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elecciones 2001

La mejor elección de la izquierda

Si se suman todos los votos de izquierda en la Capital Federal, la cifra araña el 25 por ciento. La lista de Zamora ganó dos diputados nacionales, en tanto que Izquierda Unida, uno.


Patricia Walsh, Izquierda Unida aumentó su caudal de votos.
Será diputada nacional y es probable que haya otro diputado bonaerense.

Luis Zamora, un triunfo sin aparato ni estructuras.
Una campaña a pulmón y en bicicleta.

 

Por Martín Piqué

Los augurios, finalmente, se hicieron realidad. La izquierda hizo una excelente elección en la ciudad de Buenos Aires, donde superó el 25 por ciento de los sufragios, (contando a partidos como el PO, PTS y PSA que pasaron el 1 por ciento) y avanzó en forma notable en otros distritos del país, especialmente en las grandes centros urbanos. La sorpresa fue, sin lugar a dudas, el ex diputado Luis Zamora, quien con su flamante agrupación Autodeterminación y Libertad cosechó el 10 por ciento de los votos, obtuvo una banca en la Cámara baja y disputaba otra con serias chances de retenerla. La coalición Izquierda Unida compartió el sabor a victoria: logró el 7,04 por ciento y colocó a Patricia Walsh en el mismo recinto que ocupará Zamora. Pero la alianza de trotskistas y comunistas avanzó también en el resto del país: en la provincia de Buenos Aires alcanzaba el 5 por ciento, y peleaba por una banca en Diputados. La racha alcanzó asimismo al Partido Humanista, que al cierre de esta edición aspiraba a ganarse un lugar en el Parlamento con el 5,04 por ciento. 
“Esto nos da la posibilidad de un segundo diputado”, comentaba, exultante, el abogado y vendedor de libros desde su improvisado comando de campaña, en el bar El Astillero, a metros del Parque Centenario. Eran cerca de las 23, y las expectativas ya se habían multiplicado: en ese momento, la posibilidad de obtener una banca para Marta Castaño –la segunda candidata de la lista– parecía hacerse realidad. Sin embargo, hasta último momento el cargo seguía en discusión, y Castaño no tenía asegurado su lugar en el Parlamento. La propia interesada –a quien Zamora define como “un ama de casa comprometida”– no salía de su asombro. Hasta ayer era una perfecta desconocida, y ahora se podría convertir en legisladora electa. 
En el centro de cómputos de Izquierda Unida, en el subsuelo del hotel Columbia, la alegría por el resultado propio se confundía con la sorpresa por la performance de Zamora. “La izquierda hizo una magnífica elección”, recalcaba, orgullosa, la flamante diputada electa Patricia Walsh. Rodeada por un grupo de dirigentes de la coalición, Walsh intentaba calmar sus nervios mirando el único televisor que transmitía datos sin interrupción. Pasadas las 24, cuando el escrutinio en Capital confirmaba que se había obtenido una banca, la atención estaba puesta en la provincia de Buenos Aires: allí los datos oficiales le daban el 5,07 por ciento a Izquierda Unida, lo que aseguraba un lugar en el Congreso para el abogado cordobés y apoderado del MST, Juan Carlos Giordano. 
En ese distrito, el mayor del país, la suma de los porcentajes de todas las fuerzas de izquierda (IU, Humanista, Obrero-MAS, Socialismo Auténtico, PTS) alcanzaba el 13 por ciento del electorado. Un porcentaje elevado, y sin agregar los resultados de los nuevos partidos de centroizquierda (ARI y Polo Social), de 9 y 8 por ciento. El dato no es menor, porque evidencia un notorio giro hacia la izquierda de los votantes de Capital y Provincia.
Mientras seguían llegando los números del escrutinio oficial, la figura más buscada de la izquierda se sorprendía por el desborde de movileros y de llamados telefónicos que llegaban a su bunker de la calle Ramos Mejía, como el de Página/12 que lo consultó a las 23.30:
–¿Qué análisis hace de la elección de AyL? –le preguntó este diario.
–Estamos muy contentos. Un sector de la población está mirando a la izquierda y nos premió porque en nosotros vio una cosa de autenticidad, coherencia, aprendizaje, no dogmática. Nosotros no queremos construir un aparato partidario, con estructuras jerárquicas y dirigentes eternos, sin rotación. Los partidos de izquierda creen que tienen los arquitectos y los planos, y les faltan los albañiles. Nosotros, en cambio, no tenemos los arquitectos, ni los planos, ni los albañiles. No tenemos respuestas, tenemos más preguntas.
Unos minutos después, pero desde el comando de campaña de la avenida Corrientes al 1500, Patricia Walsh se quejaba, en diálogo con este diario, de “las denuncias de irregularidades” que recibieron de la provincia deBuenos Aires. “Estamos aumentando considerablemente el número de votos”, comentó luego, sin poder ocultar su satisfacción. A esa hora de la noche, ya habían pasado muchas cosas. Los nervios se habían evaporado, y la banca era un hecho. Muy distinto había sido el clima a las 7 de la tarde, cuando los dirigentes de Izquierda Unida estaban tan concentrados delante del televisor que ni siquiera se dieron cuenta cuando entró su candidata y flamante diputada electa.

Luis Zamora

“Estamos muy contentos. Nuestros fiscales nos dicen que, para diputados, tenemos 9 y pico, y para senadores, cerca del 7 por ciento. Eso coincide con lo que se está diciendo por los medios. Esto nos da la posibilidad de colocar un segundo diputado. Nosotros éramos un grupo pequeño y pensábamos que era mejor esperar un tiempo. Pero al final nos entusiasmamos con presentarnos en la elección. Evidentemente, hubo un eco de las cosas que planteamos en voz alta durante la campaña, que tiene que ver con un reexamen de las cosas que piensa tradicionalmente la izquierda. Se ve con simpatía una propuesta con posiciones claras, en oposición a la barbarie que nos propone el capitalismo, y una actitud de encontrar respuestas colectivas y no personales. Ahora tenemos un gran desafío: mantener la organización horizontal. El diputado y los demás integrantes del nucleamiento estamos en iguales condiciones para tomar decisiones.”
Patricia Walsh

“Esta elección está marcando un notorio crecimiento del conjunto de izquierda en la ciudad de Buenos Aires. Todavía estamos corroborando datos, nos falta información, pero evidentemente hemos hecho una votación extraordinaria en el conjunto del país. Yo esperaba que tuviéramos un diputado seguro, tal vez dos, en la ciudad de Buenos Aires. Lo logramos. Además, Izquierda Unida se consolida como una fuerza de izquierda real en todo el país, somos una alternativa real, que se va construyendo. Somos una fuerza nacional que se consolida, porque hemos crecido en todos los territorios donde nos presentamos, hemos multiplicado los votos. Y en la ciudad de Buenos Aires, Luis Zamora ha hecho una excelente elección. Instamos a Luis a seguir adelante y a extender el trabajo a todo el país. En el Congreso, mi primer proyecto va a ser pedir la nulidad absoluta de las leyes de impunidad y del indulto. Porque yo soy una militante por los derechos humanos. Ese es mi compromiso más importante.”

 

 

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