"Un problema de salud pública que hay que resolver"
Aborto legal: el presidente confirmó que enviará un proyecto de ley al Congreso
Martha Rosenberg, histórica integrante de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, destacó que lo dicho por Fernández "genera gran expectativa" y reivindicó el debate desarrollado en el 2018.

El presidente Alberto Fernández confirmó que enviará este año al Congreso una ley para legalizar el aborto. En línea con lo que sostuvo durante la campaña electoral, remarcó que “es un problema de salud pública que hay que resolver”, y que está decidido a impulsar el debate. Consideró que en la actualidad la mujer que interrumpe su embarazo en Argentina "pone en riesgo su vida" y que él no quiere que "muera más gente" por abortar. Al mismo tiempo, llamó a terminar “con la lógica del pañuelo verde y el pañuelo celeste” porque “la lógica de Boca/River con la que lo tratamos fue una mala idea”. Una de las históricas integrantes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Martha Rosenberg, sostuvo, por un lado, que si bien las declaraciones del mandatario generan “una enorme expectativa”, no conocen el proyecto que va a enviar. Por otro, reivindicó el debate que logró visibilizar y legalizar socialmente el aborto.

El último día de 2019, en un extenso diálogo con radio Continental, el presidente afirmó que "en el próximo proyecto tenemos que garantizarle a todos, todo. Tenemos que garantizarle a la mujer que quiera abortar, la posibilidad de abortar y tenemos que garantizar a la mujer que quiere tenerlo, que pueda tenerlo".

Para ello, sostuvo, hay que “generar un debate sobre las familias de tránsito, definir mecanismos rápidos de adopción, y también mejorar la educación anticonceptiva. Que es algo que no se trata y debe tratarse”, remarcó el mandatario. “La que lo quiere tener tiene que tenerlo en condiciones de prosperidad para el que nace. Para todo eso hay que dar respuesta”, agregó.

En busca de acercar posiciones y reducir tensiones, Fernández, dijo que “tenemos que terminar con la lógica del Boca/ River. Con la lógica del que dice el pañuelo verde es progresista y el pañuelo celeste es un retrógrado. Son miradas, son convicciones. Todas respetables”, remarcó al tiempo que advirtió que “lo que tenemos que resolver es un problema de salud pública. ¿Cuál es? Que la mujer que aborta pone en riesgo su vida. Esa es la prioridad”.

El presidente insistió con la necesidad de un “debate sensato. No como el que tuvimos, donde todo es Boca/River, blanco o negro. Los típicos debates argentinos. Es un problema muy serio para las mujeres. Hay mujeres que se mueren en esta situación y yo no quiero que se muera nadie más. Y no quiero hacerme el distraído. Quiero que lo discutamos con otra lógica”.

Por su parte, Rosenberg dijo a PáginaI12 que “no sabemos cuál es el proyecto. El presidente en sus declaraciones no mencionó la existencia de nuestro proyecto de interrupción voluntaria del embarazo (IVE) que ya fue presentado. Y que se reformuló teniendo en cuenta todo el debate de 2018, cuando el Senado, por pocos votos y con argumentos antediluvianos, lo rechazó”.

Estamos a la espera de conocer el proyecto”, dijo la referente de la Campaña, quien remarcó que hay una “enorme expectativa y esperanza de que este año sea el de la legalización del aborto".

Rosenberg explicó que tienen pedida una reunión con el presidente que aún no se concretó.  Y aunque se reunieron con el ministro de Educación, el de Salud, y con la ministra de Mujeres, Género y Diversidad,  todavía no saben cuáles van a ser las políticas concretas. 

A su vez, señaló que en las declaraciones del mandatario se puede leer “una postura crítica del debate ocurrido, y que nosotras evaluamos como un debate histórico, realizado con la participación de todos los puntos de vista, que nos permitió pulsar la adhesión en todo el país y en todos los medios sociales. Un resultado que no se puede menospreciar".

Por otra parte, el titular del Ejecutivo recordó en la entrevista radial que a lo largo de su vida vivió dos veces discusiones similares. El primer caso fue con la ley de divorcio. El segundo, con el matrimonio igualitario. "Un día vino Alfonsín, dictó la ley de divorcio y fue un problema, una discusión parecida a la del aborto”. "Después vino el matrimonio igualitario, otra discusión igual. Para qué hacer sufrir a gente que simplemente tiene otra forma de ejercer su sexualidad”, reflexionó.

Y concluyó: “Son discusiones de la hipocresía argentina, por eso me exaspero tanto con el tema. Muchas veces, las que abortan son familias pudientes que van a misa, pero que no pueden soportar el oprobio de tener una hija soltera con un hijo. Resolvamos todo esto y terminemos con la hipocresía. La mujer que quiera abortar va abortar y la que quiera tener un hijo que tenga un hijo y démosle las condiciones para que su hijo viva feliz en el mundo”.

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