El trofeo se cayó durante la final que Nacional le ganó a Peñarol
Insólito: La Copa uruguaya terminó en el foso del Centenario
Gonzalo Bergessio, con la copa abollada después de haber caído al fosoGonzalo Bergessio, con la copa abollada después de haber caído al fosoGonzalo Bergessio, con la copa abollada después de haber caído al fosoGonzalo Bergessio, con la copa abollada después de haber caído al fosoGonzalo Bergessio, con la copa abollada después de haber caído al foso
Gonzalo Bergessio, con la copa abollada después de haber caído al foso 
Imagen: AFP

El fútbol uruguayo suele regalar momentos insólitos y la final que Nacional le ganó en la noche del miércoles 2-0 a Peñarol no fue la excepción. A pocos minutos del cierre del partido, el fuerte viento que cruzaba el estadio Centenario desestabilizó el trofeo que se le iba a entregar al ganador y cayó al foso que separa el campo de juego de la Tribuna América.

Como Peñarol y Nacional terminaron empatados en el Torneo Clausura 2019, el miércoles disputaron el encuentro desempate, que favoreció al conjunto tricolor por 2-0, con goles de Gonzalo Castro y Guzmán Corujo cuando promediaba el segundo tiempo. Y a poco del final del partido se produjo el curioso hecho: por el viento, el atril en el que estaba el trofeo se tambaleó hacia el lado de la tribuna y se frenó contra la pared del foso, mientras que el trofeo salió volando hacia ese sector. Un asistente que vio lo sucedido intentó atajarla, pero su esfuerzo tardío fue en vano.

Antes del final del partido, la copa fue recuperada y entregada a los jugadores de Nacional. Más allá de haber quedado un poco abollado, los futbolistas le ofrendaron el trofeo a los hinchas "bolsos" que coparon la tribuna Colombres. 

Con la victoria y el título del Clausura, Nacional quedó más cerca de consagrarse como el campeón anual, en una nueva final ante Peñarol, que se disputará el domingo, otra vez en el Centenario. Si bien los "Carboneros" celebraron el título del Apertura, Nacional sumó más puntos entre ambos torneos, por lo que tiene la ventaja de que si gana el fin de semana se quedará con el título. En cambio, Peñarol debe ganar el domingo para forzar una nueva final, a dos partidos. En síntesis, una definición tan insólita como que se caiga el trofeo al foso en medio del partido.

Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ