“No hay Darunavir 800/R. Si lo tiene en su tratamiento diríjase al médico para consultar por cambio. Gracias”, reza un cartel pegado en la farmacia del hospital Muñiz. Lo que parece un simple anuncio burocrático es la evidencia de un faltante de medicación que es responsabilidad legal del Estado nacional y que pone en riesgo la salud y la vida de, solamente en principio y hasta fin de año, 15.000 personas con VIH según la denuncia realizada por la GEP.

El recorte presupuestario en Salud de $1724 millones para este año alertó a la Fundación a hacer un requerimiento formal a la Dirección Nacional de Sida la cual confirmó esta semana la falta de stock de 3 antirretrovirales y que otros 15 se agotarán en 5 meses. La noticia impulsó a la GEP a hacer la denuncia pública. El análisis de la información arrojó resultados dramáticos que dan cuenta de la inexistencia de stock de efavirenz y de las combinaciones darunavir/ritonavir y tenofovir/emtricitabina/efavirenz desde el mes de junio de 2019.

“El problema se agrava –declaró a SOY, José María Di Bello, presidente de la GEP- porque a diferencia de otros años y según cotejamos con el portal público de la Secretaría de Salud los expedientes de compra de 15 de las 18 drogas faltantes no están realizados. A su vez hay dos drogas que se compran por medio de la Organización Panamericana de la Salud que comprobamos que también están demoradas hasta septiembre y diciembre respectivamente. Cuando tuvimos esta información, sumada a las denuncias que recibimos por parte de personas que no estaban teniendo acceso a la medicación en organismos públicos de diferentes lugares del país, decidimos visibilizar esta situación para que se acelere el proceso de compra porque aunque se inicie un expediente de compra hoy eso implica 6 meses antes de que se efectivice. Es necesario que se tome una medida de urgencia que permita que la compra se haga más rápido porque de no acelerarse los tiempos que llevan los procesos de compras y la distribución de medicamentos a nivel nacional se puede dejar sin acceso a miles de personas que no pueden interrumpir sus terapias porque eso va en dirección contraria a un tratamiento efectivo”.

Lo real: denuncias de pacientes

El GEP forma parte a su vez del Frente Nacional por la Salud para Personas con vih y según relata Di Bello “desde allí desde hace meses se reciben denuncias y datas de personas a las que en los organismos públicos de salud no le están dando la medicación o que se las fraccionan por quince días o lo otro que también es frecuente es que le hagan cambios de esquema debido a la falta de una de las drogas. Esa recomendación que aparece tan banalmente en el cartel de la farmacia del Muñiz –cambiar tratamientos compulsivamente no por cuestiones de salud o de actualización sino por la fuerza mayor que es falta de cumplimiento de la ley por parte del Estado- tiene consecuencias porque se queman esquemas que después ya no pueden ser usados y/o generan problemas de adherencia y aumento de resistencia del virus. Hay gente a la que por el faltante de medicación le han cambiado el esquema dos veces en el mismo año. O que le cambian el esquema y los hospitales tampoco cuentan con la provisión de los nuevos medicamentos”.

La respuesta de la Secretaría de Salud

El martes pasado, al día siguiente de la denuncia, el exMinisterio degradado a Secretaría de Salud sacó un comunicado oficial con el título "Salud garantiza la provisión de medicamentos para pacientes con VIH de todo el país" señalando que “la disminución del stock en algunas jurisdicciones” se ocasionó debido a que el tratamiento con la asociación de drogas Darunavir 800/Ritonavir 100 mg se incrementó considerablemente en estas últimas semanas en relación a nuevas recomendaciones nacionales e internacionales”.

Previa lectura del comunicado, Di Bello respondió que “es una falacia afirmar que la demanda de las dos drogas mencionadas creció a partir de las guías de recomendaciones nacionales e internacionales ya que son las mismas desde hace años y que los cambios en la guía desde marzo no se condicen con los medicamentos faltantes. Más allá de eso, cualquier actualización de los tratamientos si se hace con la diligencia suficiente no debería ser una justificación de la falta de provisión de medicamentos”.

El boletín oficial de la Secretaría de Salud confirmó la adjudicación del expediente de compra inmediato de esas drogas al día siguiente de la denuncia lo cual demuestra, al decir de Di Bello que "son decisiones políticas". Como en el intento paradigmático de imponer la ley 2 x 1 para represores acusados de crímenes de lesa humanidad en la última dictadura militar, el "si pasa, pasa" parece seguir operando como el principio rector, más recurrente y más coherente de las políticas gubernamentales. Pero, agrega el presidente de la GEP "eso resuelve en lo inmediato la combinación de ritronavir / darunavir. Pero nada más. Todo lo demás todavía no está resuelto”.  Sin dudas, hay que seguir resistiendo para que no pasen.

La larga resistencia: no pasarán

¿Falta de previsión? ¿Inoperancia o errores administrativos? ¿O simplemente decisión política desprovista de humanidad? El Estado, no sabe no contesta. Reticentes a dar respuesta, se lanza un comunicado que como mínimo está incompleto. 

 En los cuatro años de la gestión Cambiemos renunciaron tres directores de la dirección nacional de Sida y ETS que incluso estuvo acéfala por cuatro meses. Se pudo comprobar que todos estos años hubo faltantes en los tratamientos y reactivos, reducción e irregularidades en la ejecución de los presupuestos y dificultades y atrasos en la realización de las compras de medicamentos que la GEP ha denunciado sistemáticamente desde el 2015 a través del informe del Observatorio de Acceso y Compras Públicas.

 

Ante el crudo contexto y el signo de pregunta sobre cuándo estén llegando los medicamentos a todas las jurisdicciones del país donde hay faltantes, Di Bello señaló que la próxima semana “Vamos a tomar la calle como hicimos en el 2016, el 2017 y el 2018”.