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DINAR LINEAS AEREAS

AFGANISTAN NO ENTREGA A BIN LADEN Y ESTADOS UNIDOS SE PONE EN PIE DE GUERRA
Los talibanes justo en el centro de la mira

Bush hablará esta noche ante
el Congreso mientras prepara
sus acciones militares contra Afganistán. Los talibanes rechazaron la demanda de entrega de Osama bin Laden y Estados Unidos lanzó la “Operación Justicia Infinita”, despachando 100 aviones de combate a la zona de operaciones.

Por Luke Harding, Rory McCarthy y Julian Borger*
Desde Islamabad y Washington

Una campaña liderada por Estados Unidos contra Afganistán parecía inevitable anoche después que el general Pervez Musharraf, gobernante militar de Pakistán, revelara que los talibanes han rechazado todas las demandas para que entreguen a Osama bin Laden. En un mensaje televisado a la nación, el general Musharraf dijo que sus enviados no habían logrado persuadir a la milicia de línea dura de entregar al hombre más buscado del mundo, y anoche el Pentágono ordenó a más de 100 aviones de combate a trasladarse a bases en el Golfo Pérsico. El general Musharraf confirmó: “El Talibán ha rechazado la propuesta norteamericana de que Bin Laden sea entregado a ellos o a un tribunal internacional”.
Aunque un grupo de 1000 clérigos islámicos aún está debatiendo la demanda de Washington, su veredicto parece resuelto de antemano. El mullah Mohammad Omar, el líder de los talibanes, les dijo ayer que la demanda norteamericana era una excusa para liquidar a Pakistán. “Nuestro Estado islámico es el verdadero sistema islámico en el mundo y por esta razón los enemigos de nuestro país nos miran como una espina en su ojo y buscan distintas excusas para liquidarnos –dijo Omar en un mensaje leído a la multitud–. Osama bin Laden es una de esas excusas.”
En lo que crecientemente parece una apuesta para ganar tiempo, los talibanes dijeron que estaban dispuestos a hablar con Washington. “Hemos tenido varias conversaciones con gobiernos norteamericanos en el pasado y en el presente y estamos listos para tener más”, dijo el mullah Omar. Pero la Casa Blanca afirmó que no estaba interesada en negociaciones. “Es tiempo de acciones, no de negociaciones, con los talibanes”, dijo un portavoz que también descartó la posibilidad de presentar a las Naciones Unidas pruebas de la participación de Bin Laden en el ataque.
El primer signo concreto de preparaciones de represalia se produjo cuando los aviones norteamericanos recibieron órdenes de ir al Golfo. Los aviones de combate serán precedidos por equipos de controladores de la Fuerza Aérea que coordinarán el reabastecimiento de combustible de los cazas y los bombarderos, según dijo un alto funcionario de defensa. El emplazamiento, que ha sido bautizado “Operación Justicia Infinita”, probablemente incluirá aviones F-16, F-15 y posiblemente bombarderos B-1, dijo el funcionario. Se espera que muchos sean emplazados en Kuwait y Bahrein. También zarpó ayer rumbo a la zona el USS Roosevelt –que es el portaaviones más grande del mundo–, como centro de un grupo de batalla naval. Adicionalmente, se anunció para esta noche una presentación especial del presidente George W. Bush ante una sesión extraordinaria de las dos cámaras del Congreso. Bush dijo que se presentaría ante el Senado y la Cámara de Representantes para dar cuentas del golpe terrorista contra Washington y Nueva York. Luego, su asesora de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, puntualizó que el objeto del discurso del presidente no sería formular una declaración de guerra.
Se espera que los clérigos entreguen su veredicto hoy. También pueden declarar la guerra contra Estados Unidos. Fuentes de defensa británicas dijeron, sin embargo, que la acción militar contra Afganistán no era inminente.
En Pakistán, el general Musharraf dijo que su país estaba enfrentando su crisis más grave desde la derrota en la guerra de 1971, cuando el país fue partido y se creó Bangladesh. Sostuvo que estaba en el mejor interés de Pakistán ofrecer asistencia militar a Estados Unidos. En un pedido final, agregó: “Compatriotas. confíen en mí”.
El general confirmó que Washington había pedido a Pakistán inteligencia sobre Bin Laden, uso de su espacio aéreo y respaldo logístico. Afirmó que las capacidades nucleares de Pakistán estaban en peligro a menos que su país cooperara. “He combatido en dos guerras y he enfrentado muchospeligros. Y por la gracia de Dios, nunca mostré timidez –sostuvo–. Pero no queremos hacer tonterías.”
Mientras las protestas callejeras antinorteamericanas envolvían a Pakistán, la alta comisión británica en Islamabad empezó a evacuar todos sus integrantes no esenciales y las familias de los diplomáticos. También estaban siendo evacuados diplomáticos norteamericanos.
Uno de los principales clérigos de línea dura de Pakistán, Sami ul–Haq, del consejo de defensa de Afganistán y Pakistán, dijo anoche que los partidos religiosos estaban preparados para unirse en cualquier jihad emitida por los talibanes contra Estados Unidos. Decenas de miles de refugiados estaban aún dirigiéndose contra las selladas fronteras de Afganistán anoche, en un intento de huir de la represalia norteamericana. La ONU advirtió de una inminente catástrofe humanitaria, y anunció que se había puesto en estado de emergencia. Los refugiados estaban huyendo a caballo, en camionetas y a pie, según dijeron testigos. Más de 1000 afganos se abalanzaron contra un gigantesco portón fronterizo de acero anoche, en un intento de forzar su apertura y huir antes de que empezara el esperado ataque norteamericano.
Con Pakistán vacilando al borde de la guerra civil, su alianza de larga data con los talibanes parecía estar derrumbándose anoche. En su mensaje, el general Musharraf dijo que su carta al mullah Omar advirtiéndole de las consecuencias de su actitud había sido rechazada. “El gobierno está cansándose de los talibanes”, sostuvo Kamal Matinuddin, un general retirado y asesor afgano. Las tropas y la Fuerza Aérea de Pakistán se encuentran en alta alerta después que los talibanes amenazaran con invadir Pakistán en caso de que este brinde asistencia a un ataque norteamericano. El general Musharraf dijo que “estamos listos para una acción del tipo de actuar o morir”.

* De The Guardian de Gran Bretaña, especial para Página/12.

 

Claves

- Afganistán rechazó ayer entregar a Osama bin Laden a EE.UU. o la justicia internacional.
- El ultimátum norteamericano para hacerlo venció anoche, pero no se preveía un ataque inminente.
- George W. Bush se presenta esta noche ante el Congreso para informar sobre los ataques terroristas del 11, que desencadenaron la actual secuencia de hechos y que EE.UU. atribuye a Bin Laden.
- Ayer se ordenó el desplazamiento de 100 aviones de combate al Golfo Pérsico. Estarían emplazados en Kuwait y Bahrein.
- También zarpó rumbo a la zona el USS Theodore Roosevelt, el portaaviones más grande del mundo, que se unirá a los dos que ya están allí: el USS Enterprise y el USS Carl Vinson, cada uno al frente de importantes grupos de batalla.

 

UNA VASTA OPERACION CUBIERTA EN VEZ DE GRAN GUERRA
Cuando el plan B es el plan A

Por Richard Norton-Taylor, Ewen MacAskill y Julian Borger
Desde Londres y Washington

Los estrategas militares norteamericanos y británicos están diseñando un plan detallado para un asalto a Afganistán que incluye el despliegue de cientos de efectivos de fuerzas especiales. En lo que fue descrito como una victoria sobre los halcones de Washington, que presionaban por realizar ya amplios ataques aéreos, el énfasis está puesto ahora sobre una operación cubierta y más sofisticada. Esto es lo que revelaron fuentes de Defensa transatlánticas. Los estrategas tienen en cuenta todos los artefactos de inteligencia a su disposición, incluyendo satélites espías, para captar el momento en que una ofensiva, que inevitablemente será peligrosa, tenga las mayores chances de éxito.
Dicen que los ataques aéreos, incluyendo ataques con misiles, siguen siendo una opción viable contra los campos de entrenamiento de Osama bin Laden en Afganistán oriental, en parte para satisfacer a la opinión pública norteamericana. Pero tienen que tener blancos claros, y el riesgo de víctimas civiles debe ser mínimo. La acción militar ha de quedar confinada a Afganistán, de acuerdo con fuentes británicas. Los halcones en la administración norteamericana, que impulsaban una guerra regional más amplia, en particular contra Saddam Hussein, están perdiendo la discusión. Los estrategas –incluyendo el staff del cuartel general del Estado Mayor en Northwooe, al noroeste de Londres– están concentrándose en el rol de las fuerzas especiales. Los SAS británicos y sus equivalentes norteamericanos, incluyendo la Fuerza Delta y las Boinas Verdes, ya están preparándose para una misión en Afganistán con el objetivo de capturar o matar a Bin Laden. Una fuente de Defensa dijo que no tenía “idea clara, pero sí una idea bastante buena” de dónde estaba. Hubo informes no confirmados, provenientes de Pakistán, de que 50 integrantes de las fuerzas especiales norteamericanas habían volado ya al país.
Tropas de la fuerza especial británica SAS, muchas de las cuales están en Omán para un ejercicio planeado con muchísima anterioridad, conocen el terreno hostil que recibiría a las fuerzas especiales en Afganistán. Una unidad de SAS se estuvo entrenando en las montañas de Pakistán durante años. A ellos podrían unirse efectivos de la Legión Extranjera francesa e incluso fuerzas especiales rusas y alemanas. Rusia también podría aportar mucho, también para ganar el apoyo de las fuerzas de la Alianza del Norte que en Afganistán combaten a los talibanes. Funcionarios de Whitehall dicen que Colin Powell, el secretario de Estado y ex jefe de las Fuerzas Armadas, tuvo éxito en persuadir al presidente Bush de jugar el juego de manera paciente.

 


 

HABRA VIGILIAS Y MANIFESTACIONES EN NUEVA YORK
Nace un movimiento de paz

Por Duncan Campbell
Desde Nueva York

El creciente movimiento contra la guerra levantó su voz ayer en el centro de Nueva York, exhortando a que los ataques de la semana pasada no lleven a más muertes de civiles. Los oradores, de una variedad de grupos y religiones, advirtieron que las muertes más probables en un ataque sobre Afganistán serían los empobrecidos civiles, no aquellos realmente responsables por el ataque. La manifestación antiglobalización que debía tener lugar en Washington el 29 de setiembre será ahora una protesta antibélica.
Se planean vigilias y manifestaciones por la paz en Nueva York este fin de semana después que una red informal de grupos se convirtió en una coalición que se opone a una respuesta violenta. Una amplia gama de grupos e individuos, incluyendo al ex fiscal general de Estados Unidos, Ramsey Clark y el obispo Thomas Bumbleton de Detroit, formaron una organización llamada ANSWER (actúe ahora y detenga la guerra y ponga fin al racismo). Los oradores se reunieron ayer frente a la estatua de George Washington, ahora con una bandera como símbolo de paz en su mano, en Union Square, que se ha convertido en un santuario informal.
La policía estuvo en la plaza pero el ambiente era calmo. “No debemos confundir el castigo colectivo con justicia”, dijo Andrew Settner, de los judíos por una justicia racial y económica. “La violencia no debería llevar a más violencia”. El imán Yalib Abdur-Rashid, un miembro afronorteamericano del liderazgo del consejo islámico de Nueva York, acusó la gobierno de Estados Unidos de “alzar al pueblo norteamericano en una locura patriótica”. Dijo que los líderes musulmanes ya se habían reunido con líderes cristianos y judíos porque estaban preocupados por la violencia en Estados Unidos contra musulmanes, sikhs y árabes. Shekaiba Wakili, una mujer por la mujeres afganas, dijo: “Nosotros los musulmanes y los afgano-norteamericanos estamos unidos con nuestra afligida nación. El talibán no representa al pueblo afgano. Lorne Lieb, de los Judíos contra la Ocupación, dijo: “Ni en Norteamérica ni en Israel creemos que la seguridad se pueda lograr con la guerra”. Pero una encuesta de la CBS News y el New York Times encontró que el 85 por ciento de aquellos encuestados creían que Estados Unidos debería tomar acción militar contra aquellos responsables por la atrocidad, y el 75 por ciento dijo que tal acción debería tomarse aún si provocaba la muerte de gente inocente.

 

TODAS LAS PRUEBAS QUE MANEJAN LOS INVESTIGADORES
¿Es Bin Laden el culpable?

Por Raúl Kollmann

No hay ninguna orden por escrito, no existen las llamadas telefónicas, no aparecerá Osama bin Laden dibujando esquemas de las Torres Gemelas y la forma de impactarlas. Aunque Estados Unidos dice que tiene pruebas –incluso habla de pruebas categóricas–, lo cierto es que hasta ahora ha exhibido poca evidencia contra el millonario terrorista saudí y según ya lo reconocen los hombres del FBI únicamente hay pruebas circunstanciales, es decir indicios, sospechas, deducciones, estilos de actuación que pueden vincularse con el hombre escondido en Afganistán. De todas maneras, esos indicios no se pueden descartar, son elementos que hay que valorar para hacerse una composición de lugar.

Prueba número uno: Boston.
Dos de los hombres que tripularon los vuelos que salieron de esa ciudad y que se incrustaron en las Torres Gemelas tuvieron relación con un taxista que ahora es juzgado en Jordania por una serie de atentados –fracasados– que se iban a hacer al final del milenio. La relación con el taxista Raed Hijazi estaría acreditada en un expediente del Departamento de Migraciones. Se supone que el taxista era un hombre de Bin Laden, de acuerdo a lo que surge de la investigación hecha en Jordania.

Prueba número dos: Malasia.
Según la CIA, en enero de 2000 hubo una reunión de hombres operativos de Bin Laden en Kuala Lumpur. Según el diario The Independent de Londres, que cita fuentes de la CIA, en ese encuentro fueron filmados Al Midhar y Al Hamzi, dos de los que tripularon los aviones que se incrustaron en el Pentágono. Además, Al Midhar tenía relación con otro hombre que participó del ataque contra el buque norteamericano USSCole. Por supuesto que hasta ahora no se exhibió el video de la reunión de Kuala Lumpur ni se da ningún tipo de precisiones. La base de esta prueba es un informe de la CIA.

Prueba número tres: Argelia
En agosto fue detenido el argelino Zacarías Moussaoaoui. El hombre había iniciado un curso de piloto en Minnesota cuando despertó sospechas. Lo cierto es que terminaron deteniéndolo por violar las leyes de inmigración. Según las autoridades penitenciarias, Moussaoui festejó cuando los aviones impactaron en las Torres y si a ello se suma que había estado entrenando para piloto, pasó a ser –para el FBI– sospechoso de haber formado parte del grupo que planeó el ataque del 11 de septiembre. Según el diario Liberation de París, Moussaoui ha estado en Afganistán y tuvo relación con guerrilleros de Bin Laden que actuaron en la guerra de Chechenia. En esta prueba hay varios puntos que requerirán comprobación: primero, que el argelino tuvo que ver con el grupo que atacó en Estados Unidos y después su relación con terroristas de Afganistán. Según The Independent, hay un grupo de argelinos que va a ser juzgado por un intento de atentado en Los Angeles y en el expediente quedarían evidenciados nexos con Bin Laden.

Prueba número 4: Los dichos de Bin Laden.
En sucesivas apariciones, el terrorista dijo que “los islámicos deben matar norteamericanos donde los encuentren, sean soldados o civiles. Ello va con las palabras de Dios todopoderoso”. Hay un video distribuido por los seguidores de Bin Laden, supuestamente utilizado para adoctrinar jóvenes. En esa cinta, se reivindica la participación de la organización del millonario saudita, Al Qaeda, en el atentado contra el barco USS Cole de la armada norteamericana en Adén. Bin Laden no aparece haciendo él mismo la reivindicación, pero sí se lo ve hablando en el video, y en otra parte de la cinta se dice que el atentado contra el Cole fue un éxito extraordinario. En una palabra, que Bin Laden considera que está bien matar norteamericanos, aunque sean civiles, y que está probado, más o menos razonablemente, que tuvo relación con el ataque al Cole. También selo vincula con los atentados suicidas –con coches-bomba– contra las embajadas de Estados Unidos en Kenya y Tanzania. Si ya atacó tantas veces, ¿por qué no va a ser culpable de los golpes en Nueva York?

Prueba número 5: Tiene un antecedente de asesinato masivo.
Antes de los ataques del 11 de septiembre, los atentados más cruentos de la historia se produjeron en Moscú, donde fueron volados dos edificios en los que murieron unas mil personas, en su enorme mayoría civiles y, por supuesto, mujeres y niños. Los autores de esos atentados fueron chechenos, en el marco de la lucha de su pueblo contra Rusia. La inteligencia moscovita considera que los dos jefes de los insurrectos eran respaldados por Bin Laden y también por Estados Unidos, que mientras tenía al terrorista saudí en su lista de enemigos, le daba apoyos por debajo de la mesa para hacerle la vida imposible a Rusia.

Prueba número 6: el dinero.
Tal como reveló Página/12 el martes, los ataques del lunes requirieron de la inversión de más de un millón y medio de dólares. Sólo en pasajes, los suicidas gastaron 70.000 dólares entre el 25 de agosto y el martes negro. Además, ninguno trabajó desde –al menos– junio de 2000. Se dice que el único que podría financiar semejante operación es Bin Laden.

Como se ve de las pruebas anteriores, no hay nada categórico, nada que constituya una evidencia definitiva que arrase con las dudas. Es más, hay también indicios que van en sentido contrario, como por ejemplo que los suicidas no llevaban una vida acorde con los postulados religiosos de Bin Laden: bebían alcohol, andaban con chicas con minifaldas, no rezaban demasiado.
Este estado de cosas se completó ayer con una información difundida por el propio FBI: el que aparentemente fue jefe de la operación, Mohamed Atta, estuvo reunido con hombres de la inteligencia de Irak. O sea que los norteamericanos están seguros de que fue Bin Laden, pero también creen, o dicen que creen, que bien pudieron ser los iraquíes.
Para aumentar las dudas, el vocero de la casa Blanca, Ari Fleisher, puso ayer su granito de arena: “¿Quieren ver las pruebas contra Bin Laden? No, no. A la gente que estamos persiguiendo le encantaría seguir oculta y que les digamos lo que sabemos y cómo lo averiguamos”. De pruebas, por ahora, ni hablar.

Hipótesis
Por primera vez, hombres del FBI empezaron ayer a hablar de “células sueltas” o “una organización con lazos muy laxos”, refiriéndose al grupo que perpetró los atentados. Están diciendo que el grupo de 19 suicidas tal vez no pueda ser directamente conectado con ninguna organización y que urdió el plan por sí mismo. Es posible que haya contado con respaldo financiero de Bin Laden o de un Estado de Medio Oriente o de un grupo fundamentalista.
Quienes más estudiaron a Bin Laden, entre ellos el británico Robert Fisk, no creen que el millonario saudí haya planeado personalmente el ataque ni seguido los preparativos día a día. Su organización no es de ese estilo, sino más bien una Internacional en la que hay grupos que se mueven por su cuenta, organizan sus acciones y tal vez el único contacto que tienen es el financiamiento o un visto bueno. Con esa óptica coincidió también el académico argentino Norberto Méndez.
Se trata de lo que ya Página/12 había señalado como una posibilidad: una especie de secta, integrada por muchos familiares, todos de clase media y nivel universitario, que constituyeron una hermandad que planificó el ataque suicida desde hace varios años. Y tal vez hayan contado con el visto bueno y el dinero de Bin Laden. O de otro, eso es lo que habrá que probar.
Quizás Estados Unidos debería concentrarse en esclarecer los atentados antes de embarcarse en una matanza que podría significar venganza y no justicia.

 

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