Un rugbier italiano que sale en ambulancia, llamados sorpresa por teléfono y donaciones millonarias

El aporte de los deportistas frente al coronavirus

Trabajo voluntario en hospitales, llamados telefónicos a los hinchas, donación de barbijos y, principalmente, de dólares y euros. Deportistas de todo el mundo - consagrados y no tanto- están aportando su granito de arena para contrarrestar de algún modo las consecuencias económicas mundiales de la pandemia del Covid-19, que no tardaron en pasar de los gráficos de proyecciones a las personas de carne y hueso.

Lionel Messi y Roger Federer, dos de las marcas más conocidas alrededor del mundo, fueron de los últimos en sumarse a las movidas solidarias. "Leo Messi hace una donación para la lucha contra la Covid-19 en el Clínic. Muchas gracias Leo, por tu compromiso y tu apoyo", comunicó el Hospital Clínic de Barcelona, dando a conocer la noticia. Según medios españoles, el millón de euros que donó el rosarino estaría repartido entre la institución española (47.610 casos detectados en el país europeo y 3.445 víctimas fatales) y uno o más hospitales argentinos, de los cuales no trascendió su nombre.


"Son días complicados para todo el mundo. Vivimos preocupados por lo que está ocurriendo y queremos ayudar poniéndonos en el lugar de aquellos que peor lo están pasando, o bien porque les afectó directamente a ellos o sus familiares y amigos, o porque están trabajando en primera línea para combatirlo en hospitales y centros de salud", había escrito días atrás el goleador de Barcelona en su perfil de Instagram.

Por su parte, la raqueta suiza, anunció junto a Mirka Vavrinec, su esposa, que entregarán un millón de francos suizos (1,02 millones de dólares) para las familias "más vulnerables" de su país. "Nuestra contribución es sólo un comienzo. Esperamos que otros se unan y apoyen a las familias que lo necesitan. ¡Juntos podemos superar esta crisis!", comunicaban los Federer. Hasta este miércoles, Suiza se ubicaba como el décimo país con más casos detectados (con 10.897 afectados y 145 víctimas fatales), pero es segundo a la hora de medir número de casos por cantidad de habitantes.


Fútbol y patadas

Una de las iniciativas que mayor repercusión tuvo fue la del sueco Zlatan Ibrahimovic. "Si el virus no va a Zlatan, Zlatan va al virus", desafió el jugador de Milan para promocionar la recaudación de fondos destinados a ayudar a la población italiana a través de la plataforma online Gofundme para la campaña de también curioso nombre: "¡Demos una patada al coronavirus!". Un viejo conocido del excéntrico jugador sueco, Josep Guardiola (lo dirigió durante su paso por Barcelona) también se sumó a las donaciones con un millón de euros de su bolsillo destinados a una fundación española para la compra y el aprovisionamiento de material sanitario en su país natal.

Mientras tanto, desde Alemania, los no tan afamados mediocampistas de Bayern Munich Leon Goertzka y Joshua Kimmich crearon el fondo "We kick corona", al que impulsaron con un millón de euros y al que luego se sumó el polaco Robert Lewandowski, con su respectivo millón. Hasta el momento, han recaudado 3,3 millones de euros para ayudar a Alemania, quinta mayor cantidad de afectados (37.066 casos y 181 muertes).


El club de los 100

La NBA fue una de las primeras ligas en parar toda su actividad ante la aparición del primer caso positivo de Covid-19 entre sus filas (el del francés Rudy Gobert, de Utah Jazz). Y varios de los principales afectados en uno de los torneos más ricos del mundo fueron los trabajadores de los estadios, que son muchas veces tercerizados por las franquicias y cobran por noche de partido. Así, los jugadores tomaron cartas en el asunto: Kevin Love (Cleveland Cavaliers), el griego Giannis Antetokounmpo (Milwaukee Bucks), Blake Griffin (Detroit Pistons) y el novato Zion Williamson (New Orleans Pelicans) pusieron sus respectivos 100 mil dólares para ayudar a los laburantes de los pabellones donde juegan sus equipos.


En tanto, el esloveno sensación Luka Doncic (Dallas Mavericks) o el base australiano/estadounidense Kyrie Iriving (Brooklyn Nets) fueron directo a solventar la ausencia (o insuficiencia) del Estado norteamericano. El europeo, junto a varios compañeros, aportó medio millón para un centro hospitalario de la ciudad texana; mientras que Irving donó 323 mil dólares para un banco de alimentos neoyorquino, que se ocupa de que cerca de 250 mil personas tengan asegurando su plato de comida ante la crisis que vive la ciudad de las películas.

Más que dinero

A casi un mes de detectar su primer caso, Italia ya es el país con mayor cantidad de muertes (7.053), por lo que no llama la atención que muchas de las iniciativas solidarias del mundo del deporte salgan de este país. En ese aspecto, quienes dieron la nota fueron los jugadores de Bologna (Andrea Poli, Riccardo Orsolini, Marco Di Vaio y el brasileño Angelo Da Costa) llamando este miércoles por sorpresa a hinchas del club que viven solos, para mostrarles su cercanía en este momento de emergencia.

El ex defensor Fabio Cannavaro, campeón del mundo 2006 y actual entrenador del Guangzhou chino, también hizo su parte donando 30.000 barbijos a un hospital napolitano. "No me gusta hablar de estas cosas. Es correcto que la gente como yo sea la primera en ayudar. Era algo que me afectaba mucho y es una manera para mostrar mi cercanía a mi gente. Espero que sean útiles", afirmó quien está próximo a salir de cuarentena.


Párrafo aparte para el italiano de ascendencia congoleña Maxime Mbanda, jugador de la selección de rugby azzurra, quien decidió trabajar como voluntario para la Cruz Amarilla de Parma en el norte del país europeo, donde el Covid-19 hizo sus mayores estragos. "En este período no podía quedarme sin hacer nada en casa, quería ayudar. Empecé entregando comida y medicamentos a las personas mayores y luego a trasladar a los pacientes contagiados de un hospital a otro. Aquí es un caos, muchos hospitales están llenos de personas infectadas y es una cuestión de equilibrio, hay que tratar de moverlos para que todos puedan ser atendidos", contó el jugador del Zebre parmesano.

Por último, Mbanda sentenció: "Si lo único que sabes hacer es quejarte en las redes sociales, intenta moverte y ayudar si hay alguien que te necesita. Un abrazo".

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