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SAN
LUIS En tiempo puntano
Enclavada en el corazón de la Argentina, San Luis encierra riquísimos ecosistemas y grandiosos paisajes que la convierten en uno de los principales destinos para los que quieren disfrutar de la naturaleza en unas vacaciones sin apuros. Por Graciela Cutuli Además de bellos paisajes, San Luis ofrece algo imprescindible para disfrutar de las vacaciones, sobre todo después de un año de agitaciones: tiempo. En la provincia las horas parecen pasar de otra manera, y el correr de los ríos parece querer llevarse las preocupaciones y el apuro. Si se quiere disfrutar de un clima sano y de un paisaje ideal para las caminatas, San Luis es una de las mejores opciones. Pero la provincia también encierra un valioso secreto, el puñado de venados que sobreviven todavía seriamente amenazados de extinción en la zona centrosur de San Luis, donde queda algo del ecosistema original: el pastizal pampeano, arrasado como en las provincias vecinas por el avance de la agricultura. Tan abundantes eran que la zona se llamaba San Luis de la Sierra de la Punta de los Venados, y por eso todavía sus habitantes se llaman puntanos. Hoy el panorama es distinto, pero un futuro Parque Nacional espera poner freno a la posible extinción de estos animales elegantes y gráciles. El clima
magico Dicen que San Luis tiene un clima mágico, equilibrado
y sano, que si bien en las zonas más áridas puede llegar
a altas temperaturas, en general se mantiene templado y húmedo
en las sierras. Su particular microclima hizo famosa a la localidad
de Merlo, donde la atmósfera cargada de ozono se muestra particularmente
revitalizadora: al menos mostró sus propiedades vivificantes
con respecto al turismo, que en los últimos años aumentó
considerablemente de la mano de una infraestructura acorde. Toda la
zona se presta para disfrutar del sol y los arroyos, además de
visitar la antigua capillita Nuestra Señora del Rosario, monumento
histórico nacional que se encuentra entre los más antiguos
de la Argentina y que data de los tiempos de la fundación de
Merlo, a fines del siglo XVIII. Merlo es, en realidad, una deformación
de Melo, apellido de don Pedro Melo de Portugal, por aquellos tiempos
virrey del Río de la Plata.
Entre Mercedes
y San Luis La RN 7, que une Villa Mercedes con San Luis -hacia el
oeste, es también parte del recorrido que lleva de Buenos
Aires a Mendoza, lo que justifica un tráfico importante. En verano,
el calor pega, pero el buen estado de la ruta y lo relativamente corto
del tramo -unos 100 kilómetros hacen pasar con rapidez
el camino. San Luis es una ciudad abierta a las sierras, de rica tradición
y costumbres donde la tradicional tranquilidad provinciana se mezcla
con el movimiento que le dasu ubicación, en la encrucijada de
importantes rutas. Uno de sus edificios más valiosos es el Convento
de Santo Domingo, monumento histórico nacional, formado por el
antiguo convento colonial y una iglesia nueva. También es muy
céntrico el Mercado Artesanal, donde se consiguen tradicionales
trabajos en cuero, telar, bastidor, tallado en hueso, hojas de palmera
y exquisitos dulces regionales.
Un parque
jurasico Quienes prefieran un turismo más activo, o más
orientado a la paleontología, podrán visitar también
el Parque Nacional Sierra de las Quijadas, uno de los grandes tesoros
de San Luis, aunque su recorrida en verano requiere estar preparado
para afrontar la fuerza del sol. El esfuerzo vale la pena: este lugar
increíble, antiguamente sólo conocido por los huarpes,
fue el hábitat en tiempos remotos de dinosaurios voladores (pterosaurios)
y otros gigantes prehistóricos de los que hoy sólo quedan
las mudas huellas clavadas en la roca.
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