Venezuela
Una amnistía no es debilidad ni olvido
A Orlando Figuera lo quemaron vivo en 2017 por “parecer chavista”. No fue un exceso aislado: fue la escena brutal de una violencia política que atravesó golpes, guarimbas y llamados a “La Salida”, siempre con el mismo libreto de odio y desestabilización. Mientras la mediática global habla de “presos políticos”, el debate de fondo en Venezuela vuelve a tensarse entre justicia y amnistía, entre delitos concretos y relatos construidos. En ese filo, el gobierno apuesta otra vez por la paz sin renunciar a nombrar lo que fue: violencia organizada contra el pueblo.



















