Principal RADAR NO Turismo Libros Futuro CASH Sátira
DINAR LINEAS AEREAS

ECONOMIA INTENTA REACTIVAR CON UN GIRO EN LA POLITICA CAMBIARIA
Devaluación que llaman empalme

Domingo Cavallo buscó la manera de reducir el daño que la depreciación del euro y del real le causan a la Argentina, y halló la fórmula en el “factor de empalme”. Pero le costará convencer de que éste no es el primer paso de una devaluación con todas las letras.

Captura: Como ocurría en el pasado, ésta es una devaluación compensada, en la que el fisco captura para sí parte de la ganancia (600 millones).

Presidente De la Rúa y ministro Cavallo.
Devaluación del 7,4 por ciento en el peso para comerciar.


Por Julio Nudler

Para la gente, y también para los mercados, el “factor de empalme” que anunció Domingo Cavallo antenoche y empezará a regir a mediados de esta semana constituye, ante todo, un factor de incertidumbre. La pregunta que todos se hacen es si la determinación de un dólar más alto –en principio, a $ 1,08– para el comercio exterior es el primer hilván de una devaluación del peso con todas las letras, que se iría extendiendo a otros rubros, y eventualmente a los financieros. Todo esto es rechazado enfáticamente por el Ministerio de Economía. En esta misma página, Federico Sturzenegger, secretario de Política Económica, asegura, en entrevista con Página/12, que ese adicional al dólar no es cambiario sino fiscal y que desaparecerá definitivamente el día en que el euro iguale al dólar, y por tanto comience a regir la nueva convertibilidad ampliada. Desde este punto de vista, el mecanismo sólo tendría el propósito de proteger a la Argentina contra una eventual depreciación adicional del euro, porque en tal caso el peso también se desvalorizaría, aunque únicamente para las operaciones de exportación e importación de bienes. Sin embargo, incluso si se creyese que éstas han sido las intenciones al diseñar este curioso mecanismo, no es improbable que resulte insuficiente para corregir la sobrevaluación del peso y los problemas del balance de pagos, imponiendo medidas más profundas en el futuro. Así como Economía no pudo esperar que entrara en acción la cesta de monedas, debiendo anticiparse con esta alza del dólar comercial, es posible que necesite apelar a nuevos recursos heroicos.
La Argentina tiene una larga historia de devaluaciones “encubiertas”, que siempre se basaban en un desdoblamiento del dólar entre una paridad comercial y otra financiera, tal como ocurrirá ahora de nuevo. Luego, para devaluar sólo hacía falta ir introduciendo mezclas entre los dos tipos de cambio. Pero más allá del mecanismo, que podría reproducirse esta vez, el elemento común entre el presente y el pasado es el estrangulamiento del sector externo argentino. Para muchos, aunque la dolarización de depósitos y de deudas vuelve muy complicado devaluar sin causar estragos, tan cierto como eso es que sin devaluación la Argentina no sale. En esto consiste, en última instancia, la trampa de la convertibilidad.
De hecho, aunque se haya consumado por medio de un ardid “creativo”, la introducción del binomio dólar-euro en la convertibilidad en momentos en que para comprar un dólar hace falta 1,16 euro implica una devaluación del peso de exactamente el 7,4 por ciento para las operaciones de comercio exterior. No obstante, y como también ocurría en el pasado, se trata de una devaluación “compensada”, en la que el fisco captura para sí una parte de la ganancia moviendo reintegros y aranceles. Es así como Cavallo pudo sostener que el erario se alzará con ingresos adicionales por $ 600 millones. Este es otro rasgo típico de las devaluaciones, compartido por ésta.
Pese a que la devaluación sea el temor central que suscita el nuevo paquete, éste contiene otros aspectos inquietantes. El nuevo toqueteo de los impuestos es uno de ellos. Si bien casi todos los aumentos en la presión tributaria son presentados por Economía como inocuos porque se permitirá computarlos como pagos a cuenta del IVA, la realidad es que muchas empresas tienen saldos a su favor en este impuesto, por ejemplo porque les estuvieron bajando las ventas, y en consecuencia deberán absorber, a veces por años, la carga impositiva adicional. Además, los gravámenes que funcionan como pago a cuenta de otros complican enormemente la administración tributaria y el control, y aunque se diga que reducirán la evasión, en la práctica podrían aumentarla.
En el caso de las contribuciones patronales, al elevarlas para todos al 16 por ciento se incurre además en el contrasentido de castigar relativamente más a las regiones más débiles y alejadas, a las que el propio Cavallo había favorecido a comienzos de 1994 con quitas muy fuertes en los aportes. Algo similar ocurre con los reintegros, ya que lareducción de ocho puntos afectará particularmente a las exportaciones más sofisticadas, como si Economía buscase acentuar la primarización de las ventas externas.
En otros casos, los componentes del paquete tendrán efectos todavía imprecisos. Uno es el del transporte urbano de pasajeros, al que se le aplicará el IVA con una alícuota de 10,5 por ciento. Previendo que esto provocará un nuevo aumento del boleto (eventualidad que Sturzenegger niega), Carlos Bastos, ministro de Infraestructura, anunció la introducción de un boleto multimodal. Pero las dificultades prácticas para implementarlo en el área metropolitana serán enormes. Mientras tanto, no es descartable que un nuevo encarecimiento del transporte, de peso ya agobiante en el presupuesto de las familias trabajadoras, desate una rebelión de usuarios.
Los aspectos gratos del plan son, casualmente, los que quedan diferidos para un impreciso futuro: la reducción del IVA del 21 al 16 por ciento, el abaratamiento del peaje (no urbano) de $ 2,40 a 0,75 cada 100 kilómetros, y el propio pasaje multimodal (de precio desconocido). Tampoco hay noticias alentadoras para los asalariados que ganen menos de 1500 pesos. Parece ilusorio esperar que los empleadores, tentados por los tickets libres de impuestos, les concedan voluntariamente incrementos de $ 150 mensuales. Más creíble es que aprovechen la posibilidad de sustituir sueldo monetario por vales, lo cual perjudicaría al trabajador.
Lo mejor del paquete se resume en tres medidas. Una es la parcial marcha atrás en el castigo impositivo que José Luis Machinea descargó sobre los salarios medios y altos. Otra es el mayor monto de intereses hipotecarios deducibles de Ganancias ($ 20.000). Y, la última, la documentación de $ 5000 millones de deudas de la AFIP con los contribuyentes. ¿Bastará este trío, más una devaluación tan rara, para relanzar la economía?

 

Se olvidaron de los pobres

El secretario de las Pequeñas y Medianas Empresas del Ministerio de Economía, el frepasista Enrique Martínez (foto), dijo que las medidas de reactivación anunciadas por el Gobierno son “muy buenas e imaginativas”. Pero aclaró que “para que el programa cierre hace falta ocuparse de los sectores populares”. “Como economista y hombre del Frepaso, creo que el flanco más débil de la presentación de ayer fue que no hubo medidas para la recuperación del ingreso de los sectores populares”, afirmó. Y agregó que “está faltando un tratamiento sistemático del ingreso de los asalariados de menos de 1.500 pesos, pero nunca es tarde para hacerlo”, concedió.
Entre las medidas elevadas a Economía por la Secretaría Pyme, que a juicio de Martínez responderían a este “tratamiento sistemático”, el funcionario mencionó la elevación a 400 pesos del salario mínimo que “no genera costo fiscal sino que aumenta el ingreso fiscal”. Estos temas “son complementarios a los últimos anuncios, así que espero que ahora el ministro pueda dedicarse a ellos”, se esperanzó.
Para Martínez, medidas tales como que el IVA sea recaudado en base a lo percibido y no a lo devengado son “muy buenas”, y venían siendo reclamadas por el sector de pymes. Esa medida encontraba “hasta ahora la actitud cerrada de la DGI, espero que ahora sea diferente”, explicó. Y agregó que de ampliarse “cambiará el mal hábito de los hipermercados, entre otros sectores, que hacían financiamiento obligando a las pymes a pagar el IVA sin haberlo cobrado”.
También consideró positiva la creación de un nuevo tipo de cambio para el comercio exterior que, sobre todo respecto de Brasil, afirmó, “va a mejorar la situación de muchas PyMEs y abre la puerta para introducir a futuro normas complementarias si es que el real se sigue devaluando”.
Pero estimó “lamentable que se haya perdido la oportunidad de hacer anuncios importantes para el sector, como la reglamentación de la ley PyME, que está a la firma del ministro”. “Esta omisión generó entre los empresarios pequeños y medianos la sensación de que no se ha prestado atención a este tema”, se quejó Martínez.

 

EL SECRETARIO DE POLITICA ECONOMICA EXPLICA EL PLAN
“Nos veían muy indefensos”

Por J. N.

–Ahora que resolvieron desdoblar el tipo de cambio en un dólar comercial y otro financiero mediante el “factor de empalme”, ¿qué harán si una apreciación del euro licua ese factor?
–No hay ningún cambio de fondo. El 1 a 1 sigue igual. Sólo implementamos un sistema de aranceles y reintegros más uniforme y generalizado, atado al problema del atraso cambiario. Pero es un tema de política comercial. Si el dólar se depreciara, también lo haría el peso, y esto compensaría la disminución del factor de empalme.
–Con la vigente Ley de Convertibilidad, ¿por qué va a pagar un importador el dólar a 1,08 peso?
–Lo que va a pagar es un arancel, lo mismo que ahora.
–¿Y dónde lo pagará?
–En la Aduana. El factor de empalme se va a liquidar del mismo modo y en el mismo momento en que se liquida el arancel. Es totalmente fiscal.
–¿Y los exportadores?
–En su caso el mecanismo será parecido al del reintegro, pero algo más rápido.
–Pero Domingo Cavallo dijo que bajaba los reintegros porque éstos dan lugar a represalias de los países importadores. Quiere decir que en adelante nos represaliarán por el factor de empalme...
–No. Pensamos que no tendremos problemas con la OMC (Organización Mundial del Comercio) porque éste es un mecanismo más homogéneo. Antes había sectores favorecidos con reintegros y otros que no los tenían. Ahora tendemos a emparejar los reintegros para todos los sectores de la economía. Y por el lado arancelario hacemos algo similar.
–Los reintegros más altos premiaban el valor agregado en las exportaciones. Ahora suprimen ese estímulo a agregar valor...
–Lo que hacemos es poner a todos en un plano de igualdad para que la economía decida cuáles son las áreas a desarrollar. En cuanto a lo del valor agregado, hay que tener cuidado. El sector agropecuario, que es el de mayor valor agregado de la economía, antes no tenía reintegros, salvo algunos casos, y ahora los recibirá. El agro es todo valor agregado, no así la industria.
–¿Quiere decir que hay más valor agregado en la exportación de soja que en la de un reactor nuclear?
–El peso exportado en granos es todo valor agregado, mientras que en un reactor hay muchos insumos importados. Lo importante es promocionar uniformemente a todas las exportaciones.
–Si el factor de empalme es una nueva especie de arancel y de reintegro, lo curioso es que va a variar a diario...
–Así es. Todas las noches el Banco Central definirá la cotización y se la pasará a la AFIP para que aplique esa alícuota al día siguiente. Si el euro se acercase a la paridad con el dólar, el factor iría desapareciendo. Y cuando el euro llegue a valer un dólar, el factor desaparecería para siempre.
–Si todo esto se hace en gran medida en función del problema con Brasil por la devaluación del real, ¿qué mejoraría en esta cuestión bilateral un repunte del euro?
–El factor de empalme implica una mejora significativa de competitividad en relación a Brasil. Si el factor se licuase sería por una depreciación del dólar, y eso de por sí nos protegería.
–Siempre y cuando el real no siguiera devaluándose...
–Hay una correlación histórica muy fuerte entre el euro y el real. Por eso poner al euro en la canasta de monedas también nos protege respecto del real. El día que el euro se revalúe contra el dólar, es muy posible que también lo haga el real.
–¿El factor de empalme se aplicará a algunos servicios ligados al comercio exterior, como fletes y otros?
–En principio, para los servicios reales y financieros no se aplica el factor de empalme.
–¿En principio? Quiere decir que más adelante se aplicaría...
–Rotundamente no. Haga de cuenta que no dije “en principio”.
–¿Y respecto de los combustibles?
–No rige para combustibles, ni exportados ni importados, y tomado el rubro en sentido amplio, que incluye petróleo y derivados, gas, energía eléctrica, etcétera.
–Siempre que hubo un dólar comercial y otro financiero, aquel era inferior a éste, y no al revés, como ocurrirá ahora...
–Correcto. Siempre fue al revés.
–¿Esto no implica darle un dólar más barato a la salida de fondos y capitales que a la importación de insumos y equipos?
–Esto no es muy diferente de lo que hay hoy. Para una transferencia financiera se paga un peso por un dólar, pero para importar hay que pagar adicionalmente un arancel.
–¿Y eso está bien?
–En todos los países es así. Lo necesario es buscar aranceles bajos y homogéneos.
–Cuando Cavallo planteó la inclusión del euro en la convertibilidad, no le asoció un cambio en la política de reintegros y aranceles. ¿Por qué deciden ahora esta sustitución?
–Este mecanismo del factor de empalme básicamente simula la vigencia de la convertibilidad ampliada hoy mismo para el comercio exterior de bienes, aislando a la economía de depreciaciones adicionales del euro y del real. Si éstas ocurrieran, aumentaría el factor de empalme. Parte del malestar que tenían los mercados con la Argentina surgía por percibirla muy indefensa ante los cambios en la cotización de esas dos monedas.
–Cuando desaparezca el factor de empalme, ¿qué pasará con los reintegros?
–Permanecerán en sus nuevos valores muy reducidos.
–¿La quita de 8 puntos en los reintegros es para siempre?
–Para siempre. Pero debe recordar que el factor de empalme desaparecerá sólo si el dólar experimenta una fuerte depreciación, con lo cual no se pondrá en peligro –sino todo lo contrario– la competitividad.
–Pero se parte de una situación en que el peso está fuertemente sobrevaluado...
–Esto corrige, por lo menos en parte, esa situación.
–¿La aplicación del factor de empalme se ampliará a otros conceptos?
–No, en absoluto. La Argentina tiene el compromiso de que para los ahorros, los plazos fijos, para todas las operaciones, un peso es un dólar.

 


 

Para los mercados, Cavallo manipula el tipo de cambio

Los analistas financieros pronostican desconfianza de los “mercados” a partir del lunes. Dicen que Cavallo quiere volver a un “sistema de tipo de cambio múltiple” y “romper la convertibilidad”. Marx habló con inversores extranjeros para tranquilizarlos.

Pablo Guidotti, ex vice de Roque Fernández e interlocutor de los “mercados”. “El propio gobierno dice que el peso está sobrevaluado. Es un mensaje delicado”, afirma.


Aunque en el fin de semana se toman descanso, la primera reacción de los “mercados” fue crítica de las medidas anunciadas por Domingo Cavallo el viernes por la noche. Según Alberto Ades, economista jefe del banco de inversión Goldman Sachs, la creación de un dólar especial para las exportaciones “implica una devaluación del peso que puede resultar problemática”. “Esa va a ser la parte que al mercado le va costar más digerir y se va reflejar en una suba en la prima de riesgo cambiario”, advirtió. Pablo Guidotti, ex viceministro de Roque Fernández, dijo a Página/12 que “se intenta que la política cambiaria vuelva a ser un instrumento de política económica” y alertó que genera confusión porque “los mercados van a entender que el Gobierno está preocupado con el tipo de cambio”. Con la intención desactivar una reacción negativa de los mercados el lunes, el secretario de Finanzas, Daniel Marx, se la pasó ayer, junto a un grupo de colaboradores, haciendo llamados al exterior, intentando tranquilizar a los brokers de Wall Street. Y les envió por correo electrónico una detallada explicación en inglés de cada una de las medidas.
Goldman Sachs es uno de los principales bancos de inversión norteamericanos y sus clientes compran y venden una buena porción de títulos de la deuda Argentina. Así, las opiniones de sus analistas influyen en el riesgo país argentino. Ades ayer fue muy crítico del mecanismo cambiario, llamado “factor de empalme”, creado por Cavallo para promocionar las exportaciones. En la práctica, a partir del martes, significará por cada 1 dólar que liquiden los exportadores, los bancos, a cuenta del gobierno, les entregarán 1,08.
Esto “crea un sistema de tipo de cambio múltiple que en el pasado generó en Argentina oportunidades para la corrupción”, afirmó Ades. Para el jefe del área de mercados emergentes de Goldman, algunas medidas son razonables, como las orientadas al fomento del consumo, la inversión y al combate de la evasión. Pero destacó que faltaron las relativas a una reducción del gasto público y las reformas estructurales pendientes: “son las medidas que le gustaría ver al mercado y que incidirían positivamente en una baja del riesgo país”, sostuvo.
En la misma línea, el economista jefe de un banco extranjero líder, que prefirió hablar off the record, pronosticó a este diario que “los mercados van a reaccionar mal a partir del lunes”. El analista, quien ayer a media tarde ya había telefoneado a otros cuatro colegas de otros tantos bancos de Estados Unidos, fue duramente crítico de las medidas de Cavallo. “Para salir del pozo lo primero es dejar de cavar. Pero Cavallo sigue cavando”, disparó. Y no dudó en afirma que el ministro “rompió la convertibilidad. Argentina tiene a partir de ahora tipo de cambio comercial, a tiro de una resolución del Ministerio de Economía. Hoy, como en el pasado, el tipo de cambio es parte de la política económica”, aseguró.
Vivo representante de la voz de los “mercados”, la misma fuente fue todavía más lejos. “Una vez que el tipo de cambio es parte de la discusión, la UIA (Unión Industrial Argentina) en el próximo documento va a decir que el empalme debe ser 1,45”, ironizó. Cavallo “puso de nuevo al tipo de cambio arriba de la mesa de discusión. Y a partir del martes próximos los empresarios van a estar más preocupados por cómo hacer negocitos del tipo de las exportaciones de oro que por aumentar la productividad”, criticó.
El economista también recordó, no sin sarcasmo, que Cavallo había reconocido, cuando dejó el gobierno de Menem, como “único error de mi gestión, haber cedido a la presión del Fondo Monetario y subir transitoriamente los aportes patronales en el tequila”, los que había reducido un año antes. Ciertamente, el actual ministro de la Alianza lo confiesa en su libro “El peso de la verdad”, publicado a fines de 1997.
Pablo Guidotti, economista del CEMA e interlocutor privilegiado de los mercados, también apuntó contra el paquete de Cavallo. “Los cambios que tienen que ver con el factor de empalme van a generar confusión porqueponen de vuelta en discusión el tema cambiario. Va ser bastante difícil que se entienda otra cosa, porque es similar a poner un dólar comercial. Esto no va a ser bien recibido por los mercados”, anticipó.
Según Guidotti, “los mercados van a entender que el gobierno está preocupado con el tipo de cambio. De hecho, el propio gobierno está diciendo que el peso está sobrevaluado y que necesita el factor de empalme. Este es un mensaje delicado, que va a ser difícil de vender en los mercados internacionales”, explicó. Además, dijo que “todo estos regímenes discrecionales hacen más fácil la corrupción. Yo dudo que la AFIP esté en condiciones de controlar toda la maraña de cambios y pagos a cuenta que se están introduciendo”, sentenció.
Por otro lado, el ex vice de Economía consideró que “se lo ve al gobierno intentando cada semana medidas impositivas nuevas, lo cual es un síntoma de desorientación. Lamentablemente, cuando más cambios haya sin tener en claro el rumbo, más lenta va ser la salida de la recesión”, señaló.

 

PRINCIPAL