La Organización Mundial de la Salud espera que "impulsen el compromiso político de alto nivel"

Coronavirus: una argentina es una de los cinco embajadores globales de la OMS 

A las consecuencias sanitarias de la epidemia se les suman las económicas y ya hay empresas que comunicaron que esperan una baja en sus rendimientos de este año. Se destacan las aerolíneas
Ya advierten sobre las consecuencias económicas de la epidemia.Ya advierten sobre las consecuencias económicas de la epidemia.Ya advierten sobre las consecuencias económicas de la epidemia.Ya advierten sobre las consecuencias económicas de la epidemia.Ya advierten sobre las consecuencias económicas de la epidemia.
Ya advierten sobre las consecuencias económicas de la epidemia. 

La médica argentina Mirta Roses fue designada este viernes por la Organización Mundial de la Salud (OMS), junto con otros cinco expertos, como embajadores globales del organismo para la lucha contra el virus COVID-19. Roses compartirá esta labor con el británico David Nabarro, el egipcio Maha el Rabat, el camerunés John Nkengasong, el surcoreano Shin Young-soo y el maliense Samba Sow, anunció el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, consignó EFE.

Estos embajadores tendrán la misión de "brindar asesoramiento estratégico e impulsar el compromiso político de alto nivel en diferentes partes del mundo", subrayó Tedros en su rueda de prensa diaria sobre la lucha contra el nuevo coronavirus.

Mirta Roses nació en Santa Fe el 20 de octubre de 1945, se graduó como médica cirujana en la Universidad Nacional de Córdoba y completó su formación en medicina clínica y epidemiología de enfermedades infecciosas en la Universidad de Buenos Aires. En 2002, fue elegida directora de la Oficina Sanitaria Panamericana por un período de 5 años, convirtiéndose en la primera mujer en alcanzar esa posición en el organismo de salud pública internacional, cargo para el que fue reelegida en 2007 por otro lustro.

Por otra parte, cinco argentinos que estuvieron en cuarentena en el crucero Diamond Princess durante más de dos semanas por el virus COVID-19 abandonaron este viernes el barco amarrado en Japón, mientras otros dos, que son tripulantes, permanecen a bordo y "deberían bajar este sábado", informaron fuentes de la Cancillería.

En tanto, un octavo pasajero argentino se contagió el nuevo coronavirus y fue trasladado a un hospital en Japón, donde ya se curó de la dolencia, pero permanece internado por un cuadro de neumonía.

Fuentes de la Cancillería señalaron que los argentinos, a quienes los test para detectar el COVID-19 le dieron negativos, volverán al país por su cuenta.

El crucero amarró el pasado 3 de febrero en el puerto japonés de Yokohama a raíz de un caso de coronavirus y las 3.700 personas a bordo, entre pasajeros y tripulación, fueron puestas en una cuarentena que comenzó a levantarse el pasado miércoles, cuando se inició el desembarco de algunas personas, que concluirá mañana.

El ministerio de Salud japonés informó ese día que había 621 contagiados en el Diamond Princess, por lo que el barco es el lugar con más personas con el coronavirus fuera de China, donde comenzó el brote en diciembre en la ciudad de Wuhan.

En tanto, dos pasajeros japoneses de más de 80 años que tenían problemas de salud fueron las únicas víctimas fatales registradas hasta ahora en el crucero.

Las consecuencias de la epidemia de coronavirus no son sólo sanitarias. Las aerolíneas de Asia y Pacífico perderían este año US$ 27.800 millones como consecuencia de la epidemia de coronavirus, según estimaciones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). De acuerdo con el informe difundido este viernes, la evaluación inicial del impacto del brote del virus muestra una pérdida potencial de 13% en todo el año, en la demanda de pasajeros para los transportistas aéreos en la región. A nivel mundial, habría una pérdida total de ingresos globales a US$ 29.300 millones (5% menos ingresos de pasajeros en comparación con lo que pronosticó la IATA en diciembre) y representaría un impacto del 4,7% en la demanda global. 

También se vio afectada la industria del deporte y el entretenimiento. La epidemia, que ya contagió a casi 75.000 personas, la mayoría en China pero también en otros 26 países, no sólo provocó la postergación del Gran Premio de China de Fórmula Uno, la suspensión de la Superliga china o el movimiento geográfico de varios torneos preolímpicos, sino que impactó de manera negativa en las grandes firmas del deporte que tienen al gigante asiático como uno de sus principales mercados.

La alemana Adidas notificó esta semana a través de un comunicado que su actividad en China se redujo desde el 25 de enero un 85 por ciento respecto al mismo periodo del año pasado, debido al cierre de tiendas y la reducción del tráfico de productos. Y hubo comunicados parecidos de sus competidoras Puma y Nike.



Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ