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La novelesca pelea por la herencia 
en la gran familia de Carlos Menem

 
Zulemita no acepta el matrimonio de su padre con la Bolocco, que aún no disolvió su primer matrimonio.
Pero, además, Carlos Nair quiere que reconozcan que es hijo de Menem. Y Antonella Pinetta, nieta.

Carlos Nair cuando tenía 11 años.
En la foto con su mamá, Martha Meza.

Por Raúl Kollmann

Cecilia Bolocco se casó con Carlos Menem en La Rioja. En ese momento estaba casada en Chile con el productor norteamericano Michael Young –recién esta semana se anuló ese matrimonio en primera instancia judicial y ahora va camino a la apelación–, lo que podría constituir el delito de bigamia. La denuncia podría hacerla –en Chile– Zulemita, ya que resultaría perjudicada si Menem se muere y hay que dividir la herencia. Pero también podría actuar Carlos Nair Meza, el hijo extramatrimonial de Carlos Menem con la ex legisladora Martha Meza. No sólo eso, igualmente está en derecho de actuar Amalia Pinetta, que tuvo una hija, Antonella, con Carlitos Menem Junior. Todo esto viene acompañado, además, por una increíble sucesión de pedidos de análisis de ADN e incluso de exhumaciones de cadáveres. No obstante, a Cecilia la salvaría el divorcio de Young que obtuvo en 1996 en Miami. Toda la increíble saga de casamientos, hijos reconocidos y no reconocidos, registra una frase memorable acuñada por Zulema Yoma en un escrito presentado a la Justicia: “No olvide, su señoría, que hasta hace poco (los árabes) éramos un pueblo de beduinos”.
Para los letrados cercanos a Zulema Yoma, el matrimonio Bolocco-Menem es nulo porque “incurrió en fraude al derecho internacional”. La lógica sería la siguiente: Bolocco se casó en Argentina estando casada en Chile.
En verdad, efectivamente la ex Miss Universo todavía no consiguió la anulación plena de su matrimonio chileno con Michael Young. La jueza Sofía Gutiérrez, del juzgado 15 de Santiago, estampó la firma en la anulación de primera instancia recién el sábado pasado. El argumento con el que se concedió la anulación es bastante ridículo: que Young constituyó falsamente su domicilio en Chile. El productor fijó residencia en el Hotel Carreras, pero los propios ex cónyuges ahora presentaron testigos que dijeron que en realidad vivían en Miami. El fallo de la jueza Gutiérrez no está firme: la apelación va a durar entre uno y cuatro meses. O sea que, para la Justicia chilena, Bolocco estaba casada cuando se unió a Carlos Menem en La Rioja.
Desde el punto de vista de la ley chilena, un familiar directo podría hacer la denuncia e incluso habría chances de que Bolocco fuera condenada a una pena de prisión que va de dos meses a dos años de cárcel. Ese familiar directo de Menem no podría ser Zulema –que tiene sentencia de divorcio en firme y además fue la que pidió la disolución matrimonial–, pero sí Zulemita. La hija del ex presidente obviamente se ve perjudicada en sus derechos hereditarios, ya que si hoy Menem muriera, Zulemita debería compartir la herencia con Bolocco. 
Pero en rigor, también Carlos Nair, el hijo no reconocido por Carlos Menem, también podría litigar contra la ex Miss Universo. Como se sabe, ya hay un juicio de filiación iniciado por Carlos Nair para que se lo reconozca como el hijo que Menem concibió con Martha Meza en tiempos en que estaba en una especie de arresto domiciliario en Las Lomitas, Formosa. Meza era hija de un caudillo peronista de la zona y Menem reconoció de hecho la relación reiteradamente al mandarle dinero a la madre e incluso ayudarla en una carrera política que no hubiera tenido el menos sustento sin el respaldo del riojano. En el expediente de filiación, el ex presidente se negó a hacerse un examen de ADN, lo que seguramente constituirá una prueba en su contra. Si, como todo indica, Carlos Nair termina reconocido por la Justicia como hijo de Carlos Menem, también tiene derechos hereditarios y, por lo tanto, podría emprenderla contra el casamiento Bolocco-Menem.
La nómina no termina ahí. Carlitos Menem Junior tuvo una hija no reconocida con Amalia Pinetta en 1988. Ella era una promotora rubia y vistosa que andaba por La Rioja y el hijo del gobernador no tuvo demasiados problemas en pasar más de una noche con ella en la residenciaoficial, compartiendo la fiesta con otras promotoras y otros amigos de Junior. En junio de 1988, nació Antonella Carla, que –según Zulemita– es idéntica a Carlitos. A pesar de que hubo un ADN que dio positivo, Zulema Yoma desconoció el análisis, después de que Pinetta saliera semidesnuda en una revista. Ahora la causa judicial continúa. 
El juzgado pidió al ex presidente y a Zulema que permitan hacerles una extracción de sangre para hacer un nuevo análisis de ADN, algo a lo que -curiosamente– Carlos Menem accedió, pese a que se había negado en el caso de Carlos Nair. Zulema, por su parte, también dio la nota: se negó a la extracción y pidió que se exhumara el cuerpo de Carlitos y que la muestra se tomara de su cadáver. Como es obvio, Zulema estaba jugando a dos puntas, fundamentalmente con la mirada puesta en la causa de la muerte de su hijo: quería una exhumación porque dice que el cuerpo enterrado en la tumba del cementerio islámico no es el de Carlitos. Para redondear la novela, Carlos Menem se opuso a la exhumación.
Para resumir, faltando terminar más de un trámite judicial, hoy en día compartirían la herencia del ex presidente Bolocco, Zulemita, Carlos Nair y Antonella Pinetta. Da la impresión de que por la cantidad de propiedades que aparecen y desaparecen, habrá que ser bastante hábil para descubrir toda la fortuna del ex presidente: la declarada oficialmente ante la DGI trepa a más de dos millones de pesos, pero parece que una parte no incluida en esa cifra –no se sabe cómo– ya figura a nombre de Zulemita en propiedades y sociedades uruguayas. El juez Jorge Urso, en la causa de las armas, trata de averiguar algo de todo ese misterio, eje central de una investigación que lleva su colega Juan José Galeano.
Para los letrados de Zulema Yoma, la nulidad del casamiento BoloccoMenem sacaría a la chilena de la cancha. “No sería muy lógico que Zulemita inicie una acción legal hoy, cuando el padre está vivo y enamorado. Tal vez haya que accionar y pedir la nulidad después de la muerte, siempre por fraude al derecho internacional”.
Consultado por Página/12, un letrado especialista en derecho de familia exhibió otro enfoque sobre la cuestión: “Lo que vale para la ley argentina es el domicilio, no el origen del casamiento. Si Bolocco se casó en Chile y se divorció en Miami, para la Argentina lo que vale es el matrimonio contraído en el país, habilitado por el divorcio en Estados Unidos. O sea que cuando se casaron en La Rioja, él estaba habilitado por haberse divorciado de Zulema Yoma y ella, por haberse divorciado de Young. Si ella es bígama en Chile, es un problema de la Justicia chilena, pero –en principio– sostengo que no anula el matrimonio que contrajeron antes de que lo detengan”.
El final de la historia seguramente se escribirá más adelante. Entre los Yoma, los Menem y buena parte de la tribu riojana que los rodeaba las relaciones extrañas han sido la norma, no la excepción. Todo ello hace presagiar que los líos legales, lejos de bajar de tono, prometen guiones dignos de la mejor telenovela venezolana. 

 

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