En respuesta a los ataques contra la petrolera saudí
Trump manda a Pompeo a Arabia Saudita
Estados Unidos continúa investigando la participación de Irán en el ataque, algo que los saudíes ya confirman. "Estamos cargados y listos”, dijo el vicepresidente norteamericano Mike Pence.

El presidente de Estos Unidos envió a su Secretario de Estado, Mike Pompeo, a Arabia Saudita para coordinar la respuesta de ambos países al ataque que sufrió la compañía petrolera saudí Aramco . Mientras tanto, Estados Unidos continúa investigando la participación de Irán en el ataque, algo que los saudíes ya confirman. "Estamos cargados y listos”, dijo el vicepresidente norteamericano Mike Pence, sobre una posible respuesta. Irán descartó cualquier tipo de negociación con Estados Unidos, en palabras de su Guía Supremo, el ayatola Ali Jamenei. El precio del petróleo bajó, luego del aumento histórico de los últimos días.

"El secretario de Estado viajará hoy a Arabia Saudita para hablar sobre nuestra respuesta a los ataques”, anunció el vicepresidente estadounidense, Mike Pence. También aseguró que la comunidad de inteligencia estadounidense sigue trabajando para revisar las pruebas de si Irán estuvo detrás del ataque, y que el presidente Trump determinará en los próximos días las medidas a seguir. "Estamos cargados y listos, y  preparados para defender nuestros intereses y a nuestros aliados en la región. Que nadie se confunda", añadió. "Nuestra campaña de presión máxima contra Irán está funcionando. Si Irán llevó a cabo este ataque para presionar al presidente Trump para que relaje (la presión), fracasarán", advirtió Pence.

El sábado, rebeldes hutíes chiitas de Yemen se atribuyeron el ataque con una decena de drones contra Aramco. Pero la coalición de Estados en su contra liderada por Arabia Saudita dijo que las armas utilizadas eran iraníes, lo que desató un crisis internacional. El ataque obligó a la empresa petrolera (la mayor planta del mundo) a suspender la producción casi a la mitad, que representa un 6 por ciento del total mundial. Pero el ministro de Energía de saudí, el príncipe Abdulaziz bin Salman, aseguró que los suministros de petróleo del reino ya regresaron a los niveles anteriores al ataque con drones. Arabia produce unos 9,9 millones de barriles diarios, de los cuales exporta 7 millones, principalmente hacia países asiáticos.

Sin embargo funcionarios estadounidenses informaron que los servicios de inteligencia compartieron información con los saudíes donde se probaría que Irán lanzó más de 20 drones y al menos una decena de misiles contra instalaciones petroleras sauditas, según informó el diario The Wall Street Journal.

En el mismo tono se manifestó el portavoz de la coalición militar liderada por Arabia Saudita, el coronel Turki al Maliki, quien aseguró que las armas empleadas fueron iraníes. “Como información preliminar, el ataque no ha sido lanzado desde territorio yemení, tal y como habían revindicado los hutíes, que son instrumentos en las manos de la Guardia Revolucionaria iraní para llevar a cabo la agenda de Irán”, afirmó el portavoz en rueda de prensa desde Riad, la capital saudí.

"La política de 'máxima presión' contra la nación iraní es inútil y todos los responsables de la República Islámica de Irán creen unánimemente que no habrá negociaciones con Estado Unidos a ningún nivel", dijo el Guía Supremo iraní, ayatolá Ali Jamenei, citado en su web oficial. Destacó la contradicción de las autoridades estadounidenses frente al diálogo con la República Islámica: "a veces han propuesto una conversación sin precondiciones y otras han planteado hasta doce", sostuvo. "Esto es una muestra del desorden político en la Casa Blanca o es un truco para confundir a la contraparte, aunque con Irán no funciona. Estados Unidos busca imponer su voluntad a la nación persa e ir más allá en su política de 'máxima presión' contra este país”, subrayó.

El presidente de Irán, Hasán Rosaní, ya había descartado cualquier posibilidad de negociaciones directas con Estados Unidos a menos que levante las sanciones económicas. Teherán y Washington están enfrentados desde mayo del año pasado, cuando Estados Unidos se retiró unilateralmente del acuerdo de 2015 sobre el programa nuclear iraní y volvió a aplicar duras sanciones económicas al país, en una campaña que llama de "máxima presión". Irán respondió dejando de cumplir varios de sus compromisos en ese acuerdo, que consistía en renunciar a su programa nuclear a cambio del levantamiento de las sanciones. El Guía Supremo dijo que si Estados Unidos "se arrepiente" y vuelve al Joint Comprehensive Plan of Action (el nombre oficial del acuerdo de 2015) luego podrá hablar con Irán y las otras partes del pacto. "De lo contrario no puede haber negociaciones a ningún nivel, ni en Nueva York ni en ningún otro lugar", sentenció Jamenei. Con esto hacía referencia a una posible reunión con Trump en Nueva York la semana que viene, durante la celebración de la Asamblea General de la ONU, algo que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Mohamad Yavad Zarif, negó que vaya a producirse.

El precio del petróleo cayó ligeramente el martes, luego de que analistas informaran que la producción de Arabia Saudita podría restablecerse dentro de dos a tres semanas. Así el barril de Brent del mar del Norte, crudo de referencia en Europa, perdía 6,42 por ciento y se vendió a 64,63 dólares en Londres, mientras el "light sweet crude" (WTI) retrocedía 6,22 por ciento, negociándose a 59,02 dólares en Nueva York. Los precios se habían disparado un 20 por ciento aproximadamente el lunes, resultando el aumento más importante desde la guerra del Golfo de 1991.

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