Desde Toronto

Allá por 1976, cuando apareció por primera vez en el calendario de festivales internacionales, el de Toronto proyectó 127 películas para 35.000 espectadores. 43 años después, ningún otro festival creció tanto en cantidad de películas, de público, de prensa y de industria: la edición que comenzó ayer jueves y se extiende hasta el domingo 15 araña las 350 películas de más de 80 países para una audiencia que se calcula en medio millón de espectadores.

En sus inicios, se llamaba a sí mismo Festival of Festivals, porque reunía en la ciudad canadiense las mejores películas de Berlín, Cannes y Venecia. Hoy se llama Toronto International Film Festival (TIFF para los amigos) y sigue teniendo el best of de las tres grandes muestras europeas, pero ahora le suma no sólo los premios principales de Locarno y Karlovy Vary sino que anticipa gran parte de la programación de San Sebastián, que comienza recién en dos semanas. Y a todo eso le añade una cantidad ingente de estrenos propios, no sólo canadienses sino básicamente de Hollywood, en lo que se considera el punto de partida para la temporada de los Oscar. Tanto como que nueve de las diez ganadoras del premio del público del TIFF de los últimos años terminaron nominadas a la mejor película por la Academia de Hollywood, empezando –cuenta regresiva mediante— por Green Book, el año pasado, que se quedó con la estatuilla tan preciada.

Este año la Meca del Cine desembarca en Toronto con un ejército de tanques encabezados por el siniestro Joker protagonizado por Joaquin Phoenix; la biopic Judy sobre la legendaria Garland, en la piel de Renée Zellweger; la comedia dramática A Beautiful Day in the Neighborhood, con el inoxidable Tom Hanks; Marriage Story, con Scarlett Johansson dirigida por el talentoso Noah Baumbach; y Mery Streep al frente de The Laundromat, la película de Steven Soderbergh sobre los Panama Papers, que también incluye en su elenco a Gary Oldman, Jeffrey Wright y Antonio Banderas.

Todo este polvo de estrellas está reunido, esencialmente, en dos secciones denominadas Gala y Special Presentations, pensadas para hacer de la alfombra roja del Royal Thompson Hall, del Princess of Wales Theatre y del venerable Elgin –una joya arquitectónica de 1913-- un acontecimiento tanto o más importante que las películas mismas. Y que los paparazzi se ocupan de iluminar con sus flashes, que este año también encandilarán a Nicole Kidman (por The Goldfinch), Natalie Portman (Lucy in the Sky), Kristen Stewart (Seberg), Adam Sandler (Uncut Gems) y Anthony Hopkins y Jonathan Pryce como Joseph Ratzinger y Jorge Bergoglio respectivamente en The Two Popes, la superproducción de Netflix dirigida por el brasileño Fernando Meirelles y coproducida en Argentina por K&S.

Hablando de Argentina, nuestro país estará representado por Darín padre e hijo al frente de La odisea de los giles, también producida de K&S, y por el estreno mundial de Los sonámbulos, dirigida por Paula Hernández y protagonizada por Erica Rivas, quienes aquí en Toronto participan de la competencia denominada Platform y luego irán al Festival de San Sebastián a concursar en la sección Horizontes Latinos. El mismo camino que recorre Así habló el cambista, del uruguayo Federico “Cote” Veiroj, con Daniel Hendler y Dolores Fonzi al frente del elenco y coproducción argentina de Rizoma. La película adquiere una impensada actualidad en nuestro país (donde tiene previsto su estreno el 26 de septiembre), en tanto el protagonista se define a sí mismo como “el origen de todos los males”, por su codicia sin límites y por negociar con la corrupción de las altas esferas políticas de la economía argentina durante los años ‘70.

En la sección Discovery, a su vez, estará Las buenas intenciones, opera prima de la debutante argentina Ana García Blaya, que luego también –como las películas de Hernández y Veiroj-- cruzará el charco, en su caso para presentarse en la sección Nuevos Directores de San Sebastián. Y last but not least para el cine aborigen, Gastón Solnicki (Papirosen) presentará su corto Circumplector en la sección Wavelengths, la más radical del TIFF.

Curada por Andréa Picard y nombrada en honor del legendario film experimental del canadiense Michael Snow, esta sección incluye films en similares “longitudes de onda”. Entre ellos se cuentan algunos de los mejores cineastas de la actualidad, como el portugués Pedro Costa, que llega a Toronto con Vitalina Varela, flamante ganadora del Leopardo de Oro del Festival de Locarno; el ucraniano Sergei Loznitsa con State Funeral, con materiales de archivo de las exequias de Stalin; el catalán Albert Serra con su provocativa Liberté, que ya armó ruido en el último Cannes; y el alemán oriental Thomas Heise con La patria es un espacio en el tiempo, extraordinario documental que fue una de las cumbres de la última Berlinale.

 

El film de Heise bien podría haber estado en la sección Masters, curada por Brad Deane, responsable de la programación anual de la TIFF Cinematheque. Pero sucede que allí ya hay otra gran cineasta alemana, Angela Schanelec, con su obra maestra Estaba en casa, pero…, que le valió el premio a la mejor dirección en el Festival de Berlín. En Masters se pueden ver también las flamantes realizaciones del japonés Kiyoshi Kurosawa (To the Ends of the Earth), del francés Bertrand Bonello (Zombi Child), del sueco Roy Andersson (About Endlessness), del palestino Elia Suleiman (Debe ser el paraíso) y el regreso de la legendaria pareja mexicana integrada por Arturo Ripstein y Paz Alicia García Diego, con el estreno mundial de El diablo entre las piernas.

En verdad, al mejor cine de autor se lo puede encontrar en todas las secciones, como en Midnight Madness incluso, dedicada al cine fantástico y de terror y donde descuella el gran director japonés Takashi Miike con First Love. Otro maestro nipón, pero en un registro completamente distinto, Hirokazu Kore-eda, reciente ganador de la Palma de Oro de Cannes 2018 por Un asunto de familia, trae ahora a Toronto su primera película rodada fuera de su país, la muy francesa La vérité, protagonizada por Catherine Deneuve y Juliette Binoche. Y si de franceses de pura cepa se habla, el TIFF también tiene en su programación Wasp Network, el nuevo thriller político de Olivier Assayas, esta vez hablado en castellano y en inglés y protagonizado por Edgar Ramírez (el recordado Carlos), Penélope Cruz y Gael García Bernal. Parece mucho, pero esto recién empieza.