Fotografiando la Zona 12

Sensibilidad

Imagen: Andres Macera

*En Islandia proponen trabajar cuatro horas y media por día.

Los resultados provocados en Finlandia donde suelen haber jornales parecidos redundó en una mayor producción, felicidad de los empleados y una asistencia perfecta.

No imagino ese sistema aquí entre los argentos y argentas. Aunque en algunas dependencias ministeriales el sistema está implantado naturalmente hace tiempo y mueve suculentas economías familiares, vacaciones y jubilaciones extraordinarias.

Somos, que duda cabe, unos adelantados.

*Estuvo un mes sin sus antidepresivos y calmantes. Enloqueció detrás de la médica, limosneando una receta. Cuando al fin la halló la puteó tupido-Usted está agrediendo a su madre en mi persona. --Tiene suerte que no tengo un arma, retrucó. Ella lo denunció a la policía.

*Camina la calle, la investiga, busca caras nuevas, bares al paso. No sabe que hacer con su tiempo y su dinero. Siempre fue un esclavo sin noción de sus cadenas.

Tuvo un jefe, una esposa e hijos. El primero murió, la segunda se escapó y los terceros están en el exterior. No le falta plata y lo que le sobra es tiempo.

Ahora que no tiene grilletes ni siente la marca de los barrotes en su espalda solo palpita angustia por el hueco que descubre le abrió el dejar de ser un sometido.

Por eso está pensando en emplearse en alguna cosa livana que no le demande esfuerzo pero que lo mantenga entretenido hasta regresar a su cubil y cenar como lo hace a menudo, mirando las noticias por TN.

*Su Duna está viejo y achacado, le pone más dinero encima y termina siempre en la banquina. Es un romántico. Un amigo le advierte con tino: -Vos lo querés mucho a tu autito, pero él ya dejó de quererte a vos. Vendelo. Demasiada sensibilidad con los objetos nos hace perder la cordura.

*La energía que le demanda cada hija que tiene nunca supera el empeño que pone en su jornal de yugar limpiando casas. Es realmente invencible. Una de ellas se prostituye regularmente por un poco de droga y deposita a su hija en casa de la abuela. La otra pasa el tiempo y la noche de casa en casa de novias ocasionales y suele regresar golpeada como si viniera de una jaula de boxing. Luego duerme todo el día y se levanta de mal humor y hambrienta como una loba. Ella, la que friega pisos y se toma cuatro colectivos al día, aún tiene la paciencia y la cordura para oír las quejas de su "patrona" quien le llora los engaños de su marido a moco tendido. Y tiene el alma intacta aun para fijarse en el colorido de los jacarandás de la avenida, los perritos abandonados y las preciosas tormentas de verano. Quien la viera al pasar desconoce su infierno y su imbatible felicidad.

*Ha leído que dentro de 50 años más o menos La Florida desaparecerá por el crecimiento de la altura de los mares del Norte. Entonces dentro de su inconciencia y sensibilidad territorial suele asomarse hasta la playa de Alberdi a mirar con nostalgia el vuelo de los pájaros, los nubarrones sobre el Paraná. Está en la zona norte de la ciudad. Y pensar que en unos años este lugar no va a existir más, reflexiona meditabundo. Lo que no entiende del todo de la noticia es que signaba a La Florida como zona perpetua de huracanes. Y mencionaba la rica cultura negra. Desde que tiene uso de razón, no ha asistido a ninguno. Los diarios exageran, se dice mirando derivar los camalotes.

*Marcial Gómez Sequeira es un español de 79 años, presidente de una institución de medicina prepaga y ex director del Real Madrid, quien desde el epígrafe de una foto para una revista española se explaya. Está rodeado hasta la exageración de piezas cobradas, cadáveres rellenos. Se explaya:  "Ni yo mismo podría contar todos los animales que abatí en mis 48 años de cazador. Serán miles, más de 420 especies". En la fotografía luce, él también, embalsamado.

*La gente se sensibiliza mirando la vida, tiene presunciones, algoritmos invisibles del alma, presentimientos, emociones. Pero les han instruído en que si no tiene una matrícula de algo no lo pueden expresar. Cuando la tele o algún mequetrefe trajeado o pelotuda astrológica pone en sus bocas lo que ellos habían pensado antes, entonces convalidan sus oraciones secretas y admiran a quienes pudieron expresarlo con una actitud reverencial. Por eso resultan presos de los medios, los cantantes, los charlatanes, los adivinos.

*El Ruso Cobián era un delantero extraordinario pero muy sensible. Cansado de ver arrodillarse a los arqueros ante su potencia y certeza solía definir mal, con lástima, para darle al gordito de turno una oportunidad extra. Por eso no llegó a Primera.

* De chico jugaba al TEG, a la guerra, al Monopoly, al Estanciero. 

Luego aprendió los videos games y descubrió que podía generar los suyos propios. La batalla de los dioses. Espartaco contra todos. El Invencible. Desechó nombres. Entonces imaginó tierras arrasadas, fuegos en las ciudades, inundaciones, muertes, infecciones. En eso está cuando descubre que sobre el respaldo de la silla del comedor, el noticiero propaga lo mismo y a color en lo que él está trabajando. Siente un escalofrío. Es solo una casualidad, se consuela. Su hermanita menor desde el cochecito lo llama incitándole para jugar al viejo juego de las manos extendidas y el abrazo.

*Está firme junto al carro con sus torres de cartón. "Son 100 pero me pesan 80... A seis pesos el kilo me chorean ciento veinte pesos, ¿vos podés creer?", se lamenta junto al cuidacoches. Es morrudo, barba rubiona y ojos mate cocido. De pronto siente en el aire un olor a eucaliptus quemándose y recuerda el pago, la vaquitas, el campito arado. No sabe bien cuando fue que llegó a la ciudad para vivir en el laterío. "Tendría que haberme quedado, allá al menos era alguien", murmura ante el pibe que no sabe de que le habla.

*Algo dentro de algunos se seca, algo se retrae y desaparece. Para algunos vuelve a emerger con otra faz, para otros se va para siempre. El tamaño de mi esperanza rezaba un título de Borges. En eso y su anatomía del Tiempo concidimos. Mi esperanza es enorme aunque ya no creo en casi nada, pero tengo memoria frágil y una sonrisa me lo hace olvidar, mientras trato de que el Señor Reloj no me devore escribiendo notas. Mientras tanto, espero el cobro mensual de mis artículos y la nominación al Nobel, al contrario que mi coterráneo Jorge Luis.

*Ocurrió en el 2009 y aún muchos vomitan por los dichos. El cardenal Giovanni Battista, Cardenal de la Iglesia Católica, Prefecto Emérito de la Congregación para los Obispos y Presidente Emérito de la Pontificia Comisión para América Latina declaró en el caso Recife de Brasil, luego de excomulgar a la madre de una niña abusada, a quien ayudó con la interrupción del embarazo no deseado,  que “violar a un niña es menos grave que un aborto”.

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