De visita en Salta para participar del tercer Encuentro de Profesionales para la Construcción de un Proyecto Federal, el rector de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), Nicolás Trotta, destacó que esta actividad se propuso establecer un vínculo y terminar de desarrollar una “mirada federal” del trabajo de los equipos técnicos del Frente de Todos. Y su presencia en la provincia fue también, destacó, de “acompañamiento a la candidatura del ‘Oso’ Leavy”.

Trotta hizo hincapié en la ventaja de que el gobierno de Salta quede en manos de alguien que comparta la visión sobre el federalismo que plantea el presidente electo. “Es muy importante lograr una confluencia de miradas entre el gobierno nacional y los gobernadores de cara a esto que está planteando Alberto Fernández de un nuevo contrato social que no solo involucra al sector del trabajo, al sector productivo a los movimiento sociales, sino también a la mirada de una confluencia conjuntamente o de cogobierno con las provincias, y es ahí donde nosotros creemos que está el objetivo de transitar hacia una Argentina realmente federal”, sostuvo ante Salta/12.

Recordó que, más allá de que la Constitución argentina es federal, “en la práctica, a lo largo de las décadas, se ha terminado de consolidar una mirada muy unitaria del desarrollo de nuestra economía y existen enormes asimetrías de desarrollo en distintos puntos de nuestro país”. “La manera de romper” con esas asimetrías “es una fuerte articulación y coordinación con los gobiernos provinciales y es ahí donde vemos que la candidatura del ‘Oso’ Leavy garantizaría esa confluencia de trabajo”, aseguró.

Junto a la ex senadora por Santa Cruz Virginia García, colaboradora cercana de la ahora electa vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández, Trotta coordina los equipos técnicos del FdT, un espacio iniciado hace cinco meses “por pedido de Alberto Fernández y Cristina”, para el cual fueron convocados “los distintos espacios políticos que integran nuestro frente electoral, a los movimientos sociales, organizaciones de trabajadores, rectores de universidades nacionales, investigadores, especialistas, y muchas personas con amplia trayectoria en la administración pública nacional y provincial”.

Los profesionales participantes fueron tantos que se constituyeron 25 comisiones de trabajo. “Hemos realizado una evaluación, un diagnóstico de la situación actual de la Argentina, una mirada crítica de los últimos veinte años de lo que ha sido la evolución de las políticas públicas en cada uno de los sectores”, contó Trotta.

A partir de esta evaluación se trató no solo de unificar un diagnóstico, sino también “plantear lo que vendría a ser una hoja de ruta, por un lado, de cara a la emergencia, de un gobierno que va a asumir en una Argentina tan compleja, y, por el otro lado, en un formato relacionado a lo que debe ser un nuevo contrato social, con quiénes habría que articular las políticas públicas en cada una de estas comisiones, con qué actores sociales habría que establecer diálogo y a partir de allí el despliegue de las medidas de mediano y largo plazo necesarias para profundizar la presencia del Estado y el desarrollo de la Argentina desde lo que puede ser la macroeconomía, las políticas regionales, las políticas agropecuarias, educativas, sociales, las políticas públicas vinculadas a personas con discapacidad y así en cada una de las áreas del futuro gobierno”.

Economías regionales

Trotta dijo que los equipos técnicos vienen realizando “un trabajo muy federal”, se hicieron entre 50 y 60 encuentros en distintos puntos del país, en la región en Tucumán, Santiago del Estero, Formosa, Jujuy, y en cada instancia participaron provincias del NEA y el NOA, incluida Salta.

“Tenemos una mirada que para nosotros es central, el diagnóstico de las oportunidades que tiene toda la Argentina en sus economías regionales”, subrayó. En su perspectiva, “para desarrollar las economías regionales hace falta por un lado tener una mirada de desarrollo de los bienes públicos que hacen falta para resolver problemas estructurales que viene acarreando la Argentina”.

Por ejemplo, ha habido “una mirada muy concentrada en la problemática de La Pampa, cuando sabemos que el Norte Grande tiene problemas vinculados a la infraestructura logística, al acceso a la energía, como ocurre en el NEA” que no cuenta con gas natural, o el acceso a las comunicaciones y tecnológico y “algo común a toda la realidad de nuestro país que es la imposibilidad de llegar a un crédito, que no se puede imaginar que se pueda recuperar la economía con tasas que superan el 90, el 100 % que hacen prohibitivo cualquier acceso al crédito para la industria o inclusive para los comercios”.

¿Es posible pensar en un régimen impositivo diferenciado para las economías más relegadas?, le consultó Salta/12. “No es algo de lo que se ha planteado ahora”, respondió Trotta, pero añadió que “hay una fuerte convicción en cómo generamos políticas que empiecen a romper las asimetrías de desarrollo que tiene el centro con otras regiones de la Argentina”, con la claridad de saber que el crecimiento de la economía, por más que sea durante mucho tiempo y de manera sostenida, no implica que “rompamos la desigualdad de desarrollo que hay en nuestro país”.

Por el contrario, “muchas veces el crecimiento lo único que hace es consolidar la brecha porque el crecimiento se termina concentrando en los territorios que más desarrollo han tenido a lo largo del tiempo, entonces romper con ese esquema de concentración implica el despliegue de políticas públicas inteligentes por parte del Estado y una mayor coordinación del gobierno federal con los gobiernos provinciales”.

Formación técnica de la militancia

Trotta calificó como “un punto central” la formación técnica de la militancia. “Quizás es en parte una deuda que tiene el sistema político partidario de la Argentina, que muchas veces las expresiones políticas se transforman en partidos de gobierno y no tienen la capacidad de fortalecer la formación de sus propios cuadros políticos, de sus militantes, e inclusive la institucionalización de debates fuera del Estado cuando un partido es gobierno, para sostener también una mirada crítica de la propia evolución, no como una estrategia de debilitamiento sino el debate como una estrategia de fortalecimiento de la discusión y de las políticas públicas que deben desarrollarse”, planteó.

Para el coordinador es importante “no perder la capacidad de crítica. Que nuestro espacio político tenga la capacidad de administrar las tensiones, las diferencias que puedan existir y hacerlas convivir y que a partir de esos debates, que pueden ser intensos en muchos casos, se puedan encontrar las mejores soluciones para los problemas que tiene en el presente la Argentina o que va a tener a lo largo del tiempo”.

Y aprovechó la movilización en Chile para hacer hincapié en que “el desarrollo debe tener una inmediata política distributiva”. En el país trasandino se ve que “que hay una sociedad que dice, si hay desarrollo tiene que haber igualdad, y creo que ese es el debate que también tenemos que ver en Argentina, cómo logramos salir de esta crisis pero siempre tendiéndole la mano primero a aquellos sectores que no pueden esperar más”.