la libertad de trabajo, que el Estado pagará las indemnizaciones que correspondieren por daños a las personas y a los bienes como consecuencia de la prestación de servicios. La clave será, una vez más, el transporte que en su amplia mayoría se plegará al paro.
El arresto de Menem como jefe de la asociación ilícita que vendió ilegalmente armas a Ecuador y Croacia relegó a un segundo plano la convocatoria de Moyano a la huelga, a la que se plegará también la Corriente Clasista Combativa. Aun así, como anticipo del paro, la CGT disidente realizó ayer una marcha que unió las sedes de Aerolíneas, Telefónica de Argentina, Repsol y de los bancos Santander y Río en el marco del “boicot” a las empresas de capitales españoles que impulsa a propósito de la situación terminal de la compañía aérea.
Moyano denunció que “existe un panorama complicado por la situación social agobiante” y advirtió que el “Gobierno debería reaccionar y poner todo el esfuerzo y el énfasis necesario para dar solución a los que no tienen trabajo, ni medios para subsistir”. También sostuvo que la gestión de Fernando de la Rúa “primero tiene que darle de comer a los que tienen hambre y luego solucionar otros problemas” y remarcó que “cuando el Gobierno habla de gobernabilidad y piensa en acuerdos con cabeza de partidos o gobernadores se equivoca porque el acuerdo hay que hacerlo con la gente”.
La huelga afectará los servicios de transporte de pasajeros, la educación, la Justicia y la atención bancaria y en dependencias estatales, así como las industrias automotriz y metalúrgica entre otras (ver aparte). En el marco de la huelga, jubilados y desocupados del Frente Tierra y Vivienda, que encabeza Luis D’Elía, y de la CCC marcharán a Plaza de Mayo.
“Es un paro de gente que quiere que se instale el caos. Moyano asumió una actitud anarquista, destructiva del orden económico y social”, opinó el ministro de Economía, Domingo Cavallo. En la misma sintonía se pronunció el vocero presidencial Juan Pablo Baylac, quien declaró que “el señor Moyano, con esa prepotencia propia de los que no tienen conciencia, ni siquiera asume la responsabilidad del diagnóstico” frente a la crisis que atraviesa el país.
Pero el Gobierno no sólo se quedó en críticas. La ministra de Trabajo, Patricia Bullrich, ratificó que denunciará a la CGT disidente y a la CTA ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por “abuso de la utilización política de las huelgas generales y uso ilegítimo de la libertad sindical”. La ministra explicó a Página/12 que esas centrales “no usaron ningún mecanismo de consulta a las bases para convocar alparo” y agregó que “la huelga es un recurso extraordinario que se puede plantear después de haber agotado una negociación previa que en esta caso no existió”.
“La OIT tiene reiterada jurisprudencia acerca de que son legítimas aquellas huelgas que tienen como motivo la protesta contra la situación económico y social; por lo tanto las únicas que pueden ser declaradas ilegales son las que ponen en peligro el sistema institucional”, replicó el representante legal de la CTA, Horacio Meguira.
Por otra parte, el Gobierno dispuso medidas de seguridad para garantizar la circulación de colectivos, trenes y subtes y asumió la responsabilidad de pagarle indemnizaciones a aquellos que sufran daños por prestar ese servicio. Ese compromiso quedó establecido en un decreto firmado porFernando de la Rúa, que precisa que las indemnizaciones por daños se pagarán “sólo cuando no estuvieron cubiertos los bienes y las personas por los seguros obligatorios que deben contratar los transportistas”.

 

Para acomodar la agenda

Colectivos: La huelga también será fuerte porque se descuenta una adhesión masiva de los choferes de la UTA. Los servicios de media y larga distancia también se verán restringidos.
Subtes: No funcionarán como lo hacen habitualmente. El personal de subterráneos se plegará masivamente al paro porque está afiliado a la UTA, pero Metrovías anunció que implementará un servicio de emergencia.
Taxis: Habrá menos que cualquier otro día a partir de la adhesión a la huelga de los peones. Como en el caso de los colectivos, quienes saldrán a la calle serán los dueños de las unidades.
Trenes: Habrá inconvenientes aunque La Fraternidad –enrolados en la CGT oficial– aseguró que garantizará el funcionamiento del servicio.
Vuelos: Habrá cancelaciones y demoras. Las empresas tienen previsto implementar diagramas de emergencia.
Escuelas: En la mayoría no habrá clase ya que adhieren la Ctera y los privados del Sadop, además de otros gremios docentes. Las clases también se verán afectadas en las universidades porque para la Conadu.
Tribunales: No habrá atención porque los judiciales van a la huelga
Bancos: El paro será mayor en los oficiales y menor los privadas.
Hospitales públicos: El gobierno porteño anunció que se garantizarán las guardias mínimas y el funcionamiento del SAME.

 

PRINCIPAL