Inauguran la nueva sede del Ministerio de Desarrollo Humano porteño donde estaba el Elefante Blanco

Un edificio inteligente de tres pisos y 17.700 metros cuadrados, que funcionará como la nueva sede del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat porteño, y un parque con cancha de fútbol y juegos serán inaugurados este jueves en Villa Lugano donde se emplazaba el histórico Elefante Blanco luego de su demolición.

"Demolimos el Elefante Blanco, que eran 80 años de desidia, con vecinos tapados por una mole y lleno de mugre, y construimos la nueva sede del Ministerio en una mitad del terreno, y en la otra un parque que armamos con los vecinos", dijo a Télam la ministra Guadalupe Tagliaferri, y precisó que la nueva sede de su cartera albergará 1.300 trabajadores, que comenzaron a ser mudados hace unas semanas.

El nuevo edificio, ubicado en Piedrabuena al 3200, es "inteligente y sustentable" y contará con una sede del Banco Ciudad y un museo del Elefante Blanco.

En la zona donde se ubicaba el edificio del Elefante Blanco se construyó un gran parque con zonas de descanso, fuentes de agua, paseos peatonales, una cancha de fútbol, un anfiteatro, juegos y aparatos para hacer ejercicio.

Como espacio de memoria colectiva, en la zona habrá un área verde que emulará la silueta del viejo edificio del Elefante Blanco, utilizando especies arbóreas nativas como jacarandás, ceibos y acacias.

"Una vez que el Estado viene a estos lugares se dinamiza todo. Nos pasó en Parque Patricios con la sede gobierno que mejoró la zona, hay más seguridad, más luces y además se han hechos obras de infraestructura para el barrio", aseguró Tagliaferri.

En ese sentido, desde el gobierno porteño aseveraron que más de 25.000 habitantes del barrio son beneficiados a través de la realización de las obras de infraestructura (cloacas, pluviales, luminarias) por más de 100 millones de pesos.

En febrero de 2018 comenzó la demolición del Elefante Blanco, la cual finalizó en septiembre del mismo año, realizada por máquinas que simularon el trabajo de pico y pala en el edificio de más de 40 metros de altura.

Antes de 2011, dentro del Elefante vivían 90 familias y 180 en las adyacencias del mismo, en condiciones no aptas para la salud y la seguridad, con altos niveles de contaminación por residuos y aguas servidas en el subsuelo.

No obstante, varias familias que vivían en los terrenos linderos se opusieron a irse cuando se anunció la construcción del nuevo Ministerio, lo que derivó en la judicialización del caso con una mesa de negociación comandada por la jueza Elena Libetarri.

"Hablamos con cada una de las familias. Se buscaron los consensos y se respetaron los tiempos y las necesidades. La demolición tuvo una conversación particular con cada uno que estaba en los terrenos linderos, todo amparado en el marco de la mesa judicial", explicó la ministra.

"Hubo gente que tenía otro terreno y se fue, otros necesitaban acompañamiento social, otros que se relocalizaron en el barrio, otros recibieron ayuda del IVC", agregó.

El Elefante Blanco, un edificio con una superficie total de 63.600 metros cuadrados distribuidos en 14 pisos, comenzó a construirse a fines de la década del 30.

Su destino era ser el hospital más grande de Latinoamérica y, tras un tiempo de paralización, en 1948 la obra se retomó pero siete años más tarde el proyecto se canceló definitivamente y quedó abandonado durante décadas.

El costo del nuevo edificio fue de 500 millones de pesos, mientras la demolición costó otros 130 millones de la misma moneda.

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