Principal RADAR NO Turismo Libros Futuro CASH Sátira


La actualidad segun otros diarios del mundo
ASI LO VEN

En caravana a La Haya

El Tribunal de La Haya sigue acusando, condenando y extraditando a los presuntos responsables de los delitos de la guerra de Bosnia (1992-1995). El serbio-bosnio Radislav Krstic fue condenado a 46 años de prisión bajo el cargo de genocidio. Y el gobierno bosnio aceptó cursar la extradición de los bosnios musulmanes Enver Hadzihasanovic, Mehmed Alagic y Amir Kubura.

El País

Ninguna de las condenas como las de Krstic paliará el dolor generado por quienes han de cumplirlas. Pero son incalculables sus efectos sobre el incipiente imperio de la ley en una región donde dejó de existir hace más de diez años, la percepción en las sociedades de estos países de la voluntad de ejercer justicia por parte de la comunidad internacional y el fin de una impunidad que muchos consideraban ley natural. Todos los Estados de la región reconocen ya la plena autoridad del Tribunal de La Haya (...) Las fuerzas internacionales en los Balcanes están obligadas a una ofensiva de detenciones con resultado. Cualquier razón que expongan para no hacerlo es inaceptable. (Hermann Tertsch)

Libération

Con la detención de Krstic, queda clara la impunidad de la que gozan sus jefes, Ratko Mladic y Radovan Karadzic. Y esto no sólo es insoportable para las familias de sus víctimas. También otorga sólidos argumentos a todos los que, aquí o en la ex Yugoslavia, acusan a La Haya de ser un instrumento político de los países occidentales. Porque los países occidentales, si quisieran y estuvieran dispuestos a sufrir bajas, podrían arrestar a ambos. Desde el despliegue en la región en 1995, las fuerzas de la OTAN vigilan muy de cerca a Mladic y Karadzic (...) Es como si hubiera un pacto tácito: el silencio de Karadzic, que realizó varias provocaciones en 1996 y 1997, contra su precaria libertad. (Thomas Hofnung)

The Independent

El Tribunal de La Haya ha sido retratado como una conspiración occidental. En realidad, el apoyo de los gobiernos occidentales ha sido, como mucho, parcial. Unicamente la tenacidad de los investigadores y fiscales de La Haya en estos siete años hizo posible que existiera. A pesar de las quejas estridentes que se escuchan, aquí no hay una justicia de los vencedores. Al contrario, es la justicia de las víctimas. La sentencia de 46 años contra Krstic no le devolverá a nadie la vida. Pero simplemente castiga un delito. Dejen que los críticos del Tribunal de La Haya se encuentren cara a cara con los familiares de las víctimas, si se atreven. Esperemos que no sean tan desvergonzados.
(Editorial)


Selección de alto nivel

Israel continuó esta semana su política de asesinatos selectivos contra terroristas y presuntos terroristas palestinos, pero ahora apunta a un nivel más alto. El martes, las víctimas fueron dos dirigentes de la organización fundamentalista Hamas, y otras seis personas. Anteayer, setrató del guardaespaldas de uno de los líderes de esta intifada, Marwán Barghuti.

The New York Times

El premier israelí Ariel Sharon opera con la premisa de que cualquier acto de violencia palestino está autorizado por Arafat. Su respuesta es disparar sobre los edificios de la Autoridad Palestina y asesinar a aquellos que planean atentados contra Israel. Por supuesto, el efecto es el incremento del odio palestino, lo que hace políticamente imposible para Arafat, incluso si quisiera, detener a Hamas o a Jihad Islámica. Este tipo de políticas conduce a una profecía autorrealizada. (...) Si las cosas siguen así, Israel continuará expulsando a su gente. Es un país que se implica en asesinatos como parte de su política. Un país que invita a sus vecinos a la venganza. Un país que Theodor Herzl, el fundador del sionismo, no reconocería. (Anthony Lewis)

The Washington Post

Tanto Sharon como Arafat dicen entender que no hay una solución militar para el conflicto palestino-israelí. Pero parece que ambos prefieren instigar una especie de guerra de baja intensidad, pero muy sangrienta. Arafat aún cree que si el conflicto se extiende o si Sharon insiste en los asesinatos selectivos y otras horribles tácticas militares, la comunidad internacional eventualmente intervendría para “proteger” a los palestinos. Por su parte, Sharon intenta mantener su coalición de gobierno unida con este tipo de medidas duras; un cese del fuego lo forzaría a enfrentarse con los miembros de su coalición, que se oponen al Plan Mitchell, en particular, al congelamiento en la construcción de los asentamientos judíos en Gaza y Cisjordania).
(Editorial)

Jerusalem Post

La reacción negativa en todo el mundo por las operaciones de Israel ilumina los serios problemas para Israel de exponer al mundo su posición. Aunque gobiernos, diplomáticos y hasta columnas de opinión entienden que los palestinos son los agresores en este conflicto, no están dispuestos a considerar que se trata de una lucha contra el terrorismo (...) Hay quienes piensan en Israel que habría que defender la legitimidad de Arafat porque es el líder con quien un día habrá que negociar. Pero es al revés: la mayor victoria diplomática contra el terrorismo sería minar la legitimidad de Arafat. Prepararse a negociar con Arafat si termina con el terrorismo es una cara de la moneda. La otra es que Israel y el mundo quizás deban esperar a otro liderazgo palestino. (Editorial)


El enemigo interno

En momentos en que el gobierno brasileño estudia darle más atribuciones al Ejército ante la huelga policial que está en un impasse, el diario Folha de Sao Paulo divulgó documentos militares en los que se insta a “arañar los derechos ciudadanos”, calificando a los movimientos sociales de”subversivos”. Sugieren que el Movimiento de los Sin Tierra puede ser “eliminado”.

Jornal do Brasil

La urgencia de una renovación de las costumbres políticas en Brasil es cada vez más grande, a medida que se hace más evidente la necesidad de un fortalecimiento de los fundamentos democráticos. La desmoralización institucional no le interesa a nadie, salvo, tal vez, a los artífices intelectuales y los agentes operacionales de la doctrina expuesta en los documentos del Ejército divulgados por la Folha de Sao Paulo, mostrando que el autoritarismo es un germen vivo entre nosotros (...) Por menos eco que este pensamiento encuentre hoy en la sociedad brasileña –incluso entre los militares–, no es prudente que se le dedique la indiferencia. Al menos porque hay quienes se pretenden candidatos a la presidencia defendiendo la interferencia de las Fuerzas Armadas en la vida pública. (Dora Kramer)

Folha de Sao Paulo

Nadie es inmune al espionaje del Ejército. Instalados en todas las regiones del país, los órganos de inteligencia militares realizan espionaje político, económico, empresarial y social. Dentro y fuera del país. El Ejército hasta llega a clasificar a los diarios según su “posición partidaria” y “su grado de influencia sobre el gobierno”. Editores y autores de textos periodísticos son catalogados según “su personalidad” y “las relaciones personales que mantienen” (...) Las informaciones recogidas por esta red de espías son complementadas con las obtenidas por el gobierno. Así colaboran “para la formulación y el acompañamiento de políticas”. (Josías de Souza)

Isto E

Después de amenazar con poner a las Fuerzas Armadas en las calles para combatir a los Sin Tierra (MST), el gobierno optó por una estrategia más política que militar. Dio un paso para atrás en la confrontación y jugó a la división de los movimientos que luchan por la tenencia de tierras (...) Pero lo que preocupa es la decisión del gobierno de impedir que la TV Educativa transmitiese a las principales ciudades del país un reportaje con el coordinador nacional del MST, Joao Pedro Stédile. Cardoso dijo que no tiene nada que ver con la decisión, tomada por la Secretaría de Comunicaciones (...) Y así, un programa de menos de un punto de audiencia acabo ganando todo el espacio en los principales noticieros del país. (Ana Carvalho y Florência Costa)

 

 

PRINCIPAL